viernes, 17 de agosto de 2007

Es posible enamorarse en tres minutos o menos

Los investigadores tienen buenas noticias en el campo del romance: puedes enamorarte en tres minutos… o menos.

Parece que el corazón quiere lo que el corazón quiere, y puede decidirlo en cuestión de pocos minutos, al menos eso afirman los psicólogos evolutivos de la universidad de Pennsylvania. Los investigadores reunieron datos procedentes de 10.526 participantes anónimos de HurryDate, una compañía que organiza sesiones de “Citas Rápidas”, y encontraron evidencias cómo se comportan las personas en esas situaciones.

Dicen los investigadores: “Algunas persona dicen que están buscando una cierta clase de persona, y luego eligen a otra. Otras personas dicen que nunca saben precisamente lo que están buscando. Pero nuestros hallazgos sugieren que, aunque sucede, las personas saben rápidamente cuando lo ven”, dicen el profesor Robert Kurzban.

“Las personas generalmente entienden su propio valor en el mercado de las citas, así que son capaces de juzgar la compatibilidad potencial en los momentos de conocer a otras personas”, añade Kurzban.

En cada reunión de citas rápidas, alrededor de 25 hombres y 25 mujeres interactúan unos con otros por cerca de 3 minutos. Al final de la sesión, cada participante indica cuál persona desearía conocer mutuamente, si la escogencia fue recíproca se suscita otro encuentro personal. HurryDate también recolecta información sobre los participantes, incluyendo edad, peso, educación, ingreso, comportamiento con la bebida y el cigarrillo, raza y religión. Para el estudio, HurryDate también reunió las respuestas a preguntas adicionales que tenían que responder los asistentes relacionadas con su la calificación de su propio atractivo y sexualidad.

Dicen los investigadores: “Aunque ellos tuvieron 3 minutos, la mayoría de los participantes hicieron su decisión con base en la información que ellos recibieron en los tres primeros segundos -y añade Kurzban- algo sorpresivo es que factores como la religión, la educación y el ingreso jugaron un papel muy pequeño en sus escogencias”.

La psicología a menudo ha entendido las relaciones como transacciones donde las personas escogen compañeros basados en las cualidades sustanciales que puede ofrecer, como poder y dinero. De acuerdo con Kurzban, los datos muestran que cuando las personas se conocen cara a cara, cosas como hábitos de fumar, y cuentas bancarias no parecen tener mucha influencia en las complejidades de la atracción.

“Las citas rápidas nos ofrecen a los psicólogos algo que rara vez obtenemos en investigaciones conductistas, una mirada sistemática al comportamiento original y genuino de las personas que escogen pareja”, dice Kurzban.

“Lo que hacen las personas resulta más importante para la psicología que lo que creen. En este caso de las citas rápidas, por estar expuestos a mayores consecuencias producto de una mala cita con alguien que puede parecer compatible en el papel, los participantes tienen más incentivos para seguir su corazón y sus deseos. El comportamiento, más que los reportes personales, nos dan una ventana más clara para entender el comportamiento psicológico subyacente en las citas”, afirmaron los investigadores.

Para concluir varias cosas de este estudio, que muestran algo que ya he evidenciado en otros artículos científicos:

1. La importancia de trabajar en Juego Interno y características de personalidad, eso es lo que va a hacer la diferencia cuando conozcas a una persona.

2. La atracción es cuestión de segundos, si se siente algo al inicio todo va bien. Incluso eso sustenta futuros estados de enamoramiento. Pilas que es importante saber que atracción es diferente a enamoramiento.

3. La atracción no es una elección, no escogemos quien nos atrae, no escogemos quien no nos atrae. Si… yo sé… a veces las personas racionalizan mucho… pero crear atracción consistente consiste en remover eso que se siente en lo profundo del ser, esas cosas “internas” que ni siquiera uno mismo sabe cómo explicar. Es allí donde se va tu trabajo.

Ya habíamos insistido en estos puntos, pero no sobra decirlo y repetirlo, y mostrar evidencias desde las ciencias sociales (si Sofía… las ciencias sociales).

¡Que comience la cacería!

Hasta la próxima!