martes, 25 de marzo de 2008

Sobreviviendo a las pruebas


Hola a todos! Después de unas merecidas vacaciones de semana santa vuelvo a escribir en este blog. Así que comencemos…

Hoy quiero hablar de los test a los que las mujeres suelen someternos para saber nuestro valor, y claro está para descartar a cuánto baboso hay por allí. Cómo ya ustedes sabrán las mujeres siempre corren un mayor riesgo a la hora de la seducción, la razón radica en nuestra historia evolutiva: para las mujeres una mala elección puede significar al menos 9 meses de embarazo y cuidado de una criatura, así que por ello la naturaleza ha dotado a las mujeres de una serie de sensores para descartar a potenciales hombres inútiles que no les sirvan para protegerlas y cuidar a una futura descendencia.

Entiendo que puedas estar pensando que no todas las mujeres están pensando en tener hijos y casarse, y tienes toda la razón. Sin embargo el mecanismo evolutivo está tan programado en sus cerebros y en sus genes que así sólo estén pensando en una relación temporal siempre querrán tenerla con la mejor de las opciones posibles.

La idea de este blog, como sabrás, es que tú seas la mejor de las opciones posibles.

Imagina que tu relación va de maravilla, has logrado seducir y atraer a la persona que quieres, te estás divirtiendo, no hay muchas peleas y el sexo es genial. Todo parece ir funcionando de maravilla. Pero de repente ella te acusa de estar coqueteando con tu nueva compañera de trabajo, con la cual, a lo mucho, has cruzado 10 palabras. Tu niegas la acusación, y ella te dice “no puedo creer que estés destrozando nuestra relación, es que acaso ya no te sientes atraído por mí.” Sacudes tu cabeza desesperadamente, y terminas disculpándote por algo que ni siquiera sucedió. Pero es tarde. El sexo se interrumpe. Y es luego de un sin número de llamadas, disculpas, humillación que las cosas vuelven a su lugar. Todo por algo que ni siquiera sucedió.

Pues bien, has sido víctima de una prueba.

Ser hombre no es algo fácil y somos nosotros los que tenemos que hacer el trabajo duro y soportar una serie de cosas difíciles para lograr conquistar a la mujer que deseamos. Incluso, puedes pensarlo de la siguiente manera: durante la historia los hombres han sido los que van al campo de batalla a pelear las guerras, mientras las mujeres se quedan en casa cuidando a los hijos y trabajando por mantener el hogar, es el hombre el que se juega la vida en los campos de batalla.

Pues bien, en la seducción generalmente pasa igual, los hombres somos los que tenemos que saltar por campos minados, sobrevivir bombardeos y toda clase de trampas mentales. A veces uno no sabe ni cómo responder para cumplir las expectativas de las mujeres. Ellas siempre tienen una idea de lo que “desean”, y si satisfaces esa idea entonces están en la jugada, de lo contrario estás descartado. Así de simple y así de cruel funciona el mecanismo.

La mejor manera de responder a las cosas es de aquella manera en que tú seas consistente con tu personalidad y tus creencias, de tal manera que no vayas al vaivén de lo que ella quiere sólo para complacerla, de esa manera sólo lograrás perderte el respeto a ti mismo. A todos los puedes engañar, menos a ti mismo. Así que no está mal sentir como sientes, debes expresarlo, no está mal ser de la manera en que eres, querer lo que quieres, y necesitar lo que necesitas.

Las pruebas tienen que ver con la palabra “control”. Las relaciones y la seducción son un gran juego de poder, quién tiene la mano dominante, quién pone las condiciones, quién accede y quién cede. Las mujeres suelen controlar las cosas a través de las pruebas y a través del sexo. De hecho, algunas mujeres son expertas manipulando hombres y eso no debería ser nuevo para ti. Yo soy de los que creen que una relación puede funcionar cuando ambos ceden y ambos proponen en los momentos indicados, y donde se busca cierto equilibrio (que nunca será de 50 y 50) que se aproxima a una idea de libertad y de autoexpresión para ambos.

Ahora bien, de hecho a muy pocas mujeres les gustan los esclavos, es decir, hombres totalmente complacientes y sin el más mínimo sentido de aprecio por sí mismos. Son hombres dispuestos a hacer todo por sus mujeres, y ese todo incluye cosas que van en contra de sus propios intereses y necesidades. Les gustan que les gasten dinero, que las lleven a viajes, son caprichosas y demandantes. Generalmente estas mujeres terminan por aburrirse de sus esclavos y los cambian de tiempo en tiempo.

Por su parte la mayoría de las mujeres sólo desea probar el carácter del hombre, y ver hasta qué punto es posible que ellos se debiliten y muestren sus flaquezas, si esas flaquezas son muy fuertes son descartados inmediatamente. Ellas suelen probar cuán inseguros somos, cuán desesperados estamos y hasta qué punto pueden controlarnos. El principal elemento de control es el sexo. La historia la mostrado que por sexo los hombres enloquecemos por la razón de que nuestro cerebro está diseñado para pensar más en sexo que el de las mujeres.

De otra parte, las mujeres piensan en términos más “dramáticos” que nosotros los hombres, de tal manera que las pruebas les proporcionan ese toque de “drama” que ellas están buscando, pues si algo nos dice la teoría evolutiva y la psicología diferencial es que a las mujeres les gustan las discusiones y las peleas, en la medida en que les pone ese toque de “drama” que ellas necesitan. Probar a los hombres es una manera que tienen las mujeres de mantenernos fuera de balance, de tal manera que si respondemos a sus pruebas enojándonos, rindiéndonos o disculpándonos hemos fallado a la prueba.

No es un juego fácil. Pero hay que jugarlo, de hecho, siempre estamos jugándolo.

De hecho, a nosotros nos gustan las mujeres por el simple hecho de que son mujeres y hacen cosas de mujeres. Así, que de alguna manera a nosotros también nos gustan las pruebas de vez en cuando.

Algunas mujeres actúan como niñas malcriadas (los hombres también lo hacemos pero no este mi punto ni mi tema en este blog). Algunas mujeres están centradas en sí mismas, son inseguras y tremendamente viscerales. Demandan atención completa, que les reafirmen su autoestima, y desean poder y control. Si no se les pone límites terminarán por convertirte en un sirviente.

¿Cómo prueban algunas mujeres? Pues bien, de un montón de correos electrónicos he podido extraer el siguiente catálogo:

*Cancelan o cambian planes en el último minuto.

*No devuelven llamadas (incluso si están interesadas en ti)

*Presionan para que cambies algo de ti, de tu personalidad o tu apariencia.

*Molestan cuando quieres pasar tiempo con tus amigos.

*Te dicen cosas como “¿A dónde crees que va esta relación?”

*Actúan demandantes, cansonas, odiosas, o manipuladoras.

*Prueban la firmeza de tu personalidad, para saber si la cambiarías por complacerlas.

*Esperan que les pidas permiso para hacer tus propios planes.

*Coquetean o miran a otros hombres en frente tuyo.

*Te acusan de hacer cosas que no has hecho.

*Se hacen las difíciles para la intimidad.

*Amenazan con terminar la relación si las cosas no se hacen a su manera.

*Te culpan cuando les haces un señalamiento a su comportamiento (te voltean la torta)

*Hacen preguntas del tipo “¿Me veo muy fea?”, “¿Qué tal te parece ella?”

*Pretenden no estar interesadas en ti cuando en verdad lo están.

*No contestan preguntas directas esperando que tu leas su mente y sepas qué responderían ellas.

Entre otras cosas esto no es exclusivo de las relaciones de pareja, de hecho, toda relación entre personas busca establecer el nivel de control que hay sobre el otro.

A continuación voy a darte unos cuantos puntos para que estés atento a batear los intentos de probarte o manipularte:

1. Desarrolla un radar para pruebas: Entrénate en saber cuándo te está probando. Recuerda que es la manera en que tú reaccionar la que determina tu lugar en la relación, una vez te haces más consciente de lo que ella está haciendo será mucho más fácil detenerla antes de que empiece.

2. Nunca te enojes cuando ella te pruebe: Y tampoco te disculpes por tu comportamiento (asume que no has hecho nada malo por lo que tengas que arrepentirte). Si lo haces pierdes instantáneamente.

3. Devuélvele la prueba: Intenta utilizar sus mismas pruebas contra ella para saber cómo reacciona. Evidentemente busca un momento oportuno, no lo hagas inmediatamente ella te prueba. Deja que la cosa se enfríe y en el momento menos esperado pruébala de vuelta.

4. Mantente firme: Si ella se vuelve muy proclive a probarte, hazle ver que muchas de las cosas que te dice tienen la intención de convertirse en un juego de poder. Así que desenmascara su estrategia, seguro eso la pondrá de mal genio, pero lograrás detener una tendencia que puede llegar a ser muy odiosa.

5. Cuando todo lo anterior falle entonces márchate: Si lo anterior no produce resultados, y ella sigue siendo demandante y malcriada entonces revisa tu criterio para escoger tu pareja y piensa seriamente en terminar tu relación. El amor, la pasión o lo que sea, jamás puede ser pretexto para que alguien intente pasar por encima de ti.

Así que hay que estar muy atentos y ser un verdadero experto en saltar trampas y sobrevivir a ellas.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima.

martes, 11 de marzo de 2008

Los 13 tipos de perdedores en la seducción


Hay hombres que parecen tener el magnetismo ideal para conquistar mujeres. Algunos son naturales, nacieron con ese don. Otros lo hemos aprendido, algunos más temprano que otros, algunos en la adolescencia, mientras conocían mujeres, otros ya adultos tras un trabajo intenso para dejar atrás rechazos y decepciones.

Otros simplemente no tienen ni idea de cómo seducir y generar atracción!

Hay algunos hombres que tienen la fórmula perfecta para repeler a las mujeres. Son especialistas en el arte del aburrimiento, son aquellos hombres que los seductores buscamos para que nos cuenten cómo quitarnos a las mujeres de encima cuando no queremos saber más de ellas.

En este blog, en más de un año, he intentado dar los conocimientos para que los expertos en repeler mujeres, se conviertan en expertos en atraer y seducir a las mujeres que desean. También he mostrado la perspectiva femenina de la seducción, y qué es lo que ellas buscan en un hombre.

Hoy quiero hacer un catálogo de los 13 principales tipos de hombre expertos en repeler mujeres, aquellas personalidades con maestría para estropear sus opciones con cuanta mujer encuentran. También son aquellos a los cuales las mujeres utilizan y terminan por convertir en sus dóciles mascotas. Espero que no te identifiques con ninguno de ellos.

1. El tipo romántico: Es aquel idealista, que conquista con flores y mensajes románticos, cartas, esquelas, mails, poemas de cuanto poeta existe, además construye sus propias poesías, rimas y canciones y espera que con ellas una mujer se dé cuenta del inmenso corazón que posee, de la sensibilidad que lo embarga y de la manera en que puede conectarse con sus propias emociones y con las de una mujer. Es clásico, conservador y su estrategia de cortejo es mostrar todas las cartas de una vez y sin reservas.

La mayoría de las veces se hallan enamorados del amor, son idealistas y fallan en ser prácticos, se complican la vida, un pequeño malentendido o una simple pelea los decepciona, fácilmente se vuelven trascendentales y pueden ahogarse en un vaso de agua. Suelen volverse aburridos y predecibles, además de empalagosos o demasiado “buenos” para las mujeres.

2. El gran cosa: Es aquel que se dedica a hablar de sus logros, hallazgos, descubrimientos, posesiones, virtudes y cualidades. Puede presumir de cuánta cosa de pueda presumir, ha hecho, dicho y tiene de todo. Tiene buen gusto y conocimientos culturales amplios, sin embargo es demasiado vanidoso. Se sobrepasa al intentar mostrarse interesante, se vuelve aburrido y es demasiado egocéntrico como para no buscar interés y beneficio en las relaciones, o al menos, eso es lo que deja entrever.

3. El asaltacunas: Es un hombre mayor, pero que intenta arreglarse a la usanza de los jóvenes. Se caracteriza por su mal gusto y por verse ridículo al buscar verse joven, su actitud va en contravía de los años que ya demuestra. Busca verse como alguien experimentado, pero generalmente termina por buscar atraer gastando e invitando, dando obsequios e intentando “comprar” la compañía de las mujeres. Busca mujeres jóvenes (debido a que cree que su apariencia le da para buscar en las veinteañeras). Generalmente termina por ponerse en bandeja para que lo utilicen.

4. El fortachón: Bueno… creo que el ejemplo más parecido a lo que quiero decir es Johnny Bravo. Carga las maletas en los viajes, va al gimnasio varias horas al día, cuida y mide cada centímetro de masa muscular que tiene, puede ser a veces un poco metrosexual y de repente se encuentra siendo bastante vanidoso y busca ponerse las camisetas más apretadas que encuentra en el mercado.

Terminan por parecer guardaespaldas, anda celando y mostrando sus dotes masculinas, no deja pasar oportunidad para armar discusiones y conflictos. Son posesivos, demandantes y lo peor de todo, resultan ser vacíos intelectualmente, no ofrecen mayor trasfondo y son demasiado simples y planos en sus expresiones y emociones. Son exigentes con su pareja, y se andan quejando por cuantas calorías consume, exigen medidas perfectas, parecen una báscula andante y controlan cualquier gramo que aparece en el cuerpo de su mujer. Incluso llegan a querer cambiarlas, que se pinten de rubias, que usen cierta ropa, que hagan más ejercicio, que no coman esto o aquello. Terminan por ser irritantes y no dar mucho a cambio.

5. El comediante: Se caracteriza por querer ser entretenido, demasiado entretenido para el gusto de las mujeres. Tiene un millón de amigos, siempre sale a divertirse y siempre es el alma de la fiesta, lamentablemente para él, sus aportes rayan en lo ridículo, es un poco charlatán, termina por hacer reír a ratos, y generalmente termina por abrumar un poco a las mujeres, quienes desean que se calle un poco y escuche más, que sus chistes y comentarios sean menos ramplones y que sus historias sean mucho, pero mucho más cortas.

Una cosa es hablar mucho y otra cosa ser entretenido. A veces se habla mucho y se aburre mucho, este personaje cae en esa categoría. Les gusta ser el centro de atención, sin embargo lo que no saben es que frecuentemente terminan por caer mal o, al menos, ser un poco pintorescos.

6. El necesitado: Es tremendamente emocional, y comparte sus sentimientos con quien sea. Es como un manantial buscando quién lo contenga, y sobre esta mujer desata toda inundación de emociones e incluso lágrimas. Duda constantemente de sí mismo, y busca aprobación a todo momento, sobre la relación, sobre su trabajo, sobre sus amigos. No es ni confiado, ni independiente. Es el líder en estropear relaciones en las primeras semanas.

7. El predecible: A las mujeres no les gustan los hombres predecibles porque ellas saben exactamente cómo reaccionarán a todo. Este tipo desarrolla fórmulas, casi matemáticas, y nunca quieren hacer las cosas de otra manera, no quieren conocer nuevos lugares, no quieren cambiar ni aprender nada. Dicen lo mismo, cuentan las mismas historias, escuchan la misma música, dicen todo de sí mismos en los primeros días y sobre todo, hacen una y otra vez, como obsesivos compulsivos, las mismas cosas.

No cambian por nada. No sorprenden. Son mortalmente rutinarios.

8. El arrogante: Tiene un gran ego, es ventajoso y condescendiente. Es grosero, no necesariamente con las mujeres, sino con todo aquello que él considera que está debajo de su nivel (que es casi todo el mundo). Grita a los meseros, vendedores. Es un motivo de vergüenza para las mujeres, que siempre están un poco fastidiadas por su comportamiento displicente con las personas. Las mujeres siempre están atentas a cómo tratamos a los demás, con eso se hacen una idea de nuestra personalidad, del egoísmo, la generosidad o la mezquindad.

En pocas palabras, es tremendo cabronazo!

9. El ordinario: Simplemente sus rasgos de comportamiento y de carácter terminan por ofender a las mujeres. Es demasiado burdo y directo, probablemente coquetea con cuanta mujer encuentra, es de mal gusto para vestir, hablar y comportarse. Está a un paso de llegar a ser homo sapiens, probablemente es el eslabón perdido de la evolución homínida. Es casi un chimpancé, pues actúa como chimpancé.

10. El tacaño: Nunca paga nada. Incluso dentro de una relación. Jamás tiene un detalle, ni siquiera invita a una gaseosa, un pan, una galleta. No es que sea pobre o que esté desempleado, simplemente no tiene la voluntad de compartir nada, es egoísta por naturaleza. Ni siquiera presta sus cosas, ni libros, ni una película.

11. El argumentador: Arma discusión y polémica por todo. Sus niveles de tensión y stress están en su punto más alto. No se relaja jamás. Todo se lo toma personalmente. Es trascendental, filosófico, metafísico. Nunca está contento y siempre está argumentando todo. Sus salidas con una mujer terminan pareciendo un debate presidencial entre opositores. Nunca concede argumentos, rara vez da la razón, y cree que su inteligencia es superior, que únicamente él tiene el punto de vista superior para saber el sentido y significado de las cosas. Lo único que consigue es que las mujeres se vuelvan autodefensivas y que lo evadan por impertinente y sobrador.

Evidentemente es tan aburridor como un político.

12. El perfecto: Siempre está juzgando a los demás, es saludable e inteligente, pero condena y discrimina a los que no piensan como él. Según su punto de vista, los demás son mediocres, no contienen sus impulsos, débiles, involucionados. Es el encargado de dar cátedra de moral y costumbres a las mujeres que salen con él, les propone un modo de vida basado en la perfección y hacer las cosas a la manera de los ángeles o de Dios mismo. Termina por ser fastidioso, sermoneador e hipócrita.

13. El misógino: No oculta su temor y desprecio hacia las mujeres. Todas le han hecho daño, lo han herido o lo han maltratado en lo más profundo de su ser. Las mujeres todas (porque generaliza) sólo buscan su interés, su provecho y no se salvan de ser mezquinas, perras y manipuladoras. Es grosero e insultante. Escupe indirectas (y directas) a la menor oportunidad que tiene. Es desconfiado y generalmente es infiel, pues cree en que no debe darle gusto a ninguna mujer de que lo maltrate, por lo que el mismo se convierte en maltratador.

Bueno, me he demorado bastante haciendo este post, y es porque he querido ser exhaustivo al definir cada tipo de hombre espanta mujeres. La idea es que por principio de psicología inversa detectes aquellos rasgos odiosos, mediocres y aburridos que posees y optimices tus recursos para convertirte en alguien menos vanidoso, menos emocional, más controlado y más entretenido e impredecible.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

martes, 4 de marzo de 2008

Lidiando con mujeres alfa

Hoy voy a hablar de un tema que es muy poco abordado por los maestros de la seducción en general. Ellos suelen hablar de mujeres difíciles y tal, pero a mi modo de ver son mujeres normales que algunos hombres temen porque no se sienten lo suficientemente seguros de ellos mismos. Sin embargo hay un tipo de mujer lo suficientemente hermosa, fuerte de carácter, emocionalmente estable y segura de sí misma que es capaz de tomar el liderazgo incluso entre un grupo de hombres.

Te estoy hablando de aquella mujer que está especializada en tomar la iniciativa, que es emprendedora, dinámica, estratégica, que tiene su proyecto de vida muy bien establecido y armado, y que está acostumbrada a tomar decisiones difíciles en la vida, que vive en su propia realidad, que es independiente y no se pone con rodeos al decir o hacer las cosas: es directa, va al punto y es radical.

En otras palabras… tiene los rasgos de carácter que tú deberías tener…

Ella es una Mujer Alfa.

Sé que para algunos esas dos palabras les dan escalofrío y prefieren meterse bajo las cobijas. Porque para muchos seductores las mujeres con carácter los espantan y prefieren quedarse con aquellas que están dispuestas a todo.

Pues bien, en este post me propongo hablarles un poco de estas mujeres, que por lo general provienen de familias con hermanos varones, donde ellas son la única mujer, quizá hija única, o que de repente han tenido que tomar las responsabilidades profesionales y familiares muy temprano, o que quizá en su crianza las han educado con severidad, mostrándoles que en esta vida la cosa no se trata de lo que quieres, o lo que necesitas o lo que te mereces, sino que se trata de aquello que eres capaz de ganarte, incluso así no lo quieras, no lo necesites o no lo merezcas. Quizá es una mujer que ha crecido con una noción muy clara de lo que quiere y lo que desea, que ha viajado por el mundo, que es altamente competitiva y está enseñada a probarse en los contextos más difíciles.

Quizá ni ella misma sepa por qué es una Mujer Alfa… pero lo es.

Ella está en la cima del juego de la seducción, sabe calcular tus intenciones, y no es una dócil víctima, sino que constantemente te pone nuevos retos e incluso se burla de tus técnicas y estrategias. Es obstinada y no te hace nada fácil la labor de la seducción. Sin embargo justamente por ser así resulta ser más atractiva, por la sencilla razón de que es un reto.

Es que ella es como Tú deberías ser… es que de ella hay muchísimo que aprender.

¿Pero cómo puedes saber que ella es una Mujer Alfa? Bueno, pues te daré algunas pistas que he visto desde mi recorrido qué son útiles para que sepas el nivel al cual te enfrentas. También te obsequiaré en este post las estrategias para que te enfrentes a sus rasgos de carácter y a sus tácticas alfa. Pero antes de eso quiero darte un consejo que para mí vale oro: Cuando estés seduciendo a una Mujer Alfa y estés en el juego de las citas MANTÉN LA CALMA. No te tensiones, relájate. Recuerda que la seducción es un juego.

1. Ella no se impresiona con tus gestos románticos: Una mujer alfa está acostumbrada a que los hombres la halaguen y traten de impresionarla. Así que los detalles no la sorprenden, algunas mujeres alfa los agradecerán cortésmente, pero nada más. Esto sucede porque sus expectativas son más altas que las de la mayoría de las mujeres, así que es necesario ser un poco más original para tener su atención.

La solución a esto es que no trates de llegar a ella con detalles o gestos románticos, tendrás que comportarte con ella de una manera más fría, utilizando sólo el poder de la palabra y la conversación. Si tienes un detalle tendrás que darlo como si su reacción no te importara, como si estuvieras acostumbrado a dar detalles a la mayoría de las mujeres, no le debes dar la impresión de que le das un detalle porque ella es especial. Los hombres románticos tienen todas las de perder con mujeres alfa, su corazón es frío y solamente se calentará si ve carácter en ti.

2. Ella sigue saliendo con otros hombres: Claramente, eso significa que no quiere comprometerse. Las mujeres alfa tienen muchos hombres para salir, y les gusta mantener las opciones disponibles. Nuevamente digo: ellas son como tú deberías ser.

¿Qué es lo que tienes que hacer ante esto? Pues tú también debes mantener tus opciones disponibles, seguir saliendo con otras mujeres y mantenerte viviendo en tu realidad y en tu mundo, haciendo tus cosas con total independencia, y salir con esta mujer alfa sin expectativas y sin demandas de que ella solamente salga contigo. Nuevamente… debes mantenerte frío y proyectar que tú también eres alguien de carácter y de valor.

3. Ella es difícil de alcanzar: Ella se mantiene ocupada, su trabajo o sus amigos la mantienen con sus propias actividades, de tal manera que tú no apareces en sus prioridades. Sale contigo, pero cuando ELLA QUIERE. Te pone a trabajar alrededor de su horario y de sus actividades.

Lo que deberías hacer es que no debes convertirte en su plan de última hora, en su “back-up”, en aquella persona que cuando no hay nada mejor qué hacer se convierte en su cita, si lo haces, si estás sujeto a su calendario perderás valor en el largo plazo. También debes tener tus propios asuntos, también debes saber decir no, incluso podrías cancelar algún evento o compromiso con ella, la idea es que ella no debe ver que tú estás demasiado interesado. Además, debes tener tu propio mundo y tus propias cosas, y tu propio horario. Créeme una mujer alfa es conquistada cuando siente que el hombre también es ocupado y activo, y no alguien que está listo para cuando ella tenga un “tiempito.”

4. Ella insiste en pagar sus consumos: Bueno, su razonamiento es simple “no quiero deberle nada”, si pasa algo que no sea porque me presione.

Debes mantenerte constante en tu oferta de invitarla cuando así lo desees. Incluso podrías decirle, “vaya, no te sientas presionada, simplemente me gusta compartir… no pasa nada, relájate.” ¿Ves lo que estoy haciendo? Estoy poniendo la ventaja de mi lado, al presuponer que está muy tensa y debería relajarse y estar fresca, lo que esperaría es que efectivamente se relaje y baje sus defensas. Debes mostrarle carácter y que no te gustan las mujeres complicadas, sino aquellas que disfrutan de la vida y aunque tienen carácter no andan complicándose.

5. Ella es demandante: Ella continuamente te pide favores, acostumbra a utilizar a los hombres para su beneficio, a veces no tiene intención de utilizarlos egoístamente, simplemente sabe que los contactos son importantes y que quizá le puedes ser de beneficio. Sin embargo puede acostumbrarse a tenerte de “persona estratégica” y no pensar en ti de manera romántica.

En este punto debes mantener tu dignidad, hacer lo que quieras hacer por ella, pero manteniendo la reciprocidad, es decir, debes probar que ella también está dispuesta a hacer cosas por ti. Debes ser un negociador, y debes mostrarle que también te importa que ella esté atenta para ayudarte.

6. Ella es sarcástica y condescendiente contigo: Hace comentarios de humor negro, incluso puede llegar a burlarse, elegantemente, de ti. En mi país usamos la palabra “montársela”, cuando alguien intenta de manera disimulada o directa hacer mofa de ti, hacer burla o hacer algún chiste contigo, incluso dárselas de superior, cosas como guiñarte el ojo, darte palmaditas o hacer comentarios que dejan entrever que ella está unos centímetros encima de ti, busca marcar su territorio e incluso puede llegar a darte órdenes.

Recuerdo un mail de alguien que me contaba que había salido con una mujer así, la historia según recuerdo fue la siguiente. Fueron en grupo a un bar, a ella le habían robado hace unos días un dinero, así que andaba un poco paranoica, al punto que olvidó sus documentos de identidad. En el bar a ella no la dejaron entrar justamente por no tener sus papeles de identificación, nuestro amigo se “sacrificó” y dejó que los demás entrarán y él se quedó con ella, quedaron en ir a un café. Efectivamente fueron al café y empezaron a beber un café, en algún momento ella le pregunta “oye… por qué te tomas el café tan despacio”, efectivamente al no haber plan de baile ella se desanimó y no rechazó la invitación pensando que nuestro amigo la acompañaría a la casa. Luego, nuestro amigo continuó tomándose su café a su ritmo, y ella le ha pasado la taza para que siguiera tomando. Espero que la imagen sea clara, pero lo que hizo el lector que me escribe es que terminó por tomarse su café a la velocidad de la luz, él argumenta que estaba muy caliente, pero que como ella se veía afanada se lo mandó hirviendo por la garganta, luego la acompañó a la casa.

Error craso. Si no te gusta la velocidad con la que me tomo MI café, bien puedas irte y dejarme con mi café. Estás en tu mundo, a tu velocidad, y no pueden insinuarte ese tipo de cosas, menos una casi desconocida que intenta ser complaciente contigo aceptando tu invitación al café. A esos rasgos imponentes me refiero cuando hablo de condescendencia.

Odioso. Totalmente odioso. En esos momentos debes tomar valor, y pararte firme en tu posición. Verás que las mujeres alfa adoran a los hombres que son capaces de estar en su lugar.

Al tratar con ironías o sarcasmos combate sin piedad, saca tu espada y también permanece atento a las respuestas. Debes desarrollar reflejos samuráis y no dejarte burlar por nadie, toma las cosas con calma, aprende a reírte de ti mismo, pero sutilmente devuelve atenciones. No te enojes, no salgas de casillas, simplemente con humor también dale lo suyo.

Estos son unos rasgos importantes, habrán otros más que te contaré en algún otro post, por ahora quiero que sepas que las Mujeres Alfa buscan hombres Alfa. Punto. Buscar carácter, decisión, impulso y Poder.

Sí… a las Mujeres Alfa les encanta un hombre que proyecte poder y se vea poderoso. Sólo puedes transmitir poder cuanto tienes tu propia vida, tus expectativas y metas bajo control, esa es la técnica más efectiva para todo. Tener bajo control la propia vida.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!