martes 28 de octubre de 2008

Siendo el macho Omega


Hoy quiero hablar de un tema que ya he comentado, pero que siento que a pesar de tooodo lo escrito sigue sin ser comprendido a cabalidad y esa falta de claridad está haciendo desastres en la vida de algunos. La pregunta es ¿cómo saber si se es demasiado bueno? Y bien, todo esto viene a cuento porque recibo mil y un mails diciéndome que no hacen sino portarse bien con la mujer que les gusta y ella no hace sino ignorarlos o dejarlos a un lado.

Y acá quiero citar el encabezado del quizá más triste de todos los mails que he recibido en las últimas semanas:

“Tengo un gran lio con una chica que conocí hace un año largo, la conocí en un congreso de estudiantes y me enamore a primera vista de ella, entre a una sala de ponencias y cuando me senté algo en mi me dijo "mira a tu izquierda" y cuando mire estaba ella ahí, no se la verdad sentí algo que no puedo aun describir es como si hubiera visto a la mujer de mi vida y no solo porque la vi sino por que así lo sentí jamás en mi vida me había pasado algo así.

Bueno ese día que hable con ella me dio el correo electrónico y empezamos a charlar pues como saludes y cositas pequeñas, bueno a los 4 o 5 meses me anime a llamarla pues por que tenia novio yo había perdido la esperanza y de hecho fue un éxito me dio gusto cuando la llame y ella también por lo que vi.

Bueno le conté que ella me gustaba y que por eso era que la llamaba mucho al igual ella me dijo que se sentía halagada y que también ella sentía algo por ahí no se explica cómo, sin embargo ella me dijo que no podía ofrecerme nada por el momento ya que ella había salido de una relación y quedo mal que tenía que sanar su corazón primero, pero aun así la cosas siguieron, bueno me devolví para mi casa y ella me escribió lo mismo que me extrañaba mucho que la llamara ( por cierto casi siempre yo soy el que la llamo) bueno y ahí vamos, ye me empezó a tocar el tema de matrimonio y yo le dije que si las cosas me salían hasta me casaba con ella igual ella también dijo que si, y así hasta el sol de hoy, ella cree y aduce que me hará daño si se mete conmigo y ella también de hecho desconfía de mi pero se ha dado cuenta que pues no hay razón para ello.”

Leer algo así después de casi dos años de estar escribiendo este blog hace que tome mi cabeza a dos manos con decepción. Y bueno, al menos que este mail me sirva para repasar algunas cosas que ustedes ya deberían tener en claro, al final del post indicaré algunas actitudes que hacen de alguien un tipo demasiado bueno para acercarse a una mujer. Comenzaré con enumerar la lista de errores de procedimiento de nuestro descuidado lector, y de antemano advierto que seré duro con mis apreciaciones, pero es que de alguna manera debemos empezar a crecer y mostrar avances.

1. Idealización: Se enamoró a primera vista, luego como si algo mágico hubiera pasado sintió que debía mirar a la izquierda, y sintió como si hubiera visto a la “mujer de su vida.” Creo que la única persona que podría escribir algo semejante sería una mujer de 15 años. Un hombre no debería escribir estas cosas, y no es por ser machista, el punto acá es que no se puede idealizar a una mujer, y mucho menos ponerle magia a un encuentro casual, y menos aún poner en la categoría “mujer de la vida” a nadie. Al hacer esto te estás poniendo en un lugar de baja categoría, donde pareciera que te has encontrado el premio mayor de la lotería cuando en realidad sólo estamos hablando de una primera impresión. En mis consultas de coaching observo esto una y otra vez, los primeros encuentros son como un deslumbramiento donde empezamos a perder el juicio. Además ni el amor ni el enamoramiento a primera vista existen, lo que existe es una atracción a primera vista. Estos términos mágicos, de Barbie y Kent, deberían quitarse de nuestra mente y nuestro lenguaje. Por último en este punto: las mujeres no están ni por encima ni por debajo, están a tu mismo nivel. Esta creencia permite que puedas ser más estratégico y actuar con cabeza fría a la hora de acercarte a ellas, no tan emocional e impulsivo.

2. Demora en el contacto: Un buen punto es que se obtuvo el mail pronto, pero pasaron CUATRO o CINCO MESES antes de llamarla por teléfono. Me imagino que en ese tiempo el pensamiento omnipresente era en de “¿qué pasará si la llamo?”, cuatro o cinco meses perdidos en invertir en otra persona, y haber salido de la duda de si estaba disponible o no.

3. Declarar el amor: Creo que he respondido a esta pregunta tantas veces… Uno no se le declara a una mujer, eso es de quinceañeros, uno se atreve a acercarse y darle un beso. Eso de ir cual Romeo con un montón de palabras a decir que a uno le gusta o la quiere no funciona en el 98% de los casos, la tasa de probabilidad de éxito es casi nula. A las mujeres les gustan los hombres valientes que se lanzan por un beso. Pero como aún tenemos miedo a las mujeres, nos morimos de miedito de pensar que nos pegue o que nos diga que somos unos pervertidos. Espero que leyendo eso puedan percibir lo ridículo de esa creencia.

Digo una y otra vez que nuestros padres a pesar de todo lo bueno que nos han dado a veces han criado en sus casas a un montón de nenitas en vez de machos, que tienen que ser serios, formales, de rosas y poemas para decirle a una mujer que les gusta. Y se van todos temblorositos escogiendo cuidadosamente todas las palabras para obtener la tan anhelada “aprobación” de ellas.

No, no, y mil veces NO!

Acá te regalaré un dato: Hace un buen tiempo salí por primera vez con alguien que en esa época me gustaba mucho, todo se dio de manera espontánea, resultamos en un Pub tomando cerveza y hablando como locos, de repente la cosa se fue poniendo íntima, y sentí un montón de indicadores de interés, y sentí esa intuición, ese algo que le dice a uno que hay algo más. Así que pensé que iba por muy buen camino, habían indicadores de interés de todo tipo, empecé a acercarme y a invadir su espacio personal (para quienes no lo sepan, el espacio personal es de menos de 70 cms, si alguien desconocido entra allí nosotros nos alejamos, sólo es permitida la cercanía para alguien íntimo), como vi que ella no se inmutaba a pesar de que estaba demasiado cerca pues decidí lanzarme y darle un beso.

Sorpresa: me volteó la cara.

Plop!

Hace mucho rato no me pasaba eso, rato pero mucho rato la verdad. Ella siguió el tema normal, yo también, inmediatamente pensé que ya me había delatado así que decidí tomar el toro por los cuernos, y le dije “oiga, usted me gusta, y quiero darle un beso.” Sí, ya me había lanzado demostrando interés con lo del beso frustrado, así que ya no habría nada con lo que pudiera equivocarme, ya no tenía absolutamente nada que perder, por eso le dije eso, pero si observas bien se lo dije de manera seca, incluso le hablé de “usted” y no de “tu”. Ella empezó con un discurso de que no daba besos en las primeras citas, que no era de esas personas (de hecho era lo que me había imaginado, pues los indicadores de interés no mentían). Si algo sé es que las mujeres dicen una cosa cuando piensan en otra, y que son muy buenas argumentando, y que generalmente tienen unos discursos de princesitas muy bien hechos, así que no creí sus palabras, pero era justo lo que necesitaba para no dejar la volteada de la cara ahí e irme con el rabo entre las piernas y no hablar ese tema cuando fue algo bastante evidente para ambos.

Lo que hice fue decirle que sí a su discurso, le tomé la cara con mi mano y le pregunté “¿te pone nerviosa mi mano en tu cara?”, ella se puso rojita y se puso a reír, inmediatamente me volví a lanzar por mi beso.

Esta vez ella no volteó la cara.

Fue un día genial y en ese momento empezó una historia sencillita y corta pero bien bonita.

El punto es, muchas veces las mujeres tienen creencias sobre lo que DEBE SER el romance, el primer beso, el sexo, etc., simplemente hay que tomar el toro por los cuernos, ser valiente y no aceptar un NO fácilmente. Si has hecho las cosas bien, y has observado indicadores de interés vas a la fija. A veces razonar y argumentar e intentar convencer no sirven de nada, hay que actuar, mostrar seguridad y que no te arrepientes de tomar la iniciativa. Si te ensucias una pierna, te ensucias todo y punto. Hasta el final.

Conclusión: menos palabras, más acción.

4. Ponerse en bandeja para la complacencia femenina: Creo que ante las famosas y poco útiles declaraciones de las mujeres TODAS responden con “me siento halagada.” Vamos que hasta yo he respondido así cuando algunas mujeres que no me atraen del todo me han dicho que les encanto, les respondo “me siento halagado.” Y acá viene un punto, tenemos que empezar a conocer y es el lenguaje femenino, que yo llamo IDIOMA MUJERIL.

Y aprendí el idioma MUJERIL por propia experiencia, porque ahora yo no soy el que busco a las mujeres sino que frecuentemente ellas me buscan a mí, incluso se ponen intensas y tal, llamando, buscando encontrarme en el sitio que frecuento, entre otras cosas, lo mismo que uno hacía cuando era un Macho OMEGA y las perseguía. Y ya uno a estas alturas se sabe esos cuentos porque es que a uno de hombre le pasaron, y uno estuvo en las mismas y lo peor de todo, recibiendo portazos en la cara. Y justamente por esto que les cuento he aprendido a decir las excusas femeninas, porque son buenísimas y porque de verdad la intensidad de alguien que a uno no lo atrae obliga a decirlas. Uno también ha entendido que eso de que "la atracción no es una elección" y a veces no basta con que una mujer sea bella para que me atraiga. Entonces he dicho cosas como las siguientes:

A. “Estoy halagado pero no siento lo mismo”: esa es clásica del lenguaje MUJERIL, cuando la escuches entiende que algo siniestro sigue, y es un sonoro portazo en tus narices.

B. “Me gustaría que fuéramos los mejores amigos del mundo”: otro clásico, que indica, que como amigos es que funcionamos, nada más. Y he descubierto que a las mujeres les hiere tanto como a nosotros.

C. “Ahora estoy herido y acabo de salir de una relación”: es una disculpa excelente, sobre todo cuando no quieres ser tan directo y decirle “no me gustas ni cinco”, entonces pones todo en que estás en un proceso complicado y es mejor así. Con frases como estas de verdad entendí a las mujeres, pude comprender lo complicado que es para ellas a veces decirnos que no tenemos ni un 0.000001% de opción, que sólo la tendríamos si estallara una bomba atómica y fuéramos el único hombre sobre la tierra. Decir eso es muy jodido cuando uno tiene a alguien al frente con el alma desnuda, frágil y vulnerable diciéndole a uno que está enamorada.

D. “Dame un tiempo para aclarar mis sentimientos”: Igual que la anterior, la única diferencia es que luego no responderás llamadas, ni mensajes de texto, desaparecerás del mapa.

E. “Quiero estar sólo, conmigo mismo, para entenderme, y para saber lo que quiero”: Jajaja, sí… claro… como si uno quisiera estar solo…

F. “Mira, tu eres demasiado buena para mí, yo no soy el hombre para ti, búscate un hombre bueno”: Otro clásico del idioma MUJERIL, y cuando uno dice eso uno puede sentir la frustración de ellas, que le dicen a uno una y otra vez que no son tan buenas, que uno no es tan malo, que se puede intentar. En serio, uno creería que es genial sentir eso, pero la verdad es difícil decir algo que uno sabe que las decepcionará. Ponte en su lugar, ellas piensan lo mismo cuando te dan portazos. Por otra parte, cuando he dicho eso siempre he pensado “siempre quise decirlo.” De hecho esta la aplico cuando la mujer en cuestión me atrae pero su carácter no me convence y creo que es demasiado problemática.

G. “Es que mira, eres muy bella, pero no eres mi tipo de mujer, aunque estoy seguro que hay muchos hombres que estarían felices de que les dieras todos esos hermosos tesoros que tienes en tu corazón”: Por Zeus y todos los dioses del Olimpo, esto es lo más rebuscado y siniestro que uno pueda decir, es darle a esa persona la ilusión de que alguien por ahí estará feliz con ella, pero uno no, porque no hay gusto. Es dulce y cruel a la vez, es como matar a punta de cosquillas, se ríen pero las estás matando. Pero a veces hay que decirlo, hay personas que merecen algo mejor que la verdad (Gracias Batman).

Así que no te pongas en bandeja! Estudia muy bien el terreno antes de lanzarte y no te dejes llevar por bobaditas romanticoides.

Si manejas este idioma MUJERIL entonces sabrás cuando te están diciendo que NO. Y eso es justamente lo que le dijeron a nuestro amigo del mail. Ella procedió a hablarle de matrimonio, sí, así como lo leen, matrimonio, ella esperaba que el saliera asustado como lo hubiera hecho cualquier hombre a quien una casi desconocida le habla de matrimonio, pero como nuestro amigo le siguió la cuerda, entonces ella procedió a echar para atrás y dar una excusa más convencional.

Ahora después de todo el regaño cordial a nuestro amigo del mail, van rápidamente las cinco cosas más comunes que hacen los hombres buenos y que tú deberías dejar de hacer, ahora!

1. Eres demasiado respetuoso: Es socialmente aceptable comportarse, pero la extrema decencia es aburrida y hay ciertas cosas en las cuales tienes que ser más caótico, siguiendo la filosofía de nuestro anti héroe favorito: el Joker. Y me refiero a situaciones como dar besos, acercamientos sexuales, tienes que ser un varón, y un varón no se adorna mucho con florecitas y plumas, vas a lo que vas, sin ser brusco pero siendo directo, frentero y al punto. Las mujeres aprecian la espontaneidad y la seguridad de que sabes lo que quieres y lo buscas, las mujeres aprecian más la pasión sobre el romanticismo, así que un poco rustico es mejor.

2. Demuestras mucho interés: Estás pendiente de cada pequeña cosita en su vida, de cuántos cuadritos faltan para que se acabe su papel higiénico o si tiene parejas las cejas. Las mujeres necesitan saber que a veces estás allí y cuando no estás deberías hacer falta. Están ahí “pa las que sea”, son “todo terreno”, desde aliviar penas hasta destapar cisternas tapadas. Deberías ser ocasional.

3. Haces demasiados cumplidos: Es increíble cómo a las mujeres les fastidia tanto un hombre que no hace sino hacerles cumplidos, un hombre que las ve y les dice “estás bella hoy”, y al rato “me gusta tu cabello”, y al rato “tus aretes están geniales”, y al rato “tus manos son tan suaves”, y luego “oye, eres super inteligente”, y luego “tu cadenita es bella.” Una vez una mujer le dijo a un cliente mío de coaching que cuando la halagaba tanto sentía que estaba hablando con su peluquero. Cumplidos de a poquitos, muy de a poquitos, por favor. Se vuelve cansón y demasiado meloso. Es algo que hacen los hombres buenos para hacer sentir a las mujeres como “princesas”, y lo que no saben es que no lo están haciendo a la manera de los caballeros, sino a la manera de los bufones.

4. Eres demasiado comprensivo: Hoy día estamos en un mundo que nos dice que no juzguemos, que seamos paz y amor al más puro estilo del budismo zen. Y eso quizá está bien el mundo angelical, pero somos humanos, y hay que sacar lo más humano de nosotros. Veamos las cosas como son: algunas personas apestan, son molestas, odiosas y hacen daño, incluso la gente buena tiene sus errores y a veces se equivocan en grande, incluso uno no quisiera verlas un buen tiempo porque a uno a veces las personas le cansan. Así que no estés siempre sacando el lado bueno de todo, a veces obra de acuerdo al caos y muestra que eres un humano al cual te molestan las cosas, o que te puedes burlar de alguien o que puedes juzgar. Lo de la extrema bondad déjaselo al Dalai Lama o a Winnie The Pooh.

5. Eres demasiado sonriente: Pues algunos se toman muy a pecho eso de la actitud optimista y de mostrar felicidad y una sonrisa. Debes tener una actitud triunfadora pero no andar riendo todo el día y por todo como si fueras un cómico de la televisión. Tienes que mostrar carácter y el carácter se demuestra en la seriedad, en la compostura, en estar calmado y tranquilo, con una alegría que no necesariamente tiene que ver con poner cara de “osito cariñosito”. Debes mostrar incluso tu mala cara de vez en cuando, eso es carácter y es ser impredecible.

Bueno, el post salió bastante largo, como nos gusta a todos. Espero que encuentren en él pistas sobre cómo ser más confiado y dejar de creer que uno tiene que ser medio bobalicón para ganarse el amor de las mujeres.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

miércoles 22 de octubre de 2008

Sobre Ansiedad, Autosaboteo y mujeres tímidas


Este par de semanas han sido de locos, por eso mi ausencia del blog. Han sido dos semanas especiales, nuevas... Ahhh! Es bueno estar vivo...

En este post voy a hablar de varios temas, incluyendo el de las mujeres tímidas. Sin embargo, ese irá al final porque los mismos rasgos de timidez aplican para ellas, simplemente les daré algunas estrategias sencillas de aproximación. Si pudiera darle un tema a este post diría que es sobre mantener el equilibrio aún cuando se sienten vientos contrarios o cuando tienes la sensación de que te caerás estrepitosamente.

He visto montones de personas que se saben todas las fórmulas habidas y por haber, las recitan de memoria, se han leído todos los libros de seducción de maestros gringos, ingleses, canadienses, españoles, han leído mi blog, han escuchado cuando audio existe y han visto cuando video y programa de DVD han sacado sobre seducción y juego interno. Sin embargo, la ansiedad, la maldita ansiedad sigue allí, como un cáncer que se resiste a los tratamientos más agresivos de quimioterapia. Tú sientes que entre más lees te calmas un poquito, y ese conocimiento te da algo de poder, por eso lees de manera obsesiva, y estás actualizado sobre cada nuevo producto que sale al mercado de la seducción, posteas en todos los foros, y eso te da una cierta ilusión de poder: crees que estás a un paso.

Sin embargo, a la hora de verdad te mueres de miedo cuando estás con una mujer que te gusta. Y repasas una y otra vez todas las rutinas, todas las frases, todo lo que decía uno y otro y otro maestro y foro, libro, audio y video, y te sudan las manos, te imaginas la escena, y como resultado no logras acercarte, o quizá lo haces pero tu ansiedad es tan evidente que no tienes opción.

De vuelta a casa.

Con las manos en los bolsillos.

Pateando las piedras.

Enciendes tu computadora y te metes de vuelta a recuperar el control que perdiste en la vida real, te metes a leer más en un foro de seducción, bajas otro audio, descargas otro video. Y en el fondo te sientes un poco inútil, y por el otro lado dices algo que ya te has dicho a ti mismo miles de veces “la próxima vez será.”

A pesar de todo lo que tienes en la cabeza y de los avances que haces en seguridad y confianza ante tus amigos hombres, persiste ese miedo a las mujeres. Como si ellas no fueran humanas, como si no se tiraran pedos cuando están caminando por la calle, o cuando creen que nadie las ve, justo como haces tú.

Ja!

Quizá tu caso no es el anterior, quizá tienes los conocimientos y también tienes la habilidad, empiezas a mejorar cada vez, cada salida es mejor que la anterior, y estás más seguro de ti mismo, más confiado. Y te contaré un par de historias para ilustrar mi punto.

Primera historia: Una de mis películas favoritas es Buscando a Nemo, y buena parte de la película se desarrolla en una pecera, donde los peces arman un plan de fuga para liberarse del consultorio del detestable odontólogo y llegar al océano. El plan es armado a la perfección, y la idea es ensuciar la pecera bloqueando el sistema de ventilación, con lo cual el odontólogo tendrá que sacar a los peces, ponerlos en bolsas de plástico y ponerlos cerca a la ventana, con lo cual ellos rodarán y rodarán en sus bolsas plásticas hasta llegar al océano. Después de mil y un infortunios al final lo logran, bloquean el sistema, la pecera se ensucia, el odontólogo los mete en bolsas de plástico al lado de la ventana, ellos saltan, ruedan y llegan al océano. Pero, olvidaron planificar un detalle, ¿cómo carajos van a hacer para salirse de las bolsas de plástico? Al final uno de ellos se pregunta desconcertado al percatarse de su suerte encerrado en la bolsa de plástico “¿Y ahora qué?”

Justo cuando seduces a alguien, en ese momento empieza el verdadero juego, empieza el camino a concretar los logros, establecer una relación o, en el peor de los casos, que todo haya quedado en una noche de suerte.

Segunda historia: Es una historia real de mi buen amigo Víctor, el cual es un gran conferencista y del cual he aprendido bastante. Resulta que mi amigo Víctor tiene un carro desde hace un par de años, y Víctor siempre ha sido bastante quisquilloso con los rayones, de hecho al comprar el carro le mandó a hacer unos guardafangos para proteger las puertas. El caso es que no es posible ver un carro más rayado que el carro de mi amigo Víctor, de hecho ha tenido los rayones más increíbles, como por ejemplo aquella vez que un adolescente escogió su carro entre decenas de carros en un parqueadero y lo rayó de lado a lado con una tapa de gaseosa. O aquella vez en que su esposa sacó el carro del parqueadero y se llevó por delante una puerta al rozar contra una columna. Pareciera que su carro tiene un letrero que dice “por favor ráyame.”

Lo que resistes persiste.

A qué van estas historias que bien puedes utilizar en cualquiera de tus conversaciones. Pues a otro fenómeno que he observado en los aspirantes a seductores y es que les va bien iniciando pero pésimo terminando. Es decir, hacen toda la jugada para el gol, y al final cuando están mano a mano con el arquero hacen un disparo que a veces da contra el cuerpo del arquero, otras contra el palo, y otras el tiro sale desviado en dirección a las tribunas. Sabes la técnica, manejas bien el juego interno, tienes habilidad y has avanzado, sin embargo a la hora de concretar la ansiedad de novato te gana y terminas desperdiciando tu oportunidad.

Dentro de esta situación mil cosas suceden, pero he visto una generalizada. Tienen una buena entrada, logran generar atracción, incluso hasta logran un acercamiento, un beso o algo más. Pero a la hora de concretar un segundo encuentro no saben qué haces. Es literalmente matar al león y asustarse con el cuero. No saben a qué hora llamar, no saben cómo hacer la invitación. Y si la hacen tienen un pequeño demonio interno que les dice “te va a cancelar”, “no va a ir”, “te va a dejar plantado.” Y extrañamente, sucede precisamente eso, te cancela la salida, o la llamas y te dice que está ocupada, lo que sea. El caso es que no se pueden ver.

¿Recuerdas la historia del carro de mi amigo? Pues bien, yo estoy seguro que tú mismo atrajiste esa situación. Y te daré un par de razones para argumentar mi punto. Quizá antes de ser un seductor tu día a día estaba lleno de rechazos, quizás las mujeres con las que querías salir te llamaban ese mismo día y con cualquier excusa te decían “no puedo amiguito, imagínate que me salió una entrega de regalos en la fundación Manitos Amputaditas a la cual pertenezco y no me acordaba que era hoy, y no puedo faltarle a mis niñitos, pobrecitos, sin brazitos bla, bla, bla”, quizá te dejaban plantado y resulta que no se acordaban que era ese jueves, que era ese viernes y no el de la otra semana. Incluso, quizá la historia venga de más atrás, quizá cuando eras pequeño las niñas te evitaban, porque eras el gordito de la clase, porque eras el ñoño, o porque simplemente no les caías bien porque eras un poco cochino y te comías los mocos. Lo que sea.

El caso es que esos recuerdos afloran justo antes de concretar la posibilidad de una relación, justo cuando sientes que esa es la mujer indicada para comenzar tu vida afectiva, luego de ¿7 años? de mala suerte en el amor. Y resultas proyectando “algo” que hace que tu relación no fluya.

Te diré algo, la primera relación de noviazgo como seductor parece tener una resistencia extraña, pareciera que los dioses te la pusieran difícil para darte las certificar que ya eres otra persona, que has cambiando, que te acercas a lo que deseas. Te lo digo por experiencia, a mí me pasó, tienes que pasar por un bautizo de fuego.

Quizá Mystery no se haya dado cuenta que nosotros los hombres también tenemos LMR, o Resistencias de Último Minuto, formadas a partir de nuestras creencias que nos dice “eso no funcionará”, “ella no llegará”, “aún eres un fraude.” Incluso en algunos casos se resisten a llamarla, se resisten a invitarla a salir, y no es el caso que las cosas vayan mal, de hecho ya han tenido algún éxito, prueba de interés, beso, algo en la mente dice “si es tan bueno es porque algo anda mal.” No dan la estocada final.

Experiencia, todo se resume a experiencia y a trabajar en las creencias. De hecho, en los campos de los deportes sucede lo mismo, generalmente los equipos de mayor experiencia resuelven situaciones adversas con mayor facilidad, y los novatos se complican, pareciera que se auto sabotean, algo así le pasó a Lewis Hamilton el año pasado en la final de la Fórmula 1, necesitaba llegar dentro de los 10 primeros para ganar, lamentablemente no terminó la carrera, los nervios y la novedad hicieron de las suyas. Este año está en la misma situación, este año lo logrará.

Así mismo tú también, con la práctica lo harás mejor. Pero intenta no estropear esa próxima vez. Porque la seducción se trata de CONTROL, has llegado a este punto porque quizá sientes que tu vida se ha salido de las manos, y que las mujeres han decidido por ellos, que no los quieren, que no les devuelven las llamadas, lo que sea, y lo que necesitan es control, para llevar el dominio del proceso de seducción y de una relación. Y justamente lo que primero se ve probado es que sientes que no tienes el control y que hagas lo que hagas aún ella tiene que decidir. Eso puede tostarte la cabeza.

Te daré algunas indicaciones breves para superar esa tipo de inconvenientes:

1. Escribe lo que deseas obtener. Una relación larga, corta, lo que sea.

2. Escribe las estrategias que emplearás y ponte plazos. Llamarla en dos días, invitarla a salir a X o Y sitio. En esa salida hacer otro acercamiento (recuerda que estoy hablando en el caso en que ya algo ha sucedido).

3. Escribe claramente aquellos elementos que DEPENDEN DE TI. Cosas como elegir el lugar, llamar, estar en la cita, decir algo, lo que sea.

4. Escribe claramente aquellos elementos que NO DEPENDEN DE TI. Como que ella vaya, como que el trafico esté despejado, como que no llueva torrencialmente, como un terremoto.

5. Escribe una lista de creencias que te dirán que las cosas fluirán, que saldrán bien, y que serás responsable con lo que depende de ti que aceptarás lo que no depende de ti. Lleva esas creencias en una hoja contigo y léelas en esos momentos de auto saboteo, cuando esa voz interior te dice que todo será un desastre como siempre ha sido.

6. No idealices las relaciones, ni a las primeras mujeres con las que las cosas te funcionan. Ten presente que quizás al comienzo debas hacer algunos ajustes y estos no sean tan fáciles y te generen algo de ansiedad, debido a que tienes poca o ninguna experiencia con una relación de largo plazo, donde tienes que conocer el carácter y el comportamiento de una mujer. Para ello ten en cuenta que lo importante es un concepto llamado KILOMETRAJE, necesitas tener algunas relaciones y estás quizá no sean tan ideales como desearías, pueden tener fallos debido a tu inexperiencia, quizá incluso puedan terminar prematuramente, para algunos eso sería un fracaso, para ti es KILOMETRAJE, es experiencia recorrida que te permite aprender y llegar a la maestría en este arte. Así que JAMÁS idealices una relación ni mucho menos a nadie, ese es el primer paso para los fracasos gigantes.

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Y ahora, sobre la mujeres introvertidas y tímidas, ya sabrás como son por la serie sobre la timidez que he escrito, lo mismo se aplica para ellas. Y con este perfil las cosas son muy simples, deberás ir con calma y con una seguridad a prueba de balas, pues ellas generalmente descartan a las personas poniéndose distantes y a la defensiva. De hecho, puedes sentir que entre más te acercas ella más se aleja, lo cual es una estrategia para probar a aquellas personas que se acercan, y es una manera de mostrar que sus emociones se distancian para mantener una frialdad que la proteja.

En general deberás buscar conversaciones profundas, donde le digas cosas de ella misma, no te vayas por las ramas o por temas superficiales, tienes que ser diferente, y la manera en que te puedes desmarcar es tocando constantemente sus emociones, con historias trascendentales, incluso trágicas, sentimentales, que involucren decisiones o dilemas. Para ellas es muy importante que les pidas opinión, esto es, que sientan que son inteligentes y sabias, y que de alguna manera les entregues una parte de tu vida para que la solucionen.

Mientras que con otras mujeres podrías acelerar el paso, con una mujer debes ir poco a poco, si te apresuras ella puede cerrar la puerta y dejarte por fuera, se puede sentir invadida o intimidada, así que la seducción clásica funciona de maravilla con ella, pequeños indicadores de interés y actitudinales aquí y allá, un paso adelante y otro atrás, mucha charla interesante, tocarle el cerebro con temas donde ella se apasione al hablar, no ser invasivo al dar besos demasiado pronto o sugerir intimidad rápidamente, podrás espantarla. Algo importante, si te ganas su admiración la tendrás.

Si logras hacer reír a una mujer tímida, si logras cautivarla con inteligencia y con tu mente, y si respetas sus silencios y los momentos donde se “pierde” puedes tener a una maravillosa mujer a tu lado. Tienes que tener en claro que el proyecto de conquista lleva su tiempo y que tienes que vivir tu vida mientras trascurre el proceso sin afanarte mucho. Nunca la halagues de más, ellas son muy analíticas y sabrán cuándo estás tratando de obtener otra cosa, ellas siempre piensan y analizan lo que sucede, así que deberás ser muy sutil, incluso llegar ante ella sin representar un peligro, como un inocente desconocido que luego resulta mandando mensajes ambiguos que ella puede leer como invitaciones a la confianza y también como insinuaciones claramente románticas.

Por último, seducir a mujeres tímidas es como bailar un tango. Cuando aprendes a bailar tango te enseñan que el hombre es quien lleva el ritmo y la mujer quien lo sigue de forma totalmente pasiva, pues algo semejante ocurre en este caso, con las personas tímidas deberás tomar el 100% de la iniciativa, llamar, buscar, invitar, etc. Tu papel de hombre será el de llevar las riendas.

Seguro estas reflexiones te harán pensar un poco más en cómo hacer las cosas mejor, y cómo combatir en este camino que es largo, pero que como dice Joker en The Dark Knight “hay mucho potencial para una expansión agresiva.”

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

lunes 13 de octubre de 2008

Serie La Timidez - Parte 4: Iniciando la batalla


Probablemente este haya sido uno de los post más difíciles que he escrito. Le ha dado vueltas una y otra vez, con el deseo de pulirlo al máximo. También ha sido complicado porque me ha significado recordar épocas no tan gratas, y hasta cierto punto revivir ciertos fantasmas. Y esta serie sobre la timidez ha estado inspirada en mis propias vivencias y en mi propio camino de salida del infierno personal que viví al ser excesivamente tímido, hay muchas cosas que me ayudaron a salir, sin embargo quiero decirte que salir de la timidez y buscar lo que deseas es algo que se puede conseguir, y en este punto no quiero mentirte: dejar la timidez a un lado puede llegar a ser una experiencia verdaderamente dolorosa.

Las historias de cambio personal están llenas de muchos acontecimientos, y en general, uno cambia por experiencias o muy positivas, o por principio de dolor y sufrimiento, y tengo que decir, que mi timidez se fue gracias a experiencias dolorosas. Matar al tímido que uno lleva adentro es algo que cuesta un poco, porque seamos francos, llevar a ese tímido interior es como llevar a un buen amigo que lo consuela a uno de sus fracasos. Hasta que uno descubre que ese amigo no quiere lo mejor para ti, que te ha manipulado y que es el responsable de que sigas así, sólo, resentido y frustrado.

En el campo de la seducción la timidez es mortal. Es el mayor enemigo, pues te dice con creencias falsas que si te arriesgas te vas a equivocar. Esa pequeña voz dice cosas como: “me quedaré bloqueado”, “no sabré qué decirle”, “me rechazará.” En realidad el asunto con la timidez o con cualquier tipo de bloqueo es que resulta al principio difícil contrarrestar esas voces, pues es como decirle a un viejo amigo, al cual siempre le hemos hecho caso, que no le queremos volver a dirigir la palabra, y luego ese amigo se vuelve contra nosotros con mucha más intensidad, y nos habla más fuerte, y nos dice de maneras más agresivas que debemos creer en él. Sin embargo, ya es muy tarde, tu camino de liberación ya ha iniciado.

Hay algo que quiero contarles sobre esto, para que seamos realistas, ese enemigo de la timidez, nunca se irá de tu vida. Es decir, aunque su voz sea más suave, siempre te estará diciendo lo mismo de siempre. El que cambia eres tú, porque eres el que decide no hacerle caso a esas voces, ni a esas creencias. Vencer la timidez es un trabajo diario, que conlleva un gran esfuerzo inicial y luego poco a poco te acostumbras a desafiarla y se vuelve algo natural que te posibilita vencerla.

Quiero que te imagines un termómetro, cuando eres tímido estás en el rango más helado del termómetro, cuando eres extrovertido estás en el rango más cálido. Hay personas que están en un rango intermedio, ni muy frías, ni muy calientes y es el rango ideal pues cada extremo es inconveniente. En general hay dos estrategias para trabajar con la timidez: en la primera estrategia irás subiendo poco a poco la temperatura hasta acercarte al rango de la normalidad, la segunda consiste en un salto abrupto hacia el otro extremo, donde serás cálido inmediatamente, es una solución mucho más extrema y se adecúa a ciertos tipos de personalidad que aunque son tímidas están dispuestas a lo que sea. Yo escogí la segunda alternativa en mi proceso, y pasé de ser tímido a buscar situaciones y personas con las cuales experimentar una nueva actitud, una nueva manera de ser, para ello utilicé las siguientes estrategias:

1. Modela a personas que admires: En PNL el modelamiento es una estrategia que nos permite imitar los rasgos más notables de ciertas personas, pueden ser reales o ficticias, pueden ser personas que conozcas o personas de alguna película o serie de televisión. Yo escogí a un par de amigos que me parecía que tenían un estilo abierto y agradable socialmente, y lo hice a la manera de los actores, revisé libros de actuación y encontré que para modelar a alguien tienes que encontrar las emociones que hacen que esa persona sea así, y recuerdo que descubrí que sus emociones estaban en un rango positivo siempre, eran personas sinceras y alegres. Así que busqué esa alegría interna, y en un principio lo que hice fue imitarles. Casi literalmente copié su manera de ser, sus gestos, sus dichos, sus palabras para entrar en grupos, sus frases corrientes, sus dichos y su fisiología.

¿Qué es la fisiología? Es la manera que tenemos de movernos y de expresarnos a través del lenguaje corporal. Sé que quizá no eres consciente de ello pero un buen experimento podría ser irte a un sitio público y mirar a las personas, puedes ver que los tímidos son cerrados, es decir, tienen las piernas cruzadas, los brazos cruzados, cuando hablan usan pocos ademanes y pocos gestos y su cara siempre está seria, tienen la frente arrugada, y los labios contraídos. Pues bien, mira a las personas extrovertidas, no están cruzadas, tienen una mirada alta, sus labios no están contraídos, es más, puedes ver sus cejas levantadas y sus ojos completamente abiertos. Empieza a evitar posiciones cerradas, y empieza a gesticular un poco más, recuerda que tu espacio personal abarca todo lo que tus brazos abiertos puedan tomar, así que no temas extenderlos y gesticular. Al principio te sentirás raro, pero luego empezarás a afinar para que se vean cada vez más naturales.

Pues bien, lo primero que hice fue percatarme de la diferencia en fisiología. Y cuando estaba sólo lo que hacía era imitar esas posturas, sentarme de esa manera, mirar de esa manera, y hacerme consciente de aquellos gestos en mi cara que mostraban seriedad. De hecho, cuando era tímido se me acercaban muchas personas y me decían: “¿Qué te pasa? ¿Estás de mal genio?” Y no era que estuviera de mal genio, simplemente lo aparentaba. De hecho, con sólo un par de cambios notarás la diferencia, concretamente, abre más los ojos y sonríe más.

Empieza a fingir. Ponte diferentes máscaras, y empieza a actuar. Ajusta la máscara poco a poco y aprende a mostrar diferentes versiones de ti mismo, poco a poco la máscara se fundirá a ti y lograrás adaptar una nueva manera de comportarte. Quiero que sepas que la timidez tiene una ventaja y es que logras proyectar una personalidad enigmática y misteriosa y esto es una ventaja excelente en la seducción. Sin embargo, deberás lograr hablar, moverte, mirar, y persuadir de una manera que muestre seguridad en ti mismo, tendrás que ser capaz de dominar una conversación, hacer reír, entretener, así sea por pocos momentos, luego puedes volver a mostrar ese magnetismo misterioso que caracteriza a los tímidos. Verás como logras sacar provecho de tu enemigo. La idea no es que pases a ser un payaso.

2. Cambia la manera de saludar: De hecho, un buen apretón de manos no dura más de 3 segundos pero tiene un tremendo impacto. Pero resulta que sí, en un saludo las personas hacen un montón de atribuciones sobre ti, entre otras pueden saber si eres seguro de ti mismo, inseguro, tímido, simpático, hipócrita. Básicamente lo que tienes que hacer es trabajar en una muy buena primera impresión, lo cual lo puedes hacer con un saludo fuerte, y mirando fijamente a los ojos de persona, así como esbozando una sonrisa cuando te presentes. De hecho una de las cosas más interesantes es que cuando saludamos lo hacemos de manera inconsciente, es decir, no nos damos cuenta de lo que hacemos, quizá ni siquiera miramos fijamente a la persona, pues bien tienes que calcular una mirada penetrante. Con que lo hagas un par de veces ya podrás tomar consciencia y empezar a hacerlo regularmente. Es algo simple, pero tiene un impacto enorme.

3. Toma consciencia de la ansiedad por la apariencia: Uno de los principales obstáculos de los tímidos es que se preocupan excesivamente por su apariencia y de hecho se critican excesivamente ciertas imperfecciones. Bueno, de hecho esto está en el plano de las creencias, al cual necesitas acceder idealmente con ayuda profesional, el caso es que el trabajo de seducción se juega más en el plano de la actitud que de la apariencia. Así que con una apariencia apenas normal pero una actitud extraordinaria puedes lograr lo que te propongas. Como ejemplo, puedes salir a la calle y ver la enorme cantidad de mujeres hermosas que andan por ahí con tipos con apariencia regular.

4. Trabaja en modificar tus creencias: Toma un cuaderno y haz una lista de todas aquellas creencias negativas sobre ti mismo, sobre las mujeres y las personas y las relaciones. La timidez es un enemigo que se esconde detrás de mentiras sobre ti mismo, y lo que quiero que hagas es que empieces a tomar consciencia de esas ideas que te repites día a día y con las cuales te has acostumbrado a convivir. Anótalas para empezar a enfrentarlas, descubrirás que esas ideas están dirigidas a tu apariencia, a tu estima, a tu valor ante los demás. Una vez tengas una lista empieza a escribir razones por las cuales esas creencias son mentirosas. Descubre las mentiras y serás libre. Para eso podrán ayudarte los escritos de Juego Interno que encontrarás en este blog y otros más que van en camino. Empieza también a trabajar en las palabras con las que te hablas, es decir, quita de tu cabeza cosas que te dicen que eres estúpido, lento, imbécil, inútil, etc.

5. Empieza a experimentar la conversación virtual: El internet es la mejor herramienta para seducir. De hecho, a mis estudiantes ya no les recomiendo pedir números telefónicos sino contacto de Messenger. Imagina esto: las probabilidades de obtener un teléfono son más difíciles por eso que se llama “recelo a los extraños”, pedir el teléfono resulta en un indicador de interés muy evidente de parte tuya que delata tus intenciones. En cambio, puedes pedir en msn y decir algo como “oiga, chévere hablar contigo, me gustaría verte en msn, cómo es”. Te lo aseguro que ellas no se negarán. De otra parte, imagina que en el msn evitas lo que yo llamo “paranoia del teléfono”, y es la sensación de incertidumbre sobre cuándo llamar, a qué hora llamar, qué decir, cómo decir, que quizá llames y ella no esté, o que justo la llames cuando está de salida, o está ocupada, o que la llames y entre una llamada y te pongan en espera. Todo en contra. En cambio con Messenger simplemente tienes que conectarte y empezar a hablar. La conversación puede ser muy fluida y evitarás condiciones circunstanciales que pueden sabotear tu desempeño.

Ahora bien, ensaya para aprender, busca foros, comunidades y chats, obtén las direcciones y práctica. Aprovecha ese lugar para practicar conversaciones, para ensayar nuevas maneras de ser. Para crear historias, no es necesario que sean verdaderas, simplemente practica. En el mundo virtual tienes la libertad de ser otro muy diferente a como eres. Luego eso te servirá para conocer las reacciones de las personas en la vida real, cuando tengas interacciones cara a cara.

6. Aprende que las cosas no son como parecen: La idea es que detengas esa máquina que intenta interpretar todo lo que pasa en la mente de las otras personas. Tienes que aprender algo y es que para mal y para bien las personas dan imágenes de sí mismas que no corresponden, y no todo el mundo está pensando o creyendo lo peor de ti. De hecho, la mayoría de las veces están siendo bastante neutrales, incluso puedes estar dando una mejor impresión de lo que crees. Debes aprender a no pensar en el peor de los escenarios, sino en el mejor. Entre menos te preocupes por los pensamientos de los demás podrás actuar con mayor espontaneidad. La única manera de hacerlo exitosamente es tomando conciencia de cuándo empiezas a imaginarte cosas y detener esos pensamientos. Es un proceso que lleva tiempo, pues es algo que hacemos por costumbre. Una estrategia que me funciona cuando siento que mi mente no para de pensar es distraer la mente, por ejemplo, contando de 3 en tres en sentido inverso desde 100.

7. Empieza a moverte más: La timidez está asociada a emociones negativas, y se da porque el tímido tiende a estarse quieto, a moverse poco. Anthony Robbins dice que la emoción viene del movimiento, y puedes empezar inscribiéndote a un gimnasio, a unas buenas clases de salsa o de tango, con ello lograrás acostumbrar a tu cuerpo a moverte, y con ello movilizarás endorfinas y neurotransmisores que harán que tu emoción suba, cuando tu emoción sube puedes ser más espontáneo, menos pendiente de los pensamientos y más atento para conversar por ejemplo.

8. Empieza a decir NO a lo que dices SI, y SI a lo que dices NO: Sencillo, invierte los valores, si eres de los que dice SI a los favores, ayudas y eso, empieza a decir que NO, eso empezará a fortalecer tu carácter. Y por el otro lado, si eres de los que dice NO a invitaciones, salidas, encuentros con amigos, conocidos, o en general con cualquier ser humano, empieza a decir que SI. Piensa que son oportunidades valiosas de incrementar tu nivel emocional, practicar habilidades sociales. Para salir de la timidez tienes que ACTUAR, y la manera de lograrlo es saliendo más, no lo tomes como una tortura, sino como un entrenamiento en el cual poco a poco irás mejorando tus habilidades.

9. Ensaya cumplidos: Bueno, a las personas les gustan los halagos. Y yo no estoy en contra de darlos, de hecho, la seducción que yo promuevo está lejos de las fórmulas, y más cerca de la actitud. Uno podría hacer un montón de cosas que supuestamente están prohibidas, pero si lo haces con actitud el resultado es inmejorable. Y aunque un NEGA tenga valor, un cumplido lo tiene y mucho. Y tú como tímido tienes un problema y es que pasas desapercibido, así que para hacerte notar qué mejor que decirle a las personas algo diplomático como “vaya, esos aretes combinan muy bien con tus ojos, mmm, déjame acercarme un poco más, vaya, genial.” Puedes decirles a las otras personas que son interesantes, que te agrada hablar con ellas, que te hacen reír, que te ponen a pensar, etc. El tiempo me ha mostrado que puedes decir incluso cosas estúpidas, pero si las dices con estilo tienen un efecto fenomenal.

10. Aprende a reírte de tus propios errores con cinismo: Bien, esta es una estrategia que yo mismo diseñé y que puedo enseñar mejor en coaching personal, pero intentaré explicarla. La idea es que en vez de avergonzarte y sentir culpa por tus “supuestos” errores, lo que puedes hacer es aliarte con ellos, utilizar un sutil sarcasmo al hablar de ti mismo. Si te criticas mucho que eres bajo de estatura puedes decir: “mmm… es que así se me facilita más ver los escotes.” Es algo tonto, pero lo que deseo es que cambies vergüenza por una total aceptación y tolerancia a lo que eres. Todos tenemos cosas por mejorar, y dedícate a ello, pero aprende a burlarte y a acepta esas cosas que tanto sueles criticar.

11. Haz un compromiso contigo mismo: Destina al menos una hora diaria a trabajar en ti, en escribir creencias, en leer, en ejercitarte, en preparar material e historias para conversar, en ver comedias y aprender patrones de buen humor, en ver películas sólo con la idea de modelar algún personaje. Es la única manera de empezar una disciplina que te lleve a ser constante.

Espero que esta serie te haya ayudado a identificar tu problema. De hecho, hay que ser realista y aunque un blog como este puede ayudar bastante, el trabajo tendrás que empezarlo tú, todo es un proceso y debes ser consciente que podrás avanzar más en tu camino de liberación de tu Pasajero Oscuro debes buscar una asesoría personalizada, que evalúe tu historia personal, y te permita aprender herramientas de modelaje de patrones exitosos, relajación, superación de patrones de ansiedad, sólo así podrás ponerte en un plan de entrenamiento por pasos que te permita llevar un control de tus progresos. A veces uno mismo es demasiado laxo y tiende a caer en lo mismo, y se entusiasma un poco y luego decae, ojala hoy DECIDAS hacer algo diferente y comenzar un proceso que te llevará a ser más exitoso a todo nivel. En próximos post vienen otros temas, sin embargo esta serie seguirá, aún hay muchas preguntas y muchas ideas que necesitan más espacio.

El problema y la solución están en uno mismo. Y los dejo con esta canción que habla justamente de ello. El reto está en cambiar la timidez por PODER. ¿Deseas ser poderoso? Pues empieza el camino YA.



En el próximo post hablaré sobre cómo seducir mujeres tímidas.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

martes 7 de octubre de 2008

Serie La Timidez - Parte 3: Esquemas de pensamiento


Hoy vamos a ahondar más en cómo piensan los tímidos. Y para ello comenzaré diciendo que cada uno de nosotros percibe la realidad a su modo, con su propia óptica, de maneras que a veces no podemos entender, por ejemplo, intenta adivinar la manera distorsionada como perciben la realidad los asesinos en serie, o cómo percibe el mundo un prisionero de guerra. Incluso, en nuestra pequeña esfera social, en nuestro micro mundo social donde interactúan las pocas o muchas personas que conoces, cada uno tiene sus cuentos, cada uno tiene sus historias, sus momentos gloriosos y sus instantes vergonzosos, todos tienen secretos, todos dicen mentiras e inventan grandes y pequeñas cosas para mostrarse al mundo de una manera menos aburrida, menos monstruosa.

El asunto de la seducción recae en un punto y es la capacidad de adaptación. Cuando conoces a una mujer accedes a su sistema de pensamiento, a sus ideas, sus creencias, sus miedos, y poco a poco te los va contando, y si tienes la astucia y aplicas tus conocimientos sobre seducción terminarás por acceder a sus emociones. A veces esos mundos personales no tienen nada que ver con el nuestro, nos resultan extraños, ridículos, malignos o excesivamente buenos, y por ello se dan los acuerdos o los desacuerdos. Todo ello sólo podrás descubrirlo en un intercambio íntimo, por lo demás, sólo serás capaz de acceder a la superficie.

En la superficie de las personas sólo hay máscaras. Y justamente lo interesante es que en un mes como éste es posible jugar a los disfraces, y las personas se ponen felices pensando en que disfraz usarán el día de brujas. Todos le hacen homenajes a sus propias máscaras, todos ocultan algo, algunos ocultan cosas espantosas, otros ocultan cosas geniales, fantásticas, son los secretos mejor guardados del mundo. Y este es justamente el mundo de los tímidos. Un secreto.

Los tímidos tienen miedo a las consecuencias de sus actos, y en general se mantienen en una posición reservada por temor a represalias, a críticas, juicios, etc. La timidez se juega a través de 3 ejes articuladores que se alinean como los vértices de un triángulo:

1. Sucesos provocadores: Experiencias negativas más o menos graves. Momentos de rechazo, de ridículo, de vergüenza, de soledad intensa.

2. Creencias especiales: Explicaciones irracionales de los sucesos y de nuestra implicación en ellos. Creencias de no ser digno, de ser inútil, o de que el mundo está mal y yo soy el único que está bien, de que los demás son unos idiotas con los que no vale la pena relacionarse.

3. Consecuencias emocionales: Timidez, vergüenza, culpa, miedo, ansiedad, depresión, aislamiento.

Los pensamientos equivocados más generalizados en los tímidos son los siguientes:

1. Miedo a la evaluación negativa: La timidez lleva consigo la gran vulnerabilidad a las apreciaciones ajenas. El tímido está resguardado, quizá la metáfora más adecuada es que se encuentra atrincherado temiendo el fuego enemigo, no quiere ser víctima de alguna de las balas que le disparen desde el otro lado. Cuando se siente seguro (generalmente después de un largo tiempo de análisis y escrutinio de los otros) se lanza, y puede llegar a un punto en el que poco a poco, a cuenta gotas, va dando de sí, pero si por ahí su confianza es traicionada, regresa sobre sí como más miedo, más rabia contra los demás y contra sí mismo por no haber escuchado esa voz interior que le decía “no confíes” o “no serás interesante para esa persona”.

2. Diálogo interior negativo e inadecuado: Charla interna en la cual se critica, critican al mundo y la época en la cual les tocó vivir. También suelen criticar a las mujeres, por su superficialidad, por ser tan complicadas, tan conflictivas, pero a la vez las desean hasta límites insospechados.

3. Preocupación constante: Es otro rasgo inquietante, la mente del tímido es como un reloj que nunca detiene el movimiento de sus pequeños mecanismos. El tímido siempre está preocupado, le da constante vueltas a una idea, a la misma idea, una y otra vez, y generalmente le está dando vueltas a ideas negativas, a sus creencias de que el mundo no puede cambiar ni ellos mismos. Por esto es que es tan complicado para ellos que acepten la Regla de los 3 segundos para abordar a una mujer que les gustan, se la pasan pensando una y otra vez en las palabras que usarán y en el rechazo que sufrirán, también piensan en lo hermosa que es, en lo buena que está, en las cosas que les gustaría hacerle en la intimidad, pero justo en ese momento aparece una imagen donde ella les mira de arriba abajo y se ríe a carcajadas de lo idiotas que son. Luego, días después, se dan cuenta que sus ideas eran irracionales e infundadas, y entonces se culpan por ser tan tímidos, y se lamentan por su estado. Y la historia se repite una y otra vez.

4. Atribuciones inexactas: Si alguien no les saluda o alguien no los mira dicen cosas como “soy invisible”, “ya nadie me ve.” Y lo que pasa es que casualmente no los saludaron, no tiene nada que ver con lo que son. Pero para ellos todo es personal, hasta los detalles más pequeños, por ejemplo dicen cosas como “ya me vio la cara de estúpido”, “es que yo no se negociar”, “es que siempre me estafan”, “siempre me andan subestimando.”

5. Autoconciencia excesiva y falta de inatención a los demás: No escuchan las historias que les cuentan, no reparan en detalles para construir sintonía, no analizan a la otra persona por estar pendientes. Por eso no pueden tener una buena conversación, porque en vez de reaccionar a lo que dicen están en un diálogo interno del estilo “será que si digo tal cosa qué pensará”, “es que nunca he sido bueno en esto.”

6. Falta de habilidad en la solución de problemas interpersonales: Los tímidos por lo general suelen ahogarse en pequeños vasos de agua, consideran a las cosas demasiado trascendentalmente, se ponen a filosofar, a idealizar, y resulta que pasan los días y no salen de problemas que pueden ser pequeños.

7. Melancolía: Este es otro de los rasgos del tímido, sus emociones pasan por el rango de la tristeza, la pena, sentimientos enormes e inconmensurables de soledad, fantasías donde los acompaña aquella mujer perfecta que sólo existe en sus mentes. Los tímidos piensan que nacieron en la época, el país y en medio de las personas equivocadas. Muchas veces sienten una enorme nostalgia por el pasado, por otras culturas, si están en ambientes cálidos desearían algo más frío, si están en lugares fríos desearían algo más cálido. Todo debería ser diferente. Y ellos simplemente no ajustan, excepto en lugares y con personas muy determinadas.

8. Irritabilidad hacia sí mismos: El tímido es hipersensible y generalmente anda un poco malgeniados, un poco amargados. La razón es que tienen una sensación omnipresente de no saber comportarse de un modo adecuado o competente, y en el fondo están muy disgustados de ser como son.

Generalmente los tímidos padecen de un comportamiento caracterizado por no atreverse, por no lanzarse. No se atreven a pedir favores, a pedir un descuento, a hacer una crítica constructiva, y mucho, pero muchísimo menos se atreven a hablarle a una mujer si no es estrictamente obligado, y tampoco se lanzan por un beso. Generalmente se sumergen en poesías, en elaboraciones románticas, y pasa el tiempo y sigue pasando y se guardan sus sentimientos. Conductas espontáneas, como sonreír, decir cualquier cosa informal, mirar a los ojos a su interlocutor, preguntar en clase pueden convertirse en acciones sumamente complicadas para ellos.

Al tímido le cuesta hablar. El 80% de los tímidos tiene dificultad para participar en una conversación o para encontrar cosas adecuadas para decir. Los tímidos se sienten demasiado incómodos cuando se les mira a los ojos, y evita sostener la mirada. Hablan con voz débil, pueden tartamudear, carraspear, con lo cual muestran debilidad, inseguridad y desconfianza, casi siempre son conscientes de que su voz es demasiado débil pero no pueden dominarla y eso los inquieta más.

Ahora quiero hablar de aquellas conductas compensatorias que tienen los tímidos y que les ayuda a sobrellevar la tremenda ansiedad que tienen ante las interacciones sociales.

1. Antipatía voluntaria: Se muestran como antipáticos y distantes, para evitar la aproximación a los otros y la posible incomodidad que les generaría la cercanía y la interacción. De hecho, hay muchas mujeres hermosas que no son antipáticas por su belleza, sino porque son extremadamente tímidas. Y acá de paso quitaré una creencia muy generalizada y es que las mujeres bellas son distantes porque son vanidosas, de hecho, lo son porque temen las interacciones, se sienten incómodas en sus zapatos y no paran de hablarse en términos negativos. Ya luego te mostraré cómo acceder al centro emocional de las mujeres tímidas y ganarte su confianza.

Lo bueno de ser tímido es que tú más que nadie puedes saber cómo funciona la timidez, y puedes acercarte a una mujer tímida sabiendo justamente qué mecanismos activar para que se sienta en confianza y se refugie en ti.

2. Agresividad y despotismo: Es otra vuelta más a la tuerca. Se muestran claramente agresivos y malacarosos. Actúan con soberbia, y generalmente sacan ventaja descarnada de las debilidades de otros, ya sea su inteligencia, su astucia, su riqueza o pobreza.

3. Humor y simpatía: He aquí una salida bastante funcional para algunos tímidos. Lo que hacen es llamar la atención evitando molestar y generando diversión o proyectando agudeza a través de comentarios cargados de un fuerte sentido del humor inteligente. De hecho famosos humoristas son grandes tímidos, por ejemplo Jerry Senfield. El humor es un buen vehículo que algunos tímidos encuentran para expresarse con aparente espontaneidad y compensar su temor al contacto personal. Éste tímido no sonríe mucho, pero hace reír a los demás, y con eso es feliz, y se gana el afecto, incluso es su principal arma de seducción, pues las mujeres sucumben como moscas ante la miel con el buen humor.

4. Pereza: Algunos tienden a adoptar una actitud perezosa y a aplazar sus responsabilidades, en cambio deciden pasar su tiempo jugando e “interactuando” virtualmente, con consolas de juegos, Messenger y similares. Generalmente se quedan en teorías y no pasan a la acción, les cuesta ir a eventos a conocer a otras personas, cuando los invitan a salir prefieren su zona de comodidad en casa que hacer algo de esfuerzo por socializar, y quizá, encontrar lo que están buscando.

5. Fantasía: Es el refugio constante, en la fantasía son conocidos, admirados, respetados, incluso perseguidos por las mujeres. Es su mundo ideal, y donde exploran una y otra vez diversas maneras de ser y actuar. Es como un laboratorio privado de experimentos, casi todos sin cumplirse en la vida real.

Ok. Estoy seguro que los tímidos han logrado verse en un espejo que les ha mostrado la cantidad de oportunidades que dejan pasar, y sobre todo, el mundo interior que podrían compartir con la mujer que se les dé la gana, o incluso en otros contextos. Ser tímido es una condición que te priva de muchas cosas que quizá nunca llegarás a saber, por el simple hecho de que nunca te has atrevido, hay algunas ventajas que puedes utilizar a tu favor, y es que a muchas mujeres les encantan los tímidos por el halo de misterio que proyectan, lo que pasa es que casi ninguna se va a atrever a acercarse, pero si tú decides hacerlo, verás que ellas desde hace tiempo estaban esperando vencer tus barreras.

En el próximo post por fin les hablaré de herramientas para superar esos rasgos tímidos y para acercarse a mujeres tímidas con total seguridad y llegando directo a su centro emocional, para que te vuelvas en sus cómplices y le des seguridad inmediata. Te garantizo que te amarán.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

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Mañana miércoles 8 es el segundo conversatorio. Ya muchas personas han tomado la decisión de acompañarme. Te invito a que realices tu inscripción cuanto antes y evites olvidos de última hora. Te garantizo que saldrás con una perspectiva diferente y práctica de la seducción y de la Programación Neurolingüística. Para más información aquí.

sábado 4 de octubre de 2008

Serie La Timidez - Parte 2: Los origenes de la timidez


Me alegra mucho que la respuesta al test sobre la timidez haya sido tan enorme. Me alegra ver cómo somos capaces de mirar a nuestro interior y tomar un tiempo para evaluarnos. En los resultados estoy seguro que pudieron ver aquellos puntos débiles en los cuales es necesario trabajar, y aquellos en los que las cosas se encuentran bien. Ser tímido no es estar enfermo, es un rasgo que puede empezar a trabajarse y alterarse. Leí que algunos se sintieron muy sorprendidos porque creían que iban a tener mayores puntajes, y yo digo que eso está bien, si uno se CREE tímido pues SERÁ tímido. Y a veces la verdad es que uno se engaña, y ese engaño permite que uno se libere de hacer cosas, aunque eso a la postre represente malestar. Quizá la verdad sea que eres un poco introvertido, y que los ajustes que necesitas hacer son ponerte manos a la obra y empezar a buscar lo que quieres.

Esta vida no se trata de lo que merecemos o necesitamos, sino que se trata de aquello que nos ganamos.

Una de las preguntas fundamentales sobre la timidez es si es algo con lo cual las personas nacen o es algo que adquieren en algún momento crucial de sus vidas. Lo que la psicología ha descubierto es que existe una tendencia biológica hacia la timidez, lo cual puede explicarse porque los hijos de padres tímidos son tímidos. Quizás podrías revisar en tu familia y ver si existen personas cercanas a ti que sean tímidas, eso puede darte una pista sobre lo que has aprendido en modelos que no han sido extrovertidos.

De hecho, investigaciones de la Universidad de Harvard dirigidos por Jerome Kagan sostienen la tesis de la timidez de nacimiento, según la cual la mayoría de personas tímidas ya manifestaban esos comportamientos tímidos a la edad de 3 años. Sin embargo otros investigadores interpretaron estos resultados diciendo que un individuo a los 3 años pudo haber aprendido en su familia tales conductas retraídas, y ha podido vivir experiencias propias que le lleven a responder con timidez, sin que nada de esto tenga que ver con sus genes.

Llegar a una conclusión definitiva es como responder a la pregunta de qué fue primero el huevo o la gallina. Quizá lo que se pueda decir es que la timidez es una condición de temprana aparición, cuyos rasgos de comportamiento empiezan a verse en los primeros años de vida y se agudizan conforme las experiencias de socialización empiezan a sancionar a los tímidos y premiar a los extrovertidos, esto hace que las personas se vayan ensimismando y cultivando más comportamientos retraídos en respuesta a un ambiente que les es hostil.

Lo que sí han encontrado los científicos son diferencias significativas entre el sistema nervioso de los niños tímidos y el de los niños confiados y extrovertidos, de hecho se encontró que hay una región del cerebro llamada “complejo amigdalino” que muestra una gran actividad en los tímidos ante la presencia de desconocidos y situaciones nuevas. El núcleo amigdalino es una de las zonas de la masa encefálica que está relacionada con la capacidad para distinguir los rostros y es una de las que rige la emotividad, en especial los comportamientos relacionados con la agresividad.

Aunque podamos sentirnos presos por la biología, incluso por nuestros genes, o por nuestros aprendizajes de la infancia, hay una muy buena noticia: la capacidad de adaptación y de aprendizaje de nuevas conductas en el ser humano es inmensa, así que puedes aprender a liberarte de los rasgos tímidos, incluso puedes aprender a proyectarte como una persona espontánea cuando lo desees, o como un introvertido muy interesante para el sexo opuesto y para las demás personas.

En psicología también se ha dado una corriente que ha profundizado en cómo aprendemos a ser tímidos. Dentro de estas hipótesis se afirma que la respuesta de la timidez es una reacción fóbica ante situaciones sociales, frente a las cuales los comportamientos extrovertidos han traído consecuencias negativas, quizás burlas, ridículo o falta de atención. De acuerdo a esta posición aquellos comportamientos que nos traen placer y satisfacción los repetimos, y aquellos que provocan resultados negativos y dolorosos los suprimimos. Por ejemplo, para un tímido es mucho más sonoro el rechazo de una mujer, mientras que para otra persona pueda ser algo hasta divertido o casual, para el tímido ese efecto tienen un poder multiplicador que desbasta su estima y le valida los comportamientos recelosos y resguardados.

He descubierto que muchos de mis clientes empezaron a ser tímidos cuando en su infancia trataron de ser espontáneos, de ser auténticos y los adultos los reprimieron. De hecho, esa misma fue mi historia. Recuerdo que muy pequeño yo me sentaba a los diálogos de mis padres con sus amigos adultos, y siempre me sacaban de la sala con toda clase de gestos que me hacían ver que era imprudente estar allí, en una charla de “adultos”. El resultado fue que desarrollé miedo escénico, me aterraba hablar ante más de una persona, y me ponía rojo, y todos los síntomas descritos, además pensaba que cuando hablaba yo no tenía la razón y que las personas me criticarían mi ignorancia.

Pero por fortuna todo ello cambió en su debido momento.

De hecho con el tiempo descubrí que una de las causas de la timidez es haber tenido padres que no han animado a sus hijos a expresarse, o que incluso los han desalentado. Lo mismo sucede con padres superprotectores, los que no posibilitan que el niño sea independiente y tome sus propias decisiones. Bueno, la idea no es culpar a tus padres, ser padre no es fácil, y así como tenemos lo malo, también gracias a ello tenemos lo bueno. No todos los progenitores saben lo importante que es lo que nos dicen cuando somos niños para nuestra vida adulta.

De hecho, te contaré otra historia personal sobre mi timidez, y concretamente sobre la timidez que tenía con las mujeres. Cuando era muy niño, quizá de 10 años, me gustaba demasiado una niña, se llamaba Jazmín, y también le gustaba al niño más popular de la primaría, que se llamaba Lucas. Pues bien, ambos la cortejábamos, y ella a veces se inclinaba por la simpatía de Lucas y otras por mi humor. Sin embargo, un día Lucas y yo le contamos nuestro sentimiento a una profesora a quien yo en lo personal quería mucho. Pues bien, esta profesora tomó partido por Lucas, y un día, cuando no fui al colegio la profesora persuadió a Jazmín para que besara a Lucas. Cuando me enteré sufrí demasiado, era un niño, y pensé que la profesora había visto que yo no merecía a Jazmín y que Lucas sí, por eso lo había escogido a él. Esa experiencia infantil, me causó mucho dolor consciente, y sobre todo se instaló como una creencia errónea en mi inconsciente, y la creencia era algo así como esto: “no eres adecuado para las mujeres geniales, no las mereces.” Esa creencia la generalicé y por ello fui un torpe durante 13 años más.

Luego vino el cambio, y luego la sanación, y recuperé esa historia y todos sus efectos conscientes e inconscientes y descubrí donde se había instalado la equivocación en mí. Descubrí que yo mismo me estaba contando mal la historia, y que Lucas siempre había sido un zalamero por lo cual no tenía mayor mérito que la profesora lo hubiera escogido, de hecho, con el tiempo descubrí que no era indiferente a Jazmín en esa época. Sané mi recuerdo, y con él otras experiencias negativas que me habían hecho ser la persona tímida y apocada que fui.

El primer paso para sanar la timidez está en buscar las experiencias pasadas que te mostraron que no valías lo suficiente y empezar a sanarlas. A partir de allí sanarás creencias y sabrás que estabas muy equivocado en el poco valor que te dabas, y en el mucho valor que les dabas a las demás personas.

Hay otras fuentes de la timidez entre las cuales puedes encontrar alguna de estas:

1. El recuerdo recurrente de una mala experiencia interpersonal propia u observada en otros.

2. Imaginar que se va a actuar inadecuadamente y hallarse constantemente ansioso por ello.

3. No aprender las habilidades sociales necesarias.

4. Aprender que uno resulta “inadecuado” y traducirlo en ideas recurrentes como “soy un inútil”, “nunca seré capaz”, “soy demasiado raro”, “estoy muy loco”.

5. Quizás las personas importantes para ti, padres, profesores, amigos, amigas, y personas con autoridad para ti no mostraron interés en algo que tenías que decir o solían interrumpirte, corregir sistemáticamente tus opiniones, moralizan.

Y detrás de la timidez también se encuentran traumas y complejos, de hecho todos tenemos algo de nuestra apariencia o personalidad que quizá cambiaríamos, algunos tienen esto exacerbado, y de hecho les gustaría volver a nacer de nuevo pero bien, incluso a las personas más atractivas les pasa. En general los complejos asociados con la timidez tienen que ver con un miedo a las personas, sobre todo porque constituyen una amenaza emocional, que puede afectar el auto concepto y la autoestima, se teme especialmente a los extraños (por la incertidumbre que generan), a la autoridad (por su poder) y a los que han hecho daño antes.

Sobre los temores hay uno en especial importante, y es el temor a las mujeres, sobre todo si son bellas. Y es increíble como a veces nos limitamos para dirigirle la palabra a una mujer bella, creemos que son de otro planeta, que son alienígenas o las tratamos como si intentáramos dirigirnos a un general del ejército, con todos los rodeos, miedos y pleitesía que uno se pueda imaginar. Es bastante raro viéndolo en los demás, acercarse es toda una odisea, y es porque en el fondo se tienen un impresionante miedo a las mujeres, a perder el control, a ser herido, a ser rechazado. Las volvemos imágenes gigantes, como monstruos que tratarán de destruirnos. Este es uno de los puntos fundamentales si quieres tener éxito con las mujeres, tendrás que aprender a verlas de igual a igual, como un ser humano igual, con naturalidad. Quizá ese sea un tema del cual tenga que escribir un post entero.

De hecho a veces sucede que los tímidos encuentran una pareja, y cuando inician una relación se la pasan presos de sus propios temores personales, incluso tienen una especie de virus mental que les hace sobre estimar la posibilidad de un mal desenlace, lo cual opera a la manera de una profecía de autocumplimiento (aquellas que se cumplen simplemente porque pensaste en esa posibilidad y creíste en esa posibilidad, no porque de hecho se fueran a dar), y sabotean sus relaciones. Su nivel de inseguridad les dice algo así como “eres un farsante, no vales nada, ya verás que ella pronto se dará cuenta y te abandonará.”

De hecho, la timidez está en nuestra mente. Es un estado de creencias que hemos desarrollado, una enorme cantidad de mentiras que hemos elaborado, y las hemos creído todas.

De hecho, una de las consecuencias más de la timidez es la inmensa soledad de quienes la padecen. Hoy día por la tecnología y el constante agite de la vida moderna las personas están cada vez más aisladas y desconectadas, incluso no es sólo un problema de los tímidos, aunque sin duda son los que más la sufren, también personas espontáneas y extrovertidas tienen que lidiar con una soledad que corroe sus espacios personales, las personas sólo comparten ciertos momentos, pero de vuelta a casa están cada vez más solitarios e incomprendidos. Para el tímido la soledad es más frecuente, incluso en sitios con muchas personas el tímido se siente aislado, y la razón es que no puede conducirse amistosamente, o como una persona cálida, generosa, animada y cordial. Los tímidos a duras penas cruzan palabra con sus compañeros de oficina o universidad. No sonríen y temen hablar con desconocidos, lo cual es el inconveniente principal a la hora de seducir, pues no se atreven a romper el hielo con una desconocida.

Otro rasgo importante de las personas tímidas es que se arman historias, videos e ideas locas con pocas evidencias. Hay personas extrapunitivas, que eluden la responsabilidad y le echan la culpa al mundo, y también hay personalidades intrapunitivas, que son las que siempre se atribuyen el fracaso y la consiguiente culpa. Moralmente es mejor lo segundo, pero psicológicamente es más destructivo ser intrapunitivo, y esa es la estrategia del tímido, volver sobre sí y sentirse eternamente inadecuado e incorrecto. Y a esto se asocia un temor al ridículo, sobre todo al ridículo permanente que supone ser diferente, quizá no ser tan atractivo, tener ideas equivocadas. Los tímidos se ocultan por un desfasado temor a quedar en ridículo y ser objeto de comentarios y burlas. Y junto al ridículo se encuentra la culpa, pues el tímido se asocia la responsabilidad sobre sucesos accidentales. Lo peor es que justamente al ser tímidos no pasan desapercibidos, en todos los grupos los tímidos son señalados, en algunos con rareza y en otros con interés. Al final de esta serie te mostraré que hay contextos donde puedes aprovechar tu timidez y sacar ganancia de ella, incluso con las mujeres.

Lo más irónico de la timidez es que al tímido no le faltan palabras, sin embargo todas están convertidas en pensamientos que dirigen hacía sí mismos. Qué maravilla sería si todas esas palabras fueran hacia los demás. Y acá hay una distinción importante: hay tímidos introvertidos o hacia adentro, y tímidos extravertidos o tímidos hacia afuera. Los introvertidos traducen cada cosa que hacen en términos de sentimientos subjetivos y de miedo a ser vistos como inhábiles y débiles. Los tímidos extravertidos se estresan por su conducta y por su fracaso a la hora de actuar socialmente, y tienen mucho menos dificultades que los intravertidos: si son lo suficientemente inteligentes pueden funcionar perfectamente en las relaciones sociales porque intuyen qué es lo que deben hacer para caer bien a las personas, para ser aceptados. Sin embargo el precio de su éxito es que se vuelven robots sociales, no hacen las cosas por un sentimiento de hacerlas, sino porque han aprendido que eso funciona. Quizá tu primer paso sea ese, y no está del todo mal. Lo importante es que te funcione. El tímido extravertido no parece tímido, aunque en realidad sí lo es, sin embargo el gasto energético es muy grande, ese es su precio a pagar.

Si descifras el código de lo que te limita, podrás dar el siguiente paso. Espero que ya tengas más pistas. En el siguiente post hablaré de esquemas de pensamiento y emociones recurrentes en los tímidos, así como ciertos rasgos patológicos de la timidez cuando se vuelve algo crónico y limitante.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

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P.D. El segundo conversatorio se acerca, el próximo miércoles 8 de octubre, para más detalles en este link.

miércoles 1 de octubre de 2008

Serie La Timidez: Test de Evaluación de la Timidez


Hola a todos. Hoy quiero darles una herramienta más en su proceso de rehabilitación de la timidez. Para ello he recurrido a este instrumento que utilizo con mis clientes de coaching personal, y les permitirá medir su grado de timidez, y saber en relación a qué temas son los que necesitan trabajar. Para mí sería muy importante conocer en sus comentarios como les fue. Al final del post está la manera de hacer la puntuación. No demorarán más de 7 minutos y así podrán saber en qué nivel de timidez están. Por ahora contesten las preguntas así:

0 si la respuesta es NUNCA

1 si la respuesta es CASI NUNCA

2 si la respuesta es A VECES

3 si la respuesta es FRECUENTEMENTE

4 si la respuesta es SIEMPRE

Ahora, puedes tomar una hoja y anotar en una columna el número de la pregunta (del 1 al 30) y al frente el valor (del 0 al 4).

Ahora sí, comencemos tu camino…

1. ¿Se siente ansioso cuando hay gente a su alrededor?

2. ¿Le resulta difícil pensar en cosas que decir cuando está una persona nueva?

3. ¿Le resulta difícil continuar una conversación una vez empezada?

4. ¿Tartamudea o se le bloquea el habla cuando conversa con alguien a quien apenas conoce?

5. ¿Con qué frecuencia encuentra que no tiene cosas en común con la gente a la que conoce?

6. ¿Tiene dificultades para hablar incluso con las personas con las que comparte intereses comunes?

7. ¿Se le bloquea el habla a veces incluso cuando estaba seguro de que tenía algo que decir?

8. ¿Alguna vez piensa en temas de conversación una vez que la oportunidad de hacerlo ya pasó?

9. ¿Alguna vez siente que no es “parte del grupo” cuando está en una discusión de grupo?

10. ¿La gente le considera una persona fría, seria, distante?

11. ¿Evita asistir a fiestas o reuniones debido a que suele terminar sentándose solo?

12. ¿Se siente culpable cuando intenta actuar de una manera más abierta con los demás porque cree que está siendo falso o no mostrando su verdadero yo?

13. ¿Le cuesta hablar delante de un grupo?

14. ¿Encuentra que los demás recuerdan su nombre con más frecuencia que usted el suyo?

15. ¿Le cuesta tener una voz tan expresiva y segura como quisiera?

16. ¿Le cuesta sonreír o reírse tanto como quisiera?

17. ¿Le es difícil mostrarse relajado cuando está con otras personas?

18. ¿Le cuesta tener el contacto visual que desearía con los demás?

19. ¿Tiene dificultad para entablar nuevas amistades?

20. ¿Sale a divertirse menos de lo que desearía?

21. ¿Le cuesta hablar con personas del sexo opuesto?

22. ¿Le cuesta hablar con personas ATRACTIVAS del sexo opuesto?

23. ¿Le cuesta mantener una actitud firme y asertiva cuando alguien intenta aprovecharse de usted?

24. ¿Le cuesta responder cuando alguien hace un comentario ingenioso a su costa?

25. ¿Le resulta difícil pedir favores a los demás?

26. ¿Le resulta difícil decir que NO a un favor?

27. ¿Le fastidia decir o recibir un cumplido?

28. ¿Le cuesta saber cómo terminar una conversación de una manera natural?

29. ¿Opina que la mayoría de las personas intentan ocupar el silencio con conversaciones banales y vacías?

30. ¿Opina que, cuanto más habla, más posibilidades tiene de decir algo estúpido, así que es mejor mantenerse en silencio para que los demás piensen que usted es inteligente?

Al terminar el cuestionario debes sumar tu puntuación, no deberá darte más de 120 puntos. Cuantos más puntos se obtengan, mayor es el grado de timidez. Los resultados se interpretan así:

Menos de 70 puntos: Timidez menor. Es pequeña y seguramente manejable.

Entre 70 y 90 puntos: Timidez frecuente. Aparece seguido y genera dificultades.

Más de 90 puntos: Timidez excesiva. Es el grado severo.

Ahora me gustaría que compartieran sus puntajes. Mañana publicaré la segunda parte de la serie y espero que hayan podido identificar puntos problemáticos para que entre tú y yo empecemos a trabajarlos.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

UPDATE: La segunda parte del post saldrá a la luz el sábado 4 de Octubre. Estoy recopilando la información de los comentarios para atender a la mayor cantidad de puntos posibles.