miércoles, 20 de mayo de 2009

Una sencilla estrategia para estados mentales poderosos


Por los comentarios al post anterior veo que es necesario seguir trabajando en los estados mentales para sobreponernos al fracaso y empezar a caminar la ruta del éxito.

Mientras escribo sobre ello, les quiero dejar con una de mis herramientas personales para sobreponerme a esos días malos que a veces tenemos, o para darme ánimo cuando siento que me falta, para enfrentarme a momentos muy importantes y sentirme poderoso. Mi experiencia me muestra que hay que acudir a todas las herramientas para evocar estados de triunfo, y yo recurro a música y a videos, uno de los videos que para mí es importante es este, también del mundo del tennis, y es la despedida en el USA OPEN de Andre Agassi, y me impacta la ovación del público y mi mente vuela y me siento como Agassi, y una enorme sensación de tranquilidad, gratitud, abundancia de recursos y certeza de éxito viene a mi mente cada vez que lo veo.

Hoy lo quiero compartir y espero que pueda ser una herramienta en tu proceso de establecer estados mentales fuertes. Si deseas déjalo cargando y si estás haciendo otra cosa simplemente escucha, sentirás cómo empiezas a sentir como si una multitud te estuviera aclamando a tí. Si estás a solas simplemente sube todo el volumen de tus parlantes y déjate llevar.


Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

lunes, 18 de mayo de 2009

Teorías de atribución y estados mentales


En el día de hoy quiero hablar de qué es lo que sucede en la mente de un aspirante a la seducción cuando empieza a enfrentar sus primeras victorias, pero más aún cuando empieza a enfrentarse a fracasos en el terreno, en su relación con las mujeres.

La verdad sea dicha muchos aspirantes abandonan su camino y deciden seguir por donde andaban, deciden dejar de leer y dejar de educarse para llegar a ser la mejor versión de ellos mismos. El punto es: la seducción no es solamente la capacidad de encontrar a una mujer que te guste y establecer una relación con ella. Va mucho más allá y de eso he hablado extensamente en este blog.

Hoy voy a hablar de la actitud o estado mental (mind frame) que las personas tienen ante el fracaso. Quizá te puedas identificar con alguna o con otra, y mi tarea en este escrito es guiarte hacia la mejor manera de entender aquellos momentos donde nuestros resultados no se corresponden con las expectativas.

En el juego de la seducción es importante ganar, pero lo más importante de todo es tener un estado mental sólido para enfrentar las derrotas y los fracasos y para entender que en todo en la vida se gana pero también se pierde.

Me encanta el tenis, y uno de los momentos más dramáticos de este año fue ver a Roger Federer llorar tras una serie de derrotas que tuvo su punto máximo en el Abierto de Australia. Un campeón que lo ha conseguido todo se echa a llorar frustrado por su fracaso.

El fracaso es un hecho inevitable. Pero es evitable echarte a morir por un fracaso. Te invito a que antes de seguir leyendo veas este video:


Para hablar de estados mentales necesito recurrir a un término que usamos en psicología de la motivación: es el concepto de atribución. Es decir ¿qué explicación nos damos a nosotros mismos cuando enfrentamos eventos negativos, hechos inesperados o cuando las cosas importantes no se dan. Es la respuesta que da nuestra mente a hechos como ¿por qué fracasé? O ¿por qué me han rechazado?

Lo que deberíamos buscar cada vez que enfrentamos un fracaso es adaptarnos, asumir un aprendizaje importante que nos lleve a dejar de cometer los mismos errores y en otra oportunidad acercarnos con mayor certeza a un desempeño exitoso.

La teoría de la atribución, que en adelante me servirá de eje para este escrito nos describe tres dimensiones como las responsables de articular las explicaciones que nos damos a nosotros mismos:

1. Explicaciones de lugar: Son aquellas en las cuales intentamos encontrar de dónde procede la responsabilidad directa por lo que nos sucedió. Pueden ser de dos clases:

*Lugar Interno: Asumo mi responsabilidad y creo que un fracaso se dio porque no hice el esfuerzo necesario, o no tuve la disciplina, el empeño o el conocimiento para enfrentarme a una situación. *Lugar externo: La responsabilidad está en los otros, en el mundo, en las divinidades, en la suerte y el azar, en las mujeres, en los padres, en el país en el que vivo, en el presidente de la república.

Evidentemente puedes estar frente a un escenario donde has hecho todo lo que estaba a tu alcance, has estudiado, has realizado una excelente estrategia de acercamiento, pero no obstante fallas, justamente esa mujer específica que te gusta te rechaza y se aleja de ti. Esta situación puede ser interpretada de diversas maneras, puedes culpabilizarte de tu fracaso, sentirte poca cosa, decir que aunque haces lo posible seguirás siendo un perdedor, o puedes asumir que en ocasiones las personas pueden rechazarnos sin que tengamos culpa en ello, que por razones de su vida o circunstancias particulares justo en ese momento no desean una relación o no la desean con nosotros. La vida es así y existen cosas que no están en nuestras manos.

O puede suceder que el error está en ti, no jugaste las cartas como debías, o quizá dejaste que el tiempo pasara y no aseguraste las cosas, quizá cometiste algún error. Puede ser tu responsabilidad pero no por ello deberías dejar el juego, o desarrollar creencias negativas y sobre todo no deberías sentir culpa por esa clase de desenlaces.

En el otro extremo está enfrentar a las personas pensando que la culpa de todo la tienen otros, por ejemplo, echando la culpa a las mujeres, al mundo, a las injusticias de la vida, a las divinidades, a la superficialidad del mundo.

2. Estabilidad: Son aquellas explicaciones en las que le ponemos una duración a la situación adversa, o al fracaso.

*Perdurables: cuando consideramos que una condición es algo definitivo o extenso en el tiempo. Por ejemplo alguien cree que “es feo y por ello no puede tener a ninguna mujer”, o alguien cree que “se quedó solo y solitario para siempre.”

*Temporales: Cuando alguien cree que un fracaso es sólo una condición pasajera, y que así como hoy no fueron bien las cosas mañana o próximamente las cosas van a cambiar y se va a obtener lo que se desea.

3. Control: Son las explicaciones que dan razón sobre la cantidad de control que tenemos sobre las situaciones, el grado de influencia en las personas y en las circunstancias. Se dividen en dos tipos:

*Controlable: Son aquellas circunstancias que están bajo nuestro dominio. Aunque no existe la situación ideal con un 100% de control, si existen condiciones donde tú puedes elegir y escoger y puedes determinar un curso de acción. Por ejemplo: eres responsable de tus palabras, de tus acciones, de tu estrategia de aproximación, también puedes controlarte a ti mismo, por ejemplo no mostrando necesidad, intensidad. También puedes cultivarte y mejorar ciertos aspectos, como conversación, humor, carácter, valor, etc.

*Incontrolable: Aquellas cosas que no están bajo nuestro control, que se salen de nuestras manos y entre ellas la más importante es la libertad de las otras personas. Es decir, no puedes controlar ni los pensamientos ni la libertad que otros tienen para no escogerte y rechazarte. Por lo cual hay momentos en este camino de la seducción donde lo más saludable es “dejar fluir”. De nada vale invertir un esfuerzo sobre humano en condiciones que están más allá de nosotros.

A partir de estos elementos existen unos errores importantes de atribución que conducen a la mayoría de juicios equivocados que he encontrado en este camino:

1. Error de atribución fundamental: Es la tendencia de atribuir factores de lugar interno para explicar los resultados de otra persona. Por ejemplo, si una mujer te llega tarde a una cita, o la incumple lo primero que deberías hacer es presumir la buena fe. A veces muchos hombres tienden a descalificar y a decir “es que es una incumplida”, “es que es una manipuladora”, “es que es una estúpida”. Al decir ello estamos haciendo juicios de valor donde pensamos que lo que hace obedece a factores internos, cuando muchas veces suceden cosas a nivel externo e incontrolable que provocan ciertas situaciones. Por ejemplo, ella pudo llegar tarde porque se le presentó una congestión de tráfico, se enfermó, atropelló a su propio perro con la llanta de su carro, etc. Es muy importante que mantengas un estado mental claro y objetivo con el fin de que no pierdas el juicio y te equivoques o que pierdas tu tranquilidad pensando que ella se burló de ti.

¿Y si se burla de ti? ¿Acaso tienes control sobre eso? La verdad es que por más que lo intentes las personas pueden pensar de ti lo que se les dé la gana. Así que simplemente relájate y enfócate en continuar tu camino y dejar pasar a este tipo de personas. No caigas en echarte culpas y en mortificarte.

También atribuimos lugares internos a elementos positivos, no necesariamente negativos. Por ejemplo, vemos a una mujer sonriente y que siempre se dirige a nosotros de forma cariñosa, e incluso bastante sensual, y pensamos que es porque ella es súper querida, es una linda persona, es maravillosa, cuando en verdad es solamente una postura que está acostumbrada a tomar porque así ella siente que es “una princesita”, pero la verdad es que es una mujer superficial, que no siente nada por nadie y que busca utilizar a los hombres con sus encantos.

2. Error actor observador: Obedece a la tendencia de explicar los propios resultados con lugares internos (por ejemplo, si tienes éxito decir que es porque eres demasiado inteligente, carismático, líder, macho alfa, interesante, amo y rey del universo, semidios), y explicar los resultados de otros por causas externas (es que nació con suerte, es que ascendió por privilegios, es que siempre lo consintieron, es que es muy atractivo, es que posee dinero, es que es famoso, etc). A lo que conduce este error es que no eres justo en atribuir a los demás el éxito que tienen por sus méritos y esfuerzo propio, los desacreditas cuando tienen éxito. Eso sucede mucho en este terreno de la seducción, existen muchos celos y mucha envidia, y cuando alguien hace algo que vale la pena y que tiene mérito las personas proceden a desacreditarlo, a ponerlo en tela de juicio.

Esto sucede mucho también cuando a algunos seductores les encanta fijarse en las mujeres ajenas, que ya tienen novio o incluso esposo. Proceden a emprender una campaña de deslegitimación de sus rivales, hasta el punto en que lo que están proyectando es mala energía que al final no les permite un estado mental de equilibrio y flujo. Yo tengo un principio, por más “malo” e “inútil” (fíjate en que está entre comillas) que sean los rivales algo deben tener para estar acompañados. La visión del seductor es humilde y realista. Nunca alentaré a aquellos que se fijan en mujeres con novio, pero en el terreno de la competencia por una mujer sin novio no hay que menospreciar a los rivales. Si te fijas en los deportes sucede frecuentemente esto con resultados desastrosos, de repente ese rival tiene cosas que enseñarnos y por arrogancia resultamos recibiendo unas lecciones que nos enseñan humildad.

3. Prejuicio autocomplaciente: Con este error las personas atribuyen sus éxitos a causas internas (inteligencia, esfuerzo, actitudes, carisma, etc), y el fracaso a causas externas (los otros, las mujeres, el mundo, el blog de Naxos, el libro de Ross Jeffries, mi suerte, Zeus, Osiris). Lo cual impide que tomes los aprendizajes necesarios para mejorar y para cambiar las cosas que no te están dando resultado, y procedes por echarle la culpa a los otros de tus fracasos.

4. Prejuicio de auto castigo: Es el caso contrario al prejuicio autocomplaciente. Procedemos a atribuir los éxitos a factores externos (es que tuve suerte, es que me ayudaron, en que las cosas se me dieron) y los fracasos los atribuimos a factores internos (es que soy un mediocre, un perdedor, una mujer jamás se podría fijar en mí por mi narizota, es que me estoy quedando calvo, es que soy un asco, es que nunca debí haber nacido, etc)

De lo anterior se siguen lo que en psicología de la motivación y en teoría de la atribución se denomina “Creencias de control personal”, que se definen como el grado en que un individuo cree que provoca su propio destino o los resultados en su vida. Existen creencias intensas y fuertes, en las cuales creemos que podemos controlar hasta cierto punto, que tenemos un papel por desempeñar, que nuestra iniciativa determina los resultados, es el punto que defiendo en este blog y es que uno debe responsabilizarse de lo que hace y tomar la iniciativa y pensar que si se escoge la estrategia y las circunstancias son favorables uno puede conseguir resultados.

También existen las creencias débiles y frágiles, en las cuales las personas pierden la esperanza de su destino, y creen que por más que se esfuercen no conseguirán resultados, que no importa el empeño, incluso inteligencia, creen que el mundo es un lugar hostil, donde ellos sufren las consecuencias y todas las injusticias como en una especie de maldición o karma.

Lo mencionado conduce a dos estilos generales, que son por todos conocidos pero que explicaré de acuerdo a la teoría de la atribución:

1. Estilo optimista: Los fracasos y lo inexplicable es de causa externa e interna, hay circunstancias adversas pero también hay responsabilidad personal, los fracasos son una condición inestable, que pueden cambiarse por éxitos y que existen cosas bajo su control, que pueden cambiar el curso de su suerte por ellos mismos. Estas creencias son poderosas por cuanto protegen el auto concepto, permiten una buena autoestima y crean un sólido estado mental aún bajo condiciones adversas. Ese es el estado mental de los líderes, de los deportistas de alto rendimiento, de las personas exitosas. No viven al vaivén de éxitos y fracasos sino enfocados en resultados, si las cosas no se dan siguen adelante, implementando nuevas estrategias, aprendiendo y afinando.

2. Estilo pesimista: Los fracasos proceden por causa externa, donde todos y el mundo conspiran en mi contra, y por causa interna donde existe la creencia de inutilidad, de imperfección, de desastre, de “soy un fracaso, no sirvo ni para muerto porque me como las flores”. Así mismo el fracaso es una condición permanente y estable que no cambiará, a menos que muera y vuelva a reencarnar, o a menos que algo muy extraordinario suceda. El mundo es un lugar incontrolable donde lo único que resta es la resignación y la aceptación de que las cosas nunca se dieron y nunca se darán. Hay creencias de no estar en la época y país adecuado, tienden a pensar que todo tiempo pasado fue mejor, que la suerte es algo que no a todos se les da y que la mala suerte es algo muy común.

Este post ya va muy largo y mi intención es cuestionar tus creencias, revisar hasta qué punto estás desarrollando estados mentales sólidos, fuertes y de liderazgo y triunfo, hasta qué punto deseas seguir aunque a veces las cosas no resulten como lo esperas. A veces el camino está nublado, tiene piedras, o no sabes para dónde vas. Lo único que puedo decirte es que aunque experimentes confusión, frustración, incluso rabia ÉSTE ES EL CAMINO, pronto verás la luz y pronto los resultados se darán uno tras otro.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

lunes, 4 de mayo de 2009

Conversación Persuasiva Parte 4: Metáforas hipnóticas 2



Hoy voy a hablar sobre los temas pendientes del post anterior. Vamos a seguir profundizando en las metáforas hipnóticas. Y te aviso que este post va a ser un poco técnico, pero mi intención con esta serie es que puedas acceder a las últimas tecnologías de conversación, y no simplemente decirte temas para hablar (que es lo que hacen muchos). Para conversar bien, como los grandes, y no simplemente como tus amigos más entretenidos, hay que tener técnica, y es casi un arte que con dedicación te colocará en un nivel por encima de la mayoría.

Siempre he creído que si uno se exige y se presiona a fondo los resultados se dan muy pronto. Bueno, esa es mi creencia. Y lo que se deriva de mi creencia es que cuando llegas a cierto nivel y te elevas YA tienes la posibilidad de exigir. Cuando no tienes el nivel ya no hay qué exigir, simplemente tienes que esperar a que los otros te consideren.

Así es la vida. Entre más te prepares, y más cosas enriquezcan tu personalidad más cosas llegarán a ti y tú tendrás la capacidad de escoger.

Volviendo al punto voy a hablarte de algunos elementos importantes. Que en toda conversación persuasiva se presentan, pero que es necesario que tomes conciencia de ellos para que los actives y generes los importantes cambios en tu interlocutor.

1. Búsqueda Transderivacional: Hace referencia al proceso de la PNL en la cual mientras escuchamos símbolos les damos significado con nuestro propio banco de datos cerebral, nuestra biblioteca interna de referencias. Es otras palabras, buscamos en nuestro interior cuando otro nos habla de algo, y ¿qué buscamos? Elementos en los cuales podemos traducir sus palabras en nuestras palabras. La experiencia sólo existe como una representación mental interna.

¿Qué implica eso? Que para que el lenguaje funcione tiene que despertar y evocar sensaciones muy fuertes en nosotros, o suscitar imágenes interesantes, imágenes en las cuales deseemos habitar, y quedarnos con ellas. Esto es lo que un buen comunicador hace, crear en su interlocutor estados deseados en su mente (estados de placer, compañía, ilusión, alegría, confianza, curiosidad, creatividad, pasión, deseo, etc), si lo logras las personas van a volverse adictas a estas imágenes que sólo tu les puedes generar. Imagina que eres un pintor, y que el lienzo es el cerebro de tus interlocutores, así que la pregunta es ¿Qué imágenes deseas pintar en ese lienzo? Cada vez que hablas eso es justamente lo que haces.

¿Cuál es el problema entonces? Que la mayoría de personas que habla y conversa no genera esta clase de imágenes. El lienzo está casi en blanco, o con imágenes que no generan que el interlocutor se sienta apasionado por experimentar. Son conversaciones donde las personas responden con monosílabos, con desinterés, o manteniendo sus propias imágenes, entreteniéndose a sí mismo sin tomarte en cuenta en tus esfuerzos por charlar.

Esas imágenes que generamos son personales, y están basadas en nuestra historia de vida y experiencia personal. Por eso las frases de entrada no aplican a todas las mujeres, porque la frase que para una puede ser positiva para otra puede ser desagradable. Imagina que te pones a hablar, por ejemplo, de carros, y para una mujer ese tema es genial, porque incluso sabe de mecánica y se siente orgullosa de haber acompañado a su padre a lavar el carro cuando ella era muy pequeña, y recuerda los cálidos domingos en la mañana, y cuando su padre la levantaba e iban a desayunar y luego a lavar el carro y jugaban con el agua, y se divertían montones. Es un lugar maravilloso para visitar en la mente de ella.

¿Pero qué pasaría si en lugar de ser un lugar maravilloso es un lugar terrible? Entonces ella recuerda cuando perdió a su padre en un accidente de tránsito. Iban viajando y un coche errático en el carril contrario invadió el carril donde ellos iban. Ella iba atrás, y recuerda un impacto seco, y el retorcerse del metal, y recuerda un montón de varillas incrustadas en las piernas y en el pecho de su padre quien ese día murió, justo al frente de ellas, jadeando para capturar el poco aire que sus pulmones heridos dejaban escapar. Ella casi no sobrevive, pero lo logro, y ese recuerdo jamás se le ha borrado de su mente.

¿Ves? Te acabo de llevar por dos estados de ánimo, totalmente diferentes con el solo poder de las palabras. De una sola palabra y la historia que tiene detrás. Uno y otro lugar puede servir para seguir construyendo una conversación, en ambos vas a tener emociones fuertes, y de alguna manera lo que busca la conversación efectiva es generar emociones fuertes. Si consigues que tu interlocutor te cuente ese banco de datos internos de su experiencia interna (es decir, su historia) has logrado confianza y vas por buen camino. ¿Quién dijo que toda conversación tiene que ser alegre y llena de risas? Yo estoy seguro que conectamos muchísimo cuando compartimos las historias tristes de nuestras vidas, cuando esa persona te abre su herida.

Se crea intimidad tanto con historias alegres como con historias difíciles.

Cuando escuchamos una historia o una metáfora, nuestro cerebro y nuestro sistema nervioso hacen unas conexiones para ajustar la metáfora al modelo del mundo particular y específico de esas personas.

2. Desplazamiento de índices referenciales: Trabajar con historias, con narrativa, con metáforas implica el uso del simbolismo. El símbolo se refiere a algún objeto, situación o personaje que se convierte en un pivote que impulsa ciertas respuestas. Muchas metáforas comienzan con una frase que dice “una vez conocí a una persona que…” ¿Cuál es el símbolo acá? La palabra “persona”, porque lleva a que tu interlocutor se imagine cómo es y reconstruya a partir de esa imagen que tiene a la persona de la que le hablas y que nunca ha visto en su vida. Esa es la virtud de la vaguedad conversacional, que cuando usamos a personas indeterminadas en nuestras historias o relatos. Al llenar la historia de esta vaguedad estamos haciendo que la historia “hable” que le “hable a esa persona concreta” en sus propias imágenes.

Es decir, nuevamente, ella adapta el significado a sus imágenes mentales y se sumerge más rápidamente en la historia que le contamos. Y no solamente podemos hacer cambios de índice referenciales con personas, ¿recuerdas las historias de Disney donde los animales tienen rasgos humanos? Pues bien, puedes contar una historia de un valiente león, que viste algún día en Discovery Channel y que no obstante sus dificultades iniciales para vivir, logró imponerse y convertirse en un líder de su manada (te señalas sutilmente) y cómo las dificultades son la mejor forma de forjarse un buen carácter. Es sólo un ejemplo. O te puedo contar como Bruce Lee comenzó a entrenar y se convirtió el una leyenda después de que en su colegio le dieran una paliza. ¿Cuántos comenzamos en esto porque nos dieron una paliza al autoestima, o tuvimos un rechazo o muchos rechazos o nos hirieron o nos engañaron? Pues bien, mira cómo es posible de esas cosas sacar la motivación para ser una leyenda, un ejemplo, una motivación para ayudar a muchos, para ser la mejor versión de nosotros mismos.

3. Isomorfismo: El componente básico que le da poder a la metáfora para transmitir significado es que la metáfora tiene una estructura similar a la de la vida de las personas. Esta similitud es lo que se denomina Isomorfismo, y hace alusión a una similitud en estructura, es decir, los personajes, los eventos, las emociones, los dramas de la historia están relacionados y corresponden de forma similar a nuestras vidas, es justamente eso lo que hace que la historia sea significativa para nosotros.

¿Cuál es la idea de todo esto? Que adquieras la disciplina y la creatividad para escribir tus propias metáforas, para escribir tus propias historias donde transmitas las características con las cuales deseas ser asociado, o para generar cambios, para luchar contra el miedo de las personas, contra sus propios bloqueos, para crear nuevas alternativas en sus mentes.

Por ejemplo, te encuentras una mujer que simplemente ya no cree en el amor, y te dice que está cansada de intentarlo una y otra vez. Una serie de historias metafóricas, cuya estructura esté elaborada para acentuar el poder de creer de nuevo, de tomar la iniciativa, de tomar riesgos, y puedes contar una historia como la que te pongo a continuación, donde verás muchas de la piezas que hemos elaborado en este post:

“a una amiga mía (sujeto indeterminado) le sucedió algo muy parecido (puedes contar más detalles de qué le pasó tratando de encontrar los patrones parecidos entre la historia que cuentas y la realidad del dolor de la persona con quien hablas), y entonces, justo en el momento en que se cansó (1), en que dijo ya no más (2), en que perdió la esperanza (3) (con estas tres frases acompasas la experiencia que ella siente) entonces llega esta persona (cambio de tiempo, estabas hablando en pasado y ahora hablas en presente, porque te refieres a ti pero en la historia hablas de la persona que le llegó a tu amiga, esa ambigüedad es genial para transmitir tu mensaje), casi de la nada y empezó una nueva historia (guías al estado deseado, que es comenzar una nueva historia contigo), es como cuando tú recibes una grata sorpresa (cambio de índice referencial con alusión directa a ella), de un lugar de dónde no la esperabas, puede ser en la calle, en tu universidad o en donde sea (ese en donde sea deja lugar a que la mente de ella escoja el lugar si aún no la has dicho), porque a veces nos puede pasar que aunque no esperemos nada las cosas igual nos van a llegar. ¿Acaso alguna vez has recibido una inmensa sorpresa? Pues bien, estoy seguro que nada es coincidencia y aunque sintamos miedo, tristeza o lo que sea (nuevamente acompasas) es el momento de pensarlo nuevamente y esperar en lo inesperado. Y yo me pregunto ¿cuánta curiosidad puedes sentir? ¿Cuánta certeza puedes lograr? (Este es un cierre clásico de PNL que busca sacar estos estados de curiosidad y certeza (o la palabra que sea, esperanza, placer, alegría, etc)”

Última anotación: entre más dejes al inconsciente completar la información más efectiva será la metáfora. Es decir, entre más inespecífico seas mejor. Se detallado (para que tu historia sea vívida para la imaginación y las emociones) pero también deja cosas sin completar. Eso lo veremos después con algo llamado “metáforas encadenadas”.

Elabora tus propias metáforas y verás como te conviertes en todo un narrador de historias, en un excelente comunicador y en una persona capaz de influír y generar cambios profundos.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!