sábado, 30 de mayo de 2015

Guerras del futuro, desesperanza aprendida, engaños mentales y vampiros emocionales: Hay algo + que seducción en internet (26)



Nuevo fin de semana y llegan mis lecturas recomendadas:

1. Me resultó muy interesante este artículo sobre cómo serán las guerras en el futuro y cuál será el papel de la tecnología en ellas. Lo lees aquí

2. La psicología de la motivación tiene un concepto muy interesante llamado "indefensión aprendida" o "desesperanza aprendida" y es aplicable a muchas situaciones donde otros te modelan el quedarte pasivo y ser una víctima. En este profundo artículo lo relacionan con la depresión y nos dan algunas ideas para salir de estos estados.

3. La percepción de la realidad es selectiva, es decir, vemos de acuerdo a ciertos modelos y paradigmas de nuestra propia mente, acá hay un texto muy interesante que habla sobre algunos de los engaños de nuestra mente y cómo afecta, puntualmente, nuestra percepción financiera y el ahorro.

4. Hay personas vampiros, que drenan tus emociones positivas y se alimentan de tus emociones negativas, los encuentras en todos lados, en los noticieros, en tu trabajo y en tus relaciones personales. Acá encuentras un excelente artículo sobre estas personas y qué puedes hacer con ellas. 

5. Interesante y práctica lectura sobre cómo adoptar un hábito, indispensable para adquirir disciplina y para trabajar en comportamientos que estén alineados con el éxito que deseamos. Acá lo lees. 

6. En los clásicos del blog te invito a repasar este post donde hablo de los problemas comunes al acercarse a una mujer. 

Nos vemos el próximo fin de semana.

¡Es el momento de vivir una vida extraordinaria!

¡Hasta la próxima!


miércoles, 27 de mayo de 2015

Miedo a la intimidad y a las relaciones



¿Qué pasaría si te dijera que aunque deseas con todo tu corazón hacer algo, tienes otra instancia de ti mismo que desea todo lo contrario?

Pues bien, una de las explicaciones a la resistencia a obtener resultados es tener a nivel inconsciente una creencia de sentido opuesto al deseo que tenemos.

Por ejemplo: Mientras que por una parte deseas tener una mujer a tu lado, por otro lado descubres que no quieres una relación y que son más tus miedos a conseguir esa relación que tu deseo genuino por alcanzarlo.

En mis sesiones he encontrado esto mil veces, básicamente lo resumo así: personas con un deseo enorme que abandonan a las primeras de cambio, resisten experimentar, exponerse, relacionarse. Su motivación de acción les dura un par de semanas, y luego retroceden y se refugian en la lectura incansable, mirar youtubers de day game, y buscar en alguno de los muchos libros que leen la fórmula mágica para acercarse a una mujer en un dos por tres.

Hoy quiero trabajar el miedo a las relaciones. Un miedo que he visto en el 90% de los casos y que tiene un sentido lógico porque es un tema desconocido para unos y traumático para otros. Voy a contarlo a través de la experiencia de dos de mis clientes:

Cliente 1 – Carlos: Llegó a mi consulta buscando como objetivo principal una relación larga y duradera. Empezamos a trabajar en la ampliación de su círculo social, luego a partir de allí nos enfocamos en tres mujeres con las cuales sentía química y atracción. Y luego, cuando la cosa iba avanzando, empezó a dar una serie de excusas y al final cuando le faltaban dos pasos simplemente buscó todos los puntos negativos en ellas, y retrocedió todo lo avanzado.

Con Carlos trabajamos en que sus objeciones y defectos encontrados a las mujeres no eran más que una excusa para evitar enfrentar un temor mayor: enfrentar una relación de pareja, por ello, era preferible buscar algo malo en estas mujeres antes de seguir.

Un saboteo, en toda regla.

Como coach soy capaz de distinguir entre objeciones superficiales y objeciones profundas, las superficiales enmascaran las profundas, que son las más importantes, las más difíciles y donde está el demonio principal, usando una metáfora mitológica. Son como capas de miedos, y conforme vamos profundizando encontramos lo que es capa y lo que es núcleo.

Cliente 2 – Roberto: Roberto era un aficionado al gimnasio, tenía un muy buen cuerpo y esa era su herramienta principal de seducción. Son de esos que tienen en su Facebook una foto de su torso y sus abdominales. Y resultaba que era muy exitoso con las mujeres. Me pareció interesante que me buscara para temas de seducción, porque su problema no eran las mujeres, sin embargo lo que él buscaba era una relación duradera, estaba cansado y agotado de relaciones de una noche, y sentía un impresionante vacío. En los momentos más importantes estaba solo, y además estaba cansado de atraer a las mismas mujeres superficiales que atraía.

Roberto era claramente un hombre superficial y por ello atraía a mujeres superficiales, inconstantes, perezosas y sin deseos de establecer una relación de más de una semana. En lo que te enfocas es aquello que atraes. Empezamos a cambiar el posicionamiento de que tenía Roberto frente a las mujeres, es decir, la oferta que él les hacía. Si antes él se centraba en su propio cuerpo y en la rumba, íbamos a trabajar otra clase de aproximación, más centrada en moderar su apariencia con otra ropa, y trabajar conversación. Empezamos a trabajar en cultivar una personalidad interesante y carismática, que resistiera una conversación larga. Trabajamos en apertura emocional, empatía y en posponer el placer. Es decir, hacer todo lo que indica que estamos haciendo un juego para una relación de largo plazo. Más conocimiento, más empatía y tomarnos más tiempo para, en el momento adecuado, activar el deseo y desarrollar el enamoramiento mutuo.

Pues bien, todo iba perfecto, hasta que Roberto empezó a manejar una ansiedad enorme, el sentirse enamorado, el sentir que una mujer le era recíproca en un nivel tan profundo lo asustó. Me contaba que sentía náuseas, que vomitaba, que temblaba cuando estaba apunto de encontrarse con ella. Fue tanto que terminó incumpliéndole citas.

Trabajamos en ello, descubrimos su punto ciego con las relaciones de pareja, y nos dimos cuenta que el demonio estaba empezando a asomar cuando la relación con esta mujer era aún más inminente.

Acá abro un paréntesis y tengo la firme creencia que muchas de esas mujeres que de repente se pierden, que luego de mostrar mucho interés y deseo, de repente cambian, también tienen el mismo problema: algo las ataja, algo las frena, una fuerza gravitacional impide que despeguen y se entreguen. Y esa fuerza de llama miedo a las relaciones y a la intimidad.

Si no tienes una relación de pareja con las mujeres no es casualidad, no es mala suerte, no es destino, tiene una razón muy particular y mi misión es ayudarte a encontrar ese punto ciego. Revisemos algunos de sus síntomas:

1. Miedo a perder espacio y autonomía: Zigmund Bauman en su ensayo “Amor líquido”, menciona la paradoja de la soledad que sentimos en la modernidad pero a la vez el deseo de ser autónomo sin tener a alguien que nos limite y nos controle. Para muchos, de forma inconsciente, las relaciones son vistas a priori como algo controlador por naturaleza.

2. Costumbre de estar sólo: Cuando llevas años estando solo es natural que hayas construido toda una serie de hábitos y rituales en torno a ti mismo, frente a los cuales es difícil salir y romper ese espacio-muros-cárcel y abrirla para otra persona.

3. Miedo a mostrarse tal cual se es: Cuando estamos demasiado tiempo solos desarrollamos un complejo que yo llamo “complejo del fantasma de la ópera”, y es un temor a ser vistos, un miedo enorme a mostrarse frente al otro, que nos conozca, que hurgue en nuestras vidas, que nos mire detenidamente, que se acerque mucho. Y en ese miedo nos volvemos reactivos y somos nosotros mismos los que nos alejamos o los que rechazamos. Demasiada soledad termina por dañar la percepción que tenemos de nosotros mismos y por deteriorar nuestra autoestima.

4. Miedo a la falta de experiencia: Insisto: aunque socialmente se supone que uno debe haber tenido muchas parejas, en la realidad es algo que no importa demasiado si estás dispuesto a experimentar. Muchas mujeres tampoco han tenido muchas parejas (y no, no son las menos bonitas), y muy pocas te descalificarán de plano por decirles que has tenido poca experiencia. De relación en relación se va sumando y haciendo el kilometraje que deseas.  Lo importante es que te abras al cambio que supone un nuevo hábito de estar con otra persona.

5. Ansiedad frente a la aproximación emocional: Tal como le pasaba a mi cliente Roberto, entre más se acercaba una mujer más ansiedad le generaba y más tenso se ponía, ella lo notaba y terminaba saboteando algo que era prometedor. Esa ansiedad se expresa con sensaciones emocionales y sobre todo físicas (sudoración, náusea, temblor), y representa la expectativa frente a algo nuevo, frente a la mirada del otro y su cercanía. La ansiedad para conocer a una mujer es una cosa, pero la ansiedad de dejar que entre a nuestra vida es un tipo de ansiedad mayor.

¿Qué hacer?

Primero, debes preguntarte si te saboteas con las mujeres, si tienes tendencias a buscarles objeciones o defectos, a refugiarte en creencias sobre ellas que te protegen y que siguen dejándote sólo. Segundo, debes revisar tus miedos respecto a la falta de experiencia, y enfocarte en lo que quieres lograr, no en lo que te falta. Y si sientes que te falta mucho pues infórmate, lee y consulta fuentes de autoridad. Por último, enfócate con determinación en la meta y busca ayuda si es necesario. Identifica tus propios patrones y enfócate en encontrar la manera de superarlos.

Personalmente, cuando yo mismo tuve estos problemas, la visualización me ayudó mucho, imaginar lo que deseaba, imaginar los escenarios de compartir con otra persona. También sufrí ansiedad

Para tener una relación hay que abrir una puerta invisible, y en casos como los que hemos sufrido dificultades con nuestras habilidades sociales y con nuestras relaciones con las mujeres, hay una combinación de esa puerta que no hemos querido, consciente o inconscientemente abrir. La combinación se llama madurez emocional, y la vamos alcanzando con trabajo personal intenso y con las mujeres que van llegando a  nuestra vida.

¡Es el momento de vivir una vida extraordinaria!


¡Hasta la próxima!

sábado, 23 de mayo de 2015

Estilo, apariencia, autoestima nociva y duelos: Hay algo + que seducción en internet (25)



Semana intensa de trabajo, eventos, y de sentirme feliz con lo que hago, y con tanto que hacer no me he olvidado de traerles las acostumbradas lecturas del fin de semana: 

1. Siempre he dicho que aunque trabajes lo interno, también debes trabajar lo externo, tu estilo, apariencia y demás, ello da cuenta de tus aspiraciones y habla mucho de tu carácter. Este artículo contiene una interesante infografía sobre los estilos de corte de cabello que están de moda estos días. 

2. Un análisis muy interesante y una perspectiva paradójica sobre la autoestima y sus efectos nocivos cuando nos confiamos demasiado en nuestras fortalezas. Revísalo acá.

3. Hablando de estilo, este interesante artículo nos muestra cómo usar zapatillas o tenis blancos con diferentes atuendos.

4. Una de mis labores de responsabilidad social es mostrar que NO TODO VALE a la hora de intentar conquistar a una mujer, efectivamente y aunque me cueste críticas siempre será muy importante para mí trabajar en contra del acoso callejero y sobre todo hacer tomar conciencia que uno NO de una mujer, es un NO. El seductor no puede actuar nunca como preso recién salido de la cárcel o como un saqueador romano. Si sabes tu valor sabrás que es muy importante que tanto tú como una mujer se sientan cómodos en el proceso de conquista. Te comparto esta noticia.

5. Los duelos son de varios tipos: por muerte, por la ruptura amorosa, por la pérdida de un empleo, etcétera. En este interesante artículo nos encontramos con una muy buena elaboración de los niveles de pérdida y cómo podemos trabajar con ellos.

6. En los clásicos del blog, te traigo un artículo sobre cómo hacer sentir cómoda y generar confianza con una mujer. Lo lees acá.

¡Es el momento de vivir una vida extraordinaria!

¡Hasta la próxima!

miércoles, 20 de mayo de 2015

La obsesión masculina con ser probados por las mujeres




Hoy compartiré el cuarto y último fragmento de mi libro "La Seducción Inteligente". Trataré el punto de las famosas pruebas femeninas y cómo alteran el estado mental de los hombres. Y trataré de salirme de ese marco para acceder a uno superior y más liberador. 

Este punto es un buen divertido, o al menos uno que a mí me hace mucha gracia. Muchos hombres literalmente están girando en una rueda de hámster, detrás de una mujer. Literalmente la persiguen pero sin avanzar, y piensan que cualquier cosa que ella hace es una prueba, y se devanan los sesos buscando como responder para quedar bien. Eso es girar en una rueda de hámster que piensas que ella mueve, pero eres tú mismo el que mueve sin avanzar. 

Cuando estás en la rueda del hámster tiendes a creer que toda la interacción que ella hace contigo se basa en una trampa, en una prueba de calidad, y que si la superas la seducirás, y te ganarás el premio, serás el elegido.

Revisemos esa creencia detenidamente: parte de la misma premisa que guía este libro y es que estás en diferencia de posición con respecto a la mujer, ella está arriba o adelante, y tu abajo o corriendo detrás, y que ella está probando a los hombres buscando al “indicado”, al “elegido” y que para ello, como el Indiana Jones y la Última Cruzada te pone pruebas mortales para ver si llegas al Santo Grial (el cual es en sí mismo otra prueba, si recuerdas la película). En primer lugar el “indicado” y el “elegido” ya no tiene tanto misterio como parece, es simplemente el que les gusta, el que las excita y al que se quieren llevar a la cama o “comer” como dicen ellas mismas.

Como ves, desconocemos la realidad femenina y por ello, como con los dioses, nos inventamos mitos, y las pruebas son un mito más. ¿Hay mujeres que juegan? Sí, y se llaman manipuladoras, y deberías huir de ellas, en lugar de ponerte a bailar al son que te pongan. Una mujer estable, equilibrada, inteligente y de valor no pone pruebas. Si te ponen pruebas te están diciendo “eres débil y quiero manipularte a ver hasta donde llegas”, eso es lo que sub comunica la manipulación.

Si pones límites, aumentas tu inmunidad a ser manipulado y a que jueguen contigo. El no poner límites indica que eres necesitado y que te sometes a los demás. Si aprendes a decir que no, y si mantienes tu criterio no tendrás que pensar en esos jueguitos de algunas. Un ejemplo de poner límites es rehusarte a responder preguntas estúpidas o absurdas y descartarlas de plano.

No solo las mujeres ponen pruebas, todos los seres humanos cuando adoptamos una postura manipuladora ponemos aros, y no solo para la seducción y el cortejo sino para cualquier situación, algunas incluso más delicadas como el trabajo y los negocios.

Hay algo interesante en los test, en las pruebas o lo que algunos llaman aros. Es interesante porque lejos de aplicar presión en mí para superarlos como si fuera una de esas pruebas del ejercito, donde pasas por terrenos llenos de obstáculos, barro, perros rabiosos, muros, sargentos que te gritan y te insultan, yo los tomo con un verdadero entrenamiento para la vida, como un reto para mi inteligencia emocional y mi corteza cerebral, donde reside la zona encargada de la estrategia.

Los aros femeninos son solamente un juego comparados con las pruebas a los que te sometes cuando estás en una mesa de negociación jugándotela en un proyecto, la estrategia de personas que tratan de sacer ventaja de ti haciéndose pasar por sus amigos, o los aros que te ponen para que muestres tus capacidades en terrenos laborales, profesionales o comerciales. Elementos en donde si bien no te juegas la vida, si te puedes llegar a jugar mucho dinero, tu estabilidad o tu futuro.

Ser exitoso con las mujeres no es un don, es simplemente una habilidad y no obtienes cierto nivel de éxito sin práctica. Y tienes que ser bueno con las pruebas que algunas de ellas te ponen. Lo que he encontrado es que ellas buscan llevarnos a tener un falso sentido de seguridad  donde nos hacemos presumidos y bastante confiados, tras lo cual cortan la cuerda y nos ven caer mientras se apartan sonrientes.

La solución genérica a los test, pruebas y aros de las mujeres es simple: firmeza, ser consistente con tus principios y seguir el instinto de lo que tu deseas. Es importante que también desarrolles la sinceridad para desenmascararlos, las mujeres siempre te negarán que te están probando, lo que yo hago es que les muestro que su prueba es una prueba y que soy un zorro en ello y que conmigo esas tácticas no funcionan.

Si alguna mujer intenta probarme por ejemplo, ignorándome a ver cómo reacciono, directamente le indico “tu estrategia de la niña interesante no funciona conmigo”, a continuación le digo lo que quiero: “deseas ir conmigo este fin de semana fuera de la ciudad o tienes que ir a la entrega de los premios Grammy (o algo igualmente absurdo).” Nunca se los digo ni herido, ni afectado, ni susceptible, se los digo como se los diría a mi sobrina de 8 años cuando me intenta manipular para que le compre unas gomitas, la mayoría de las veces se los digo sonriendo. Si hay un imán de mujeres es demostrar que tienes mundo, que eres un veterano de varias guerras, que tienes mañas, las identificas y las usas. Siempre le pongo humor a su aro, eso le baja el nivel, a veces se ponen de mal genio, cuando eso sucede sé que anote un gol en su arco. Para que no me idealices, aún con los años, aún pierdo algunas pruebas, pero ¿adivina qué? Si pierdo una vez seguro la segunda gano.

Además yo pienso con mentalidad de seleccionador, es decir, yo también busco escoger lo mejor. Pienso con mentalidad de emprendedor, no de empleado-oficinista con las mujeres. La metáfora en lo profesional es ¿pasas hojas de vida a todos lados y esperas que te llamen o eres de los que seleccionas los lugares donde deseas trabajar? Algunos dirán “ay pero es que en estos tiempos de desempleo toca lo que salga”. Ok, esa es la mentalidad empleado-oficinista de la seducción, bajando el precio para conseguir “alguito”. Con las mujeres ¿esperas pasivamente a hacer la tarea correctamente con ellas y ser seleccionado, o también seleccionas y escoges, incluso dándote el lujo de rechazar ofertas aparentemente buenas por ir por las mejores y las extraordinarias? Allí hay una diferencia enorme. Eso hace que no seas pasivo esperando su aprobación, sino que seas activo y la pongas a ella también en evaluación.

Si te  prueban, no te preguntes “¿Cómo respondo?” sino “Qué estoy haciendo mal y qué debo hacer mejor para que no me vean la cara de hámster y deseen manipularme”, y qué estás comunicando para ser percibido de una forma semejante. Quizá te sientes ansioso porque aún eres virgen, o porque llevas una buena temporada sólo, o porque tu ex novia te dejó por su mejor amigo. Encuentra las emociones vinculadas a esas experiencias, hazte las preguntas incómodas y usa esas emociones negativas (frustración, tristeza, rabia, deseos de venganza) de tal forma que no te saboteen, intenta liberarte de ellas y cambiarlas por emociones positivas, ellas ayudarán a que tu ansiedad y necesidad disminuya y puedas ser más abierto, empático, vulnerable y preciso.

Pregúntate lo siguiente: ¿qué es lo que está expresando tu necesidad? ¿Qué es lo que necesitas? ¿Necesitas sexo, compañía, amor, validación, que sepas que eres querido por alguien, que una mujer te haga sentir atractivo? ¿Necesitas probarte que no eres víctima de una maldición para que estés solo? ¿Necesitas probarte que eres deseable sexualmente? ¿Necesitas venganza?  ¿Necesitas impresionar a otros hombres porque en tu pasado fuiste matoneado o porque te sientes menos hombre al asociar masculinidad con número de mujeres en la cama?

Al hacerte estas preguntas estarás profundizando en qué es lo que te está saboteando tu desempeño. Trabaja en esas respuestas, y sobre todo camina al descubrimiento que esa respuesta está en ti, no en una mujer, la respuesta está en la forma en que defines una experiencia, una creencia, no está en lo que una mujer te pueda dar. 


Necesitas calma para reaccionar frente a lo que una mujer hace, no te tensiones, no te estreses, no le busques cinco patas al gato, no dediques tu mente obsesivamente a analizar cada cosita que ella hace o dice. En la medida en que lo haces tu necesidad sube. Abundancia mis amigos, esa es la respuesta, una vida abundante no tiene tiempo para ponerse a pensar como si fueras princesita de Disney. Si  a una mujer le gusta lo que soy, bien, y si no pues vivo una vida abundante, donde hay más mujer

Si te interesa adquirir mi libro lo puedes hacer pagando con tarjeta de crédito a través de Paypal acá o por transferencia en todas partes del mundo en Western Union, si te interesa esta última escribe un mail a naxxxos@gmail.com y te daré todos los detalles. 

¡Es el momento de vivir una vida extraordinaria!

¡Hasta la próxima!

sábado, 16 de mayo de 2015

Emprendimiento, Dionisos, Síndrome de Ana Karenina y engaños: Hay algo + que seducción en internet (24)



Fin de semana y como ya es costumbre desde los últimos 6 meses llego con lecturas para tu fin de semana: 

1. Emprender es algo deseado por muchos pero para lo cual no todos tienen madera, las pruebas y obstáculos son innumerables y todo el mundo cree que es un paraíso. Esta lectura quizá te muestre otra perspectiva más realista. 

2.  Quienes han leído mi libro La Seducción Inteligente han visto mi Modelo Arquetípico de la Seducción, y han podido ver el arquetipo de Dionisos, sexual, abierto y conectado con su propio deseo y amante de las mujeres a un nivel profundo. En este breve artículo nos encontramos con rasgos de este arquetipo.

3. Muchas mujeres también tienen una visión extremadamente romántica del amor, son enamoradas del amor, y tras de ello pueden tomar decisiones absurdas, acá nos hablan de un síndrome en especial interesante llamado el Síndrome de Ana Karenina. Imperdible.

4. Me encanta aplicar en consultoria y con mis clientes individuales modelos de gestión empresarial para la administración inteligente de la propia vida, en este artículo nos enseñan cómo uno de los más famosos nos puede generar un mayor éxito.

5. Este artículo me gustó mucho porque habla de algo que yo creo firmemente y es que somos altamente engañables y que no somos muy críticos respecto a la información que recibimos a diario.

6. En los clásicos del blog, revisamos otro mito clásico y es el de ser un tipo malo para seducir, ¡es tan bueno ser malo? Revísalo acá.

¡Es el momento de vivir una vida extraordinaria!

¡Hasta la próxima!

jueves, 14 de mayo de 2015

El poder de doblar cucharas: ¿Qué es marco y estado?



Empecemos por algunas distinciones: el “estado” es tu nivel emocional o cognitivo a la hora de enfrentar un evento. Puede ser, por ello, “estado mental” o “estado emocional”. Imaginemos un deportista que llega creyendo que puede ganar un partido, y luego volvámoslo a imaginar cuando va perdiendo ese partido, la gestión mental y emocional es diferente. Otro ejemplo: imaginemos el estado mental y emocional de ansiedad en un piloto que va ganando la carrera y siente a otro piloto detrás, marcando mejores tiempos y dándole alcance. Imaginemos su estado mental y emocional cuando lleva 20 segundos de ventaja.

Los estados mentales son cambiantes y para tener resultados positivos, de acuerdo a tus expectativas, es necesario gestionarlos, para cuando las cosas van bien, como para cuando las cosas van regulares, y cuando las cosas van mal.  La ansiedad, las pocas herramientas sociales, el exceso de pensamiento y la falta de experiencia hacen que los estados mentales y emocionales tiendan a ser negativos.  Si sales con una mujer, necesitas gestionar ambos estados, mantener la creencia del resultado positivo que esperas, y mantenerte motivado y positivo. Si esta mujer, por alguna razón, pareciera no corresponder, hacerse la difícil o no poder estar contigo, necesitas gestionar tu mente y emociones para evitar caer en los estados de necesidad, intensidad, paranoia, obsesión o creencias catastróficas frecuentes en quienes se les dificulta tener pareja.

Este es el primer entrenamiento: la gestión de la mente y de las emociones en momentos críticos de la interacción con las mujeres. ¿Qué hacer cuando recibo de ella indicadores positivos? ¿Qué hacer cuando cancela las citas que le propongo? ¿Qué hacer si tras un intento de beso se aleja de mí? ¿Qué hacer si se encuentra con un ex novio en la misma cita que estamos compartiendo y puedo ver que ella se afecta? Ese entrenamiento mental requiere de un carácter y una postura frente al mundo bastante particular: requiere madurez para no sucumbir.

1. Estado pusilánime y de víctima: En estado sientes que todo está en tu contra  y que luchas contra una fuerza incontenible de fatalidad y mala fortuna. Estás indefenso frente a las estrategias femeninas y usualmente te retiras de la escena.

2. Estado activo y tranquilo: Básicamente eres consciente de ti y mantienes la mente clara y las emociones agudas para leer la situación. No la atribuyes a ti, ni culpas a la mujer cuando las cosas no fluyen, simplemente sabes que puede ser algo del contexto o que puedes lograrlo con otra.

El segundo estado, como es lógico, es el que mejores resultados provee, porque en él tu mente busca más recursos, no refleja ansiedad, no refleja preocupación o indisposición, no te ves frágil, y ese estado atrae a la mujer quien busca a un hombre equilibrado, dueño de sí, y con lo que yo llamo “cancha”, es decir, que ya ha jugado el juego en el pasado y tiene experiencia.

A las mujeres no les atraen los niños, los angelitos, los que parecen salidos de la cárcel o los que parecen seminaristas, los inocentes y los frágiles.

Les atraen los hombres determinados, que saben lo que quieren, y se lo dicen al oído y las llevan de la mano a la cama.

Así de sencillo.

Cada vez que comparto con las mujeres, me doy cuenta del nivel que tienen hoy día, de su apertura sexual, de su sentido del humor, de su independencia. Y cada vez descubro a más mujeres verdaderamente adultas en esto de la seducción. Mujeres que tienen en claro qué es lo que quieren y cómo no les dan ni la hora a los pusilánimes necesitados y si, en cuestión de minutos, se dan todas ellas a aquellos hombres que en su particular clave podemos mostrarles cancha, adultez y decisión.

La palabra “sargeo” ha sido quizá uno de los mayores crímenes cometidos a la concepción mental de la seducción. Por mucho que admire a Ross Jeffries, la popularización de tal palabra terminó por desnaturalizar por complejo lo que para mi es una “relación”, simple y llanamente. No sales a “sargear”, sales a “relacionarte” con mujeres. Así el acento está más en conexión, conversación, que un juego de niños.

A partir de allí introduciré el segundo término del post: el marco, que es mental y es emocional y representa los límites de lo permitido en tu mundo de experiencias. El marco es como un cuadrado o círculo donde lo que incluyes en él es lo que es el mundo para ti, y lo que excluyes en aquello de lo cual te apartas. Por ejemplo, en un bar, el marco es un letrerito que dice “Espacio libre de humo. No fumar”, con ese marco tu sabes que allí no prendes un cigarrillo ni de accidente, porque simplemente no está permitido.

El marco mental es lo que crees que puede y no puede suceder en ese mundo. En una relación el marco más fuente termina por imponerse, y hacerse realidad al interior de la relación. El marco más dominante dominará la relación y a la otra persona. Por ejemplo, si a ella le encanta la fiesta, y a ti no tanto, pero su marco es más fuerte tu terminarás por ir a fiestas así te desagrade profundamente. Si tu marco es que te gustan los tríos y es lo suficientemente fuerte, llevarás a que ella poco a poco lo abrace hasta que lo experimente y termine por ser una práctica común para ella. Si tu marco es que no quieres tener hijos y el de ella es desearlos, pero tu marco es mucho más fuerte y el de ella débil, al final la relación tomará el marco del individuo más fuerte.

Por ello es tremendamente importante la noción de marco mental y marco emocional. Éste último es las emociones que impones por ser quien eres, las que más frecuentemente vives y las que reciben los demás. Si eres una persona nostálgica y apagada, las personas que hablen contigo tomarán ese marco para naturalizarse contigo, si eres efusivo, positivo, energético, jalonarás las emociones de los demás para equilibrarse contigo. El marco emocional más dominante impactará a los menos dominantes, por lo mismo que una persona energética dominante jalonará a su círculo de amigos a ese estado y dirán “¡Wow! Qué bien me sentí con esa persona, es genial hablar contigo”, así ellos estén en un estado depresivo, el marco emocional dominante jalonará. Imagina que tienes un marco emocional depresivo y que es dominante, terminarás influyendo sobre los demás hasta el punto de que se sentirán cansados, molestos y tristes al estar contigo y dirán cosas como “es increíble como me roba energía, me deja mal hablar con él”.

En relaciones de pareja necesitas determinar cuál es el marco de tu realidad. Y la cosa funciona así: primero te lo crees tu mismo y luego los demás se lo creerán. Si no tienes marco eres como un lienzo en blanco, absolutamente indiferente para las personas. Cuando tienes un marco es porque sabes qué quieres y qué no quieres y no andas dándole a lo que caiga. Allí determinas qué te gusta, qué no te gusta, cómo te gusta, cada cuánto te gusta. Y lo haces dominante cuando eres capaz de imponerlo. Los hombres necesitados y pusilánimes son débiles por naturaleza y están aceptando los marcos de las mujeres, y reaccionando pasivo agresivamente a la imposición de estos marcos. En el fondo temen que si son demasiado duros al imponer su marco serán rechazados y esto les genera una tremenda inseguridad y se acomodan a lo que sea. Por ejemplo, son el tipo de hombre que se deja amarrar a relaciones largas cuando él no las buscaba, y fantasean con la variedad de mujeres que desean y no pueden tener porque literalmente están en la cárcel que una relación (y una mujer) les ha puesto.

El estado mental y emocional lo gestionas entrenando a tu cerebro a creer que puedes conseguir las cosas y manteniendo emociones altas aún cuando las circunstancias estén regulares, lo necesitarás si eres inversionista, si eres emprendedor, al igual que si estás atraído por una mujer.  Lo haces con entrenamiento, no hay otra forma, no hay fórmulas mágicas y es un trabajo a largo plazo de control sobre tu pensamiento y tus sentimientos.

El marco mental lo generas sabiendo quién eres, encontrando tu mismísimo propósito y siendo absolutamente fiel a ti mismo. Más fiel que nadie en el mundo a tu propia vida, gustos, tendencias y aspiraciones.

Lo que ofreces al mundo es ese marco, y las personas te respetarán, admirarán, desearán por tener justamente ese marco. Y con él podrás doblar la realidad de otras personas, que decidirán “me encantaría vivir según ese marco, pase lo que pase”, eso es lo que pasa en las relaciones mas fuertes. Una persona decide adaptarse, amar y admirar ese marco.

Cuando hay dos marcos igualmente imponentes y dominantes y a la vez contrastantes, hay corto circuito y no es posible una relación saludable sin que se den guerras de dominancia muy fuertes, en ellas se da manipulación, asaltos por la fuerza, escenas de todo tipo y suelen ser relaciones sin mucho futuro. Aunque si pueden haber marcos dominantes pero que vayan en la misma dirección, allí simplemente cambia quien toma el control y quien cede y se van turnando naturalmente en la relación.

En el próximo escrito hablaré sobre marco mental de relaciones. Te espero de vuelta por acá.

¡Es el momento de vivir una vida extraordinaria!


¡Hasta la próxima!