martes, 27 de enero de 2009

Aprendiendo a ser divertido Parte 2: Estados Internos



El humor es seductor por una razón fundamental: significa alto estatus. El buen humor está asociado a inteligencia, a ingenio y a creatividad. Analizando la encuesta que publiqué acerca del tipo de humor me encontré con los siguientes resultados:

El 27% de los encuestados dice que tiene buen humor pero este no sale a relucir cuando está con mujeres que le gustan.

Un 21% de los encuestados dice que tiene un humor negro o sarcástico, que presumo necesita calibración porque así como puede resultar muy divertido en ocasiones puede resultar mal interpretado, ofensivo o incomprensible. El humor negro es exigente y necesita un auditorio preparado para entenderlo.

En mi experiencia personal he encontrado que el tipo de humor que las mujeres encuentran más divertido es el humor negro, la ironía, el sarcasmo así como la capacidad de reírse de uno mismo y exagerar las cosas. Así de simple, esa es la clave. En general los chistes, entendidos como una historia que tiene un final sorpresivo e hilarante pasan a un segundo plano, comparados con la ventaja del humor inteligente. Es más, si observas las comedias norteamericanas (sitcoms) podrás analizar que son los comentarios exagerados y las ironías las que predominan.

Otra clase de humor que resulta impactante es no tomarse en serio las cosas que te dicen. Y acá viene un punto también interesante en la encuesta, un 9% dice que son muy serios y por ello no son percibidos como divertidos. Seguro eso está relacionado con ese 27% que se pone rígido frente a las mujeres que les gustan. Las mujeres adoran a alguien que incluso se burle de ellas con clase, que les haga ver su vida y los detalles que te cuentan como divertidos.

En pocas palabras: el humor que le gusta una mujer es aquel en el cual le muestras que no te tomas muy en serio a ti mismo, ni a lo que te dicen, ni a lo que haces, ni a nada. Y deseo extenderme en este punto porque quiero que sea bien entendido. El gran problema que no le permite a algunos desarrollar ese humor que tienen frente a una mujer que les gusta es que están demasiado pendientes de lo que ella dice o hace, y andan analizando si eso que dice o hace les suma o les resta puntos. Imagina que estás frente a una entrevista de trabajo, llegas a una oficina y un gerente te entrevista y te pregunta tus cosas, te sientes rígido, nervioso, piensas que un rechazo sería difícil porque quieres ese puesto, y quieres ese ingreso, y por ello vas de corbata, te sientas bien, analizadas todo e intentas buscar buenas respuestas, imagina que una entrevista de trabajo es un examen. Así, con la misma rigidez, con la misma falta de espontaneidad se comportan cuando están con una mujer.

Y en este punto quiero que recuerdes la frase inicial con que inicié este post: El humor es seductor por una razón fundamental: significa alto estatus. Cada palabra que usé tiene un significado que te voy a revelar a continuación. Cuando tú mismo crees que tienen un alto estatus eres capaz de soltarte y de fluir, eso hace que te relajes y que seas divertido. Nuevamente vuelvo a mi ejemplo de la entrevista de trabajo, si crees que en esa entrevista de trabajo está en juego tu futuro, tu vida, estarás más rígido, más tensionado, más ansioso, porque pensarás que esa entrevista de trabajo es tu única opción, que conseguir otras sería muy difícil.

En cambio si crees que esa entrevista de trabajo es una más y que puedes conseguir otra y que no dependes de esa entrevista de trabajo, empezarás a soltarte, a fluir, a tomarla suavemente, con atención pero sin trascendentalismos.

Así mismo pasa cuando te relacionas con una mujer, cuando tienes un bajo estatus empiezas a relacionarte con ella como si fuera tu jefe, como si fuera tu madre y le pidieras permiso, como si fuera un ser extraterrestre que tiene en sus manos tu destino. Y acá no quiero atacar el romanticismo, puedes hacerla sentir especial si lo deseas, el punto es que en tu interior mantengas ese alto status que te permite relacionarte con ella como un igual, como alguien que también es importante y que también decide.

Ojo a eso, tu eres alguien que también decide. No estás presentando una entrevista de trabajo, simplemente estás conociendo a alguien, que por mucho que te atraiga y te guste también tiene que seguir ganándose tu afecto, tu confianza, todo eso. Y es tu responsabilidad crear un ambiente donde tanto tú como ella se sientan relajados.

Si tú estás tensionado, ella se tensionará, te verá tensionado y se pondrá rígida, tú serás incapaz de ser divertido porque estás pendiente de su aprobación.

Y acá te daré una clave de estado interno para alguien divertido. El humor funciona como un show, como un espectáculo, y cuando produces un apunte esperas una reacción, esperas la risa. Sin embargo hay unos apuntes que funcionan mejor que otros, hay unos que despiertan risas, otros muchas risas, otros ninguna risa, y otros comentarios por lo malo de tu comentario. Como show tienes que estar pendiente de tu público y calibrarlo. Yo soy conferencista y docente, así que todos los días tengo que lidiar con públicos diferentes, y cada uno presenta sus propias exigencias, con esta experiencia he descubierto algo clave para el humor: lo que necesitas es algo llamado energía, o vibración personal, y no tienes que hacerlos reír todo el tiempo para que crean que eres divertido. Quizá un par de comentarios bien puestos y acertados harán que seas asociado con el humor, con la diversión, con pasarla bien.

Y quiero hacer énfasis en ello: para una mujer eres lo que ella asocia contigo. Si ella asocia rigidez, amistad, comportamiento angelical, seriedad, estás fuera del juego. Si ella asocia contigo diversión, frescura, intriga, muchas preguntas, sensualidad, picardía estás adentro del juego. Déjame decirte que muy adentro. El humor solo es una parte de ese gran conjunto llamado PERSONALIDAD.

La actitud: eso lo es todo. La actitud escénica que tengas, para hablar para hacer reír, para no tomarte en serio tu mismo ni a nadie. La diferencia cuando estás con tus amigos, con tus conocidos y los diviertes es que con ellos estás relajado, estás tranquilo, no te sientes amenazado, sensaciones que sí experimentas con una mujer que te hiere.

El razonamiento es el siguiente a nivel inconsciente:

Una mujer bella es deseable, y tiene la autoridad para valorar mi atractivo, si me rechaza eso implica que no soy atractivo.

Nuevamente le das más autoridad de la que ella necesita y al hacerlo pierdes estatus, te pones por debajo, luego entonces no fluyes de manera espontánea.

Hay dos clases de audiencia cuando buscas ser divertido. Una audiencia íntima, una audiencia personal y una audiencia social, te las describo a continuación:

*Audiencia íntima: Eres tú mismo que juzgas la calidad de tus comentarios, que en ocasiones te frenas y piensas “qué pensarán de mí si digo esto”, “qué pasará si con esto hago el ridículo”. Puedes ser un juez benéfico o un juez despiadado. El humor requiere un estado mental especial, determinado, ese estado mental es muy cercano al caos, casi como andar desnudo, sin que te importe qué es lo que piensan. Para tener más detalles de esto te dejo como tarea que veas la película Borat, protagonizada por Sasha Baron Cohen, es un claro ejemplo de humor extremo en el cual este artista recurre a explotar la vergüenza y el ridículo extremo. No te pido que seas así, el humor social es algo mucho menos agresivo, pero si tienes que pensar que cuando dices algo no te debe preocupar si es exitoso o no lo es. Si no lo es debes buscar otra oportunidad, así de simple.

*Audiencia personal: Es cuando eres divertido con una persona, en una interacción de uno a uno. Cuando sales a solas con una mujer y quizá puedes sentirte presionado.

*Audiencia social: Cuando sales en grupo, con los amigos de ella, con un grupo de recién conocidos. La presión es alta puesto que no solo debes divertir a una persona (como en la audiencia personal). La clave está en reconocer que si haces reír a las personas de más alto estatus del grupo (ojo, no estoy diciendo a los que tengan más alto estatus que tú) lograrás hacer que los demás rían. Las personas en grupo ríen cuando oyen a las demás reírse. De hecho una de las cosas que es más atractiva para una mujer es escuchar que un hombre hace reír a un grupo, es un afrodisiaco poderosísimo.

La clave del humor es algo que en PNL se llama el marco (frame) es decir un estado de liderazgo que creas ya sea contigo mismo (dejarte expresar) con una persona o con varias personas. Es un marco de relajación completo donde manejas los siguientes elementos o claves del humor:

1. Objetivo

2. Hostilidad

3. Realismo

4. Exageración

5. Emoción

6. Sorpresa

En pocas palabras, cuando dices algo divertido ese “algo” consiste en un QUÉ (Objetivo) y un POR QUÉ (Hostilidad, realismo, exageración, emoción y sorpresa). De otra forma el “algo” divertido tiene una forma (Objetivo) y una estructura (hostilidad, realismo, exageración, emoción y sorpresa).

Será mi objetivo mostrarte en el próximo post de la serie cómo se articulan estos 6 elementos y cómo puedes empezar a desarrollarlos. Es un camino largo, pero ahí vamos avanzando.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

domingo, 25 de enero de 2009

Recuperando la masculinidad Parte 1


Nitezsche decía: "lo que no me mata me hace más fuerte".

Joker decía "lo que no te mata te hace más extraño".

He comprobado que ambas cosas son ciertas...

Hoy quiero hablarles sobre la masculinidad. Y por el camino también tocaremos el comportamiento de buen tipo que tantas veces nos estropea las cosas. Ser un hombre es un arte y no siempre sabemos qué es lo que verdaderamente nos hace masculinos, y nos comportamos como niños o como mujercitas. Las mujeres tienen su manera de ser, y justamente eso es lo que nos atrae de ellas, su forma femenina de comportarse, sus gestos, sus movimientos, su forma de afrontar la realidad. Una mujer que no sea femenina pierde su atractivo, y entonces empezamos a elaborar toda una serie de hipótesis sobre su comportamiento e incluso sus tendencias.

Pues déjame decirte que las mujeres hacen exactamente lo mismo con un hombre que ha olvidado su masculinidad, y que se comporta de forma infantil o de forma femenina. Así que lo que deseo es que como paso fundamental en tu proceso de convertirte en un seductor empieces a revisar tus costumbres y tu manera de actuar frente a los demás hombres y, sobre todo, frente a las mujeres. La idea no es que te conviertas en una especie de hombre obrero de construcción y rudo domador de caballos, pero tampoco que estés a un paso de parecer un diseñador de modas francés.

Las causas por las cuales no somos lo suficientemente masculinos las atribuyo al menos a tres causas:

1. Las nuevas exigencias laborales han hecho que los niños estén alejados de figuras masculinas, a las cuales sólo pueden tener unas muy pocas horas al día. En general están al cuidado de figuras femeninas, algunos con sus madres, otros con tías, abuelas o niñeras/empleadas del servicio.

2. Movimientos feministas han logrado avances notables en cuando a equidad para ambos géneros, han obtenido grandes logros merecidos para las mujeres y también han impuesto necesarios límites a prácticas abusivas y discriminatorias de los hombres. Sin embargo este cambio en la mente de algunos hombres significa “se lo más femenino posible para ubicarte en un plano de igualdad”. Y acá hay dos conceptos que es necesario revisar una cosa es igualdad (ser igual a algo, A=B) y ser equitativo (tener las mismas oportunidades y condiciones. Igualdad con las mujeres implicaría que vistiéramos igual, que fuéramos idénticos en cuando a apariencia y pensamiento, lo cual es imposible, en cambio la equidad procura que no exista discriminación y que todos tengamos las mismas posibilidades de desarrollo.

3. Relacionado con lo anterior: los hombres nos estamos acostumbrando a recibir el concepto de masculinidad que nos dictan las mujeres de labios para afuera. Para algunas mujeres el hombre ideal resulta muy cercano a un ser angelical, totalmente compresivo, disponible, sincero, dedicado y varios etcéteras, sin embargo aunque eso “dicen” que les gusta, por debajo otro prototipo es el que les mueve las entrañas y les genera atracción visceral, y son los hombres más rudos, más impredecibles, los más masculinos al hablar, al moverse, al comportarse y al pensar.

Como resultado de estas dos dinámicas se ha dado un extremo: somos más conscientes de los rasgos agresivos y machistas que pueden resultar perjudiciales pero hemos caído en perder todo sentido de masculinidad, nos hemos convertido en lo que creemos que les gusta a las mujeres. Al parecer cada generación de hombres se vuelve cada vez más pasiva, cada vez más melodramática (no me quiero imaginar cómo serán aquellos adultos del mañana que hoy son emos y cosas parecidas).

En general este divorcio del hombre de su propia masculinidad conduce a que el síndrome del buen tipo se desarrolle con una extensión semejante a la de una epidemia, yo observo una serie de comportamientos que caracterizan a este buen tipo:

1. Los buenos tipos tienden a desconectarse de otros hombres: Veo un fenómeno. Los buenos tipos tienden a aislarse de sus similares hombres, se rodean de otros buenos tipos o en su defecto de sólo mujeres, por lo cual se habitúan a comportarse en un ambiente que “premia” o valida sus comportamientos. Usualmente los escucho diciendo frases como estas:

-“No me siento cómodo con otros hombres. No tengo ni idea de lo que hablan”

-“La mayoría de hombres son idiotas”

-“Antes solía salir con mis amigos, pero desde que estoy con mi mujer no volví a hacerlo”

“Yo tiendo a ser un solitario”

Y acá va una anotación, un poco al margen. He escuchado y asesoro algunas comunidades de seducción, a nivel local y en otros países a través de los líderes que surgen espontáneamente de ella. El punto es que en el proceso muchos de los integrantes de esa comunidad van teniendo éxito y van logrando consolidar relaciones estables, ante lo cual proceden a abandonar a sus antiguos compañeros, incluso los miran como si fueran leprosos, avergonzándose de sus raíces y de aquellos que en un punto estaban igual que ellos. Bueno, en estas comunidades debería forjarse un lazo de hermandad, que lleve a que sean comunidades de apoyo para unos y para otros, donde hablen aquellos que están más avanzados y aquellos que hasta ahora inician. Pero algo que no debería pasar es que alguien sienta vergüenza por sus compañeros de comunidad una vez que empieza a tener éxito o por miedo a lo que puedan pensar sus nuevas novias.

Volviendo al punto: la mayoría de estos buenos tipos de desconectan debido a que en su infancia tuvieron experiencias negativas con figuras masculinas, con su padre por ejemplo. También es común que muchos niños que padecieron burlas por parte de sus compañeros en los colegios sufran este tipo de “desprecio” hacia las figuras masculinas, pues piensan que al igual que en la infancia cuando los sometían, los agredían o se burlaban de ellos hoy día pueden pasar por lo mismo. Lo más irónico de todo es que por su mismo miedo son víctimas de eso precisamente, cuando están en el trabajo, en la universidad siempre caen en manos del macho alfa de turno, o del pseudo macho alfa.

Y nuevamente otra nota al margen, inspirada en una pregunta al post pasado y es referida al concepto de “Pseudo macho alfa.” El prefijo “pseudo” significa “falso”, y me permite describir a aquellos personajes que aún no poseen el juego interno y sólo “simulan” comportarse como un macho alfa, imitan su postura, imitan sus frases, incluso pueden ser grandotes, hablar con voz fuerte y ademanes imponentes y crean una actuación en algunos puntos convincente, sin embargo si dan con alguien que sepa pueden quedar desenmascarados. Y te contaré un ejemplo, hace algunos años conocí a una mujer que hablaba maravillas de un tipo a quien describía como un adonis, era mi competidor natural por aquella mujer, así que en aquel momento preparé toda mi artillería para magearlo, suponiendo que era un macho alfa en toda regla. Al llegar al momento de la presentación mi olfato de psicólogo me mostro que estaba ante un embaucador, alguien que sólo simulaba ser fuerte y machito. Así que con este hice una jugada diferente…

Entendí que su posición falsa estaba inspirada por el miedo, así que se escudaba en sus músculos y en sus gestos para simular poder, el verdadero alfa no teme, realmente está relajado y confiado y si es cansón con otros hombres lo es porque es territorial y desea dejarlos a todos en su lugar, no porque les tema. En cambio el pseudo alfa basa todo su juego interno en el miedo que tiene a ser ubicado, así que es más agresivo que de costumbre y cuando es atacado directamente reacciona violentamente.

Así que use una jugada indirecta con él. Lo que hice fue aliarme con él, mostrarle aparente sumisión y admiración, me mostré dócil e inofensivo. Cuando estuve en confianza con él, y me respaldó con el grupo (era lógico pues no lo había desafiado) procedí a magearlo en escalada. Es decir, me gané el respeto del grupo porque el mismo pseudo alfa me lo había concedido y luego aproveché esa misma reputación que había validado el alfa para devolverme contra él y ponerlo en su sitio, lo que hice fue empezar de a pocos, desafiando su autoridad, tomando el liderazgo de la charla y las interacciones, y con actitudes y comentarios psicológicos en los cuales descubrí sus debilidades emocionales y le insinué mostrarlas, para evitarlo el procedió a mostrar sumisión y admisión. Y acá viene un principio psicológico importante: las personas recuerdan lo más reciente, ejemplo de ello es que puedes hacer mil cosas bien pero si haces una mal, las personas recordarán la mala, entonces las personas simplemente recordarán lo último de tus interacciones y eso respaldaba mi inicial jugada pasiva y mi final jugada agresiva. El juego es muy sutil y requiere herramientas estratégicas avanzadas de calibración (luego hablaré de estrategias con alfas).

Otra creencia común entre los buenos tipos es que son mejores que los demás hombres, son más inteligentes, refinados, más evolucionados. Y claro está el punto no está en compararte con los hombres de las cavernas, pero la idea es que tampoco te muestres lejano a la masculinidad como concepto de comportarse. La raíz de esto se encuentra en la relación con el padre (nuevamente) en la infancia, cuando ellos trataban de ser diferentes del “mal” o poco disponible padre, y se dedicaban a consolar a la figura femenina, en la adultez los buenos tipos crean una dinámica similar con los hombres en general y buscan a través de racionalizaciones convencerse de que son mejores que los demás hombres porque en general los hombres a su modo de ver:

*No se controlan

*Son agresivos

*Son violentos

*No atienden a las necesidades de las mujeres.

*No son buenos amantes

*No son buenos padres

Como ven todas esas asociaciones están hechas al “ser hombre”, por lo cual el buen tipo procede a desmarcarse e irse al extremo, su razonamiento inconsciente es: “como los hombres son malos evitaré al máximo volverme uno de ellos”, al hacer ello se están privando de los beneficios de tener una “comunidad” masculina fuerte de interacción y exigencia con otros hombres.

En el próximo post revisaré otros tres rasgos del comportamiento del buen tipo que lo alejan de la masculinidad que debe despertar, y acá te los adelanto.

2. Los buenos tipos tienen a desconectarse de su propia masculinidad.

3. Los buenos tipos tienden a tener un apego inconsciente y de carácter monógamo con su madre.

4. Los buenos tipos tienden a depender de la aprobación emocional de la mujer.

Con esto en mente estoy seguro que pronto identificarás los patrones que te impiden dar una imagen fuerte, de carácter y muy masculina.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

martes, 20 de enero de 2009

Agradezco su paciencia



Apreciados lectores.

Por motivos de fuerza mayor no he podido actualizar el blog conforme lo había prometido.

Espero me puedan comprender y les agradezco su enorme paciencia.

No crean que los he olvidado. No poder publicar en el blog ni continuar la serie Poder sin Límites me agobia tanto como ustedes.

Espero que todo se mejore para volver esta semana.

lunes, 12 de enero de 2009

Aprendiendo a ser divertido Parte 1


Por fin!

Por fin de vuelta a mi querido blog y a mis apreciados lectores. Unas largas vacaciones que me hacen llegar con nuevos ánimos, muchísimos propósitos y entusiasmo, muchas ideas y muchos temas para este blog. Distanciarse es un ejercicio excelente que puede ayudarlo a uno a ver las cosas de otra manera. Para este primer post del 2009 hay muchos temas que quisiera abordar, pero seguramente los trataré de a pocos en sucesivos post.

La buena noticia de todo esto es que tengo muchísimos temas en mente, muchísimos descubrimientos en este periodo de vacaciones, muchas reflexiones e historias que poco a poco les iré compartiendo.

Por ahora les compartiré, a modo de adelanto un par de observaciones, que parecieran de lo más obvio y de sentido común, pero que una y otra vez sigo viendo y confirmando y me digo a mí mismo “hay que escribir más sobre esto”. Concretamente hay una cosa que dispara la atracción a la estratósfera casi sin necesidad de atractivo o personalidad, me refiero al buen humor, un simio con buen humor seduce a la mujer más fantástica del mundo. Así de simple. Por otro lado, algo de lo cual hablé por allá en los meses de Agosto y Septiembre y que volveré a hablar muy seguido es sobre la tendencia de algunos a ser demasiado buenos tipos, es un tema largo así que sólo lo dejaré enunciado, el punto es que casi la mayor parte de observaciones que hice tienen que ver con errores crasos de buenos tipos.

Hoy comenzaré el año abordando un tema que en lo personal me parece de lo más difícil, y que lo he eludido bastante porque es un tema que se escapa a las explicaciones. Y concretamente estoy hablando de cómo poder ser divertido con una mujer, cómo desarrollar sentido del humor. Y es complicado para mí porque aunque soy de muy buen humor y divertido, lo soy de manera innata, y siempre lo he sido, incluso en mis peores épocas, las mujeres podían decir de mí lo que fuera menos que no tuviera buen humor. Digamos que en aquellas épocas ellas podían decir que era una “cosita chistosita”, luego ya decían “wow, eres muy divertido, me encantan los hombres divertidos”.

Los tiempos cambian! Y abriendo un paréntesis, hace poco unos viejos conocidos me presentaron a un tipo, la verdad cuando lo vi fue como verme a mí mismo hace muchos años antes de conocer este mundo. Sentí cosas diferentes: por un lado sentí inmensa compasión por aquel tipo, pude sentir empáticamente los conflictos que podría estar viviendo, sus dudas, su deseo de salir de la burbuja, se le notaba en cada gesto, estaba cansado de ser él mismo. Hablé algo con él mientras también hablaba con mis conocidos y pude averiguar que estaba solo, aburrido y frustrado, a duras penas podía interactuar con las mujeres que había en el grupo. Así era yo, tímido hasta lo más profundo de mi alma. Y bueno, también agradecí ya no ser esa persona y poder ver en aquel muchacho todos los cambios que yo había obrado. Al principio no fue fácil pero los resultados son evidentes, lo que yo era y lo que yo soy ahora son dos personas complemente diferentes. Al final le di mi tarjeta, espero poder ayudar.

El caso es que el tema del humor es complicado de escribir porque al ser algo natural en mí, pues se me dificulta contarles cómo es que se debe ser divertido, porque no es algo que aprendí, sino algo que siempre tuve, lo que no sabía era cómo hacer para que ese sentido del humor se sumara a otra serie de rasgos que me hicieran ver atractivo. O mejor dicho, lo que no sabía en aquella época era cómo aprovechar ese sentido del humor. Y te daré una imagen para que me entiendas mejor: imagina una avestruz que acostumbra a tener la cabeza enterrada en la arena (cosa que no hacen en la vida real pero supongamos que si) y que ocasionalmente la saca, hace un comentario divertido que hace reír incluso a la mujer más alfa de las alfa y luego de ello vuelve a meter su cabeza en la arena. Algo así era lo que me pasaba en aquella época.

Me basaré pues en una disección de los patrones de humor más populares que hay y en los más exitosos. Tomaré fuentes de los comediantes de stand up comedy que son mi principal fuente para acercarme al tema del humor, así como las sitcom o comedias de situación gringas (estilo Friends, Scrubs o Two and a half man, entre otras muchas). También trabajaré algo de David De Angelo y también te diré en qué puntos no estoy de acuerdo con él.

Y en esta serie no quiero hablarles a aquellos que son divertidos por naturaleza sino a los que creen no serlo. Y digo que no creen serlo porque no he sabido nunca de nadie que sea completamente sin sentido del humor, créeme he leído biografías de Hitler y el tipo era divertido en su trato con su círculo cercano. Los casos que he visto son los siguientes, a ver en cuál te ubicas tú:

1. Especialistas en chistes flojos, de esos chistes de abuelita que sólo ella disfruta porque ella se ríe de todo y porque todo lo que dices a ella le parece una maravilla.

2. Especialista en ironías, sarcamos, que más que risas suscitan asombro por el nivel bajo en el que caes al referirte a las cosas, probablemente te burlas de muertes, de enfermos, lisiados, o de cuanto situación que para los demás es delicada o tabú y tu lo conviertes en algo que uno no sabe si morir de risa tranquilo o reírse con sentimiento culpa por reírse de semejantes cosas.

3. Especialista en chistes o bromas demasiado complicadas, elaboradas o especilializadas para el público general.

4. Persona con muy buen humor con sus amigotes, con sus amigas, con sus familiares, no existe queja de él, pero en cuanto una mujer le gusta se vuelve más serio que un sepulturero y no logra mencionar algo medio divertido.

5. Se le ocurren los comentarios más divertidos en su mente, pero teme decirlos por quedar en ridículo, hasta que cuando alguien más los menciona y se dice a sí mismo “Maldita sea! Eso mismo iba a decir yo”

6. El que repasa una y otra vez su comentario divertido hasta que lo dice de una manera tan poco graciosa y mecánica que parece un robot (algo así como Robin Williams en El hombre bicentenario).

7. El que siempre se tira los chistes (te confieso que yo soy de este grupo, soy muy divertido pero soy pésimo contando chistes prefabricados y también son pésimo riéndome de los chistes). Ojo, chiste es diferente a apunte, y uno puede copiar apuntes divertidos, por ejemplo si ves los Simpsons son una muy buena fuente de apuntes divertidos, repitiendo esta clase de apuntes uno puede ser entretenido (yo lo soy), pero otra cosa diferente son los chistes (en lo cual apesto). Ya tendré oportunidad de ponerte ejemplos para distinguir entre una cosa y otra.

8. El chistorete, que anda cual bufón de la corte echando chistes buenos, malos, flojos o lo que sea cada minuto. Éste último lo llamo me hacer acordar de Krusty el payaso, y a mí personalmente me molestan, se me hacen insufribles y más de una vez me han hartado y les he preguntado irónicamente si es que acaban de ser violados por un payaso o qué es lo que les pasa (lo cual es una excelente rutina de mageo para machos chistositos que se creen alfa –pseudoalfas- pues provoca una risa entre los asistentes, les rompo el marco con su misma herramienta: el humor).

9. Cuando echas bromas o comentarios que pretenden ser divertidos las personas lo toman en serio, y luego de un rato tienes que decir que eran bromeando, a lo cual responden que pensaban que estabas hablando tan serio como siempre lo haces.

10. Dices y anuncias que tienes una historia super divertida que te pasó… digamos que hace un par de años en tu trabajo, y que ufff, es demasiado divertida, y hasta te ríes mientras la cuentas, y al final nadie se ríe y muy formalmente y complacientemente te dicen “uff, jaja (risas políticas) que chistoso pero a mí sí me pasó algo chistoso cuando bla, bla, bla, bla).

11. Aguantas y padeces impúnemente los chistes de otros, pero porque se burlan de tí. Incluso las mujeres son expertas en vacilarte y gastarte toda clase de bromas. Eres la "víctima de la diversión", el Mr Bean de la reunión.

Ya que te has ubicado en una de las categorías puedo empezar. ¿Qué es lo que busco generar en ti al terminar esta serie? Qué te conviertas en un showman, en una persona que disfruta convirtiéndose en un espectáculo, que sabe reaccionar ante sus propias bromas, que sabe cuáles son los temas que generan más impacto y que sabe cuándo detener el flujo de diversión y humor. Buscaré que el humor más que un arma para divertir se convierta en una herramienta para seducir, para mostrar atributos como confianza, espontaneidad y mí preferido, inteligencia aguda, e ingenio. Si logras ello tu humor será tu principal aliado para capturar la atención de las mujeres.

La recompensa que busca una persona divertida es una sonrisa auténtica, abierta e incontrolable en su público. Y no me hace falta decirte que el 99.99999999% de las mujeres considera sexy y atractivo a un hombre divertido, y les abruma y aburre un hombre plano que nos haga reír y sienten vergüenza ajena cuando están delante de alguien que sólo echa bromas malas. Quiero que te conviertas en alguien tan seguro que no dude cuando en su mente llegue un comentario divertido, que lo pueda contar y se sienta libre incluso se actuar su comentario, me refiero a lo siguiente, muchos apuntes divertidos surgen de hacer gestos o movimientos, de imitar o arremedar a alguien, de hacer una cara chistosa, de hacer una expresión irónica. Quiero que seas capaz de hacerlo, porque la gran mayoría de los apuntes divertidos no son lo que dices sino la manera en que lo dices o lo que haces cuando lo dices. Es decir, en el humor es muy importante la entonación, y las expresiones del lenguaje corporal, lo que en comedia se llama “comedia física.”

La risa es una herramienta fundamental, porque además de lo físico también suscita reacciones bioquímicas de empatía y libera endorfinas. La risa tiene un propósito social, de hecho las personas ríen menos cuando están solas que cuando están acompañadas, experimentos con películas han mostrado que cuando las personas están solas no se ríen tanto como cuando están en una sala llena. No sé si te has preguntado por qué en las comedias norteamericanas hay risas grabadas, la respuesta es que estas risas jalonan tu propia risa y te dan la sensación de estar acompañado, y pues reír sin sentir vergüenza por estar solo o por pensar que los demás no saben de qué te ríes. A veces uno no se ríe porque uno lo desee conscientemente sino porque los demás se ríen.

Hay personas que hacen reír buscando aprobación (como los payasos o las personas que van a concursos de humor), para que los demás piensen que son chistosos o divertidos, y son aquellos que al final son considerados como el bufón a que cuando la reunión está aburrida le dicen “ay pero dinos uno de esos comentarios tan chistosos que tienes”, pues yo no quiero que seas de esos. El verdadero sentido del humor es aquel que genera atracción, que hace que ella te desee más, que hace que ella piense que debes ser muy inteligente porque tus comentarios son sorpresivos y muy ingeniosos, porque ella siente que no sabe cuándo vas a volverla a sacar de control con uno de esos buenos comentarios tuyos.

Como sabrás la risa no se puede disimular, no se puede controlar. Y estoy seguro que en este momento te acordarás de esa vez en que no podías ocultar tu risotada, quizá en una misa, incluso en un entierro, o en una circunstancia muy seria. Esas cosas pasan, y si logras hacer reír a alguien ya estás rompiendo un patrón de seriedad y formalidad, es como si lo sacudieras y lograras muy visiblemente afectar su estado.

Pocas cosas son tan evidentes, tan maravillosas como hacer reír. Imagina que esa mujer que te gusta tanto no para de reír con tus comentarios, y luego dejas de hacerlo, y ella quiere más, pero tú esperas, y luego a voluntad la vuelves a sacudir con otro comentario. Manejas tu público a tu antojo. No es nada complicado y tiene un impacto semejante a toda la PNL junta. Además creas un punto de diferenciación con el resto, efectivamente destacas, llamas la atención, pero no es llamar la atención por llamarla, es porque encuentras muy divertido ser divertido, te lo gozas y eso genera una “energía” una “vibra” que es lo que hace que resultes atractivo y que ellas se sientan muy cómodas a tu lado.

Si deseas hacer reír tienes que estar preparado a ser el centro de atención, y eso muchas veces no es fácil para algunos, especialmente si son tímidos, porque es bueno hacerla reír a ella, pero es mucho mejor hacerla reír a ella, a sus amigas y a sus amigos e incluso a la mesa de al lado. Y para ello debes tener algunos fundamentos de manejo escénico, que fue la manera en que yo potencié mi habilidad de hacer comentarios divertidos y la forma en que la llevé al siguiente nivel. Ya tendremos tiempo para eso. Por eso el humor implica una manera de abordar la seducción donde en el camino trabajas seguridad, autoestima, confianza y liderazgo. Ser divertido en una reunión es una manera muy eficaz de practicar el arte de ser un líder.

¿Te cautiva el tema? Pues bien, ya lo trabajaremos en el blog. Por ahora quiero que me ayudes llenando la encuesta para saber en qué categoría de humor estás.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

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Pd 1. La serie Poder sin Límites retoma mañana.