lunes, 29 de marzo de 2010

Elementos freudianos de regresiones a la infancia femenina


Ok. Ok. Sé que el título puede sonar algo intrincado. Pero déjame decirte que la información que traigo te dará la clave de las fantasías más profundas de las mujeres. Deseo hablarles de un tema que vincula la psicología y el psicoanálisis con la seducción y que se convierte en una herramienta valiosa a la hora de seducir y al momento de conversar, con esto podrás dirigir preguntas inteligentes que buscan información valiosa para ti, también podrás adoptar una actitud de escucha con personalidad (no la escucha del tontorrón que termina volviéndose tampón emocional). Es una poderosa herramienta para construir confianza y para saber analizar a aquella persona que te gusta y tener poder para dirigirte directamente a su inconsciente, a esa parte que almacena sus más profundos recuerdos de infancia, sus tesoros más preciados de la relación con su figura paterna, ya hemos hablado de la influencia de la figura materna en nosotros los hombres, este escrito es un complemento para que te dirijas directamente a los recuerdos de la infancia de esa mujer.

Para escribir este texto me baso en varios documentos, primero la teoría freudiana del Edipo y segundo la teoría de “el arte de la seducción” de Robert Greene, libro de obligada lectura para aquellos que deseen convertirse en seductores con profundos conocimientos de la psicología humana.

La infancia es un período que solemos sobrevalorar como adultos, a veces para bien, otras para mal, a veces extrañamos el paraíso perdido de los momentos infantiles, a veces culpamos a una infancia traumática de los desastres de la adultez. De cualquier manera los niños son felices pero a la vez acumulan momentos de bastante frustración, dependencia e incluso impotencia. Cuando creemos solemos idealizar esos momentos, muchas veces las personas se centran sólo en el placer de la infancia, olvidando el dolor, la razón de esto es que la adultez trae tantas responsabilidad y tantos cambios que añoramos esos momentos de inocencia, de tranquilidad, donde otras personas estaban a cargo de nuestras necesidades.

Freud ve en las ensoñaciones y anhelos de la infancia un fuerte componente erótico, la dependencia de una niña de su padre está cargada de matices sexuales, las niñas admiran a su padre, incluso tienen celos de la relación de la madre con el padre y desean tener al padre sólo para ellas, este mecanismo es inconsciente y como tal está fuera de lo que ellas podrán admitir.

¿Para qué sirve saber esto? Si tú puedes transmitir a las mujeres una sensación de protección y lograrás despertar toda suerte de fantasías, incluidos sentimientos de amor y de atracción sexual. Inconscientemente deseamos regresar a la infancia, despojarnos de la experiencia adulta y sus grandes frustraciones y responsabilidades y volver a las emociones infantiles. También puedes regalarles cosas de su infancia, muñecos, las mujeres recuerdan con gran emoción regalos de esas épocas, llévalas a vivir nuevamente esas experiencias, esto funciona especialmente con aquellas mujeres ejecutivas, serias que parecen inalcanzables, ellas son las que más desean tener un momento y volver a ser niñas, ellas son las que desean dejar un poco su mundo frío de responsabilidades y vivir sus fantasías.

Ahora te pregunto algo ¿has pensado alguna vez en cómo puedes convertirte en la fantasía recurrente de una mujer? Piénsalo, hoy te estoy dando algunas ideas muy sugestivas. Pero necesitas más…

Bien, déjame contarte la historia de cómo surgió esto: Sigmund Freud, el padre del Psicoanálisis, enfrentaba un acontecimiento que despertaba su curiosidad en la consulta de pacientes mujeres: muchas de sus pacientes se enamoraban de él. Freud analizó que él incitaba a que las mujeres hablaran de su pasado, de su infancia (Freud pensaba que el origen de las neurosis se encontraba en la infancia, por eso las hacía retroceder hacía esta etapa), les preguntaba por la relación que ellas tenían en ese momento con su padre, cuáles eran sus primeras experiencia de ternura, de amor, y también de descuido o de abandono. Este proceso de narrativa desencadenaba poderosas emociones y recuerdos (como sabrás algo clave en todo proceso de seducción). Freud tomaba una posición terapéutica de frialdad y distancia (una vez que ellas le contaban estas historias) lo cual hacía que se asemejara a las figuras paternas tradicionales por lo cual las pacientes empezaban a asociar al padre con Freud, ellas lo relacionaban con su padre (en un proceso de pensamiento inconsciente), esto Freud lo llamaba TRANSFERENCIA.

Nuevamente te repetiré en qué consiste el proceso de transferencia: en que una paciente transfiera los sentimientos que sentía hacia una persona (por ejemplo el padre) hacia el terapeuta. La transferencia es una manera excelente y privilegiada de crear un lazo emocional, el cual es muy, pero muy fuerte. Este método tiene muchísimas implicaciones más allá del psicoanálisis y es lo que quiero contarte hoy.

Para practicarlo es preciso aprender de la postura terapéutica, debes alentar a las personas a hablar de su infancia. Las personas, y en especial las mujeres suelen hablar de su infancia de una manera animada, llena de sentimiento y emoción, y al hacerlo empiezan a revelar pequeños detalles, pequeños secretos sobre sus debilidades, sobre su carácter, sobre lo que les gusta o no, lo que las hace felices y tristes, esta información es a la que debes estar muy atento pues es la materia prima de tu trabajo. Tienes que estar muy atento a los sentimientos que describan hacia su padre, puedes despertarlo con preguntas incluso directas ¿Cómo era la relación con tu padre?, ¿háblame de tu infancia?, ¿Cuéntame un momento feliz de tu infancia? En fin… Las personas pueden hablar mucho si les haces la pregunta indicada, y esta charla en especial te dará información fundamental para el proceso que sigue.

Cuando logres que las mujeres te hablen con confianza tienes que tener actitud de terapeuta, atento pero silencioso, haciendo comentarios ocasionales, sin juzgar, siendo afectuoso pero distante, incluso algo indiferente, de esta manera ellas empezarán a transferir emociones y proyectar sus fantasías en ti (con esto estás aprovechando un poderoso fenómeno inconsciente, del cual te hablé arriba).

¿Qué has logrado? Pues bien, has reunido una gran cantidad de información de la niñez y has logrado crear un lazo de confianza basado en emociones poderosas. Puede que hayas descubierto un apego grande, en forma de admiración, hacia el padre, un hermano, un maestro, un encaprichamiento temprano, esa es la información que debes atesorar. Pregunta detalles de cómo era esa persona, que hábitos tenía, qué hacía, si era serio o divertido, lo que sea, puedes preguntar ¿Qué te gustaba de esa persona? Esa información es clave para ti.

Puedes encontrar que ella viene de un hogar con un padre ausente o descuidado, negligente y poco emotivo, debes actuar como ese padre pero dispensar atención y afecto de forma ocasional (es decir, actuando como el padre ideal), pero también debes seguirlo de momentos de frialdad, calor y frío, la estrategia de la contradicción perfecta, la clave de toda seducción.

Las seducciones más poderosas se basan en una poderosa asociación que hace la mujer en su inconsciente de ti con su padre. El punto es, su padre es una figura que necesitas estudiar, así como la relación de ella con él, con sus hermanos, con sus maestros, con las figuras de autoridad en su infancia.

1. Regresión Edípica: Las niñas, de acuerdo a Freud, tienen una relación de admiración inmensa por su padre. Averigua detalles de cómo es él, y si ella aún mantiene esta relación de admiración y amor por él puedes adoptar sutiles rasgos de carácter de su padre, para ello sería indispensable poder conocerlo y saber a qué se dedica, cuáles son sus hábitos y cómo es su carácter (reservado, callado, extrovertido). Puedes proceder con la ambivalencia de amor y disciplina, sentimientos de protección, cuidado pero también de disciplina fuerte y consistente, con ello evocarás en su recuerdo inconsciente (recuerda que todos estos procesos son inconscientes, es decir, ella no podrá dar razón de ello de forma consciente) la relación con su padre en la infancia.

2. Regresión paterna inversa: Con mujeres que son mayores despiertas el sentimiento inconsciente de apego a su hijo. Las madres inconscientemente están vinculadas profundamente a sus hijos. Tú puedes despertar esa misma ternura en las mujeres mayores pero puedes ser abiertamente sexual. Las mujeres mayores consideran a los jóvenes increíblemente seductores, en presencia de ellos sienten un poco rejuvenecer sus años, y junto a esto experimentan el placer de sentirse su madre, pero una madre cargada sexualmente, con lo cual tu supondrás el cumplimiento total de una fantasía muy enterrada en su inconsciente, la fantasía de lo prohibido, principal motor de la seducción. Despierta en ellas su deseo protector, acude a ellas por consejo, por guía, acércate a ellas con ese pretexto pero nunca olvides manejar la ambivalencia de inocencia (como si no quisieras meterte con ellas porque las respetas por ser mayores) pero también siendo sexual, coqueteando, arrimándote un poco más de la cuenta, dejándote sorprender con una mirada curiosa a su cuerpo, mirando sus labios mientras hablan de vez en cuando. Ella notará tu deseo, y vivirá el conflicto de lo prohibido (la distancia de edades), y allí, justamente en el conflicto, tendrás el proceso de seducción de tu parte.

La seducción es un juego de inteligencia, es un juego profundamente psicológico, debes estar atento a hacer las preguntas correctas para entrar en sus emociones de forma irremediable.

Como ves, la seducción que te ofrezco no es solo seducir y atraer, también es cómo enamorar. Eso, apreciado lector es poder.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

miércoles, 24 de marzo de 2010

Cambios en las preferencias visuales de las mujeres


Hoy les traigo una noticia que salió hace poco en los periódicos y que ilustra algunos cambios en las preferencias de las mujeres cuando buscan pareja. Y concretamente quiero hablar sobre las preferencias en cuando a rostros. Es importante saber que los rostros y los rasgos faciales nos hablan sobre la salud de la potencial pareja, por eso son preferibles los rasgos simétricos, donde un lado del rostro es igual al otro. Por eso la lucha de narizones, orejones y demás para ser aceptados como atractivos. Eso sucede igualmente en hombres y en mujeres. La diferencia, dice la teoría, radica en que las mujeres prefieren rasgos marcadamente masculinos y varoniles (barba, rostro cuadrado, cejas pobladas) para reproducirse, y que los hombres preferimos mujeres con cara de niña.

Históricamente, las mujeres han preferido a los hombres viriles por características tales como una mandíbula cuadrada, la frente baja y los labios delgados, porque estaban vinculadas a genes que producen una descendencia fuerte y saludable.

Pero tal elección tuvo un costo: entre más masculino fuera el hombre, menos probable era que estuviera dispuesto a ayudar en la alimentación de su hijo.

Ahora los investigadores creen que las mejoras en la atención de la salud en los países ricos occidentales han permitido a las mujeres dejar de preocuparse por la calidad genética de sus hijos y por lo tanto están escogiendo hombres de aspecto más femenino.

Los investigadores de la Universidad de Aberdeen, llegaron a esta conclusión después de estudiar las preferencias de 4500 mujeres en 30 países diferentes.

Ellos encontraron una correlación directa entre la calidad de la atención de la salud y la elección de pareja de las mujeres.

En los países con mejor atención de salud, las mujeres prefieren un hombre de aspecto más femenino.

El resultado más destacado se descubrió en Suecia, país que cuenta con el mejor cuidado de la salud, donde la mayoría de las mujeres (68 por ciento) prefiere hombres con rasgos más femeninos. En contraste, Brasil, que tiene actualmente la peor atención médica, la mayoría de las mujeres (55 por ciento) preferían al hombre con rasgos masculinos.

"Los resultados sugieren que a medida que mejora la atención en la salud, más hombres con rasgos femeninos son preferidos", aseguró la psicóloga Lisa DeBruine.

"Esa podría ser la razón por la cual las estrellas de cine como Johnny Depp, Leonardo DiCaprio y Orlando Bloom (de cabello largo y rasgos finos) son muy populares ahora en comparación con las claras preferencias de clásicas estrellas del pasado como Clark Gable y Sean Connery."

Seis de cada diez mujeres en el Reino Unido, país que se encuentra en un punto intermedio en lo que respecta a la atención de la salud, prefieren hombres de rasgos femeninos.

Los resultados, que hacen parte de la investigación en curso en la Universidad sobre el atractivo facial y cómo la gente elige a un compañero sexual, se publican en la revista 'Proceedings of the Royal Society'.

La doctora DeBruine señaló: "Encontramos que las mujeres en países con peores condiciones de salud, con índices de mayor mortalidad y mayor incidencia de enfermedades transmisibles, se sienten más atraídas hacia los rostros masculinos que las mujeres que viven en los países con mejor salud".

"La gente solía pensar que la belleza era arbitraria y que las diferencias culturales marcaban las preferencias entre naciones, Sin embargo, nuestra investigación apunta a que las preferencias pueden ser explicadas por las respuestas a diferentes factores ambientales como un bajo nivel de salud de la población", concluyó.

El estudio recogió a mujeres de Europa, América, América del Sur, Canadá, Australia y Nueva Zelanda y se llevó a cabo vía Internet a través de la página web del laboratorio de investigación.

En el estudio, las mujeres (heterosexuales en edades comprendidas entre los 16 y 40 años) señalaban su preferencia ante los rostros de 20 hombres diferentes.

Ellas vieron dos imágenes del mismo rostro por ambos lados, pero uno de ellos estaba sutilmente alterado con rasgos más masculinos, como una mandíbula más cuadrada y una frente más amplia, mientras el otro lado estaba alterado con rasgos más femeninos.

Posteriormente los investigadores cruzaron estos datos con las estadísticas de salud de la Organización Mundial de la Salud.

DeBruine agregó: "Encontramos que las mujeres en países como Brasil, Argentina y México, donde la salud es un servicio regular, se sienten más atraídas por rostros masculinos que las mujeres de Bélgica y Suecia, países que tienen tasas de mortalidad más bajas y por tanto mayor longevidad".

El Dr. Ben Jones, quien también participó en la investigación, dijo: "Estos nuevos resultados realmente parecen demostrar que las preferencias por diferentes tipos de hombres en diferentes partes del mundo están vinculadas a las diferencias culturales en la salud". (Extraído de aquí)

Es importante notar que los rasgos varoniles aunque son atractivos sexualmente no transmiten valores fundamentales de fidelidad, los hombres con rasgos más femeninos despiertan una respuesta de afecto inmediata en el cerebro femenino que las lleva a confiar más rápido en ellos y a proyectar en ellos valores como responsabilidad, inteligencia, emoción y provisión.

Como vemos el público femenino responde de manera diferente a estímulos visuales. La reflexión es: encuentra aquello a lo que eres asociado, ¿qué piensa la gente cuando te ve por primera vez? Puedes encontrarlo preguntando, y aprovecha a tus "amigas" que nunca pudieron ser tus novias, pregúntales por las diferentes impresiones que se llevaron de tí, en las respuestas podrás encontrar los elementos que necesitas para cambiar y para posicionar tus rasgos más importantes.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

lunes, 22 de marzo de 2010

Contando historias exitosas para audiencias femeninas


Hoy quiero volver un poco sobre la narración de historias. He encontrado y sé que muchos de ustedes también un punto en común en las personas con capacidades persuasivas y en las personas que crean carisma, y quiero ilustrarlo con un ejemplo, que estoy seguro que a ustedes les ha sucedido en algún momento de la vida:

Imagina que estás en una reunión de tu trabajo, o de tu universidad, o simplemente una reunión con un grupo de amigos y de conocidos. De repente en esa reunión convergen algunas mujeres, entre las cuales hay algunas que despiertan en ti un interés. Ahora bien, imagina también que eres un poco tímido, o introvertido, y que eres de los que dice “es que yo necesito tener confianza con las personas para desenvolverme” o alguna excusa semejante que llevas años y años creyendo y que justifica que hables poco. En esa reunión llega un tipo, no imagines un prototipo de atractivo, pero si una persona bien vestida, con clase y sobre todo que empieza a hablar y hablar y absorber la audiencia, generando risas entre las mujeres, y la envidia de los hombres que como tú no hacen sino escuchar y escuchar. El personaje cuenta varias historias, cada una más interesante y relevante que la anterior, siempre dice cosas como “a mí me paso eso… imagínense”, “a un amigo mío le paso…”, “una vez…”, “no han escuchado que…”. En fin, historia tras historia acapara la atención del grupo y transmite un mensaje poderoso “soy una persona de mundo, he recorrido bastante, tengo experiencia y soy entretenido”, las mujeres captan ese mensaje, y a pesar de no ser el tipo más atractivo logra irse de la reunión con algunas citas concretadas, incluso aíslo a un par de ellas y las dejó listas para un próximo encuentro. Mientras tanto tú y otros como tú miraban a los toros desde la barrera.

A todos nos ha pasado eso, y después de muchas veces que me pasó decidí dejar atrás mi excusa secreta y empezar hacerme experto en contar historias, o en lo que en inglés se llama storyteller, un campo que es bastante extenso y del que puedes aprender bastante, pues está bastante cercano a la persuasión.

No nos digamos mentiras, a las mujeres les encantan los líderes, los que tienen algo que contar, los que parecen entretenidos. Puedes decir que hay mujeres para todo, a quienes les gustan los callados, pero no he conocido una sola mujer a la que le gusten los aburridos. Punto.

Entonces, ¿qué es necesario para contar historias? Partamos de una creencia útil: contar historias es una habilidad que todos podemos perfeccionar y utilizar a voluntad. Para ello es necesario tener en cuenta algunas claves:

1. Necesitas dominar la historia: El motivo de que la mayoría de historias que se cuentan sean aburridas es que no han sido bien pensadas o que el material y experiencias no son propias, al no ser propias no logran transmitir la emoción necesaria. Recuerda un punto que he enfatizado bastante en este blog: si no tocas la emoción parecerás un locutor de indicadores económicos o del clima, así de simple. Uno puede tocar la emoción cuando hablas de algo que te ha sucedido, o cuando al menos te has entrenado en contar algo que no es tuyo pero ha estudiado los diferentes matices emocionales de la historia. A veces me encuentro con personas que repiten historias de otros sólo porque cuando las escucharon les parecieron entretenidas, pero se quedan en ser una mala copia. Así que te recomiendo que si cuentas una historia tuya o ajena tengas tiempo de prepararla, incluso de contártela a ti mismo, o a un grupo de amigos de tu confianza. Es necesario probar las historias y si funcionan en público. Puede que te haya sucedido algo, pero de repente no resulta ser tan entretenido como creías.

Las mejores historias se prueban cuando suscitan respuestas emocionales en el auditorio, por ejemplo, risa (expresión de alegría), inconformidad (expresión de enfado), asco o sorpresa.

2. ¿Para qué cuentas esa historia? Siempre que cuentes algo debes tener en mente para qué la estás contando. No pocas veces las personas cuentan historias donde ellos mismos se ponen en contextos poco convenientes para la seducción, por ejemplo, engañando a alguien, burlándose de alguna etnia, o simplemente habla más de la cuenta y resultamos enterándonos de que es desorganizado, o que tiene la autoestima baja, o que sufre problemas de gases.

La reflexión es importante: ¿la historia qué está contando de mí? Y acá partimos de otro principio y es que no necesariamente la historia tiene que ser verdadera. Puede ser lo que yo llamo una “historia propaganda”, es decir un relato creado exclusivamente para tu autopromoción, para mostrar rasgos de liderazgo, de deseo asociados a ti. Por ejemplo, puedes contar esa historia de cómo dos amigas tuyas te invitaron a la misma fiesta y no sabías por cual decidirte, pues sabías que le gustabas a ambas, y cómo te las arreglaste para llevar a una a esa fiesta, y a la otra a otra fiesta esa misma esa misma noche en la tarde.

3. A veces es bueno ser interrumpido: Algunos son demasiado evidentes en su deseo de contar historias o hablar por llamar la atención. Tú no seas así. Ellos se irritan cuando alguien los interrumpe, y se esfuerzan en decir cosas como “ya casi termino”, o “déjenme terminar”, pues bien, si cuentas una historia que resulta interesante tu público pedirá que la termines, y callarán a aquel que desee interrumpirte. Ahora bien, esto no debe significar que te dejes atropellar por otros que, celosos por tu liderazgo, o deseosos de hablar, te interrumpan, cuando notas hostilidad puedes emplear una táctica de mageo interesante y es decirles: “no te preocupes, ya te dejo hablar que veo que están que te salen letreritos”, y con este simple comentario logras transmitir dos cosas: al decir “ya te dejo hablar” muestras que tú tienes el poder de conceder la palabra, y luego muestras que quizá tiene demasiadas ganas de hablar.

4. Acompaña todo de una buena historia: Hace un tiempo, cuando me entrenaba como conferencista aprendí algo muy importante, y es que los conceptos difíciles o quizá aquellos que son demasiado teóricos si se explican con historias se entienden mucho más fácil. Ahora es para mí un reto personal siempre buscar historias que se apliquen a cualquier circunstancia, una vez inicias el hábito mental ya es simplemente un vicio seguirlo, te lo garantizo.

5. Acompaña tu historia con gestos grandielocuentes y maneja la mirada: Lo importante es que además de las palabras acompañes lo que cuentas con gestos, abre ampliamente los brazos y dedícate a manejar la mirada. Cuanto cuentas una historia estás en tu momento, ¡aprovechalo! Es necesario que des especial atención a todos, especialmente dedica tiempo a mirar fijamente a las mujeres del grupo, y luego retira la vista para irte hacia otra persona del grupo, no puede parecer que cuentas algo especialmente para alguien, todos tienen que sentirse partícipe, si quieres puedes ignorar a algunos hombres, pero no ignores jamás a las mujeres y sostén la mirada.

Algunos me dicen que simplemente son cortos de palabras o que no se les ocurre qué decir o sus historias son de apenas segundos. Pues bien, quiero decirles que a mí me pasaba exactamente lo mismo y para ello empecé a practicar dos estrategias: la primera fue leer novelas, y descubrir cómo en ellas era muy impactante el uso de adjetivos, para describir cosas, podrías imaginarte el olor de muchas cosas al leer “el perfume”, o podías imaginarte el campo de batalla de Alejandro Magno al leer “Alexandros”. Lo segundo que hice fue empezar a despertar mi imaginación, veía una foto y empezaba a fijarme en los detalles, a fijarme quizás en personas que estaban en segundo plano, a describir colores, texturas, posiciones, todo ello me ha ayudado a construir mis historias con riqueza de detalles.

¿Por qué son importantes los detalles en las historias? Porque recrearán en la mente de tu audiencia las historias que estás contando. Cuando cuentas una historia poderosa ejerces un poder hipnótico sobre las personas, ellas se pierden un momento y su imaginación vuela hasta el sitio donde las quieres llevar, entre más detalles existan más su mente podrá volar, si no lo consigues es cuando las personas se desconectan de lo que cuentas, simplemente te observan hablar como un loco y piensan en otras cosas diferentes. En ese punto has fracasado. Esto mismo es un tip interesante si deseas hacer imágenes sugestivas ante un público femenino, por ello los temas sexuales pueden ser frecuentes entre tus historias, aunque es un tema que debe ser manejado bajo el principio de escases, pues si hablas mucho del tema tu público descubrirá que quizá tu intención es presumir.

Recuerda que debes proveer fantasías entre tu público para que deseen estar contigo. Y esa también es una estrategia estupenda si deseas quitarte de encima algún prejuicio de que eres un tipo bueno.

No pienses que el propósito principal de una historia es hacer reír. El propósito fundamental de una historia es cautivar la emoción. Puede ser una historia muy triste, puede ser una historia muy feliz, puede ser una historia con desenlace sorpresivo, puede ser una historia de miedo y de espantos, si buscas que la historia sea un chiste pocas veces lo lograrás a menos que su diseño haya sido exhaustivo. La historia tiene que ser intrigante y recuerda que a las mujeres no les gustan los que se las van de humoristas, payasos, chistositos y demás.

Dos clases de historia son especialmente llamativas al público femenino: las historias del corazón, de romances, corazones rotos, y etc, y las historias de miedo, de suspenso, o que hablen de supersticiones, como fantasmas, tarot, astrología, etc y etc. No deseo generalizar ni mucho menos, pero he encontrado que las mujeres son cautivadas por misterios y supersticiones, y eso es algo que puedes utilizar en la composición de tus historias.

Por último, resumiré tres cosas que pueden ayudarte a tener éxito en tus historias con auditorios femeninos:

1. Las mujeres son altamente emocionales: pregúntate siempre ¿qué emociones despierta lo que estoy contando?

2. Las mujeres son instintivas, su lectura de las emociones y del lenguaje corporal resulta ser mucho más aguda que la de nosotros los hombres, así que tienes que mostrar seguridad desde el primer instante y aprovechar tu momento de fama al tener que hablar.

3. Las mujeres desean un líder que las lleve por lugares emocionantes y diferentes. No te engañes porque a veces sientas que una mujer se muestra dominante, lo que en realidad desea es tener un líder lo suficientemente puesto en su sitio que la lleve de la mano como si fuera una niña. Entre más dominante sea ella más lo debes ser tú. La pregunta es ¿estoy usando un lenguaje corporal, un tono y volumen de voz que muestra rasgos masculinos?”

4. Las mujeres desean sentirse inteligentes (sí… sí, también los hombres), el punto es que nunca debes subestimar la inteligencia de tu audiencia, y aunque a veces bromees con su ingenuidad debes hacerles ver que tu las consideras inteligentes.

5. Las mujeres desean imaginar cosas. Recuerda que debes dar detalles, colores, personas, nombres, si era de día, o de noche, si la luna estaba llena o menguante. Con eso lograrás captar su atención.

Y no, no te preocupes, yo se que a ti te gustan también las mujeres entretenidas, así que no te sientas tan presionado a entretener, ellas piensan exactamente lo mismo. ¿O es que a nosotros si nos gustan las mujeres aburridas? Para nada. Ahora te dejo como tarea ser más agudo en observar las interacciones sociales y en ver cómo las personas se esfuerzan para decir cosas de sí mismas, para presentarse y para captar la atención. Verás que resulta ser algo muy entretenido.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

domingo, 14 de marzo de 2010

Cuadrante de la reciprocidad: Cuando el sentimiento no es mutuo 2


Hoy continuaré con las reflexiones sobre el cuadrante de la reciprocidad. Me alegra saber que muchos se han sentido identificados con él. Lamentablemente las relaciones afectivas frecuentemente están llenas de desigualdad, incluso de cierta conchudez o aprovechamiento del menos enamorado. Uno creería que los clientes que uno tiene son personas solitarias, pero no, muchos de ellos son personas que por su baja autoestima y por no estar solos se conforman con estar con una persona que no los considera, que es caprichosa, demandante y que frecuentemente les recuerda lo insuficientes que son.

Eso le daña la autoestima cualquiera. Por eso muchas personas salen de relaciones afectivas tan destrozadas que no pueden establecer otra. Muchos de los actuales solitarios no tienen una relación desde hace varios años, justamente porque no creen que puedan hacerlo, les dijeron tantas veces que no eran atractivos, adecuados, inteligentes o lo que sea que terminaron por creérselo.

Les conté que iba a contarles algunas estrategias o marcos mentales que pueden ayudar a que ustedes tengan formas de enfrentar estas situaciones que muchas veces son impredecibles (al final del post les daré una estrategia para evitar esta clase de situaciones recién inicia la relación).

1. Vencer el pasado: Una de las cosas que no permite que uno pueda construir una relación estable es que las personas se aferran a amantes o relaciones de su pasado. Incluso se aferran a personas con las cuales no lograron nunca nada, amores ideales que han elevado a la categoría de ideales y con los cuales comparan cualquier persona. Podríamos hablar de una tendencia que es esta: entre más larga ha sido la relación pasada más posibilidad existen de idealizar a esa persona de tu pasado. Esta tendencia tiene un agravante y es que entre más larga haya sido la relación pasada y entre más tiempo haya transcurrido sin tener pareja mayor idealización. El punto es: cada persona es diferente, y aunque haya personas únicas es necesario centrarse en encontrar a alguien sin caer en las trampas mentales de la comparación.

2. Tratamiento emocional: He descubierto muchas personas que han resultado seriamente heridas por relaciones del pasado, donde quizá han sido cambiados por otros, han sufrido infidelidad o han sido menospreciados. Cuando esto sucede emergen por lo general dos tipos de sentimiento: la culpa por haberse dejado engañar, desconfianza hacia las mujeres (y con ello vienen todos los imaginarios de que las mujeres son malas, que son fáciles, que solo buscan hombres atractivos y un grandísimo etc).

3. Aceptación y emprendimiento: A veces en las relaciones las cosas van bien, a veces van mal. Son cosas que hay que aceptar, lamentablemente algunos en su idealismo han pasado tres años de su vida perdidos buscando rescatar una relación, y siguen y siguen tercamente. Existen algunas personas especializadas en hacer sentir culpables a sus parejas de todo lo que funciona mal cuando la culpa procede directamente de ellos, es decir transfieren la culpa y golpean con ello la autoestima. Si las cosas no funcionan tienes que aceptarlo, no aferrarte, no idealizar y seguir adelante por tu salud mental y emocional. Dice un viejo proverbio que es mejor sólo que mal acompañado, y he podido apreciar que es absolutamente cierto.

4. Fidelidad de carácter: Encuentra los puntos que no negociarás y aférrate a ellos, ciertas relaciones cuando vienen después de un largo tiempo de soledad y cuando eres una persona que quizá tiene la autoestima baja intentas conservar tu relación por más irrespetuosa y desigual la conservan a costa de lo que sea. Su marco mental es que “algo es algo peor es nada” marco totalmente diferente al de “mejor solo que más acompañado”. Es como si algo dentro de ellos y su bajo concepto quisiera agradecer la “compasión” del otro al fijarse en ellos y quisiera aguantar todo porque simplemente si no es esa persona “¿entonces quién?”

5. Claridad entre atracción/enamoramiento/amor: Son tres cosas distintas y se relacionan directamente con la duración del sentimiento. La atracción puede justificar una relación corta, pasional, llena de sentimientos y emociones viscerales generalmente vinculadas al físico o la admiración de alguna característica. Una relación no se puede mantener únicamente con base en la atracción, cuando esta no se acompaña de algo más profundo la relación peligra.

El enamoramiento es un sentimiento más profundo y que hace que la relación tenga una mayor duración, sin embargo atracción y enamoramiento suelen confundirse porque tienen diversas semejanzas a nivel de química cerebral. Estas semejanzas hacen que muchas veces se confundan y que muchas parejas crean estar enamoradas cuando lo que sucede es que quizá sienten mucha atracción. En estos casos cuando las diferencias llegan atacan la estructura misma de la relación haciendo que esta se deteriore, sin embargo la atracción va al rescate engañándolos, este es el caso de aquellas parejas que no se entienden, pelean y discuten pero el sexo es lo único que los reconcilia y los pone de acuerdo. Estas relaciones también están en la zona peligrosa.

El amor es un sentimiento más profundo, que genera relaciones más largas y que no es lo mismo que la simple atracción. Es sorprendente el número de personas que hablar de amor con días o semanas de conocer a alguien, cuando eso sucede una alarma debería sonar en tu cabeza y quizá pensar que esa persona no conoce la diferencia entre estos tres sentimientos. Lo que la experiencia me ha dicho es que entre más soledad se genera una creciente necesidad de enamorarse, de amar (lo que yo llamo los enamorados del amor) y cuando llega alguien que medianamente les corresponde ya empiezan a rendirse a sus emociones sin reflexionar.

6. Resolver la culpa: Algunos han sido víctimas en relaciones pasadas, algunos han sido los villanos de la relación. Tanto unos como otros pueden manejar diferentes niveles de culpa: las víctimas pueden sentirse trementamente culpables por haber creído en esa persona, y sentirse algo estúpidos por las trampas en que cayeron; por su parte, los villanos pueden sentirse culpables por perder una relación por su conducta, y emprender otras relaciones con el marco mental de “castígame que me lo merezco”.

7. Resolver el deseo de venganza y revancha: Lamentablemente una de las motivaciones más poderosas para los que aspiran a convertirse en seductores está el deseo de venganza y de revancha, todo eso dirigido a través de un proceso de generalización que opera así: “una mujer me traicionó, se aprovechó de mí y me humilló por lo tanto todas las mujeres son así, y es necesario no confiar nunca en ellas para que no me vuelva a pasar lo mismo.” Como ves, con la experiencia de una o de pocas mujeres se generaliza a toda la población de mujeres existente. Es un error de atribución clarísimo. Entonces, ¿qué encuentra uno en este camino? Muchos jóvenes y adultos resentidos que quieren convertirse en seductores para ser infieles, disfrutar la vida y demostrarles a las mujeres (y a esa mujer en especial que los ofendió) que si son buenos, que si son verdaderos hombres. Con esa emoción predominante las relaciones construidas buscan herir a las mujeres, se desarrollan sentimientos de misoginia, de odio a las mujeres, y se busca, casi como un sicario derribar todo lo que se encuentre por delante.

En esto puedes encontrar los más odiosos representantes de la seducción: los arrogantes, los cansones, con mentirosos, los bravucones, los que aprovechan todo lo que saben para aprovecharse de cuanta mujer encuentran. He recibido clientes así, y les he hecho ejercicios de PNL sobre afirmaciones de autoestima y dicen cosas como “soy mejor que las mujeres, y se los voy a demostrar”. Es necesario ver las cosas en perspectiva y dejar a un lado esos sentimientos que no conducen sino a lo mismo: relaciones insatisfactorias y una autoestima pobre disfrazada de presunción y egolatría.

8. Evitar victimizarse: Lamentablemente muchos que son maltratados por su pareja (de la forma que sea) sienten que se merecen los maltratos. También sucede para aquellos que están en el cuadrante 2 (aman pero no los aman) que se la pasan quejándose de su mala suerte, echándole la culpa al otro de que los maltrata, de que no los considera, que les tocó la mala suerte en el amor, que fueron engañados, pero inexplicablemente siguen pegados a esa relación, sufriendo y quejándose con terceros pero haciendo buena cara con la pareja. Si estás en un caso de estos tienes que saber que tú eres responsable de tu relación buena o mala y que siempre tendrás la capacidad de decidir.

9. No forzar las cosas: Lamentablemente muchos hacen y buscan mil maneras de complacer a su pareja, y se vuelven complacientes, peleles, omegas sólo por buscar que la “reinita” los mire favorablemente, convirtiéndose así en lamentables y patéticos bufones. Recuerda: entre más fuerces las cosas más fastidio generarás. Napoleón decía: hay batallas que se ganan en la retirada, y ser un buen perdedor es saludable para la libertad emocional.

10. Ser radical en la retirada: No puedes permanecer en la incertidumbre por alguien que no ha clarificado sus sentimientos. Detesto las historias donde alguien está con una mujer que simplemente no sabe lo que siente, y a veces lo ama con locura y otras veces siente gran repulsión y fastidio, y son de esas que te piden tiempos, espacios para “pensar y saber qué siento por mí”. Si la paciencia se te colmó actúa con firmeza y no dejes que la indecisión de otros te robe el único bien no renovable: el tiempo.

Espero que estos diez elementos fortalezcan tu capacidad de decisión, tu capacidad de optar libremente por una persona, que se te quiten las cadenas y las vendas de los ojos y que por fin tengas libertad emocional.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!