miércoles, 11 de junio de 2014

Indicadores Actitudinales de Interés



Los hombres odiamos a muerte el rechazo. No hay nada peor que tener tu ego aplastado en pedacitos porque una mujer que te atrae te cancela una cita, te rechaza un beso o te dice que sus sentimientos no son recíprocos. Has creído con todas tus fuerzas que ella estaba interesada en ti, pero de repente te estrellas con que has interpretado mal las señales.

Desde el punto de vista de nosotros los hombres, las mujeres son mucho más sutiles e indirectas, o sólo nos parecen confusas, a la hora de revelar sus intenciones románticas (a menos que seas demasiado bien parecido, o tengas una billetera bien abultada, en cuyo caso ELLAS te llaman a ti), pero si eres un hombre normal y no has generado atracción consistente tendrás que lidiar con la indecisión y la contradicción.

También es cierto algo: las mujeres en ocasiones envían señales contradictorias porque no han podido aclarar lo que sucede en su corazón y en su cabeza, como sabrás la atracción se juega en ambos planos, y para algunas mujeres discernir y poner de acuerdo sentimientos y pensamientos es una labor que a nosotros como hombres nos desgasta y no vale la pena mirar mucho ese espectáculo. Algunas mujeres sienten mucho, otras piensan mucho, otras de ambas, y se arman unas confusiones que ni te imaginas.

Lo que la mayoría de hombres buscamos con afán son las señales que nos indiquen si vamos bien, si la atracción es recíproca y si podemos pasar a planos más románticos e íntimos con ellas. En otros post he hablado sobre Indicadores de Interés, hoy voy a profundizar un poco en ellos, he recopilado escritos de otras épocas de mi vida, cuando tomaba apuntes en mis cuadernos e intentaba compendiar mi conocimiento.

Mi hallazgo fue que además de las señales físicas de lenguaje corporal, había indicadores actitudinales, es decir cosas que ella HACIA de manera consciente para demostrar su interés. De esas experiencias dividí los Indicadores de Interés en dos categorías: los físicos e inconscientes, y los de actitud y conscientes, y les asigné una relación: un indicador actitudinal vale por 3 indicadores de interés físicos.

Voy a explicar mejor esto al final, pero por ahora describiré estos Indicadores de Interés Actitudinales:

1. Ella está a tu lado: De repente te das cuenta que ella está para todo lado contigo, es como si de repente ella “apareciera” cuando estás en algún lado, es como si quisiera mostrar que ahí está, cerquita, por si la necesitas. Te la encuentras en la cafetería de la universidad, camino al trabajo, y es porque a ellas también les pasa, cuando sienten interés a veces te buscan, porque les agrada tu compañía y quieren ver qué pasa.

Cuando sucede esto está tratando de que tú notes su presencia y te está dando la oportunidad para que des el primer movimiento. El problema que tiene esta estrategia femenina que para algunos hombres esto a pesar de ser evidente aún resulta ser muy sutil, no caen en la cuenta que cada vez que aparece es por ALGO, y si te habla, si te busca, es por ALGO. Los hombres a veces somos demasiado lentos. Así que por favor, la próxima vez que una mujer aparezca de repente y regularmente en tu camino, ten la certeza que lo hace por algo.

2. Ella te hace favores sin que tu ni siquiera se los pidas: Ofrece darte alguna información de utilidad, prestarte un libro que puede servirte, llamar a un amigo para que tengas un contacto de negocios que buscas, sacarte las fotocopias. Personalmente, este es un indicador de los más fuertes, pues implica que ella quiere hacer algo por ti, aunque sea algo pequeño, quiere que notes su presencia y que sepas que tiene cosas de valor que aportarte. Ella hace demostraciones de que sabe cosas y que es útil, desea impresionante.

Una de las cosas que yo hago para descubrir interés es pedir favores. Sí, así como lo oyes… un baboso HACE LOS FAVORES. Yo generalmente los pido, y si el favor llega con un chasquido de mis dedos y además llega amplificado, es que hay interés, por ejemplo, si le pides un libro y te llega con ESE libro, y otro sobre el mismo tema es que hay algo, sobre todo porque uno evita hacer favores a personas que recién conoce.

Si los favores implican objetos, libros, cosas tangibles esto indica que ella quiere que tú tengas algo que le pertenece, por qué… porque de cualquier manera está poniendo un lazo físico que los une sutilmente. Cuando tienes un CD de su propiedad ella sabe que al menos tendrá que saber de ti para que lo devuelvas.

3. Ella nunca está demasiado ocupada para ti: Esta es la regla fundamental y la piedra angular en el juego de la seducción. Si una mujer está interesada en salir contigo, ella se va a poner disponible. Esto significa que ella te dará su número de teléfono del trabajo, su e-mail, el teléfono de la casa, el celular. Y si ella está ocupada te dirá algo así como “mira hoy no puedo, pero mañana salgo temprano así que podría ser mañana”. Si ella está interesada lo hará, te lo aseguro. Ella también te devuelve llamadas y mensajes de texto casi instantáneamente.

4. Ella expresa curiosidad por ti: Una mujer que tiene curiosidad en ti sólo está mostrando que desea conocer todo lo que pueda sobre ti para hacerse a una idea de cómo eres y reafirmar una atracción existente, ella tiende a preguntarte sobre ex novias, relaciones anteriores, cuentos, opinión sobre las mujeres, tu familia, tu pasado, tus gustos en comida, en música. Muy a menudo, cuando ella está tratando de averiguar sobre ti expresa afinidad hacia tus intereses y preferencias, por ejemplo, si te gusta la música de Héctor Lavoe ella dice enloquecer por la salsa.

5. Indaga sobre tu estabilidad financiera: Las mujeres tienen una especie de sonda con la cual analizan la profundidad de tus finanzas, y lo hacen a través de preguntas casuales detrás de las cuales tienen una calculadora lista para hacer cuentas. Cuando una mujer conoce a un hombre que le interesa para salir, le pregunta sobre su trabajo, donde vive, con quién vive, y todo eso lo manejan sutilmente dentro del conjunto de la conversación. Si muestras estabilidad, o al menos deseos de emprender entonces seguirán las señales.

6. Ella “futuriza” contigo: Una mujer interesada está en ti, habla abiertamente de planes que te involucran. De hecho, ella a menudo dice cosas como: “¿Te gustan Los Simpsons? Deberíamos ir al estreno, se ve muy buena esa película”. Cuando ella dice cosas parecidas a ésta es porque quiere que la invites a salir.

7. La percibes nerviosa: Si ella en verdad está interesada en ti, la verás nerviosa, un poco ansiosa y hasta torpe. Lo puede aparentar siendo especialmente tímida y callada a tu alrededor, así que analiza su interacción con otras personas, si ella parece estar inquieta al estar a tu lado es que se pone nerviosa ante tu presencia. No te imaginas cuán frecuente es esta señal, incluso en las mujeres más seguras de sí mismas.

8. Se pone celosa por otras mujeres que están a tú alrededor: Tiene ojos en todas las partes de su cabeza y aún estando de espaldas te está vigilando. ¿Cómo puedes notar esto? Porque la sorprendes mirándote mientras estás hablando, bailando, o lo que sea con otras mujeres. Te mira e inmediatamente voltea la mirada para intentar disimular, si lo notas varias veces, o que te mira cuando hablas por celular/teléfono con otras mujeres puedes estar seguro que quiere más que una amistad.

9. Te cuenta que habló de ti con otras personas: Pues sí, ella te dice “le conté a Pepito que trabajas con importaciones y le pareció genial”, o “a mi amiga le divirtió demasiado cuando le conté lo que dijiste de tal o cual cosa”. De repente es como si sintieras que ella te sacó del plano privado que tienen ustedes dos y te llevó a un sitio diferente, a un sitio donde apareciste con sus amigos, quizá con su familia.

10. De repente sientes que se arregla más de lo usual: Sientes que cuando sale contigo está realmente hermosa, que sale con zapatos altos, collares y aretes, quizá maquillada.

11. Te da obsequios: Es detallista contigo y se preocupa por cómo estás, te llama si enfermas, te regala de lo que está comiendo, incluso puedes notar la alegría que le da compartir ciertas cosas contigo.

12. De repente sus amigas y amigos te miran mucho: Lo notarás por ejemplo en reuniones, o fiestas o simplemente cuando conozcas a su círculo social, cuando estés descuidado notarás muchos ojos encima de ti, o cuando volteas de repente una amiga de ella te está mirando. Quiero ser muy claro acá con lo que sentirás: experimentarás una mirada de curiosidad, una mirada que no debe ir y por eso se te hará extraña.

13. Cuando te presenta a su círculo social sientes que te mira: Lo que intenta es observar cómo te desenvuelves con el círculo de amigas, amigos y familiares, en relación con lo anterior, simplemente te sientes observado.

14. Desea que le hagas cumplidos: Te dice cosas como “no sé porqué estoy sola”, o “por qué será que no me va bien en esto o aquello”, o “mira que mi amiga Luisa cree que yo soy egoísta”, o “tengo cara de trasnocha tremenda”, o en Fabebook pone una foto y te pregunta “¿cómo salgo en esta foto?”. O se pone algo y para que lo notes lo acentúa: “Hace rato no me ponía esta falda y veo que necesito mandarla a ajustar”, lo que esperan es que les digas “oye… te queda bien”, o “pero si tu eres una persona muy especial”, lo que sea…

Lo que usualmente hago yo ante estas preguntas es que me rió sutilmente y le digo “¿Buscas un cumplido? Debes saber que los doy cuando menos los esperas”, y la miro pícaramente. Ellas por lo general me dicen “no, simplemente te contaba”. Ambos, en nuestra mente, sabemos que miente… saben de lo que hablo ;)

15. Ella te halaga: En general lo hace como demostración de admiración, te dice que la inspiras, que haces cosas muy buenas, que eres perseverante, que transmites cosas muy buenas. Recuerda algo, lo principal en la atracción es la admiración. Y créeme: si te admira te lo dirá.

Los indicadores que he mencionado son más potentes que los indicadores de lenguaje corporal, a veces puedes malinterpretar las cosas sólo fijándote en cómo está su lenguaje no verbal, e incluso necesitas más de tres para saber si ella en verdad está interesada en ti. Por su parte, los indicadores actitudinales tienen enorme potencia por sí mismos, incluso con uno que tengas es suficiente, la relación es la siguiente:

Tres Indicadores de lenguaje corporal equivalen a 1 indicador Actitudinal.


De esta manera si tienes un solo indicador actitudinal, por ejemplo, que te observa cuando estás con otras mujeres, ese solo indicador te dice lo que dirían tres indicadores físicos del tipo arreglarse el cabello, humedecerse los labios y mostrar la muñeca.

Y el asunto funciona así: obedece a lo que sientas, si te das cuenta de un indicador no trates de analizarlo mucho, si lo notaste es porque hay algo que ella quiere decirte y tú has logrado captarlo. De repente te encontrarás diciéndote a ti mismo “vaya… esta mujer me hace muchas preguntas sobre mí mismo”, cuando sientas eso toma ese hecho como un Indicador Actitudinal y prosigue tu labor de seducción con la seguridad de que vas bien.

Finalizo con una frase que mencionó en Colombia el psiquiatra y motivador Jorge Bucay: “El corazón se equivoca menos que la mente”. Muchas veces hablamos de pensar las cosas, a veces nos quedamos racionalizando todo, y eso está bien al principio, porque estamos aprendiendo, pero la calibración consiste en que ya interiorizamos nuestro conocimiento y operamos sin necesidad de pensar, solo sintiendo somos capaces de apreciar si una mujer está interesada en nosotros, si estamos generando atracción, si estamos haciendo las cosas bien.

El verdadero seductor también es capaz de meterle corazón y emoción a la seducción. Esa es la clave del éxito perdurable.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

lunes, 19 de mayo de 2014

Persuasión desde la emoción Parte 5: Podcast Los miedos del aprendiz



Hola a todos, hoy seguimos con las dos series simultáneas que estamos trabajando, por un lado los podcast y por el otro la persuasión desde la emoción. En el más reciente podcast trabajo con la vulnerabilidad y abordo los principales miedos que existen a la hora de seducir y qué es lo que se busca en las escuelas de seducción, y lo que justamente estas no le dan: la capacidad de conectar desde la autenticidad. En este podcast te muestro cómo la vulnerabilidad es tomar riesgos, la única forma de poder ir por lo que deseas y obtenerlo, en lugar de quedarte parado mirando cómo otros aprovechan y toman lo que tú deseas.

Acá está en link:


¡Qué comience la cacería!


¡Hasta la próxima!

martes, 13 de mayo de 2014

Persuasión desde la emoción Parte 4: Podcast Las raíces de la vulnerabilidad




¡Hola a todos! En este podcast elaboraré el siguiente paso en la persuasión desde la emoción, y se da a partir del descubrimiento del yo limitante, que puede ser reactivo o puede ser complaciente. A partir de allí te propongo un ejercicio en el cual trabajamos el yo expandido, como la representación de lo que deseas ser. También abordo la vulnerabilidad e introduzco como ella nos puede ayudar a mejorar nuestras habilidades emocionales para acercarnos a las mujeres.

Lo pueden escuchar aquí: 


¡Que comience la cacería!

¡Hasta la próxima!

martes, 29 de abril de 2014

Persuasión desde la emoción Parte 3: Calibración y respeto por tu esencia



Retomemos un punto interesante y es la línea que ya habíamos empezado sobre la persuasión desde la emoción. Y quiero trabajar contigo algunos temas que he recibido ya sea por consultas o por los comentarios directos a mi más reciente post o por lo que uno ve en los grupos donde es posible ver las preguntas que tienen muchos de ustedes.

Quiero trabajar el impacto que tiene el tema de la calibración. Definamos la calibración de una forma muy práctica: la calibración es saber la medida exacta para que algo funcione. Es muy parecido a la cocina. La calibración funciona cuando sabes qué medida usar de cada ingrediente, por ejemplo la sal, demasiada hará la comida absolutamente incomible, y demasiada poca la hará insípida. Algo tan sencillo como aprender la medida exacta es algo trascendental que determinará el éxito de tu receta. ¿Cómo lo lograrás aprender pues eso? Por ensayo y error y por esto es absolutamente indispensable que tú mismo pruebes y ensayes y te arriesgues a equivocarte, porque lo que para otros es una fórmula para ti es algo que no quizá no te funcione. ¿Por qué? Porque la combinación que tu tienes como ser humano es algo absolutamente único, y eso significa que tú mismo eres ya una receta, una fórmula única y lo que hace que algo funcione para otros quizá no es lo mismo que hará que para ti funcione.

Recurriré nuevamente a un ejemplo del deporte que para mí explica mejor la calibración y es la Fórmula 1. Si un piloto simplemente se limita a copiar la fórmula de otro (telemetría y reglajes) obtendrá muy pocos resultados, porque cada carro está diseñado para considerar el estilo único de pilolaje, y puede que con la configuración de otro simplemente no te adaptes, puede que te sientas incómodo porque el otro configuró una distancia de los pedales de freno y aceleración que para ti son muy cortos o muy largos, simplemente porque esa persona los calibró así atendiendo a su estatura por ejemplo. Si copias idénticamente la fórmula del otro lo que lograrás será tener un desempeño absolutamente alejado de tu potencial y poco congruente con lo que eres.

¿Qué es lo que hace la diferencia entre un extraordinario piloto (seductor) y uno que no tiene éxito? La capacidad de entender su propio estilo de manejo, sus propios rasgos para conducir y a partir de allí configurar su carro, y lo que le va a ayudar a potenciar más su estilo. Una persona simplemente no aprenderá por imitación, necesita encontrar su propia voz, necesita conectarse con qué es aquello que lo hace verdaderamente atractivo y a partir de allí comienza la labor de calibración.

Hay personas que esto lo hacen de forma absolutamente natural, no tienen que hacer complejos cálculos, simplemente han hecho un proceso más o menos inconsciente para calibrar su funcionamiento en sociedad. Esos ajustes se pueden aprender y pueden naturalizarse (con lo cual afirmo que ser natural es simplemente cuestión de tiempo: Todos pueden ser naturales a través del hábito y la repetición de conductas hasta que se vuelven inconscientes) ¿Qué me he encontrado yo? Que las personas que buscan formarse en habilidades con el sexo opuesto están descalibrados sobre su impacto con las mujeres. Es decir, no saben qué hacer para que les funcione la cosa. Y por ello uno los ve enredados en cosas sobre cómo mostrarse frente a una mujer y de allí la pregunta de “qué hago cuando estoy con ella”. 

Por una parte la inmensa teoría que han leído y la cantidad de videos que consumen de abordajes los dejan con más preguntas que respuestas y se bloquean por no poder decidir qué hacer con esa mujer en particular. Demasiada información que bloquea  lo que sientes, y bloquea lo que eres tú. Las teorías y diferentes autores han demarcado que las mujeres quieren a un cierto prototipo de hombre y cierto tipo de comportamiento. Y tú te centras en ser ese tipo de hombre y mantener esos tipos de comportamiento, y es allí cuando te encuentras, siguiendo mi metáfora de la fórmula 1, copiando la telemetría y los reglajes del carro de otro, y no te estás permitiendo conectarte con tu auténtica oferta de valor.

Atento a esto: cuando eres consistente con lo que eres y desarrollas tu capacidad emocional puedes hacer casi cualquier cosa y con ello conectar con una mujer y dar el siguiente paso que es involucrarte afectiva y sexualmente con ella. Cuando digo cualquier cosa quiero decir exactamente eso, es más, incluso cuando ni siquiera estás intentando hacer algo. Literalmente la seduces sin quererlo, sin la necesidad de adoptar la postura del seductor, que dice cosas audaces, que adopta ciertos movimientos, que siente la presión de recibir una respuesta positiva de esa mujer. Te das cuenta que le bajas la intensidad al rol que deseas adoptar de ser el súper seductor y descubres que estás conectando con ella y que estás fluyendo  y que algo se está moviendo ahí, comienzas a sentirlo y empiezas a “bailar” a ese ritmo. A veces decides adoptar el rol y la postura del seductor, a veces simplemente deseas  no presionarte, y descubres que igual conectas y atraes, es allí cuando descubres que las mujeres se sienten atraídas por lo que eres, y que no necesitas tener siempre un disfraz puesto. Ya has interioridad a tu esencia lo que te hace atractivo y simplemente lo expresas, incluso sin decir una palabra, con tu presencia.

En este punto déjame volver a elaborar algo que deseo desafiar de lo que pensaba y escribía en el pasado y es lo siguiente: “para seducir tienes que actuar siempre como seductor”. Pues déjame contarte que con el tiempo he entendido que puedo despojarme de esa pose, de esa postura y lograr tener un alto impacto. Y es eso hacía donde estoy orientado mi enseñanza, porque siento que las personas piensan “estoy mal, algo de mi no funciona, tengo mil errores" y me piden que reinicie su mente para que pueda lograr las cosas”. Lo primero que hago es simplemente trabajar en calibración, en el impacto que tienes con las cosas que haces y en adaptar su forma de ser natural para que mantenga las dosis adecuadas y pueda simplemente evaluar.

Algunos ejemplos:

  • Calibrar el uso de la razón  y la emoción. A veces debes pensar estratégicamente, otras debes sentir y dejarte llevar.
  • Cuándo debo sonreír y cuándo no. En un comentario me decían que sonreír demasiado puede hacerte pasar por estúpido. La respuesta es que necesitas calibrar la intensidad. Deberías mostrarte como una persona alegre y abierta, lo cual lo haces con una expresión de sonrisa, pero tampoco puedes pasarte a estar todo el tiempo sonriendo. Debes tener otras expresiones igualmente abiertas usando sólo los ojos, o solo los movimientos de las cejas. Debes combinar eso con miradas que muestren otras cosas: curiosidad, morbo, deseo, interés.
  • Mostrarte misterioso y también poder abrirte y contar cosas de ti.
  • Mostrarte colaborador, comprensivo y escuchar, y en otros momentos poner distancia, hablar más y no ser tan colaborador.
  • Permitirse ser discreto y en otras hablar de los logros que has tenido y las cosas grandes que has hecho.
  • En momentos hablar y en momentos escuchar.
  • En momentos divertirte, en otros mostrarte serio.
En últimas tú tienes el control y de acuerdo a la mujer y la situación y de acuerdo a lo que tú estimes debes calibrar el uso de cada uno de los ingredientes que tienes en tu personalidad. Por ejemplo, si eres de los que siempre quiere ser servicial y ayudar pregúntate ¿hasta qué punto eso está haciendo que te perciban simplemente como una buena persona y no cómo alguien atractivo? Y desde allí indaga ¿Qué necesitas agregarle a eso que ya posees para proyectar atractivo? Probablemente encuentres que no siempre debes ser servicial, y que en ciertos momentos no debes intentar salvar siempre a las personas o hacerles ver que eres útil para ser valorado por ellas. A veces debes quedarte viendo qué pasa y qué pueden hacer las personas por sí mismas. Probablemente puedas descubrir que ser servicial no es malo, es un valor, pero que debes moderar la intensidad, y que debes incluirle otras cosas para ser atractivo, como por ejemplo, ser más directo con esa mujer, no esperar que ella valore naturalmente tu deseo de ayudarla, sino que valore otras cosas que muestras, incluso tu capacidad de distanciarte en ciertos momentos, de decirle que “no puedes” o que “no tienes tiempo”, de no olvidarte por ella de que tu también tienes tus cosas. Quizá puedes desarrollar rasgos más coquetos en los cuales ella no solo te defina por lo buena gente que eres, sino porque en la conversación le muestras un coqueteo a veces ambiguo y a veces directo en el cual ella no sabe a ciencia cierta si le gustas o eres así con todas.

¿Cuánta variedad le puedes imprimir a tu comportamiento? Esa es la pregunta clave. La idea es de la seducción es partir de lo que hay, con ello lograrás una seducción más orgánica. Por ejemplo, en el caso que estoy ilustrando de nada serviría decirle a esta persona “es que eres muy bueno y por ello te toman por idiota, y lo que tienes que hacer es ser más mierda con las mujeres, has que ellas te hagan los favores, tienes que tener un carácter más fuerte porque las mujeres se aprovechan de las personas como tu”. Eso es absolutamente falso, lo que esta persona necesita es integrar más comportamientos atractivos y calibrar mejor la intensidad de su comportamiento servicial. Quizá en un futuro cuando tengan una relación esa mujer podría decir algo que he escuchado muchísimo “me encantó su generosidad y su capacidad de preocuparse por otros”. Este personaje lo que hizo fue hacer un ajuste, potenció un rasgo y lo integró con otros, en lugar de sentirse como un imbécil y pensar que las mujeres son todas unas aprovechadas, sí, seguro hay algunas que si lo son, pero no todas, además tu siempre puedes poner los límites, no eres una víctima de ellas a menos que tú decidas serlo.

Cuando uno revisa lo escrito de seducción y lo comprueba con la vida real uno se da cuenta que a muchas mujeres les gusta lo imperfecto, lo real y que lo que se escribe va en contravía de lo que una mujer espera de un hombre. A muchas mujeres les gusta salirse del molde y escogen hombres muy diferentes al estereotipo de hombre, y escogen una inmensa variedad de hombres muy diferentes. Por fortuna eso es así, por lo cual hay extraordinarias  posibilidades. Y de ello hablaré en el siguiente post: la vulnerabilidad, que es el temor a sentirnos débiles, a sentirnos vulnerables y cómo desde allí podemos construir otro tipo de seducción y desafiar esa teoría de ser siempre los fuertes y ser siempre los que mandan, y como calibrar ello e integrarlo a un concepto diferente de carácter y del macho alfa. Detrás de ello tocaremos ese miedo con el cual algunos se enfrentan al mundo femenino.

¡Que comience la cacería!


¡Hasta la próxima!

lunes, 14 de abril de 2014

La economía de la seducción



Hola a todos, hoy quiero iniciar la semana con este interesante video acerca de la economía del cortejo y de la seducción, que nos muestra las variables respecto a las cuales tomamos decisiones de pareja y las diferentes necesidades de hombres y de mujeres. 

El tema lo había trabajado de alguna manera en este post. El tema de la seducción evidentemente es un tema emocional pero también es un tema estratégico en el cual ponemos en juego recursos, inversiones y esperamos algún tipo de rentabilidad. El gran problema, o la ecuación a resolver en la seducción es ¿Cómo invertir mejor? ¿Qué hacer para garantizar que la inversión afectiva, financiera y de tiempo sea rentable? y ¿Qué hacer cuándo tenemos pérdidas y cuando encontramos mercados poco atractivos de inversión? 

Me gustaría conocer sus opiniones al respecto. 

¡Que comience la cacería! 

¡Hasta la próxima!

miércoles, 2 de abril de 2014

Persuasión desde la emoción Parte 2


En el post anterior trabajé el tema de la desconexión emocional y básicamente argumentaba que era la responsable del fracaso en la comunicación con las mujeres, y de un cierto tipo de aislamiento en la mente. Un recurso bastante frecuente en los hombres consultantes de estrategias de seducción. Hoy seguiré con esta línea, trabajando en elementos más concretos de la inteligencia emocional.

He encontrado comentarios muy interesantes a partir del escrito y pienso que están centrados en que nos encontramos identificados con las excusas mentales, con las voces interiores saboteadoras, con las dudas frecuentes sobre si le gustamos a las mujeres o no, y la búsqueda obsesiva de información que se queda en un plano racional pero no se actúa y cuando se aplica usualmente no tiene resultados durables porque es que en la información disponible no nos ilustran formas de conectar y persuadir desde la emoción, más allá de la palabra.

Conectar a través de la emoción requiere entrenamiento, y sobre todo requiere que encuentres una clave en ti que puedes desarrollar. Me explicaré hablando nuevamente de mi vida: cuando empecé a formarme en coaching una de las cosas que más me impactó fue la sensibilidad de mis profesores, y sobre todo profesoras, porque básicamente tenían un idioma diferente al que yo usaba, era un idioma basado en la emocionalidad, el sentimiento y eso para mí era como chino avanzado.

Mi reacción fue la usual: defenderme con argumentos y calificarlas de cursis, sensibleras, poco serias, poco rigurosas. Era la mente hablando el lenguaje que yo ya conocía, es  decir, analizando excesivamente y juzgando, y sobre todo dialogando conmigo mismo mientras otros me hablaban. Es decir, seguía hablando solo, mientras el mundo afuera me mostraba muchísimas cosas. Eso es una forma muy particular de aislarse.

Al empezar a hacer ejercicios, estas personas me retroalimentaban sobre mi estilo de comunicación, demasiado argumentativo, demasiado basado en el lo literal, en el texto, en el “tema” de la conversación. Sin conectar, mantenía un diálogo que podía fluir en cuanto a su temática, pero en el cual las personas francamente se aburrían, y su cuerpo lo expresaba, miraban para otro lado, se distraían, no sonreían, era lo más cercano a tener una entrevista de trabajo con un alto nivel de tensión, no había relajación.

En este punto quiero que te quede muy claro algo, no es algo malo ser inteligente, ser ilustrado y tener un estilo de vida intelectual. Eso está perfecto y tendrás una ventaja maravillosa frente a otras personas. Sin embargo debes ponderar una debilidad que se deriva del poder que tienes, y es la otra cara de la moneda: no necesariamente el que más sabe es más feliz. La ignorancia tiene cierto grado de felicidad, al no conocer y analizar tanto puedes ver la vida sin tanto juicio y sin el critico que convive con las personas demasiado racionales, quienes se toman las cosas demasiado en serio y siempre sacan demasiadas implicaciones en actos quizá muy sencillos, lo cual los hace “mente dependientes”.

Tres cosas noto yo frecuentes en un “mente dependiente”: número uno, complica demasiado cosas sencillas como dar un beso, dos, la interacción en la seducción se vuelve un enorme tratado donde tiene ansiedad de dar pequeños pasos, y por último, y gravísimo, es incapaz de generar tensión sexual y escalar sexualmente.

Si sumas esos tres factores tienes la ecuación del fracaso en la seducción. La incapacidad emocional es un tipo de ceguera, porque no ves señales de interés, no sabes cuando dar el beso y no sabes como pasar a la intimidad sexual. Y la creencia es que “no entiendes lo que pasa”, y la verdad es que no hay que entenderlo demasiado, más bien hay que sentirlo.

¿Cómo carajos se siente Naxos? Pues activando dos herramientas: la intuición y la emoción. La intuición es algo que sientes en el pecho y el estómago y que te indica que vas por buen camino con una mujer  o simplemente no hay nada. Muchas veces me encuentro con clientes que juran que esa mujer les está siendo recíproca, al ver la situación como tercero me es demasiado claro que allí no hay nada. Cero. Vacío. Muchos insisten en ver esperanzas o “lucecitas” que les dan ánimo, pero la realidad es que es una mujer cordial pero nada más que eso. Y yo digo “¿por qué no lo percibe?”, sencillo, porque está en total desconexión, y su mente se quedó pegada analizando y buscando lo que no hay. Más a menos como buscar el avión de Malasia. 

La intuición te sirve también para saber cuando una mujer aparentemente indiferente siente algo por nosotros, en estos casos es imposible das pruebas de porqué lo sabes, simplemente lo sabes, lo sientes en tus vísceras, sientes que allí hay algo, algo más, ella se muestra fría, distante, pero tu sabes que si sabes “rascar” donde es, allí sale algo. Lo sabes y lo sientes. Y también puedes saber, por ejemplo, cuando una mujer simplemente se hace la linda  y la especial contigo para sacarte algún favor o algo así. Lo sientes, sabes a un nivel emocional, no racional, que detrás de sus sonrisitas y sus palabras solo hay una mujer interesada, y que a eso le falta algo.

Como ves te ahorras camino e inviertes mejor. Sobre el beso, sabes que es que no hay señales inequívocas para saber que ya tienes que besarla. Puede que ella esté cerca pero no es porque quiera un beso, o sabes que no necesariamente porque esté lejos es que no quiere nada. Nuevamente “lo sientes”, sientes que hay una cierta temperatura en el ambiente, y “sientes” como si fueras un imán que siente la tensión por su opuesto y te acercas y ya. No te pones a analizar el tema, y el asunto de la mirada triangular, y que si te mira los labios y que si esto y lo otro, que sirve desde luego, pero en la mente del racional resulta que no lo deja actuar.

Sobre carga de información, como cuando el computador se te bloquea porque tienes 25 aplicaciones abiertas. Eso pasa en la mente del racional.

Sobre la tensión sexual, simplemente es que una cosa es que te guste una mujer, y la desees y la quieras desnudar y hacerle el amor locamente, y otra cosa es que ella esté “copiando” y pensando lo mismo. Tensión sexual es cuando ambos sienten deseo y no lo han consumado. Cuando no es mutuo simplemente es porno mental. El racional desea, y se imagina toda la película, pero no es sexy, no es sensual, no provoca deseo. Las mujeres no tienen ni un mal pensamiento con él, porque no hay picardía, no hay contacto con el cuerpo, nada. Teme tocar, y cuando lo hace es torpe, incluso en abrazos simples, si una mujer siente que no eres bueno con tu corporalidad no va a sentir deseo.

Si siente que no te sabes mover, que “cargas” tu cuerpo, si no descubre algo “sexy” o “sensual” en ti no te deseará, si no te desea no hay nada que hacer. Esto va más allá de lo atractivo, de que tengas cuerpo de modelo, no, es cómo llevas lo que tienes. Así como hay mujeres que no son necesariamente modelos de Victoria Secret, pero “tienen algo”, se saben mover, tienen una sonrisa hermosa, un rostro hermoso, hay algo, un ingrediente que va más allá de sus medidas, y que hace que te guste. Eso mismo les pasa a ellas, es más, con más frecuencia de lo que nos pasa a nosotros.

Para no hacer más largo este post y dejar tema para otro, quiero sugerirte algunas medidas para que empieces a conectar con tu emoción:

1. Inicia una “dieta hipo informativa”: Haz el ejercicio, deja de consumir tanta información  de seducción. En el consumir información no está la clave, descansa de tanta lectura, video, foro, pregunta, audio, etc. Y por un momento digiera lo que ya has consumido, busca actuar y busca dejar de pensar en la seducción como una serie de pasos, para verla como una relación con una mujer.

2. Para contrarrestar la seriedad sonríe más: Muchos sienten que se ven más formales y más “interesantes” haciendo el serio, y no se dan cuenta que se ver tensos, preocupados, estresados. La emoción de ellas se abre de par en par cuando sonríes al verla, cuando sonríes en la interacción. Sonreír relaja tus músculos, te muestra abierto, franco y confiable. Recuerda no lo hagas como una fórmula, hazlo como quien deja un viejo hábito de hacerse en serio y trascendental y opta por incorporar la alegría  y la amabilidad a su vida. Quizá tu mente racional diga “pero a las mujeres les gustan los malos y no los tontos que sonríen”, y yo le respondo a tu mente: no te estoy diciendo que sonrías todo el tiempo como un estúpido, sino que incorpores las sonrisas a tu interacción. Esto no implica que seas visto como un idiota, sino como una persona alegre, positiva y eso atraerá a mujeres semejantes.

3. No suministres información en una conversación, ve más allá del qué haces, o por qué lo haces, sino que sientes al hacerlo. Es muy diferente decir que eres ingeniero y trabajas en creación de software para plataformas móviles (aburrido) a decir que tu misión es diseñar aplicaciones que conecten a las personas, que has descubierto la alegría que despierta en una persona una aplicación que le permite aprender a cocinar, pasa a hablar de la cocina como una pasión, de la comida favorita, de cuando fue la primera vez que probaste algo, del suave sabor de algo, compáralo con una sensación física: “es como un beso en los labios la sensación de dulzura de ese postre, sientes como es tan agradable al paladar que no quieres que se te acabe”.

4. Enséñale matices a tu voz, la voz plana no transmite nada, es como escuchar a Stephen Hawking hablando, incluso C3PO, el entrañable personaje de Star Wars, tenía inflexiones de voz, por ello las personas conectaron con ese personaje y es tan famoso. Las inflexiones transmiten matices de personalidad, emoción, vida. ¿Cómo lo puedes empezar a hacer? Sencillo: Escribe un texto y en cada palabra añade una flecha de hacia arriba y en la otra palabra una flecha hacia abajo, léelo en voz alta y sube la voz en las palabras de flecha hacia arriba y baja la voz en las palabras con la flecha hacia abajo. Toma textos, de cualquier tema y empieza a dibujar flechas hacia arriba y abajo y léelos, así empezarás a practicar matices de voz, y a subirla y bajarla en tu conversación.

Acá te muestro un ejemplo:



¡Que comience la cacería!


¡Hasta la próxima!