jueves, 23 de julio de 2009

Deja de ser un pendejo


Seguro has vivido esta escena: te encuentras en un sitio, tomando algunas cervezas, con tus amigos y quizá con algunas de las novias de tus amigos. Siempre estás observando a ver qué pasa con las mujeres en el sitio, siempre observando el panorama a ver qué despierta tu atención. Hasta que llega ella: una mujer hermosa, que te deslumbra, no puedes dejar de mirarla y analizarla, además de sus atributos te quedas mirando sus ojos, esa hermosa sonrisa y ese par de hoyuelos que se forman en sus mejillas cuando ríe a carcajadas con sus amigas. Ella aún no nota tú presencia, con lo cual puedes detallarla e inferir, a primera vista, rasgos de su personalidad, es hermosa, se expresa con propiedad, se mueve como si dominara la escena, y tiene una mirada reflexiva y pensativa que te hace pensar que ella es profunda y, quién sabe, incluso espiritual.

Imaginas estar con ella, tu mente recrea diferentes momentos y escenas con ella, besándola en la playa, robándole un beso mientras caminas por el parque, haciéndole el amor por primera vez, y descubriendo que lo que había por debajo de la ropa era aún más hermoso de lo que pensabas. Hablando interminablemente y conociendo su vida, cocinando juntos, presentándola a tus amigos como tu novia, consolándola mientras llora. “Buenos tiempos” piensas.

¡Despiertas! Les dices a tus amigos que te encanta esa mujer, que la miren. Algunos más disimulados que otros voltean a verla y la admiran. Es unánime, es una mujer muy atractiva. Las novias de tus amigos te animan a hacer algo, tus amigos también.

Tú no haces nada.

La velada termina. Sales a la calle, te despides de tus amigos y de sus novias. Ellos se van a disfrutar de la pasión, del amor, del romance, del sexo, de lo que sea. Tú vas para tu casa pensando en el cuerpo, en la cara, en la sonrisa, en los ojos de aquella mujer, en la voz que apenas lograste distinguir de entre el bullicio del sitio.

Guardas su recuerdo, te dura un tiempo.

Te sientes un completo pendejo.

¿Te suena familiar? Estoy seguro que sí… Son momentos como ese los que hacen que tu nerviosismo con las mujeres salga a flote, nerviosismo que se incrementa con el grado de belleza de la mujer, son esos momentos los que hacen que fantasees en tus noches de soledad, con ser el hombre que no eres y estar con la mujer que no estás, donde te culpas por tu pendejada con las mujeres, donde deseas cambiar y te mueres de miedo.

Las mujeres huelen esa pendejada, y hacen que no te pongan atención, o que en algún punto deseen darte un golpe en la cabeza a ver si la tuerca de la valentía y la confianza se ajusta. He oído a mujeres que me dicen “me gusta mucho, pero es un pendejo, no se da cuenta, no hace nada, se pone todo nervioso”, yo callo un momento y digo “sí… es un pendejo… así era yo”.

Pero vamos a definir qué es un pendejo. Es el típico tipo, promedio, normalito, que no destaca por mucho (excepto por su inteligencia quizá), que se derrite por cada una de las mujeres atractivas que pasan por delante, no se fija si la mujer es una snob, superficial, o profunda, emo, metalera, controladora, histérica, neurótica, con novio o soltera, dulce o con gran personalidad. De lo único que se fija es que sea hermosa, si ella es atractiva él está feliz.

Una gran proporción de los nervios con las mujeres hermosas procede de la forma en que piensas y tratas a esas mujeres. Este tipo de procesos lleva a que tengas un estilo de pensamiento y conducta donde pones a las mujeres atractivas en un pedestal, cada vez que ves a una mujer así piensas “¡Oh Dios, que mujer tan hermosa!”, y con ello conjugado con tu timidez y nerviosismo lo que sucede es que te vas alejando y alejando de la posibilidad de acercarte a una mujer así (excepto en tus pensamientos).

¿Por qué sucede eso? Es la gran pregunta y me propongo en este post contestarla:

1. Tu estima está baja: Ella se mueve y tus ojos la siguen a ella, la miras esperando no ser descubierto, pero las mujeres, que tienen ojos en la espalda, descubren que la miras y descubren también lo que imaginas, por una razón sencilla: no es la primera vez que le sucede, y ella tiene un sensor de hombres deseosos y está pendiente para evadirse de ellos. Le has comunicado de una forma no verbal que la deseas. Tú crees conocerla sólo porque se ve atractiva. Cuando una mujer ve esto lo que piensa de la autoestima de este tipo es que A) que es tan baja que lo único que sientes es deseo en lugar de pensar en conocerla; B) Que eres uno más del montón; C)No tienes estándares definidos para escoger una mujer salvo su apariencia; D) No eres lo suficientemente valiente como para acercarte al menos a conocerla.

2. Estás afirmando que ella está fuera de tu alcance: La mayoría de las personas ama la atención que puede generar entre potenciales admiradores. ¿Quién no disfruta de un cumplido o un gesto amable de las otras personas? Esa clase de atención eleva el ego pero mata la atracción, o el efecto atractivo que puedas transmitir a las mujeres.

A las mujeres les gustan los caballeros. Pero no les agradan los lambones, los que se pasan de la raya en halagos recién la conocen, y menos cuando esos halagos están dirigidos a la parte física, piensan que los que hacen eso son hombres del montón, necesitados y de desconfiar. El punto es que los puedes hacer pero en una forma en que los haces de forma muy segura y con un estilo muy particular.

Un hombre no puede derretirse por alguien, y mostrarse deslumbrado por una apariencia de una desconocida. Una cosa es sentirse admirado por alguien, y quienes tenemos una relación hemos iniciado con una inmensa admiración, pero lo que se necesita es respirar, tranquilizarse, pensar y actuar, pero no empezar a botar la baba por alguien. Es totalmente opuesto a generar atracción. Las mujeres piensan que si te prestan atención tu estarás pensando en “oh! Pero qué suerte tengo!” Lo cual te quita valor, y te pone en el lugar del que piensa que ella está fuera de su alcance (muy arriba, para el bajo nivel que tienes). Las mujeres saben cuando tú piensas que ella está en otra liga diferente a la tuya, y aprovechan esa información…

3. Te pone en la categoría de un “tipo cualquiera”: El ser pendejo te pone en la posición de “soy un tipo desafortunado que solo fantasea con las mujeres, no soy capaz de hablarles de otra cosa que no sea de lo atractivas que son, se me nota a primera vista que me derrito por ella, y estoy solo desde hace muuucho tiempo”. Eso es justamente lo que comunicas, y lo que compartes con muchos otros hombres que ella conoce y con los cuales se encuentra día por día. Eso es lo que muchos hombres hacen y comunican. Las mujeres son muy intuitivas y desean hombres seguros, verdaderos hombres que vayan más allá de lo físico y lleguen ante ellas con una conversación diferente, una táctica diferente, una posición donde hablan como si fuera un ser humano normal, no como si fuera una actriz de cine gringo que acaba de conocer donde lo único que le falta es ponerle la alfombra roja, tomarle una foto y pedirle un autógrafo. Lo mejor que puedes hacer con el atractivo de una mujer es ignorarlo en primer momento y hablarle a sus ojos, a su cerebro y a sus emociones, luego le podrás hablar a su deseo…

4. Te pones en posición de debilidad y no de poder: El pendejo se ha entrenado durante meses en tener la misma respuesta emocional y mental cuando estás con una mujer hermosa. Estás con un patrón, un condicionamiento, un ancla donde las mujeres hermosas te sacan de control, se te sale la lujuria por la mirada y actúas de la manera en que lo haces. Ni siquiera tú lo controlas, es lo que los psicólogos llamamos una compulsión, es decir algo que no se escoge, que no se controla, que se da cuando un estimulo aparece, así como cuando aparece una deliciosa Coca Cola tu deseas beberla en un día de verano caluroso.

El poder viene de la posibilidad que tienes de escoger. La pérdida de la posibilidad de escoger implica pérdida de poder sobre ti mismo (dominio de sí) y pérdida de los resultados que puedes obtener en tus circunstancias, éstas te manejan a ti y tú no las manejas a ellas. Generalmente los hombres más necesitados son los que menos dominio de sí tienen, los que más fácilmente caen en infidelidades, los que menos carácter tienen y le dan la espalda a las personas, amigos, familia por una mujer atractiva.

¿Cuál es la alternativa entonces?

Lo pondré clarísimo: DEJA DE ESTAR NERVIOSO FRENTE A LAS MUJERES Y MUÉVETE A UN LUGAR DE PODER.

Tener esta posición implica desarrollar un hábito, necesitas entrenarte para cambiar la compulsión de reaccionar en la forma en que lo haces, de pensar en la forma en que piensas y en comunicarte con las mujeres en la forma en que te comunicas. Te propongo algunas cosas:

1. Deja de hablar con tus amigos de mujeres atractivas: Hay un sentido de camaradería entre hombres que nos lleva a comentar y hacer bromas sobre las mujeres atractivas, es un sentido de interés común, así como las mujeres hablan de nosotros con sus amigas. Pero lo que más cuenta es que tengas éxito con las mujeres más que hacer unas cuantas bromas y comentarios sobre ellas.

Pasársela hablando de mujeres con los amigos refuerza algo negativo con algo positivo, tu comportamiento negativo de hablar y emocionarte con mujeres hermosas se ve premiado con la aprobación social que obtienes de tus amigos, que ríen y pasan un buen rato con los comentarios de un lado y otro. Lo que te propongo es que para iniciar el hábito de poder dejes de decir cosas como “Oh… ¿viste esa mujer” o “Dios mío que mujer miren…”. Acostumbra a tu mente pensar en formas de acercarte, establecer conversaciones y conocer a esa mujer en planos diferentes al físico. Comparte con tus amigos cosas diferentes a hablar de mujeres, por ejemplo el deporte.

2. Entiende que la belleza no es la gran cosa: Nuestra cultura valida y vive en torno a las personas hermosas, se les perdona todo y se les pone como modelos, las vemos en todas partes y todo el mundo quiere ser hermoso, deseable, etc. Generalmente esa belleza se acompaña de personalidades destructivas, vacías o insoportables. Los hombres que son más exitosos con las mujeres van más allá de su belleza y las ponen en un lugar de “ser humano”, buscan su atractivo emocional, espiritual y por eso resultan teniendo noviazgos y relaciones con ellas, porque a su vez éstas mujeres descubren que las miran por otro lado. Los hombres exitosos que no están necesitados buscan algo más que lo exterior, porque saben que eso cansa e incluso empalaga con el tiempo si no está acompañado de riqueza interior.

Hay belleza interior acompañada de belleza exterior, eso es un hecho. Y tener una mirada profunda te ayudará e evitar caer en relaciones equivocadas y perjudiciales.

3. Desarrolla estándares con las mujeres: Es decir, pon un límite en lo que deseas que ellas sean para ti. Qué es lo quieres y qué es lo que no deseas, por más bonita que sea la envoltura. Ellos te permitirán tener una mirada profunda, en lugar de una simple mirada superficial.

Algo me parece curioso, algo que va en la dirección de nuestros pensamientos, nuestra mente dice algo así como “¿Será que soy digno de ella? ¿Estaré a su nivel?”, y no nos preguntamos si ella está al nivel nuestro, si merece lo que ofrecemos, si nos aportará cosas buenas y maravillosas a nuestra vida. ¿Ves como cambias a un lugar de poder al cambiar la dirección de tu pensamiento? Te has puesto en un lugar de control, donde tú puedes escoger y no solamente deseas, como en un Reality Show, ser escogido. Eso te hace pasar de necesidad a posibilidad, la posibilidad real de estar y compartir con alguien. Algunos temen poner estándares porque piensan “con lo que caiga estoy feliz”, y eso es una gran mentira, porque al final termina de caer lo peor o no caer nada.

Recuerda las mujeres huelen la confianza y la autoestima y adoran los retos.

¿Les pones realmente retos? O ya las apruebas porque están atractivas… Piensa en eso…

Desarrollar estándares también te permite desarrollar los tuyos propios, buscar personas motivadas, energéticas y alejarte de las pesimistas, de las indiferentes, apáticas, necesitadas y resentidas. Si compartes la mayor parte de tu tiempo con las personas equivocadas terminarás por volverte como ellos: un deseoso necesitado que no hace sino fantasear e incapaz de tomar acción sobre su carácter, tener la seguridad de exigir además de belleza un complemento adecuado, terminarás por ser uno más, débil e inseguro.

Debes generar un entorno adecuado a tus estándares, lo que deseas de tus amigos, de tu novia, de los que te rodean, y merecerlos. Crear y mantener estándares atraerá a más personas en tu vida, le dirás que no a muchas personas en el camino, pero pondrás en claro tu valor y serás consistente y coherente, virtudes que las personas valiosas y las mujeres valiosas persiguen y desean.

La necesidad es la raíz del miedo, la soledad y la baja estima. El poder de escoger te mostrará que puedes ser selectivo, feliz y desarrollar carácter, ver a la belleza de frente y desafiarla, no temerle, evaluarla, y a la larga conseguir la belleza que no envejece con los años.

Vale la pena el giro, ¿verdad?

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

lunes, 20 de julio de 2009

Reglas para mensajes de texto


Una de las mejores maneras de comunicarse que tenemos hoy en día son los mensajes de texto. Cortos, concisos que comunican y pueden ser muy significativos sin enredarnos en largos discursos. Lo mejor de los mensajes de texto: son rápidos e instantáneos, y los podemos tomar así estemos ocupados en una reunión, o en cine y no podamos contestar. Lo peor, que las personas lo utilizan como excusa para no dar la cara en ciertos contextos y, por ejemplo, cancelar citas con un mensajito del estilo “no puedo hoy, después te cuento, no te imaginas”. ¿Qué puede alguien con eso? Nada, pero he visto muchas mujeres que lo hacen, es un mensaje decepcionante pero deja la sensación de que de verdad algo grave sucedió, y la verdad es que muchas veces no es cierto. Eso les deja margen de maniobra para evitar el evento, y para inventarse una excusa. Bueno, los hombres también utilizamos los mensajes de texto para fines escurridizos o escapistas, es un hecho.

Los mensajes de texto son geniales para confirmar citas “nos vemos a las 7:00 en la entrada principal del centro comercial Andino”, son geniales para ser gentil “¿llegaste bien a casa?”, son geniales para desear un buen día “Estoy seguro de que hoy será un día maravilloso”.

Los mensajes de texto son una excelente herramienta de comunicación y pueden ser muy útiles cuando estás saliendo con alguien. Sin embargo hay que tener en cuenta algunas cosas para que no los uses indebidamente y provoques malentendidos. Acá te daré algunas reglas muy breves para que sepas cuando utilizar (y cuando no) los mensajes de texto, y cómo deberías escribirlos:

1. No hagas bromas a través de mensajes de texto: La comunicación escrita puede ser interpretada de muchas maneras, incluso no puedes garantizar que el tono con que la escribiste sea el tono con que sea leído, puedes escribir algo que te parezca divertido y la persona puede malinterpretarlo, porque no es lo mismo bromear cara a cara que a través de 150 palabras, y déjame decirte lo siguiente: no hay cosa más aburrida que aclarar un malentendido a través de mensaje de texto. Ahórrate las bromas, ironías y sarcasmos para cuando se vean en persona.

2. No escribas mensajes para cancelar citas: Si no deseas ver a una persona nuevamente llámala para cancelar los planes. Los mensajes de texto no son una excusa para ser grosero, y al menos lo que uno debería hacer es dar la cara, tomar el teléfono (o contestarlo) y decir que uno no va a cumplir esa cita por la razón que sea, y que quizá con el tiempo tu agenda se complique así que no sabrás para cuando posponerla y que le avisas. Punto. Lo mismo aplica para avisar que estás retrasado para llegar a una cita o encuentro.

3. No pidas salir a través de mensaje de texto: En lo que he conocido y hablado con las mujeres tienen la siguiente percepción: cuando un hombre que recién conocen las invita a salir a través de mensaje de texto (forma usada sobre todo por los tímidos) ellas lo toman como desinterés, como si las invitara por compromiso, obligación o algo parecido, o también perciben que el personaje en cuestión no tiene carácter, pantalones, o lo que sea como para arriesgarse a pedirlo personalmente y captan, de forma inmediata, que lo que temen es una negativa. Las mujeres como lo he tratado de mostrar no son tontas y tienen un agudo sentido de la intuición.

Las mujeres agradecen la valentía y al hombre con carácter que toma riesgos y se la juega. Las mujeres dirán que sí a un mensaje de texto, seguramente, pero valorarán si te tomas el trabajo de llamar y persuadir con tu voz.

4. Evita el mensaje del día siguiente: Si tuviste una cita genial con una mujer la noche anterior no le envíes un mensaje de texto a primera hora del día siguiente. Espera unas cuantas horas. Deja que la sensación de la salida de la noche anterior se decante tanto para ella como para ti, dale un poco de tiempo para que piense en ti y crea anticipación, es decir, el pensamiento y sentimiento que dice “ohh! ¿Cuándo me volverá a llamar?”. No deberías pasar por una persona muy ansiosa. Y nuevamente como el punto anterior: siempre es mejor una llamada que un mensaje de texto, en este caso particular un mensaje de texto sólo puede enfriar las cosas, lo mejor es una llamada corta para saludar y preguntar cómo está el día y ya. No extiendas mucho la llamada y mucho menos pregunta cosas como “¿Cómo te pareció? ¿Cómo estuviste? ¿Te agradó?”, eso se llama buscar la aprobación y demuestra inseguridad.

5. Mantén la mensajería de texto al mínimo: Como lo mencioné antes el mensaje de texto puede ser una excusa para la timidez y para el temor al rechazo, así que empieza a manejarlo menos y enfrentarte más al teléfono y a las llamadas. El mensaje de texto es mucho más frío que una conversación real y seguramente no transmitirá todas las emociones que deseas. Ojo, aún estoy hablando de mensajería para citas, la mensajería de texto en una relación es otro tema totalmente diferente y es una excelente manera de comunicarse en los días de trabajo, cuando ambos están ocupados, puede ser una excelente manera de ser detallista, etc, etc.

6. Asume que no necesariamente tendrás respuesta: Sólo por el hecho de que envíes un mensaje no implica que te responderán, este es una de las complicaciones para comunicarte por esta vía, puede que no te respondan, por muchas razones que van desde disponibilidad para responder, o que no sientan que el mensaje les ha llegado, etc, etc. La mensajería de texto es efectiva pero aún así es muy impersonal, y más aún cuando están empezando a conocer a alguien. No sientas ansiedad si un mensaje de texto no ha sido respondido, si envías un mensaje de texto deseando un buen día o algo por el estilo deja la ansiedad o la necesidad de respuesta, eso puede matarte, y llevarte a luego llamar y hasta amargarte el día haciéndote toda clase de ideas del por qué no responde, por qué te ignora, que no le importas, que seguro está pensando en alguien más, etc, etc. Si no puedes con la ansiedad entonces los mensajes de texto no son una buena estrategia de comunicación.

En conclusión, los mensajes de texto tienen su mayor utilidad para organizar asuntos logísticos, como confirmar un lugar, o una hora, o avisar que no puedes contestar porque estás ocupado en una reunión, o para todo lo que necesites pero que por la razón que sea no puedas comunicar a través de una llamada telefónica. Cuando empiezas a salir con alguien el contacto personal no tiene precio y con este tipo de contacto tienes la oportunidad de transmitir emociones, actitudes y rasgos de carácter que un mensaje de texto nunca podrá igual.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

miércoles, 15 de julio de 2009

La seducción y las relaciones de pareja


Hoy alguien me agregó como amigo en Facebook, y me decía algo que me inquietó: según el estaba muy animado en el camino de la seducción, sin embargo en una de sus conquistas se encontró con una relación perjudicial y dañina que le hizo perder el norte. Bueno, este tipo de cosas sucede, que te conviertas en un seductor no garantiza que encuentres a la mujer y la relación adecuada para ti. De hecho, encuentro dos fenómenos en los aprendices de seductores, y uno extra:

Primero: Se van tras relaciones estables. Y tienen más o menos éxito dependiendo de ciertos factores, algunos que dependen de ellos, otros de la mujer. Aprenden poco a poco a tener confianza en si mismos, en trabajar el día a día de una relación y a manejar sus emociones de forma equilibrada, sin obsesiones o indiferencias.

Segundo: Se van tras relaciones inestables, llevan uno o dos años (o incluso más) y aún se encuentran solos, han mantenido por mucho relaciones de algunas pocas semanas, y todo termina. No se concentran en una sola relación y la labor de la seducción es un continuo volver a empezar de cero cada vez, muchas veces estancándose en periodos de soledad más o menos largos alternados con periodos de compañía corta.

Fenómeno extra: Se vuelven tan arrogantes de desprecian el crecimiento interno y se dedican a estar más con sus comunidades de seductores (es decir, sólo con hombres), que estar con mujeres. Como si la seducción consistiera en conseguir un grupo de amigos o una “pandillita” con la cual andar tras aventuras pasajeras. El tiempo que pasan con hombres es del 75% y el tiempo con mujeres es un 5% y con ellos solos de un 20%.

Para mí la mejor comunidad de seducción está integrada tanto por hombres como mujeres, es una comunidad mixta de fraternidad, amistad, en la cual tienes espacio para tus amigos hombres (la tribu da fuerza y enseña rasgos de masculinidad), pero también es necesario que los miembros de una comunidad estén acompañados por mujeres, pues si bien es cierto que es necesario aprender rasgos masculinos (como ya habíamos visto en otro post) también es básico y fundamental conocer a las mujeres, cómo piensan, qué dicen, qué hacen, escuchar cómo hablan de sus relaciones, novios, amantes, enamorados, amores platónicos. Lo que he aprendido de este arte lo he aprendido sobre todo escuchando a mujeres, más que estando con hombres. El tema viene porque hay algunos miembros de la comunidad que siempre me los encuentro emparejados con su ala, y nunca los veo con mujeres, mi idea es que, repito, la comunidad esté integrada por grupos de hombres y mujeres, que desarrollen lazos de amistad, complicidad.

Para mí un hombre exitoso está rodeado tanto de hombres como de mujeres, y sabe dar a cada grupo su espacio.

Bueno, ese fue un largo paréntesis.

El punto en definitiva de este post consiste en los “miedos” a establecer relaciones estables basados en:

1. Fracasos anteriores: La vivencia de una relación basada en apariencias, con engaños, o con alguna clase de decepción hace que se tengan bajas expectativas respecto a las mujeres, en términos de fidelidad, nobleza, y que se opte por no tener relaciones estables, incluso no buscar la compañía de las mujeres. Esto puede generar resentimiento, incluso misoginia o deseos intensos de vengarse en próximas relaciones.

2. Idealización de la mujer como “perfecta” y desengaño por cualquier defecto minúsculo: Para algunos las mujeres son seres que no tienen ningún asomo de error, de equivocación, de imperfección, por eso para ellos cualquier asomo de error hace que huyan despavoridos en búsqueda de esa mujer perfecta que jamás se equivocará. Es apenas evidente que esa mujer no existe y por ende jamás la encontrarán.

3. Miedo a las mujeres en general: Por razones de socialización en la temprana infancia, donde expresaban un carácter débil y las mujeres siempre se mostraron más dominantes (en el colegio, la familia) se genera una imagen negativa según la cual las mujeres están en un nivel superior a ti, no en tu mismo nivel, lo cual inspira una especie de respeto reverencial, el mismo con el que tratarías a tu jefe, le puedes tener confianza pero la relación es de sumisión, obediencia y distancia.

4. Sentimiento de perder el poder: Algunos sienten que cuando se enamoran empiezan a perder poder, empiezan a girar en torno a las mujeres y ellas, de alguna manera los determinan. Sienten que piensan de más en una mujer, que se preocupan por ella, que se imaginan cosas como lo que hace cuando no está con ellos y se asustan y se alejan de sus parejas potenciales, buscando mantener el equilibrio, estar libres de presiones y preocupaciones (que llaman “problemas) y seguir el camino sin “estorbos”.

5. Experiencias de abandonos pasados: Esto si es bien común, personas que han sufrido abandonos en su infancia por parte de las mujeres, por ejemplo, por una madre indiferente, porque han sido adoptados, porque personas muy importantes en su vida se han ido, por la razón que sea, desde separaciones, viajes, mujeres, sienten que nuevamente pueden ser “dejados atrás” y que la mejor manera de evitar eso es no dando oportunidad y atacando primero, es decir, yéndose primero.

6. Se ha invertido tanto en una relación que se siente una “bancarrota emocional”: Es como cuando inviertes en un negocio y el negocio fracasa, ya no te queda un peso para invertir y decides que ya no deseas nada que te implique demasiada entrega o demasiado compromiso, después de esa relación te sientes cansado, física, mental y espiritualmente, te sientes abrumado, y solo quieres algo que te dé, sin que tú estés obligado a dar de vuelta.

7. Tú has sido el victimario: En lugar de que te haya ocurrido algo malo en tu(s) relación(es) anteriores por culpa de otros, has sido tú el que ha provocado el desequilibrio y has arruinado la relación. Sientes que la conciencia te remuerde y que si tú fallaste, entonces cualquier personas te puede traicionar. Te vuelves un poco paranoico y no deseas que la vida se encargue de devolverte lo que te corresponde, o al menos esa es tu creencia. Es una forma muy evidente de autocastigo.

8. Miedo al éxito: Deseas tanto salir de la soledad, porque piensas que te hace perder valor, o que tienes tanto dentro de ti que vas a estallar y necesitas compartir, o la razón que sea, que en el momento en que estás logrando algo hay una pequeña sensación o voz interior que te dice que “no eres digno”, que “no lo mereces” o que “no es para ti”, y terminas por visualizar cómo podrían las cosas salir mal hasta que al final terminan mal.

Y acá viene un punto muy importante, si no arreglas lo interior lo exterior de poco servirá. De qué sirve arreglar la forma en que te vistes, las palabras que dices, tu lenguaje corporal, tus estrategias, es decir, todo lo superficial de la seducción, si no arreglas lo interno, es decir, tus conflictos, miedos más profundos, principios de comportamiento, hábitos, la seducción no servirá sino para andar para arriba y para abajo con un grupo de amiguitos, iniciando relaciones pero con la incapacidad de que funcionen en el largo plazo y también sin la menor idea de por qué no funcionan.

Para ello, apreciado lector o lectora, quiero invitarte a un cambio de paradigma, o mejor, aún que así como revisas lo externo, y la manera en que hablas, y te expresas, que también revises tus creencias, tus propósitos, tus valores y algo muy importante: TU CARÁCTER. Tu carácter es aquello que te define, aquello que está escrito en tu mente y que se expresa en pensamientos, comportamientos y hábitos. Ejemplo, si tienes pensamientos negativos en torno a las mujeres, eso se expresa en comportamientos (desafiantes, tímidos o temerosos, groseros, etc).

La idea, a modo de conclusión, es la siguiente: el perentorio, necesario, indispensable en este camino que conozcas a las mujeres, que hables y sobre todo que las escuches, sólo así sabrás qué buscan, cómo es su mente, su corazón, cómo suelen comportarse, irás armando patrones y podrás quitarte estereotipos que no son, y descubrir que quieren lo que quieren (y lo que no quieren) a su manera. Eso se logra tanto con amistades, un seductor debería tener muchas amigas, y conservarlas así: como amigas, y jugar de vez en cuando el papel del confidente, con la motivación de conocerlas. Bueno, tómalo como si estuvieras realizándo "inteligencia" sobre el mundo femenino. Que de algo sirvan tus amigas y sus confidencias.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

domingo, 12 de julio de 2009

Tips rápidos para citas


Con la experiencia he descubierto que tener éxito con las mujeres consiste principalmente en hacer las cosas bien, mantener el juego interno correcto, la estrategia y la mentalidad indicadas. Tener éxito también consiste en evitar ciertas cosas, en dejar de tener ciertos comportamientos que hacen que demos una imagen nuestra que resulta del todo poco atractiva. Tener una cita con una mujer implica que hagas las cosas correctamente, de lo contrario te encontrarás con que ella va a al baño, luego regresa y recibe una “misteriosa” llamada telefónica donde le notifican de una urgencia que requiere de su presencia inmediata, por lo cual “lamentablemente” tiene que dejarte.

Hoy te voy a dar una lista de cosas que debes hacer, y en mis descripciones de cada una te indicaré que es lo que debes evitar y estar atento para hacer. La seducción es como un juego, tienes que estar pendiente de hacer los movimientos indicados y de evitar los movimientos errados. Quizá otra buena metáfora es decir que la seducción es como bailar, nadie querría bailar con un torpe que sólo pisa y se mueve mal, así que para aprender el arte de la seducción tienes que aprender a moverte con soltura, con precisión, con armonía.

1. Cuando hagas una broma no termines diciendo “mentira…” o “es por molestar”: Una buena forma de divertirte es hacerle bromas, es molestarla un poco, en tono bromista pero manteniendo la ambigüedad. Es lo que David De Angelo llamaba la “comedia arrogante”, bromeas con ella, y le dices cosas con tono serio pero con contexto de broma. Por ejemplo le dices “mmm, por un momento pensé que lo nuestro funcionaría, pero es un hecho que eres toda una monja y prometí nunca meterme con religiosas” (con lo cual aludes a que quizá es un poco puritana). Ese tipo de bromas están muy bien, y el contexto hará que ella se ría o te diga el tan esperado “¡Qué malo eres!”. Pero arruinarás todo si cada vez que haces un comentario así dices “mentira…” o “era molestando.” Suena tonto, y además suena como si en el fondo temieras que ella se lo tomara muy en serio y se molestara.

¿Qué deberías hacer cuando ella se molesta por una de tus bromas? Bueno, a veces pasa… Y no han sido pocas las veces en que he hecho bromas y me he encontrado con que he herido alguna susceptibilidad o me he pasado de la raya. Recuerdo una vez que conocí a una mujer que era bastante vanidosa, opté por hablar con ella y lanzarle un nega en algún momento, el nega que utilicé fue el siguiente “vaya, ¿siempre eres tan insufrible o estás medicada?” Fue evidente su molestia, mi respuesta fue la siguiente “oye, relájate, tómatela suave”. O también respondo “mmm ¿has tenido un mal día?” y luego hago cara de aburrido, insinuando que ella es aburrida (no hay cosa que más detesten las personas y es que las tomen por mal geniadas y aburridas, no tardarán en demostrarte que no son así). A continuación tendrás que voltear hacia donde están tus amigos, u otra mujer y empieza a hablar con ellos. Otra respuesta puede ser decirle “mmm… que seriedad”.

He descubierto que en estos casos pedir disculpas no lleva a nada salvo a que seas tomado por tonto, lo mejor es justificar tu broma y devolverla a la otra persona como si fuera demasiado seria, rígida, incluso aburrida. ¿Qué provoca esto? Si bien ella pueda seguir con el mal genio, tu no estarás mostrando que te arrepientes de tu apunte. Es mucho mejor que responder como he visto que hacen algunos “oh, disculpa… no era mi intención”, cuando dices eso lo que ella escucha es “Oh, lo siento… por favor, por favor, por favor no me desapruebes, todavía me aceptas, ¿verdad?”

Con el tiempo he aprendido a ser provocador, polémico, y he descubierto que eso queda en la memoria por encima de ser un experto en disculpas (ojo, no estoy diciendo que no aceptes cuando te equivocas y hieres a alguien y que en esos casos te disculpes, hablo de contextos sociales competitivos donde es necesario mostrar poder, seguridad y carácter y llevar hasta las últimas consecuencias tu personalidad).

Las mujeres no desean hombres que se afecten por la opinión de nadie. Desean hombres con valor y que sean autónomos de la opinión de otras personas (incluso la de ellas mismas). Es el miedo de algunos hombres a la desaprobación lo que hace que ellos mismos pierdan valor delante de las mujeres (y de cualquier otra persona). Yo a veces soy odioso por mi carácter, lo que he encontrado es que al final las personas terminan apreciándolo más que a la persona estilo “Ned Flanders”.

2. No sigas preguntándole si “está bien”: Preguntarle a alguien si se encuentra bien cuando están llorando puede ser un indicador de que te interesa cómo está, pero si le preguntas a una mujer si “¿estás bien?” durante una cita es algo que no deberías hacer. Cuando lo preguntas ella siente tu necesidad de aprobación, lo que ella escucha es a alguien diciéndole “¿voy bien? ¿estoy por buen camino contigo?”. Más patético es imposible.

El sólo acto de preguntar lleva a que la dinámica de la cita cambie. Hace que si las cosas van bien, ella piense “está inseguro, en serio le gusto” Y eso hace que telegrafíes el interés desde la perspectiva opuesta. Quiero hacer una anotación, no siempre está mal que ella sepa que le gustas, eso hace que no te vea neutro (que es lo peor que puede pasar, cuando ella te dice algún día “oh, jamás hubiera imaginado que estabas enamorado de mí”, eso significa que lo has hecho todo mal, el enamoramiento o gusto no es algo para ocultar, pero si algo para mostrar con cierto disimulo, dejando pistas subliminales aquí y allá, dejando pistas contradictorias.

La preocupación por que las cosas salgan mal terminará por volverse una profecía de autocumplimiento y, finalmente, una realidad. Si esperas lo peor eso mismo sucederá, si esperas lo mejor eso también sucederá.

De hecho, a veces las citas no salen lo bien que esperas, y eso muchas veces no depende de ti, sino del estado de ánimo o cosas de la otra persona. No deberías tomarte eso muy a pecho o presionarte demasiado, después de todo no tienes la obligación de ser un show man, simplemente relájate y deja que las cosas fluyan sin presionarlas demasiado.

3. Respira durante la conversación: cuando hables no lo hagas rápido, algunas personas hablan a toda velocidad temiendo que si hablan a una velocidad normal pierdan el interés. El punto es el siguiente: en una conversación no solo tus palabras hablan, sino también tu energía, tu mirada, y todo tu lenguaje corporal. Y algo que también habla es tu respiración, si hablas siguiendo el ritmo natural de tu respiración entonces lograrás que tus palabras resuenen más y que incluso tengan un efecto hipnótico en las personas. Respirar normalmente mientras hace que cuando conversas tengas pausas naturales entre tus palabras, y eso lleva a que las personas sientan anticipación por lo siguiente que vas a decir. También es bueno que si estás interrumpas intencionalmente tus palabras bebiendo algo, eso hace que también generes anticipación por lo siguiente que vas a decir. Respirar y ser consciente de tu respiración ayuda a que estés menos ansioso y a que te relajes, incluso ayuda a que pienses mejor. Aprender a manejar el silencio es un arte. No todos los silencios tienen que ser incómodos, no siempre las cosas tienen que estar cargadas de palabras para que sean interesantes.

4. Nunca digas muchas cosas de ti mismo a las personas: No dejes que todos te conozcan, o que todos puedan descrifrarte, da tu atención a algunos, con otros muéstrate reservado, y cuando digas cosas personales de ti hazles sentir que son privilegiados porque les has dado tu confianza y porque sientes que puedes confiar en ellos. Uno de los mejores halagos que puedes recibir de parte de una mujer es cuando te dicen “wow… si que eres una caja de sorpresas”, es decir, poco a poco van descubriendo cosas de ti que las van animando y que les despiertan interés y curiosidad.

5. No dejes que los demás te interrumpan cuando hablas: La dominancia resulta ser muy atractiva. Liderar es atractivo. Dejar que otros te interrumpan (y peor aún) que cambien el tema mientras hablas no es para nada atractivo. Si es una charla en tono de burla o chiste puedes dejarlo pasar, pero jamás si lo que dices es importante. Si intentas contar una historia o si deseas indicar un punto no dejes que NADIE te interrumpa. Puedes contrarrestar las interrupciones levantando tu voz, o simplemente diciendo “estoy hablando”. Sigue tu discurso, no intentes hacerlo más corto, y acompáñalo con gestos grandielocuentes con tus manos.

6. No te rías solo por cumplir: Yo me pregunto, ¿cuántas veces al día nos reímos por cosas realmente divertidas? Yo diría que muy pocas, pero la verdad es que nos andamos riendo cada rato por ser diplomáticos o políticamente correctos o simplemente por establecer rapport. Pues eso funciona muchas veces. De hecho la risa falsa se da por varias razones: la primera es porque estamos nerviosos o ansiosos, la segunda es porque buscamos aprobación de los demás, y la tercera es porque deseamos aprobar a otras personas (y hacerlas sentir bien), pensamos que la otra persona se va a sentir mal porque no nos reímos de su mal chiste, o creemos que no reírnos sería una muestra de falsa cortesía. Se tiene miedo de que si no nos reímos no gustaremos tanto, o que no seremos tan aceptados. Lo que propongo es que la próxima vez que te digan algo y no te caiga tan en gracia simplemente esboces una ligera sonrisa (la idea es que tampoco parezcas un sociópata que no entiende el valor social de la risa), lo que quiero decir es que las mujeres se dan cuenta cuando haces una risa falsa y cuando es verdadera, así que simplemente puedes mostrar personalidad al mostrarte cortés (con un movimiento de labios) pero sin reírte totalmente porque el apunte no te despertó una risa hilarante.

Disculpen la demora en postear, es solo que ya no me queda tanto tiempo como antes. Estoy pensando en otras maneras de comunicación que no sea escribiendo, sino hacer sólo audios. Estoy buscando programas para combinar video y diapositivas, vamos a ver qué resulta, espero que sean alternativas de su interés. El punto es que escribiendo un post me demoro dos horas, teniendo en cuenta la labor de documentarme, leer, redactar, pensar y eso, grabando un audio son 15 minutos, lo mismo con un video. Hay otras páginas que mantienen publicaciones diarias, incluso varias veces al día, la razón es que son varias personas escribiendo, en este blog sólo escribo yo, esa es la razón de que la frecuencia últimamente sea tan escasa. Estoy pensado muy en serio cómo poder comunicarme más frecuentemente. ¿Me gustaría saber qué piensan? ¿Se les ocurren ideas?

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!