jueves, 17 de julio de 2008

Transformando primeras impresiones


A lo largo de este blog he dicho que una primera impresión es fundamental y que los primeros minutos de una interacción con una mujer son fundamentales. Pues es así, cuando conoces a alguien tienen una oportunidad importante para mostrar rasgos de carácter, confianza y de mirar profundamente a sus ojos, decir su nombre y causar una buena impresión.

Dicen por ahí que la primera impresión es lo que cuenta al fin y al cabo. Quienes dicen esto argumentan que aquellas intuiciones que se tienen tras un primer encuentro son tan poderosas que determinan lo que uno pensará acerca de alguien, la confianza que le dará o el grado de importancia que uno le concederá.

En algunas situaciones sólo tienes una oportunidad para dar una buena impresión. Imagina que conoces a una mujer que te resulta tremendamente atractiva en una fiesta, o en una reunión, sólo tienes un chance para presentarte, para construir confianza y para obtener su teléfono y quizá la promesa de un segundo encuentro. Todo ello se juega en segundos, en minutos, y si eres un desastre ella no te soltará ningún dato para que la contactes.

Yo creo que ser un seductor es como ser un vendedor, una oportunidad para venderte, si te equivocas simplemente no te compran tu producto, en este caso no te comprarán a ti, no tendrás su confianza, no despertarás atracción.

A pesar de lo anterior, estoy seguro que todos ustedes han escuchado historias de parejas que se conocieron y al principio se caían mal, no tenían una buena opinión el uno del otro, es común oír de falta de química, incluso de antipatía al conocer a la persona, y fue el tiempo el que quitó esa mala impresión y mostró otras cualidades que a primera vista no fueron evidentes.

Y es que somos mucho más que una primera impresión. Aunque estamos en un mundo superficial que sólo creen en lo que ve, que descarta tras pocos minutos a personas que no destacan y que valora lo que otros piensen sobre lo que a uno le parece. Vivimos presos de la aprobación social, incluso muchas personas sólo salen con alguien si a sus amigos o amigas les parece bien, y si existe alguna desaprobación de ellos simplemente lo descartan.

Es como si uno se comiera la comida que a otros les gusta, y no la que a uno le gusta.

Es como tomarse la medicina que a otro le alivia y no a que a uno le sirve.

Pero bueno, son dinámicas sociales, y es que a veces a uno le da mi miedo desmarcarse, por el qué dirán, por el qué pasará, porque de pronto se pueden perder algunos amigos, por esto o por lo otro. En el fondo algunos son tremendamente inseguros y les da miedo confiar en sus intuiciones, en su propia manera de explorar el mundo, de tener su propia identidad.

Pero bueno, me estoy yendo por las ramas.

El punto es el siguiente: ¿Cómo se puede hacer para recuperarse de una primera mala impresión? ¿Qué hacer cuando te equivocaste y de repente te mostraste muy nervioso, muy arrogante, muy torpe o lo que sea?

Lo primero que quiero que hagas es un cambio de creencias. Y quiero que de ahora en adelante pienses que es posible recuperarse de una primera impresión desfavorable. Quiero que te acuerdes de alguna canción que al principio de pareció asquerosa, pero que tras oírla y volverla a oír te empezó a gustar más y más. Así es. Muy bien, a eso justamente es a lo que me refiero. Hay veces que segundas y terceras impresiones ayudan a que uno se forme un concepto favorable de las cosas.

Incluso acuérdate de algo, cuando compras un producto, muchas veces das vueltas y vueltas alrededor del almacén, imagina que vas a comprar un computador, primero cotizas, das vueltas, miras ese computador, y luego, después de muchas veces de verlo decides comprarlo. Pues bien, muchas mujeres tienen ese mismo patrón para escoger su pareja: conocen a alguien, y luego de muchas interacciones son capaces de decidirse a pensar en estar con esa persona, y esas muchas interacciones son oportunidades y más oportunidades para causar una buena impresión.

En últimas lo que quiero que pienses es que puedes recuperarte de una primera impresión desfavorable. Y es que a los más expertos nos ha pasado, hemos dado malas impresiones, y es porque hemos tenido un mal día, o simplemente hemos estado distraídos. Y es que esto de seducción además de ser una técnica consiste en la habilidad de desarrollar un estado mental y físico, que te permite desenvolverte de cierta manera. Y en otro post hablaré sobre la manera de generar en ti estados poderosos, acá lo que me interesa mostrarte es que muchas veces por x o y motivo puedes perder enfoque momentáneamente y causar una mala impresión.

Sin embargo, este juego, como te digo es de mente, de cerebro, de pensamiento, y si tienes la suficiente confianza puedes voltear la moneda y reivindicarte. Imagina que ves a tu equipo de futbol favorito que empieza a perder por un gol, incluso por dos goles, y ves cómo la confianza, la seguridad y un PODEROSO ESTADO MENTAL de los jugadores hace que sean capaces de empatar y ganar.

Los verdaderos maestros se conocen ante circunstancias desfavorables, cuando comienzan perdiendo, incluso cuando alguien no cree en ellos. Es en ese momento que su estado mental se encuentra a prueba y sacan su mejor arsenal y lo entregan todo en el campo de juego.

Aquí hay algunos escenarios que quiero mostrarte:

1. Llegas con demasiada arrogancia: Mostrar demasiada confianza puede resultar odioso para algunas mujeres, así que tendrás que saber el límite entre la seguridad personal y la ostentación. Una cosa importante es que entre más poderoso te hagas, más sencillo deberás ser. Algunos aprendices creen que entre más ególatras sean más mujeres tendrán a sus pies. Mentira. Siempre deberías mostrar confianza pero jamás presumir.

2. Llegas demasiado necesitado: y sientes que presionaste mucho, que mostraste mucho las ganas, que le dejaste ver que ella te gustó demasiado.

3. Entraste demasiado inseguro: Y eso empezó a notarse en tu lenguaje corporal, tu tono de voz no fue fuerte, no te mostrarte seguro, incluso pudiste parecer torpe.

4. Fuiste descubierto buscando otras mujeres o mirándolas: la impresión que habrás dado es que eres un cazador y que andas detrás de las mujeres buscando quizá algo no serio, eso causará desconfianza Depende de la mujer, a algunas eso les parece atractivo porque desean ser las escogidas sobre la competencia.

5. Puedes empezar a hablar sin querer de una experiencia negativa con otra mujer de tu pasado: Esto les dará la idea de que tus emociones no están bien, y lo último que pensarán es que estás listo para una relación o para salir con ellas.

6. Sin intención la ofendes: Para ofender a alguien muchas veces sólo basta con hablar. Con tus palabras, y sin quererlo, puedes atacar alguna creencia, algún valor, lo que sea, algunas veces te lo dicen, otras lo callan.

En estas situaciones y otras más que te puedan ocurrir, lo que quiero que pienses es esto:

1. No es el fin del mundo, peores cosas pueden pasar y seguramente esa será una persona y una oportunidad que te permitirán mejorar tu juego.

2. Cree que es posible recuperarse de una mala impresión, esta creencia hará que la realidad se configure de tal manera que puedas hacer lo necesario para levantar tu imagen.

3. No te excuses a menos que valga la pena hacerlo. Si en una segunda oportunidad ella te dice que fuiste arrogante/cansón lo que sea que pueda pasar, sólo di “bueno, de repente viste una fotografía de un momento específico, tengo mejores caras.” O simplemente puedes reírte y decir “bueno… es que a veces soy un personaje.” Y listo, lo peor que puedes hacer es darle demasiada importancia al asunto, pues eso mostrará aún más tu inseguridad.

4. Analiza fríamente en qué te equivocaste, qué fue lo que te restó puntos, y de acuerdo a ello trata de hacer menos evidente ese rasgo, actúa de manera inversa. Eso le dará a entender que tienes una personalidad más compleja, con matices y que no puede etiquetarte con sólo una impresión.

5. Ve con calma y con despacio, no sea que caigas en la trampa de que sea muy evidente que deseas dar una mejor impresión y generes desconfianza, actúa como si no buscaras nada más que hablar o estar con otro ser humano y entenderse.

6. Trabaja con metáforas. La PNL enseña que el inconsciente entiende el lenguaje metafórico, así que en lugar de disculparte, simplemente lo que harás es contar historias donde las cosas no son como parecían y, mostrar cómo de repente hay que conocer a las personas mejor para ver todo lo que hay en ellas. Puedes ejemplificarlo con la historia de un amigo, al que le pasó que en su entrevista de trabajo dio una mala impresión, sin embargo sus acreditaciones eran tan buenas, tan poderosas y tan seductoras que fue llamado a una segunda entrevista, donde pudo mostrar por fin que era una persona digna de confianza y que tenía un gran atractivo para la compañía.

También puedes crear historias mucho más sutiles, donde cuentas cómo compraste un producto tras no haber creído en sus bondades a primera vista, sino que luego de varias observaciones descubriste que es tan poderoso que es como cuando uno cae en cuenta que necesitas tenerlo contigo (las cursivas indican inflexiones que debes hacer con tu voz, para que justamente esas palabras entren en su inconsciente, también trabajo acá con órdenes post-hipnóticas, ya te contaré como funcionan y te sorprenderás cuando descubras que las usamos a diario, simplemente no sabemos usarlas de manera consciente ni sabemos de su poder.)

Seguro esto les será de utilidad y podrán enfrentar con seguridad las segundas y posteriores impresiones.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

martes, 15 de julio de 2008

El Facisbook



Con mucha tristeza les cuento que el grupo La Estrategia de la seducción de Naxos, fue removido del sistema por parte de los administradores de Facebook. Me hicieron llegar un comunicado, bastante general, que no detalla qué fue precisamente lo que les “molestó”, dice así:

Hello,

The group "La Estrategia de la Seducción de Naxos" has been removed because it violated our Terms of Use. Among other things, groups that are hateful, threatening, or obscene are not allowed. We also take down groups that attack an individual or group, or advertise a product or service. Continued misuse of Facebook's features could result in your account being disabled.

If you have any questions or concerns, you can visit our FAQ page at
http://www.facebook.com/help.php?topic=wgroups.

The Facebook Team

De acuerdo al texto que me envía el “Facebook team” el grupo fue removido porque violaba los términos de uso, los cuales he revisado y he descubierto que son básicamente los siguientes:

*No publicar contenido pornográfico, obsceno o sexualmente explícito

*No publicar violencia gráfica.

*No realizar amenazas o alguna clase de intimidación, amenaza o molestia.

*No tener un contenido derogatorio, descalificador, malicioso, difamatorio, abusivo u odioso.

*No hacer publicidad a un producto o servicio.

Pues bien, de acuerdo a eso el grupo pudo haber caído en dos categorías: para la imagen del grupo siempre ponía la foto de alguna modelo con poca ropa. Y quiero ser claro acá, poca ropa, no desnuda. Bueno, y la verdad sea dicha justificándome de tal manera me siento como si estuviera pasando por la inquisición, o por el reglamento de alguna Iglesia Fundamentalista, o como si estuviera intentando dar explicaciones porque mi abuelita encontró una revista pornográfica en mi mesa de noche.

De otra parte podría haber sido descalificado por promocionar un producto o servicio. De acuerdo a esta lógica perversa entonces ellos solamente admiten publicidad si se les paga una cantidad, y de otro lado, cómo discriminar un simple grupo que se dedica a trabajar inspirado por una tendencia, un autor, una noticia, un evento, o lo que sea. ¿Cuál es el criterio financiero, ético y moral para salvar la diferencia entre una cosa y la otra? No lo sé. Ni siquiera el grupo promocionaba un servicio, o un producto, simplemente era el derivado de este blog, era una comunidad con opiniones y argumentos, y la red social de Facebook sancionó a una pequeña red social por ser simplemente auténtica en su naturaleza.

Ridículo, demasiado ridículo.

¿Qué puedo decir? Pues que no se qué pudo haber pasado, no sé qué les pudo molestar o qué contenido pudo ser tan agresivo como para sancionar al grupo. La verdad considero que Facebook es una red hipócrita que busca:

1. Hacernos perder el tiempo de manera sistemática, incluso, busca que compitamos entre nosotros para saber quién pierde más el tiempo.

2. Es una red encubierta para la recopilación de bases de datos, vaya uno a saber para beneficiar o informar a quién. Y si no este artículo y este otro sobre la dificultad para retirarse completamente de la red, hay que hacer un montón de procedimientos para borrar los datos, y lo peor de todo, el "Facebook Team" sí que se queda con todos tus datos pues guardan una copia de todo. Esto no es nuevo, de hecho Google parece que también guarda copia de las búsquedas y tal, en fin... el mundo virtual es un plato servido en bandeja para que nos conozcan más profundamente que nosotros mismos, con decir que el mismo Bill Gates abandonó el Facebook tal y como se registra acá. Un artículo muy bueno escrito por Tom Hodkinson para el prestigio diario británico The Guardian puede resultar más que ilustrativo y lo pueden ver acá.

3. Una red neoconservadora que censura información por razones sin aclarar, cuando deja vivos grupos que realmente incitan al odio o a la crítica personal. Más información acá y acá.

4. ¿Cuál es el criterio de censura? Lo desconozco, no sé si será un robot, que con algún tipo de algoritmo descarta información, o un “Team” de personas que trabajando día y noche para desechar información “inconveniente.”

5. Podrían darme mil y un argumentos moralistas para censurar contenido, sin embargo, dónde está la libertad de escoger lo que queremos ver, oír, saber o hacer, según Facebook, en ningún lado, está en manos del Facebook Team. Por fortuna Google o Yahoo o en general la internet mantienen la idea de la libertad de escogencia y criterio personal.

6. ¿Por qué carajos entra uno al Facebook? Porque unos amigos de uno entraron allí, me sorprende ver que hay personas con 400, 500 o más “amigos” dentro de la red, yo tengo a la fecha 360 y de esos puedo decir que verdaderamente 10 son mis amigos, cercanos, de la vida y de las experiencias, el resto, unos 300 serán conocidos, personas que al menos una vez vi o hable en mi vida, y los otros 60 son amigos de mis amigos, curiosos, gente que lee este blog pero que no he visto a la cara. Sí, es cierto que el mundo ahora es globalizado y mis mejores amigos están fuera del país, en Europa, en Africa, en Australia, sin embargo por el Facebook no me entero de mayor cosa de ellos, salvo que cambiaron una frasecita, que añadieron una aplicación, nada sustancial, nada trascendental, es una gran ilusión de la supuesta red social. Mientras descubro eso he perdido el bien más preciado y no renovable: mi tiempo.

7. Es un gran escenario para que las personas con no se qué intereses sepan nuestros gustos, metas, qué leemos, que evitamos, qué nos da miedo, o si no por qué esas dichosas aplicaciones o test van averiguando, de a pocos, cosas sobre nosotros, y para más son enviadas a nuestros amigos para que ellos también cuenten sus cosas. Ya me imagino a algún burócrata realizando perfiles de consumo, incluso perfiles políticos para acabar de lavarnos el cerebro.

La solución a esto. Que el Facebook siga siendo la red social más famosa del mundo, y yo me voy con mi foro a otra parte, a mi página, ya estoy desarrollando un nuevo foro para que todos podamos compartir información, y en la cual espero, ahora sí, poder leer y responder a las personas que deseen entrar al foro. Ya les estaré contando al respecto

Yo no soy fanático de teorías de la conspiración, pero tampoco que me crean idiota. Por último vayan a este link.

Por mi parte voy a recolectar los datos de los amigos que he encontrado y hace mucho tiempo no veía y luego "intentaré" salirme de semejante trampa, espero que el "Facebook team" me lo "permita".

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

martes, 8 de julio de 2008

Mujeres espinadas


Hoy quiero hablar de un tema que quizá ya había tocado por los lados en el post sobre la manipulación. Una amable lectora me escribía diciéndome que si queremos ser la mejor versión de nosotros mismos también deberíamos mirar hacia adentro y señalar nuestros propios errores, así como trabajarlos en el blog. En una entrada posterior analizaré este mail de la lectora, pero por ahora quisiera centrarme en un tema que últimamente he escuchado mucho, por casos cercanos y por mails de algunos lectores, concretamente hoy quiero hablar de relaciones disfuncionales, es decir, aquellos tipos de vínculo que no están funcionando, por mil y una razones.

Las relaciones de pareja pueden ser un verdadero paraíso donde la convivencia y el sentimiento pueden hacer que la vida sea mucho más alegre, incluso que los problemas sean mucho más llevaderos. Sin embargo, una relación también puede, literalmente, acabar con tu vida. Y no me llamen exagerado o extremista, pero más de una vida destruida he visto por causa de una relación de pareja que no funciona, y más exactamente por haber escogido una pareja destructiva, manipuladora o con problemas psicológicos.

Hace un tiempo me enteraba de un caso de una mujer cuyo novio no hacía más que criticarla, lanzar ataques contra su apariencia, contra sus actitudes, contra todo lo que ella era, incluso llegaba al maltrato físico y al abuso sexual. El personaje en cuestión era alguien alcoholizado, que en momentos de embriaguez se despachaba en ataques contra esta pobre mujer, llegado al punto en que ella intentó el suicidio un par de veces, por fortuna sin éxito. ¿Qué le ve una mujer a un hombre así?

Pues ella lo explicaba diciendo que había una atracción irresistible, pues además de ser un animal el tipo este era bien parecido, yo le decía a ella por aquella época que era una “bestia muy bien disfrazada”, incluso llegué a presentarle a un amigo mío, muy decente por demás, y al preguntarle sobre su opinión acerca de mi amigo me respondió diciendo “mmm, mira Naxos, te agradezco tu intención, pero tu amigo no es mi tipo”, a lo cual yo, irónico como de costumbre, le respondí: “ahh, claro es que los de tu tipo de pegan y te maltratan, recuérdame la próxima vez te presento a un convicto.”

Casos, similares he escuchado en amigos míos. Por ejemplo, cierto amigo dio a parar con una mujer que, la verdad sea dicha, ni siquiera estaba buena, pero que siempre intentaba sabotear sus éxitos de alguna manera, lo alejó de sus amigos, les hacía mala cara, y sembró una serie de dudas acerca de la fidelidad de sus amigos de toda la vida, de tal manera que lo aisló y lo dejó “sólo para ella”, mientras tanto este amigo mío se destacaba como docente de matemáticas y se ganó una beca para estudiar en Rusia, beca que abandonó simplemente porque esta mujer lo manipuló de tal manera que le hizo perder el tiempo y la capacidad necesaria para ponerse a tramitar su viaje y tomar lo que era suyo, su beca.

Tiempo después esta mujer le fue infiel, resultó embarazada, le achacó el bebé y hoy día mi amigo vive con ella, sabe la verdad de que el niño no es suyo, y vive en una situación económica precaria.

Si me preguntan que si esto me parece amor, yo creería que no lo es. En ninguna de las situaciones veo amor, de hecho veo un gran odio, un odio visceral hacia sí mismos. ¿O cómo más puede explicarse que uno deje su autoestima, sus proyectos personales, su amor propio, sus amigos, incluso su familia por otra persona que manipula, maltrata, es desconsiderada e incluso persevera en actitudes hostiles?

Eso para mí se llama desprecio a sí mismo.

Hay razones en la superficie mucho más increíbles, como por ejemplo, el miedo social a dejar a una persona que “aparentemente” es aprobada, y ve uno hombres y mujeres con parejas muy atractivas, que desean mostrarlas y exhibirlas, así en la intimidad tengan que pagar el precio con humillaciones.

Por otro lado veo que las historias familiares tienden a repetirse, y es que personas que provienen de familias disfuncionales, con madres dominantes y arpías, o padres alcohólicos y maltratadores, sigan el patrón y busquen a parejas con esos mismos arquetipos. Las razones están en el inconsciente de estas personas, en su mente se ha instalado una equivalencia compleja del siguiente tipo:

*Si me quiere ENTONCES me maltrata.

*Las relaciones no son fáciles y muchas veces merezco ser tratado(a) con dureza, pues no tengo mucho valor.

Estas equivalencias complejas están a nivel inconsciente y ni ellos saben que las tienen. Muchas veces puedes escuchar a estas personas quejándose de su situación, infelices, incluso toman decisiones aparentemente radicales y terminantes de terminar, pero nunca lo hacen, hay algo, un lazo invisible, una “atadura” que los mantiene allí, pegados a su verdugo. Es como una especie de síndrome de Estocolmo, donde la persona se vincula emocionalmente a su secuestrador y se niega a abandonarlo.

También he visto que detrás de esto hay MIEDO, a volver a empezar, a la soledad, a perder algunas comodidades que de hecho se tienen (en el caso de la mujer que narro acá su beneficio era la aprobación social que tenía al estar con un hombre “atractivo”). Algunos tienen ideas en su mente que les dicen cosas como:

*Es mejor malo conocido que bueno por conocer.

*Algo es algo peor es nada.

*Es que así son los hombres/mujeres.

*Es que no merezco otra cosa.

*Es que no quiero estar solo(a).

*No puedo volver a comenzar.

Tales creencias se anidan en la mente, a la manera de virus mentales que incapacitan a la persona, le quitan sus recursos y la dejan inválida emocional y espiritualmente. En muchos mails puedo percibir eso, personas que quieren recuperar una relación que a todas luces no está funcionando y les está quitando autoestima y los está llenando de miedos e inseguridades.

Mal negocio, muy mal negocio…

En algunos post he hablado sobre no negociar contra uno mismo, sobre tener en claro principios que uno no negociará, y eso puede ayudar y de hecho ayuda mucho, hay que desarrollar una estructura psicológica fuerte para ver la vida de una manera en que rechazas lo malo, lo no conveniente, lo destructivo y atesoras lo bueno, lo conveniente, lo constructivo.

En la teoría suena muy bien, pero ¿qué pasa cuando no es así, y uno se sabe muy bien las cosas, pero a la hora de actuar simplemente elige estar al lado de personas que no le convienen y le hacen daño?

La verdad si tuviera la respuesta sería multimillonario. Pero tengo algunas claves. ¿Recuerdan cuando hablé de que todos los seres humanos tenemos un metaprograma que nos lleva a buscar el placer y evitar el dolor? Pues bien, para nosotros que escuchamos sus historias el placer sería estar con alguien positivo, y el dolor estar con una mala compañía, sin embargo, para estas personas el placer es estar acompañados (de lo que sea) y el dolor es quizá estar solos. Así que sus asociaciones son diferentes y por eso actúan en una manera que no entendemos y que escapa a nuestro sentido común.

Y ahora viene un problema para el seductor que lee estas líneas y es el siguiente:

Imagina que conoces a una mujer que te atrae, y entre sus cuentos o lo que llegas a saber de ella, está que estuvo enamorada en un hombre que le hizo la vida a cuadritos, que la maltrató, que le fue infiel, que le destruyó su autoestima y que le hizo mucho, pero mucho daño.

¿Qué haces tú en este caso?

Pues bien, hay muchas trampitas en este caso, son como pequeñas minas que te dejan balines incrustados en la carne, que duelen y te hacen daño a ti también.

Yo llamo a este tipo de mujer la MUJER ESPINADA.

Está toda llena de espinas y si te arrimas te espina y te hiere a ti también. Generalmente despiertan el deseo salvador que tienes, el deseo redentor, incluso despiertan tu compasión, pues sus historias pueden ser verdaderamente desgarradoras y te encuentras preguntándote “¿Cómo le pudo pasar eso? ¿Cómo fue posible que nadie hubiera visto que ella es una mujer increíble? ¿Qué puedo hacer yo para que ella vuelva a creer en ella misma?”

Y en ese momento, en ese preciso instante en que pensaste esas cosas ya perdiste.

Ya te clavaste una de esas espinitas agudas, ponzoñosas y venenosas. ¡Ya te jodiste!

Ten en cuenta algo: estas mujeres espinadas presentan los siguientes rasgos

1. Una autoestima deteriorada hasta más no poder.

2. Un odio consciente o inconsciente hacia los hombres.

3. Están acostumbradas al mal trato, y si intentas ser caballero o decente te rechazarán.

4. Un patrón inconsciente que busca repetir la historia.

5. Una atadura psíquica a su maltratador, que hace que en cualquier momento que este personaje aparezca ella se vuelva vulnerable a su influencia. Incluso puede volver con él en cualquier momento y dejarte tirado.

6. Un deseo consciente o inconsciente de venganza.

Así que lo ella necesita no es a ti, sino a un psicólogo para que trate y elabore sus asuntos, luego con una asesoría profesional y un trabajo personal de tiempo podrán establecer relaciones afectivas constructivas, si ellas no hacen esto se convierten en una bomba atómica ambulante que destruye, en un efecto de bola de nieve, a quienes se atreven a acercárseles. No lo hacen de mala fe, simplemente han sido tan heridas que ellas mismas no son buenas para una relación sana.

Mi consejo: No te busques problemas.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!