jueves, 26 de junio de 2008

Consulta: El cazador cazado


Hola a todos, para este fin de semana los quiero dejar con un mail que me llegó al correo, me parece que trae consigo unas reflexiones muy interesantes y permitió que yo mismo me pusiera a elaborar cosas que tan sólo tenía como conceptos en mi mente.

Hola Naxos, hace un par de semanas encontré tu blog y me pareció interesante. No obstante quisiera hacer algunas observaciones. Tus indicaciones tienen como base el auto-fortalecimiento de la persona para que ésta pueda convertirse en un seductor; es decir, dejar de sentirse un planeta o satélite y convertirse en un eje solar. Esto es bueno, sin duda; pero hay cuestiones que se deben tener en cuenta.


Según mis propias observaciones, la atracción básica (casi instintiva) hace efecto principalmente por la vista, olfato u oído (estos dos últimos quedan largamente en segundo plano). Ok, en eso estamos de acuerdo...pero la “atracción instintiva” no lo es todo, es un primer paso que suele ocurrir de manera refleja, pero que considero puede llegar a ser obviado para conquistar a una mujer. He consultado a varias mujeres al respecto…y en la mayoría he obtenido respuestas similares: les encanta esos tipos de apariencia ruda o descuidada, les mueven los ovarios....pero no los tienen como opción fija para establecer un vínculo de pareja; entre mujeres suelen decir ¿lo quieres para tirártelo o para casarte con él?...Es exactamente como ocurre entre nosotros.

A muchos de nosotros nos gustan las mujeres guapas con abdómenes bien torneados, pechos lo suficientemente grandes y traseros redondos; ese tipo de mujeres nos mueve el piso y las hormonas...ocurre de manera similar en las mujeres. El tipo de mujeres que he descrito reúne las características con el que uno quisiera tener sexo; pero no necesariamente para establecer un vínculo más profundo, y, repito, ocurre igual en el caso de las mujeres. He oído comentarios incluso de que no les gustan los hombres musculosos (prototipo que los hombres tenemos de cómo debe ser el hombre ideal), sino que los prefieren atentos y que tengan pequeños detalles que las derritan. Hay que considerar además la edad de la mujer; pues sus necesidades no son iguales en todas las etapas de sus vidas.

Ciertamente un macho alfa o la imagen de tipo malo tienen predilección instintiva en las mujeres; pero he notado que el matiz de macho fuerte pero sensible es aun mejor. La idea es lograr el equilibrio perfecto. Si has leído la tesis de Gisela Runte sobre la infidelidad femenina, ella resume su libro del siguiente modo: “Parafraseando a Demóstenes, podríamos decir que las mujeres usan a un hombre para la alimentación de sus hijos, a otro para sus relaciones sexuales y quizás a otro para conversar”.


No todas las mujeres tienen personalidad e intereses similares; la biología sin duda es la base de todo; pero no lo es todo; creo que tu error fue el mismo que yo cometí al inicio: observar a los animales y aplicar sus enseñanzas al caso humano; los humanos somos más complejos que los animales (bueno, algunos más que otros). Existen necesidades biológicas o “genéticas” como sueles llamar; pero también existen necesidades psicológicas que suelen ser el complemento o la contraparte perfecta. La dominación alfa no sólo se logra con efectos visuales, sino con demostraciones distintas de poder, tales como la inteligencia o el conocimiento. También existe una perspectiva dialéctica del asunto; para explicarlo en un caso simple: una sádica busca a un masoquista; esto se puede proyectar a una serie de otros casos que no vale la pena mencionar ahora.


Con respecto al concepto de macho alfa y de los caminos que uno debe seguir para serlo, mencionas que muchas de tus lectoras te han calificado de machista por tus indicaciones. Yo no las calificaría de machistas sino que al actuar del modo alfa que propones uno puede tener una apariencia ególatra, narcisista, megalómana, soberbia; una persona a la que sólo le importa sí misma; da la impresión de una persona que desprecia a la mujer por ser él el dominante. En este punto no estoy de acuerdo; al menos no si la relación que quieres tener es una relación formal...creo que es válido si quieres tener aventuras, estar con muchas de manera superficial.

También hay que considerar que las mujeres que podrías conseguir con una personalidad seductora tendrían un temperamento relativamente homogéneo; las más formales, por ejemplo, probablemente te descalifiquen de una; y las más tímidas -por ejemplo- si tú no das algún paso, simplemente ellas jamás lo van a dar. Estoy convencido de que en el proceso de formación de relaciones existe un tira y afloja, si no existe reciprocidad en actos pues no hay forma de continuar, creo que uno debe enviar señales de interés también (no estoy hablando de parecer desesperado).

Volviendo a la idea de adquirir rasgos alfa, creo que sabes que el temperamento es algo que uno no cambia, se pueden modificar ciertos aspectos, pero no cambiar. Siguiendo algunas de las pautas que das, uno podría estar actuando como dominante frente a las mujeres...bien, esto podría tener éxito inicial, pero si no es tu temperamento van a haber muchas ocasiones en las que uno se termine delatando, aquí viene esa frase que no te gusta mucho “te deben querer tal como eres”. La considero válida; pero también considero válido el quererse primero a uno mismo.


Al respecto, me parece que también deberías tratar en tu blog el tema de cuál es el límite entre sentirse auto-fortalecido, sentirse la persona mas atractiva del mundo y parecer ridículo frente a los demás. He observado varios casos en los que los hombres han ensayado miradas fijas, posturas erguidas y otras demostraciones alfa; pero que sólo consiguen causar risa lastimera y rechazo frente a las mujeres; porque los consideran “alucinados” o “creídos” o “atorrantes” (como ellas mismas los definen). Por ejemplo, he visto casos de tipos feos que dan demostraciones de sentirse los más bellos del planeta...eso causa rechazo. ¿la clave es no compararse?...no lo creo, pues tanto mujeres como hombres nos comparamos entre nuestro mismos géneros; pero esa comparación no debería llevar a deprimirse sino a aceptar lo que uno tiene y aprender a explotarlo al máximo. ¿Cómo sentirse atractivo y a partir de ello tener una auto-confianza fortalecida, cuando el espejo y la poca aceptación afectiva te dicen lo contrario?



Mi respuesta:


Muchas gracias por tu mail. Agradezco el tiempo que has dedicado a compendiar tus opiniones y sugerencias. Quedé con un wow cuando leí tus líneas. Te daré mis comentarios sobre lo que me escribes:


1. En general considero que la seducción es algo visceral y que escapa a la explicación consciente de las personas, por ello me parece que así como puede ser seductor un hombre prototípico, también lo puede ser un hombre con una belleza un poco más modesta. Simplemente porque lo que nos atrae escapa a nuestro control, es algo biológico, y también matizado con intereses psicológicos, como los que expresas. A muchas mujeres les gustan los hombres proveedores, los sinceros, los tímidos, incluso les gustan los patológicos. De esta manera aunque sé que muchos de los criterios de selección los compartimos con los animales, también soy consciente que como seres humanos tenemos otros tipos de intereses e influencias, sobre todo matizadas por la estructura mental y de aprendizaje de cada uno. Esto resulta ser tremendamente esperanzador para algunos hombres que no se sienten tan bendecidos por sus genes.


2. Estoy completamente de acuerdo contigo en que las mujeres (al igual que nosotros los hombres) buscan diferentes clases de hombres para diferentes intereses. De hecho, sus esposos terminan siendo totalmente diferentes a los novios que buscaban cuando tenían 20 o 25 años, son hombres que proyectan responsabilidad, estabilidad, proyecto de vida, que parecen ser buenos padres. Así mismo buscan para una noche "loca" a hombres con rasgos varoniles y actitudes de "tipo malo". Es lo mismo que sucede con nosotros, sin embargo algunas mujeres buscan todo en un solo paquete y tienden a idealizar al príncipe azul que contiene todos los rasgos juntos, belleza, masculinidad, ternura, responsabilidad, fogosidad sexual, etc. Entre más dure esta fantasía más intensas serán sus decepciones y más sus desatinos. En nosotros los hombres sucede algo parecido, buscamos a la mujer hermosa y también juiciosa, que sepa hacer de todo y que además sea inteligente y nos ame. De eso bueno no dan tanto, y debemos aprender a que las personas tienen matices y que el paquete completo sólo está en nuestra mente como fruto de las fantasías infantiles y los prototipos culturales.


3. Con respecto al macho alfa, estoy de acuerdo en que no debería ser la clase de hombre vanidoso y demasiado centrado en sí mismo. Lo que busco con este concepto es definir una serie de rasgos de carácter masculinos que resultan atractivos para las mujeres. Increíblemente en este mundo de la seducción me he encontrado que muchos hombres no saben ser hombres, y se comportan como hombres aniñados, consentidos, frágiles e incluso dependientes de una figura femenina fuerte. Yo busco que los hombres seamos hombres, pensemos y actuemos como hombres, y a eso se refieren los rasgos alfa que resalto. Soy consciente que uno no puede fingir o pretender ser algo que no es, pues se vería ridículo o al menos falso... sin embargo si creo que uno puede aprender a proyectar más poder y más confianza, sin necesidad de ser demasiado histriónico, pero si con la idea de que uno puede ajustar sus comportamientos, incluso su temperamento para incrementar aquellos que son funcionales, y matizar los que no funcionan tanto.

4. Una de las cosas que he intentado es despojar de validez la ficción de que sólo seduce el hombre prototípico, y que todos podemos hacerlo si hacemos los ajustes necesarios, uno de ellos trabajar juego interno, proyectar confianza (no actuar como un ególatra o imitando posturas). Sin embargo he encontrado una gran distancia entre decir y hacer, un gran abismo, casi inconmensurable que hace que justifiquemos racionalmente lo que creemos que nos gusta o nos gustará, y que hace que en la realidad optemos por cosas diferentes. Muchas mujeres dicen que les gusta la inteligencia y la personalidad y se resisten a poner la belleza de primer lugar por no aparecer como superficiales, la realidad sin embargo muestra que muchas de esas elecciones sacrifican inteligencia por belleza por ejemplo, incluso les imponen conflictos cuando encuentran a un hombre muy inteligente y con mucha personalidad pero que no es tan guapo. Muchas de las elecciones de pareja, incluso, tienen que ver con la aprobación social, es decir, hasta qué punto es deseada la persona con la que estoy por los demás. Muchas mujeres dirán que esto es mentira, pero yo he aprendido que en ellas (como en nosotros los hombres) la distancia entre lo que decimos y hacemos es enorme.


Somos criaturas inconsistentes y contradictorias. De eso estoy seguro. Incluso, dudo mucho que uno sepa a ciencia cierta qué le gusta o le puede gustar de alguien. En el mundo del deseo y la seducción hay mucho nivel de impredecibilidad, hay mucha subjetividad, yo busco algunos universales, algunas tendencias, algunas actitudes que tienen más éxito que otras, basado en aquello que uno "observa" más que en lo que me "dicen".


Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

martes, 24 de junio de 2008

Un paso adelante de la manipulación


Si clasificara la horda de mails que recibo, y de los cuales respondo los que puedo porque son demasiados y el tiempo no me alcanza, diría que un 60% trata sobre preguntas puntuales sobre cómo acercarse a una mujer determinada o cómo superar la zona de los mejores amigos. El 40% restante es acerca de malcriadeces y caprichitos femeninos.


Es legendario que el ser humano es manipulador. También es bien sabido que en las relaciones sentimientales es donde más juegos de manipulación y control hay. Y por lo que veo es en este punto donde a nosotros los hombres nos hace falta mano dura.


Sí, lo han escuchado bien: mano dura.



Para no sonar injusto los hombres también manipulamos, pero este no será el tema de este post, lo lamento por mis amables lectoras.

He descubierto con los años y la experiencia que el grado de manipulación es directamente proporcional a la belleza de la mujer y a la seguridad que ella posea de tu deseo.

Es decir, entre más hermosa y entre más enamoramiento muestras más es la tendencia a manipular. Evidentemente, existe un límite en todo, y la raíz de la malacrianza y la manipulación radica en hábitos demasiado permisivos en la niñez, muy seguramente unos padres que les han dado gusto en todo a sus hijitas, y que les han dicho una y otra vez que sus deseos son órdenes. Este patrón se extiende hacia las relaciones que ellas establecerán con los hombres, los ven como sirvientes y contínuamente descargan hacia ellos arranques caprichosos que necesitan ser detenidos a tiempo.

Recuerdo un viejo amigo que me contaba cómo su novia se había convertido en una amargada de tiempo completo, que con el pasar de los meses sólo sonreía con invitaciones costosas y con regalos exuberantes, los cuales eran recompensados con ratos esporádicos de sexo a regañadientes. Esta mujer era especialista en sonreír para todo el mundo menos para el pobre hombre que era su novio de turno, al final de varios episodios frustrantes, incluso pataletas públicas y tras unos buenos consejos de su buen amigo Naxos, el pobre amigo se vió liberado de las cadenas de la cantaleta y la jodedera.

Hoy está felizmente casado con una mujer que lo respeta, lo admira y que no tiene arranques caprichosos como su antigua novia. Por su parte, ella ha cambiado de novio una y otra vez, sin embargo atesora sus regalos y obsequios, cada novio se la aguanta un rato y luego salen con un sentimiento de estafa gigantesco.

Existen límites, y algunas personas simplemente son malcriadas, otras tienen graves problemas psicológicos y deberías cuidarte de ellas. En general las mujeres tendrán sus raticos de manipulación, los cuales siempre deberán ser señalados, has leído bien, siempre, pues si recompensas alguno de sus malos hábitos estos tenderán a repetirse.

Es simple condicionamiento pavloviano. ¿Cuáles son las principales armas usadas por las manipuladoras expertas?

1. Las lagrimitas: Una de las mejores maneras para hacer sentir incómodo a alguien es llorando, algunos hombres reconocen culpas inexistentes, o terminan cediendo a cosas inimaginables sólo por unas lágrimas que asoman. Es una manipulación aprendida en la infancia, cuando los niños lloran para obtener la atención de sus padres y cuando los padres no los dejan llorar y los consuelan inmediatamente los niños aprenden que lágrimas equivale a recompensa.

Debes saber reconocer cuándo has tenido implicación en su llanto, pero si reconoces un patrón de lágrimas cuando desea algo o cuando intenta quitarse culpas entonces hazlo saber, si el patrón persiste huye, quizá esa sea su manera de lidiar con las cosas y evidentemente no es conveniente.

2. Promesas de que hará esto o aquello: Algunas mujeres desean intercambiar favores, entonces dicen que te invitarán a algo, que tendrás una noche magnífica. ¿Qué es lo que queda latente? Que si no haces eso, entonces NO tendrás aquello prometido. Lo cual establece unas bases injustas de negociación. Es claro que en las relaciones hay que negociar, pero no siempre, porque de lo contrario tu relación se puede convertir en una especie de subasta donde se ofertan ciertos bienes y servicios a cambio de otros. Lo que queda detrás de ese tipo de tratos es que en la relación no se da lo mejor a cambio de nada.

Lo que debes hacer es dejar en claro que para hacer las cosas no siempre es necesario dar algo a cambio, y que si estás en una relación de confianza no se hacen propiamente favores sino demostraciones de amor y compromiso.

3. Revierte la prueba: Dice que no quiere hacer algo justamente por tu propio bien. No sale a aquella fiesta porque has tenido una semana demasiado difícil entonces es mejor que estés en casa; no te invita con sus amigas justamente porque es mejor que ahorres y para qué hacerte gastar dinero si estás ahorrando para comprar un carro; sale con otro hombre porque justamente tu habías dicho que había que cultivar nuevas amistades; no te lleva a la playa porque tu detestas el sol. Un punto es la consideración y que piensen en ti, pero otra muy distinta es que se escuden en argumentos tuyos para no hacer cosas, o para pedirte cosas. ¿Cómo sabrás el límite? Si eres capaz de ver un patrón, siempre que quiere decir que no, lo argumenta en una situación tuya.

Como siempre la solución es identifica de una vez el patrón, si se repite señálalo y argumenta que ella está proyectando en ti sus propias objeciones a tu propuesta.

Igual, algunas mujeres se portan maravillosamente bien justo antes de pedir un favor. Invitan, dan, ofrecen sin restricciones, hasta el punto que habría que ser ingenuo para no estarse preguntando “¿Pero qué se traerá entre manos?”, pues lo que se trae entre manos es tremenda cosa, y te lo hará saber en el momento indicado, de tal manera que cómo tú has visto los “méritos” que ha hecho, no tendrás más remedio que hacer los tuyos. Como en el caso anterior, la idea de una relación es que las cosas fluyan con espontaneidad y generosidad, y no como fruto de un toma y dame, de porcentajes perfectos, sino que justamente lo maravilloso está en que ambos están de acuerdo en hacer algo de manera libre.

4. Provoca celos: Empezará a compararte con el novio o el amigo de fulanita o zutanita, con sus anteriores novios o pretendientes o con el tipo que le está guiñando el ojo, ellos si hacen (o hacían), ellos si dicen (o decían), ellos si son (o eran) de tal o cual forma. Te recuerda que estaba acostumbrada a algo, o que existen personas listas para satisfacer sus demandas sin tantos gimoteos como los que tú das.

No te sugiero que devuelvas la misma moneda, porque eso sólo complica más las cosas, sólo te digo que te mantengas firme y que seas tan auténtico como has sido, y que no dejes de ser la persona que eres simplemente porque te comparan. Puedes señalar también su actitud, que en este caso siempre será negada, sin embargo podrás enviar el mensaje: ya me di cuenta de qué es lo estás tratando de hacer, incluso puedes decirle que si te parece que las cosas contigo son tan malas entonces que dejen así. Lo que pasé de allí en adelante, estoy seguro, será lo mejor que te pueda pasar.

5. Se pone seria, molesta o te deja de hablar: De repente tiene el ceño fruncido, camina más rapidito de lo usual, contesta con monosílabos o con movimientos de cabeza. Algunos hombres empiezan a consolar y a preguntarse angustiados “¿Pero qué hice mal mi amor?”, o “Si hice algo mal, discúlpame pero dime qué fue lo que pasó…” Escuchen su intuición, el cerebro derecho, él les dirá qué es lo que está pasando, seguramente hicieron algo o dejaran de hacerlo y eso la molestó. Recuerden, si creen no tener culpa no pidan excusas. Si no les habla, pues no le hablen, no le busquen el ladito, simplemente den tiempo a que las cosas se aclaren y luego tomen el toro por los cuernos haciéndole saber que lo mejor es hablar las cosas.

6. Pone en duda la solidez de la relación: Pone en duda tus sentimientos, o la estabilidad de la relación, o el futuro, simplemente porque no haces o dices lo que ella quiere. Se pone en el papel de la que no sabe para dónde van las cosas, que así no se puede, que quién sabe, que esto o que lo otro. Entonces te sientes como si estuvieras contratado y tu contrato dependiera de cumplir ciertas cláusulas, y sin darte cuenta estás en una de esas relaciones tan volubles que un día están bien y al otro ni idea, porque por un capricho todo lo construido se puede ir a la porra.

Lo que debes hacer es parar esa actitud, señalarla y revisar hasta qué punto la relación en verdad si está funcionando. Nunca ruegues, no argumentes, simplemente tus acciones deberían hablar en tu favor, si no lo hacen y has hecho lo posible, es que simplemente no estás siendo valorado.

7. Se hace la ingenua o la frágil: Las mujeres saben que los hombres enamorados buscamos ser caballeros y defender a nuestras princesas, es un rol que nos ha permitido ser conocidos como proveedores, incluso como héroes. Sin embargo, muchas veces ellas desean que hagamos cosas por ella que están bajo su responsabilidad o que ellas mismas deberían hacer, y es en ese momento cuando ella juega a ser la ingenua, la inocente o la débil para que salvemos el día y hagamos lo que ella quiere. Es una estrategia pasiva-agresiva bastante efectiva con algunos hombres débiles de carácter.

Debes reconocer cuándo ella necesita una genuina asistencia y ayuda y darla como un varón que eres, sin embargo una cosa es ayudar y otra, muy diferente, convertirse en su mayordomo o en su conserje. Siéntete libre para decir NO cuando así lo quieras, y si entra en el jueguito de decirte que son tus deberes, dile que sólo tú sabes qué es lo que tienes que hacer.

8. Manipulación sexual: Pueden encontrar un post entero dedicado a esta clase de manipulación aquí.

La clave nuevamente para lidiar con esto es:

1. No estés a la defensiva.

2. Identifica si existen un patrón, es decir, si hace las cosas más de tres veces, identifica qué contextos o circunstancias disparan las manipulaciones.

3. Habla claro y no las consientas.

4. Mantente en tu posición.

Espero que este post les ayude en aquellas situaciones incómodas. Luego volveré con la serie de PNL, estoy escribiendo algunos post bastante interesantes al respecto.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

lunes, 16 de junio de 2008

Seducción con PNL 4: La poderosa técnica del Anclaje


Hoy voy a poner claridad en tu tema para algunos confuso y disperso, un tema que aunque se ha escuchado mucho no ha sido lo suficientemente explicado, y sobre todo aplicado. Es un tema verdaderamente poderoso. Y para poner en contexto el tema voy a citar uno de los párrafos más interesantes del libro El Método de Neil Strauss, y es el momento cuando Neil se encuentra con Ross Jeffries y éste seduce a una camarera utilizando anclajes:

“-Déjame que te pregunte algo. ¿Cómo sabes cuando alguien te gusta de verdad? O, dicho de otra manera, ¿qué señales recibes de la misma, desde tu interior, diciéndote que… -y en ese momento, bajó la voz, pronunciando cada palabra con extrema lentitud –ese… chico… realmente… te… atrae…mucho?

Después supe que el propósito de aquella pregunta era hacer que la camarera experimentase, en presencia de Ross, el deseo que va unido a la atracción, asociando así esa emoción con el rostro de Ross.

Ella permaneció unos instantes en silencio, pensando.

-Supongo que noto algo raro en el estómago, una especie de cosquillas.

Ross llevó la mano al estómago, con la palma hacia arriba.

-Entiendo –dijo-. Y supongo que cuanto más te atraiga, más te subirán las cosquillas. –Lentamente fue subiendo la mano, hasta llegar a la altura del corazón -.Te subirán hasta hacerte sonrojar; como ahora mismo.

-Eso es el anclaje –me susurró-. Consiste en asociar una emoción física, como el deseo sexual, a un gesto. Ahora, cada vez que Ross levante la mano, como acaba de hacerlo, ella se sentirá atraída hacia él.

Bastaron unos minutos más de hipnótico coqueteo para que la mirada de la camarera empezara a enturbiarse (…) Subía y bajaba la mano, como si de un ascensor se tratara, desde el estómago hasta el corazón, sonriendo al ver cómo ella se sonrojaba una y otra vez (…)

-¿Te sentiste atraída inmediatamente por tu novio? –le preguntó Ross al tiempo que hacía chasquear los dedos para liberarla de su trance-. ¿O tardó en surgir el deseo?

-Bueno, la verdad es que hemos cortado –dijo ella-. Pero sí, tardó en surgir. Al principio sólo éramos amigos.

-No te parece que es mejor sentir el deseo desde el primer momento? –Volvió a levantar la mano y la mirada de la camarera volvió a enturbiarse. Después Ross se señaló a sí mismo en lo que supuse sería otro truco de PNL encaminado a hacerle pensar que él era el hombre que le hacía sentir ese deseo (…) Pero, antes de que te vayas, quiero proponerte otra cosa. ¿Por qué no cogemos todas esas buenas sensaciones que tienes ahora y las metemos en este sobrecito de azúcar? –Cogió un sobre de azúcar y lo frotó contra su mano levantada-. Así te acompañará todo el día.

Le ofreció el sobre de azúcar. Ella se lo guardó en el mandil y se alejó, roja como una remolacha.

-Lo que acabas de ver es un ejemplo de anclaje condimentado –me explicó Gimble-. Incluso cuando Ross se haya ido, el sobre de azúcar permitirá que la camarera reviva las emociones que ha experimentado con él.

Es para mí uno de los párrafos más sugerentes y con más cantidad de información que he leído en ese libro. Habla de tantas cosas que demandarán varios post para desmenuzar lo que ocurrió en esta sencilla escena.

Lo primero es que el tema de ese extracto es el anclaje (anchoring, en inglés), un proceso tan simple y tan poderoso que lo usamos sin saber, y algunos no lo usan porque simplemente no saben su utilidad y su efectividad. Empecemos pues a definir por los lados el anclaje, para irnos acercando poco a poco a su núcleo y luego a su aplicación.

Cuando evocamos una experiencia concreta, resucitamos todas las informaciones sensoriales captadas y almacenadas en su momento. Por ejemplo, cuando recuerdas las vacaciones en el mar, empiezas a evocar el olor de la playa, el calor del sol, la frescura de la playa, el sol radiante que no podías mirar directamente, quizá también tengas sensaciones de placer al nadar, puedes escuchar voces y diálogos de las personas con las que ibas en aquella ocasión. Por ejemplo, cuando estabas con alguna persona especial quizá sonó en el radio o en la discoteca una canción muy especial, y hoy día, tiempo más tarde, al escuchar esa canción empiezas a recordar a esa mujer, y quizá era una buena sensación, quizás sientes eso ahora mismo, mientras me lees…

Lo que significa eso es que cualquier información sensorial concreta es capaz de servir como ancla para recordar una vivencia (por ejemplo, una canción, una película, un atardecer, una voz.) También es posible establecer un estímulo externo y vincularlo intencionalmente con la experiencia, con el propósito de revivirla en el momento que uno quiera. Éste es propiamente el anclaje en su definición más teórica, es lo mismo que en Psicología se llama condicionamiento de los reflejos por medio de un estímulo, sistema estudiado por el investigador ruso Pavlov.

A través de este procedimiento se pueden movilizar experiencias válidas para utilizarlas con éxito en situaciones dadas, experiencias como el enamoramiento, la creatividad, la seguridad, incluso se pueden movilizar o despertar experiencias negativas para asociarlas a alguien o a algo, por ejemplo, a la competencia o a los rivales.

Un ancla puede ser visual (un gesto, mímica, una foto), auditivas (tono de voz, velocidad del habla, volumen) y cinestésicas (estímulos táctiles), pero también existen anclas olfativas y gustativas.

En el texto citado de El Método, Ross utiliza los tres tipos de ancla, así:

1. Visuales: Movimiento de la palma de la mano a la altura del estómago.

2. Auditivas: Cambio en la velocidad de la voz, cuando por ejemplo dice: “O, dicho de otra manera, ¿qué señales recibes de la misma, desde tu interior, diciéndote que… -y en ese momento, bajó la voz, pronunciando cada palabra con extrema lentitud –ese… chico… realmente… te… atrae…mucho?.” También utiliza el chasqueo de los dedos.

3. Cinestésicas: Entregar el sobre de azúcar, eso hará que ella siempre que entre en contacto con el sobre (lo vea o lo toque) sentirá sensaciones.

Incluso el tema del sobre de azúcar es un símbolo y una estrategia que más adelante revisaré.

El procedimiento cinestésico es el más utilizado y es el más sencillo: consiste en conectar una vivencia concreta de la persona –situación difícil o placentera- con un estímulo táctil. Las anclas cinestésicas pueden establecerse en diversas partes del cuerpo, por ejemplo, en las rodillas, en las manos, en los hombros, en el brazo, en los dedos, etc. Es importante que la persona que aplica el ancla adapte siempre la presión del contacto a la intensidad de la reacción manifestada por su interlocutor, aumentándola o disminuyéndola en función de la cambiante reacción de la persona que se está anclando.

Por ejemplo, si deseas anclar o asociar una experiencia placentera, como por ejemplo, unas vacaciones, con tu persona, lo que necesitas es ser muy hábil en identificar cuándo la persona está en su nivel máximo de reacción, es decir, cuando esté más feliz, con más placer, con más enamoramiento, con más seguridad, con más creatividad. Eso lo verás, en el tono de su piel, en su semblante, en su sonrisa, en su mirada.

En el texto hay varias partes que nos permiten ver que Ross anclaba en el punto más alto de la reacción. Por ejemplo, cuando la mesera se sonrojaba, cuando relataba las cosquillas en el estómago, cuando ella reía. Y logró asocial el placer de recordar el enamoramiento a los movimientos de su mano, lo cual producía una reacción fisiológica clara en la mesera: sonrojarse.

En nuestro contexto no resulta muy fácil anclar tocando a una persona, y en el fragmento también vemos que Ross no la toca, la razón es que uno no se deja tocar de los desconocidos, así que la mejor manera de hacerlo es con movimientos propios (como los hechos por Ross al mover su propia mano de arriba abajo a la altura del estómago), es un estímulo visual, por ello también utiliza anclas auditivas modulando su voz.

Y yo me pregunto, ¿cuántos de ustedes están tan anclados al sonido de su celular que de sólo escuchar saltan de su puesto y se lanzan sobre él? Este es un ejemplo cotidiano de ancla auditiva.

¿O acaso has visto que los carros BMW tengan esas letras? No, tienen un símbolo, así como Apple tiene una manzana, o KFC al Coronel, o McDonalds un perverso payaso. Pues bien la idea es que tu asocies un estímulo visual (un símbolo, un gesto) a una experiencia, como la comodidad y lujo de un BMW, o el gusto de un pollo en KFC o una hamburguesa McDonalds.

La técnica del anclaje suele introducirse en conexión con un tema conocido como “momento cumbre”, es decir alguna situación vital de individuo que haya sido especialmente intensa emocionalmente, como estar feliz, sentir placer absoluto, estar locamente enamorado. Lo que hace Ross es despertar este momento cumbre con una pregunta:

“-Déjame que te pregunte algo. ¿Cómo sabes cuando alguien te gusta de verdad?”

Una pregunta simple, pero que lleva a que la persona tenga que revisar internamente que sensaciones tiene cuando alguien le gusta. Entonces empieza a recordar sensaciones físicas (en su estómago concretamente) y en ese preciso momento Ross aprovecha para crear su ancla visual (el movimiento de su mano).

Con ese movimiento ya se conectó con su mente. Además debes recordar que también empezó a modular su voz de tal manera que la hizo entrar en un pequeñísimo trance. De esta manera Ross se aseguró de que ella estuviera totalmente atenta a sus palabras y que no se distrajera, así como que también pudiera acceder a una experiencia y respuesta profunda y no simplemente decirle “no tengo tiempo para responder preguntas estúpidas.”

Demasiado interesante, ¿no es verdad?

Una vez se conectó con su experiencia emocional o momento cumbre (el recuerdo de los síntomas de la atracción) empezó a hacer sugestiones, como decir:

“-Entiendo –dijo-. Y supongo que cuanto más te atraiga, más te subirán las cosquillas. –Lentamente fue subiendo la mano, hasta llegar a la altura del corazón -.Te subirán hasta hacerte sonrojar; como ahora mismo.”

Y empezó a asegurar el ancla, moviendo la mano una y otra vez, hasta asegurar el control de la asociación emoción (atracción) con Ross.

Además, al final Ross asocia el sentimiento con su rostro, al señalarse a sí mismo cuando realiza la rutina de preguntarle por la imagen de la persona con quien se sentía atraída. Además observa con cuidado la siguiente cita del mismo extracto:

“-No te parece que es mejor sentir el deseo desde el primer momento? –Volvió a levantar la mano y la mirada de la camarera volvió a enturbiarse.”

Efectivamente, es la misma secuencia: Sugestión y ancla. Él le dice que es mejor sentir ese deseo desde el primer momento, con lo cual libera a su mente inconsciente del obstáculo que le dice “sentir deseo en el primer momento te hace una mujer fácil”, y luego ancla esa sensación de deseo (recuerda que eran las cosquillas en el estómago) con el ancla.

Digamos que esquemáticamente sería algo así como:

1. Suscitar una experiencia emocionalmente intensa a través de una pregunta.

2. Esperar al momento cumbre, cuando la persona fisiológicamente te indica que ha llegado a revivir la experiencia. Si le pides una experiencia de placer ella cambia su semblante, puede reír, cambia su mirada, si le pides una experiencia dolorosa ella bajará su mirada, sus labios irán hacia abajo, etc. Anclar experiencias no placenteras es útil cuando por ejemplo quieres quitar un hábito como fumar o la compulsión de comer en exceso.

3. Anclar como desees.

4. Verificar el ancla, suscitando y repasando en la charla una y otra vez la experiencia. Fíjate como Ross es un excelente conversador y hace muchas preguntas/afirmaciones y sugestiones sobre el mismo tema.

5. Hacer sugestiones que fortalezcan el vínculo entre la emoción y el ancla que has decidido utilizar.

Digieran este post, está denso, y si tienen preguntas dejénlas en los comentarios, ya ampliaré este tema y revisaremos todas las posibilidades que nos da el ancla, y les enseñaré a anclar estados positivos en ustedes mismos, estados de poder y confianza.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

miércoles, 11 de junio de 2008

Miedo al éxito emocional


Escuchaba a uno de mis clientes de coaching decir algo que me parecía interesante, porque lo escucho demasiado frecuentemente. Me dicen lo siguiente porque están solos, o porque están despechados por algún fracaso amoroso:

“Ya me llegará una persona que me quiera y que se fije en mí.”

Cuando yo escucho esas palabras me da como una cierta indignación que no oculto ante ellos. Y sigo indagando en sus expectativas sobre las relaciones, y me dicen cosas como:

“Yo lo que quiero es alguien que me quiera por lo que soy.”

Y yo voy sintiendo que eso que dicen ello “Por lo que soy” es como si creyeran que es muy poquito. Y que de pronto, los dioses del Olimpo van a conspirar para que “alguito” les llegue. Y lo que he visto es que les llegan gente que no vale la pena, y yo creo que es porque no pusieron sus expectativas altas.

Acá hay un dicho popular que dice “de cucaracha pa’ arriba es cacería”, y algunos se conforman con lo primero que les llega, con la persona que medio les pone cuidado y les guiña el ojo. Creen que así sea en una relación disfuncional pues es mejor que no tener nada.

Otros por el contrario no la tienen clara, y les llegan personas que cualquiera envidiaría y todavía se andan quejando.

Para mí todo está en la propia autoestima, en el amor propio que uno se tiene y en la capacidad que uno tiene para imaginar y pensar en qué es lo que más le conviene a uno.

Yo antes pensaba de esa forma, bastante conformista, pero los años han pasado y he aprendido a conocerme mejor y a conocer el mundo y la gente, y me he encontrado con que uno debe aspirar a lo mejor, a lo más exitoso. Creer en las personas muchas veces conlleva decepcionarse, y las personas cambian y muchas veces se vuelven realmente impredecible, no por eso uno debería conformarse y dejar de esperar lo mejor. En la vida, si uno quiere salir adelante, debe ser exigente, primero con uno mismo, y después con las personas en las que uno deposita cierto grado de confianza o afecto.

Muchas personas se ven intimidadas por el éxito ajeno, a algunos les despierta envidia, a otros un deseo de copiarlo y obtener los beneficios del éxito de la manera fácil y sin esfuerzo, y otros dicen “esta persona está fuera de mi alcance, jamás se fijaría en este pequeño gusanito de tierra que sale en días de lluvia.”

Ante una persona con éxito, o con liderazgo, o con cierto tipo de aspiraciones salen corriendo como si hubieran visto al mismísimo demonio. Dicen para sí mismo cosas como “nunca merecería una persona así”, “esa persona debe buscar cosas que yo jamás tendré”, “mi vida es un caos y jamás podría con alguien así.”

Y para nosotros los hombres, si hemos de ser francos, el éxito de una mujer nos asusta terriblemente. Creemos que tenemos que encontrarnos con una mujer que sea bajo perfil, sin mucho círculo social, y que dependa exclusivamente de nosotros. Los orígenes de ese tipo de pensamiento francamente son muchos, machismo, poca autoestima, tememos perder poder, lo que sea… el caso es que es así. No debería ser un hombre quien confiese eso, pero esa es la verdad, o la verdad que yo veo.

Uno ve a una mujer independiente, sobresaliente, que tiene su mundo, que no siempre está disponible para uno, que de pronto viaja, que gana bien, que viste bien, y que además es atractiva y uno empieza a sufrir, la autoestima empieza a ser probada y tiene uno que armarse de bastante valor para acercársele.

En muchos casos uno voltea la cara y busca a un perfil más promedio. Y a veces la vida le demuestra a la gente que si hubiera sido más osado, que si hubiera creído más en sí mismo, si hubiera tenido las pelotas bien puestas en su sitio, hubiera podido estar con una persona excelente.

Uno es conformista, cuando los criterios de exigencia con uno mismo son relajados. Ahora bien, una persona exitosa no necesariamente se mide por su dinero o su poder, también pueden ser personas que tienen un cierto brillo, son “especiales”, tienen algo diferente, algo más atractivo que la simple belleza o el simple carisma. Uno lo siente, y a veces termina alejándose, porque teme que uno no merezca alguien diferente o fuera de lo común. Y termina la gente cayendo con lo mismo que lo ha hecho sufrir en el pasado, o con la misma gente que no ofrece gran cosa.

Si uno se hace seductor, es para buscar lo mejor de la vida, lo mejor de la gente y lo mejor de uno mismo. Hay gente que ayuda a que uno crezca, hay gente que lo estanca y hay gente que lo hace a uno ir para atrás. Por eso yo digo, si uno ve un brillo especial en alguien debe ir para allá.

Digamos que hay épocas donde el brillo que uno ve se va más por apariencia, por dinero, por poder, pero a la hora de la verdad el brillo interior es lo más hermoso que uno puede tener, y cuando ese brillo interior existe ilumina todo lo exterior, y resulta que uno termina con personas bellas por dentro y también por fuera.

En las personas hay un enorme miedo al éxito y a crecer. Por eso explico yo que muchas personas estén acompañadas de verdaderas y verdaderos criminales emocionales, que se dedican sistemáticamente a joderles la vida y a hacerlos infelices.

Yo digo que la cosa de la seducción va más allá de la forma (lo que dices, las rutinas y eso) y va más con la estructura (tus valores, tu identidad, tus creencias, tus metas). La técnica (forma) es importante, pero con una buena estructura vas a lograr llegar más lejos, por ello la importancia del Juego Interno. Sin una buena estructura, sólo tendrás más vacío del que tienes y que te hace leerte esta página.

Yo resumo la clave para no temerle a personas exitosas en estos puntos:

1. Considera que no mereces ni más ni menos que lo mejor para ti, que si estás metido en el cuento del automejoramiento, el crecimiento personal y el llegar a ser la mejor versión de ti mismo tienes que encontrar personas que te impulsen y te promuevan.

2. Haz una evaluación concienzuda de ti mismo, mira qué aspectos has querido mejorar y examina las razones por las cuales no lo has hecho. Empieza a trabajar paso a paso en ajustarte a eso que verdaderamente deseas, si es hacer ejercicio entra a un gimnasio, si es cultivar tu intelecto lee más, busca programas de televisión que te abran la mente, si necesitan aprender algo, hazlo!

3. Busca en los lugares adecuados. Si sientes que es el tiempo para buscar compañía, si te sientes listo para una relación busca a personas que vayan de la mano con tus principios que no negociarías. Y sobre todo, abre la mente a lo llegue, a lo diferente, a lo nuevo. No te dejes llevar mucho por lo que tienes en mente, quizás eso sólo sea una idealización producto de muchas cosas que has recibido, de tu crianza, de estereotipos, del qué dirán, de todo eso. Así que abre la mente y el corazón.

4. No te muestres intimidado si llega una persona fuera de lo que habías pensado y te sientes atraído hacia ella. No te muestres reacio al éxito, a lo diferente, a lo especial.

5. Respeta su mundo y su identidad. En muchas personas temerosas al éxito he visto que temen entrar en ese ambiente, incluso lo rechazan. Yo digo que es una gran oportunidad para aprender y crecer entrar en ambientes desconocidos, incluso que superar lo que uno había pensado.

6. Muestra seguridad en ti mismo, en lo que vales y en el camino que has recorrido. Revisa tus metas y lo que en verdad deseas, y si es el momento de subir y evolucionar no pierdas la oportunidad de hacerlo con esa persona que quizá es tan diferente a ti.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

martes, 3 de junio de 2008

Estrategia Seducción 1.0 Versión Beta


Hola a todos y a todas:

Ya pueden visitar mi nueva página en http://www.estrategiaseduccion.com/.

Después de unos cuantos inconvenientes POR FIN mi web page está on line. Los servidores en Houston se quemaron, y el sitio donde tengo el hosting se vió afectado. Ya hoy ha salido la versión 1.0 de la página. Cómo toda versión aún hay muchas cosas que corregir, algunas imágenes, algunos textos, algunos links, pero la estructura ya está hecha. Les agradecería sus comentarios y aportes. La idea es que esta semana se termine de pulir y que todos los servicios se activen.

Muchas gracias por su paciente espera, y estoy seguro que hay muchas cosas que harán la vida de muchas personas diferente y mejor!

Éste blog sigue como siempre, de hecho es uno de los recursos de la nueva web page.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!