martes, 27 de abril de 2010

Discapacidad y desfiguración VS. Atractivo físico


Hoy voy a tocar un tema bastante delicado y que tiene que ver con el auto concepto en la seducción. Ha sido un tópico que he eludido bastante, porque es muy complicado de abordar, en la medida en que es una situación muy real, que está presente en una buena parte de la población y porque se vincula a emociones muy fuertes.

Y te voy a poner dos casos para que entremos en contexto y entiendas el complique del asunto.

Caso 1: Llega un hombre a mi consulta, 34 años, con el rostro parcialmente cicatrizado por quemaduras, con poco cabello y por ende, con una notoria desfiguración. Me dice que está así también en algunas partes de su cuerpo por un accidente cuando tenía 4 años. ¿Por qué llega a mi consulta? Pues bien, este hombre ha llegado a un punto en el cual no puede más, es virgen, sus amigas se retiran cuando saben que él desea algo más con ella. Incluso, él mismo no acepta su propia imagen, no puede trabajar en ninguna empresa (por temas de discriminación) y a duras penas puede salir a la calle. Aunque se ha acostumbrado a las burlas y comentarios de niños y personas insensibles, me decía algo que me impactaba “por más que las personas hablen de la belleza interior ninguna mujer quiere ser la novia de Freddie Kruger.”

Bastante cruel, toca las emociones, pero ante eso ¿uno qué dice? Es decir, seamos honestos, la apariencia física es importante en proceso de encontrar pareja, de seducir, es fundamental en la manera en que nos percibimos y en la manera en que los otros nos perciben. Esas son las reglas, incluso buscamos rasgos de simetría de forma inconsciente en las parejas potenciales, es algo que viene en nuestra programación genética.

Pero sigamos con otro caso.

Caso 2: Una mujer (sí, también asesoro mujeres) llega a mi consultorio. Es una mujer atractiva, sin embargo al ofrecerle mi mano veo que ella no tiene manos para saludarme. La pregunta de esta mujer es clara: ¿Es posible pasar por encima de mi discapacidad y acceder a una vida emocional plena con una pareja? Y me cuenta algo parecido a la historia del caso 1, rechazos, los hombres son sus eternos amigos pero a la hora de confesar sus sentimientos o huyen de ella o en una situación casi lastimera su amistad deriva en compasión. Solo tiene en sus amigas algo de consuelo y amistades que la miran por encima de sus limitaciones. Ella está en una empresa donde se le ha permitido trabajar a pesar de su discapacidad pero se encuentra sola y tampoco puede estar feliz cuando sabe que su limitación la aleja de oportunidades potenciales.

Bien, probablemente tu caso sea cercano, pero también probablemente tengas algún tipo de discapacidad, de deformidad, o algo en tu apariencia física que no permite que las personas se acerquen a ti de una forma íntima. Recuerdo un caso de un paciente virtual que tuve, era español, y sufría una condición que hacía que sudara en cantidades industriales, se llama hiperhidrosis, y hace que literalmente se bañen en sudor a diario, lo cual genera emociones de asco y repulsión en muchas personas con cosas tan sencillas como darle la mano.

Hay cosas reversibles, hay otras cuantas irreversibles. Algunos han llegado a mí con tartamudez, con limitaciones auditivas, escuchando sólo por un audífono en su oído. Y llegan con la misma historia, una enorme soledad y sucesivos rechazos de personas que aunque los quieren no pueden pasar por encima de la apariencia para construir una relación de pareja. ¿A quién culpar? Bueno, aunque se encuentren culpables la apariencia tal como es continuará siendo así, nada la va a cambiar, o al menos la tecnología y los medios económicos no permiten que una persona rehaga su cara, sus manos, su visión, su oído, sus piernas.

Ante esas realidades siempre pienso que también existen personas que se han limitado porque aunque no tengan una discapacidad física ni algún grado de deformidad o desfiguración sienten que su apariencia no va de acuerdo a los cánones de lo aceptado socialmente como atractivo. Y quiero hacer énfasis en eso lo aceptado socialmente y entonces proceden a vivir sus vidas basados en lamentarse por lo que tienen y anhelar, algunos amargamente, lo que no tienen.

Algo de lo que admiro de las personas que han llegado a mí con los casos citados es su enorme empuje, una fuerza interior que los ha llevado a estudiar, a prepararse, a sacar por todo lado ese ser interior que su apariencia física no logra mostrar.

Y mi reflexión va a que el tema de la seducción a veces no lo abordamos como es. Es necesario tomar un momento y apreciar que este camino es fundamentalmente sobre lo interno, y también el tema de la seducción gira en torno a cómo nuestra cultura y nuestra sociedad y nuestra naturaleza ha aprendido a valorar el atractivo, la belleza, la fealdad como categorías que incluso favorecen la discriminación y la aceptación

Y hablemos de dos hechos claros: la aceptación, privilegios y favoritismos que suscitan las personas físicamente atractivas (aunque también, para ser justos, despiertan sospechas por que muchas veces se generaliza que no hacen méritos intelectuales por tener lo que tienen). En contraparte el rechazo que sufren personas por su físico (por ser muy bajos, por ser muy gordos, por tener granos en la cara, etc, etc, etc) y que van desde pequeños rechazos afectivos hasta rechazos laborales o incluso prejuicios.

Viendo estos casos, que hay muchos, de diversos grados de poco atractivo físico o “fealdad” (que aunque suene inapropiado es una categoría usada para describir la falta de belleza) uno se pregunta si frecuentemente hablamos sólo para una parte de la población, y no estamos abordando el tema de la aceptación de la propia apariencia y la búsqueda de recursos para afrontar o superar las limitaciones.

Y en estos tiempos, pensaba yo en un mito que tiene popular aceptación pero que en la vida real no funciona. Y me refiero al relato de “la bella y la bestia”, una mujer bella que descubre la belleza interior de un ser monstruoso (que ha perdido su belleza por algún evento pero que luego la recupera). Un relato que raras veces sucede, en el sentido en que son pocas las personas que negocian el atractivo físico de una pareja potencial (no buscan al hombre/mujer perfecto(a) pero sí a un hombre/mujer con no tantas imperfecciones físicas).

Admito que en seducción es muy importante algo que se denomina “la estética” o el criterio que tengamos del gusto/disgusto y lo que dentro de nuestro sentido “estético” podamos permitir sin que nos abrume. Muchas personas no pueden soportar un diente torcido, una calvicie, un lunar, otros son más flexibles, otros valoran otras cosas como los valores personales, la independencia, la protección por encima de ciertos atributos. Para la gran mayoría (y yo me incluyo) hay cosas que el sentido estético (cultivado de forma personal y heredado evolutivamente por antepasados milenarios que escogían pareja buscando en su atractivo físico pistas de salud genética) no nos permite y en eso es clara la injusticia que el sistema de selección de pareja (el mismo sistema de cortejo y seducción) tiene en sí mismo.

En otras palabras, la naturaleza del cortejo y selección de pareja ha sido diseñada para escoger lo vistoso, lo bueno, lo agradable, lo saludable y descartar lo limitado, lo enfermo, lo incompleto. Esas son las reglas del juego y como he dicho mil veces hay que jugar con lo que uno tiene a mano.

Y eso es justamente lo que hacen las personas con limitaciones y con notable poco atractivo: suplir la desaprobación social a la que constantemente son sometidos con otras herramientas: buen humor, estudios, apego a la espiritualidad, lectura. Un mecanismo descrito por Freud y definido como compensación, algo de lo que carezco lo suplo con otras cosas. Y ese, básicamente es el mecanismo que impulsa a muchos de los que carecen de algo: dinero, atractivo, o lo que sea y que nos lleva a avanzar, leer y buscar presentar “una mejor cara” que la tienen.

Me acuerdo de una película que me impactó bastante, se llamaba “Mar Adentro” y era la historia de un hombre que quedó parapléjico (solo podía mover del cuello para arriba) y logró establecer un proceso de seducción sobre una mujer, la cual se enamoró de él e incluso le ayudó a un propósito de difícil aceptación: ayudarlo a morir. El punto es: hay un punto donde las personas pueden llegar a reconocer rasgos atractivos (interiores) de personas sin atractivo físico pero llega un punto donde si la cosa tiene perspectiva de pasar a un plano intimo y físico (sexo, besos, etc) las personas se echan para atrás. ¿Qué es entonces lo estas personas construyen? Una seducción idealista, donde existe la admiración, incluso la sensación de atracción y conexión pero la imposibilidad de transformar eso en deseo físico, sexual, íntimo hacia la persona. ¿La razón? El sentido “estético” no permite llegar a ese punto.

Recuerdo otra película: se llama “Cadena de favores” y muestra cómo una mujer acepta como pareja a un hombre desfigurado. No es fácil el tema. Es necesario encontrar personas con condiciones para llevar una relación restándole importancia al factor físico, y eso no es fácil porque representa un desafío al sentido estético natural como al condicionamiento cultural que nos invita a aprobar lo atractivo y rechazar lo carente de atractivo.

¿Cuál son los principales problemas que yo he encontrado en casos como los que describo? Que independientemente del nivel de discapacidad o limitación tienden a idealizar a las personas, y las ponen en un pedestal cargándolos de una responsabilidad: ser la persona “especial” que los escoja aún a pesar de sus limitaciones. Cuando no encuentran en esa persona lo que deseaban alimentan su propio nivel de rechazo (¿por qué soy así? ¿por qué me pasó esto? ¿por qué la vida es así?). Y esto hace que aunque vivan o sobrevivan sus emociones están cargadas de amargura, y buscan la compensación en otras cosas (como ya vimos arriba)

Es un hecho: hay personas con limitaciones, discapacidades o poco atractivo. Hay grados y niveles. Sin embargo hay unos en donde su nivel es netamente mental, en su mente se sienten repulsivos, desagradables, feos, horribles, y piensan “¿cómo alguien escogería estar conmigo habiendo tantos que son ‘normales’? Pues bien, he encontrado serios problemas de autoconcepto en muchos, donde sobre dimensionan ciertos atributos y se definen por ellos (“es que soy bizco”, “es que soy belfo”, “es que me quedé calvo a los 18 años”, “es que tengo una nariz horrible”, “es que soy muy bajito”, “es que soy muy alto”, “es que soy obeso”). En estos casos digo algo y es que tu percepción determina tu realidad. Pues bien, tendría muchas historias de personas que han superado su autoconcepto y se han podido proyectar y definir por algo más que su “defecto” o “limitación”, y que han dejado a un lado su excusa secreta (eso que a diario se repiten para justificarse su fracaso), pero también te podría contar muchas historias, quizá la tuya propia, donde las personas simplemente viven con su amargura, con su frustración, envidiando a otros, culpando a otros y durmiéndose en las noches deseando morir o lamentándose de su existencia.

Nadie en seducción escribe sobre esto, probablemente es porque no les importa, o porque hablamos de una minoría, pero las percepciones y creencias de limitaciones y atractivo son algo que está en la gran mayoría y que ataca directamente la forma en que se ven, en el aprecio y estima que se tienen y en lo que proyectan hacia los demás y hacia las mujeres.

La seducción que usualmente es propagada poco toca el tema de la realización personal a pesar de las limitaciones (con las cuales muchos y muchas luchan día a día al verse al espejo o al sentir la mirada de otros). Y es ¿qué es una persona más allá de su nombre, de su apariencia? ¿Con qué nos quedamos cuando existe una limitación real? Pues bien, con eso he trabajado con los clientes que llegan a mí, en muchos casos mi labor es mostrarles que su limitación es sólo mental, que no existe en la realidad, que ha sobre dimensionado un atributo olvidando otros que son armónicos, en otros casos les muestro la posibilidad de construir un proyecto de vida, la posibilidad de construir una autoimagen independiente de la lucha día a día con el espejo, siendo realista pero a la vez valorando cosas trascendentales como la vida, el aire, la presencia de otros cuyo sentimiento es genuino, trabajo con ellos en la aceptación de su apariencia, en la aceptación de los otros que pueden causar dolor y generando recursos para sanar las heridas viejas y no permitirse nuevamente ser heridos.

El punto y la reflexión es ¿qué es aquello que en tu limitación (real o imaginada) puedes controlar? Y ¿qué es aquello que tienes a la mano? En esas respuestas esta la herramienta que puedes usar para orientarte hacia delante, para mirar a la cara a las personas y aceptar incluso tu juicio sobre ti. En relacionarte con las mujeres sin idealizar, sin avergonzarte de lo que te sucede, en eso trabajo y bueno, quería escribir sobre esto porque también es interesante saber qué piensan sobre algo en lo que uno pocas veces piensa a menos que lo viva en carne propia.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

viernes, 16 de abril de 2010

El problema con las "prince$ita$$$"



Un poco de humor para el fin de semana.

No siempre es bueno rescatar a la princesita.

Feliz fin de semana!

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

miércoles, 14 de abril de 2010

No compres el afecto de una mujer


Hoy tengo varios temas de reflexión, debido a que me he encontrado con diferentes temas que me han parecido llamativos en las consultas que me han hecho por internet, y la gran mayoría giran en torno a un tópico y es hasta qué punto los hombres se vuelven extremadamente complacientes y pusilánimes frente a las mujeres.

Mi tío tiene una frase lapidaria para esas actitudes: “se les llenan las bolas de agua”. Y sinceramente creo que tiene razón, porque lo que está en juego es tu misma masculinidad, porque pierdes tu poder como hombre y te conviertes en un ser sin forma solamente diseñado para complacer caprichos a cambio de atención, de compañía, de sexo, y casi generalmente de migajas.

Quiero que empecemos esta reflexión con esta noticia que salió hoy en algunos medios de comunicación:

“El delantero brasileño Adriano Leite Ribeiro le ofreció 1,1 millones de dólares (unos 810.000 euros) a su novia, la modelo brasileña Joana Machado, para no que posara desnuda para una revista masculina, según ha declarado ella misma al diario 'O Día'. Según la modelo y profesora de educación física, el delantero del Flamengo y de la selección 'canarinha' le dijo que, para neutralizar la oferta de la edición brasileña de 'Playboy', él estaba dispuesto a pagarle el doble.

El delantero, según otras versiones de prensa, ya le había comprado a su novia este año una camioneta de lujo a cambio de que desistiera de desfilar semidesnuda en una de las escuelas de samba que anima el Carnaval de Río de Janeiro. Según la prensa local, 'Playboy' le ofreció a Machado un millón de reales (algo más de medio millón de dólares) para aparecer desnuda en la edición de junio, precisamente el mes en que comienza el Mundial de Sudáfrica.

En sus declaraciones a 'O Día', la profesora de educación física dijo igualmente que pretende contraer matrimonio con Adriano antes del Mundial y que ya emprendieron las respectivas gestiones. Agregó que, a petición del 'Emperador', el matrimonio será sellado en una ceremonia íntima y simple, con la presencia de familiares y amigos.

Joana Machado fue protagonista en marzo pasado de las páginas deportivas de los diarios brasileños luego de que, en un ataque de celos, atacara a pedradas los automóviles de algunos jugadores del Flamengo que acompañaban a Adriano en un baile en una favela. La joven, que no había sido invitada a la fiesta, decidió acudir al local para reprender al futbolista y tuvo que ser contenida a la fuerza para que no siguiera destruyendo los coches.

El incidente obligó al Flamengo a excluir a Adriano de la delegación que viajó a Venezuela para un partido de la Copa Libertadores y, supuestamente, provocó un nuevo estado de depresión en el jugador, que ha tenido problemas con el consumo de bebidas alcohólicas y los excesos nocturnos. La crisis acabó pocos días después cuando el delantero reapareció en el Flamengo para entrenarse acompañado por su novia.”

Bueno, analicemos este texto por partes, y partamos de la base de que estamos hablando de un futbolista famoso, con dinero, posición social y fama. Pero pensemos que es un hombre cualquiera, o que por lo menos obedece a los mismos principios por los cuales nos motivamos los hombres. Su novia ha recibido una oferta para posar desnuda en Playboy, y él para neutralizar la oferta le regala una camioneta y casi un millón de dólares. Los antecedentes: una novia caprichosa que le armó un escándalo a Adriano en su propia concentración del Flamengo, haciendo una pataleta y manipulando sus emociones (provocando una depresión en el jugador) y afectando su desempeño futbolístico al apartarlo de partidos de futbol. Al final Adriano decide llevar a su novia a los entrenamientos del equipo.

Un claro caso de manipulación y de recompensa por la malcriadez.

Hace un rato publiqué un principio que tú como hombre deberías respetar con fidelidad religiosa: “los actos de malcriadez, de menosprecio, de irrespeto, no se deben recompensar con actos de amor o de recompensa.” ¿Cuál es la razón de ser de esto?

Vamos a aprender algo de cómo funcionamos los seres humanos. Funcionamos bajo dos principios:

A. Motivación intrínseca: Cuando hacemos algo porque internamente deseamos hacerlo, porque sentimos una fuerza interna que nos impulsa a hacerlo. Incluso lo hacemos aunque nos cueste trabajo, tiempo, dinero, sólo por el placer, interés, pasión de hacerlo.

B. Motivación extrínseca: Cuando la motivación intrínseca no es suficiente hacemos las cosas por otras razones, por ejemplo, por dinero, por figurar ante otros, porque nos feliciten, por reconocimiento, por poder.

Cuando la relación de un hombre y una mujer se establece con base en motivaciones extrínsecas ten por seguro que tu le importas un pito a esa mujer. Y que tú, por ser tú mismo no le motivas a hacer nada, sino lo que le motiva son cosas externas a ti que tú posees: dinero, poder, imagen, apariencia, relevancia social, favores, conocimiento, etc, etc.

Te contaré un par de casos de personas que he conocido.

El primero es un hombre, docente universitario que tuvo una historia con una de sus alumnas, la cual empezó a buscarlo para él le hiciera favores académicos: trabajos, ponencias, talleres, que le explicara cosas, etc. Luego descubrió un enorme potencial en este docente, el potencial de sacarle dinero. Y empezó a jugar a la víctima, a contarle que no tenía dinero para pagarse el semestre, que a su abuelita le habían cortado los servicios, que no tenía para la liposucción, y así, poco a poco empezó a estafar a este hombre, a sacarle sistemáticamente dinero a cambio de sexo esporádico y algunas caricias de vez en cuando. Cuando conocí el caso los cálculos de inversión de este hombre iban ya por los 30 millones de pesos (unos 15 mil dólares), lo cual generaba un gran sentimiento de vacío en este hombre, que sabía que físicamente no tenía mucho que ofrecer y lo único que podía hacer era pagar por la atención de esta mujer. En un punto el hombre decidió recuperar su masculinidad, pero de la forma equivocada, empezó a acosar a esta mujer y a concretar un mayor compromiso de la relación, lo cual generó el escape de la mujer, quien al final le puso una caución policiaca para impedir el contacto.

El segundo caso es un poco más corto, y es un hombre que se fija en una mujer de extracción social e intelectual más baja, que posee llamativos atributos, pero que a cambio de sexo y compañía termina manteniéndola a ella, a su hijo, a sus suegros y a sus cuñados, adquiriendo una gran cantidad de deudas, y manteniendo a un ejército solamente por acostarse con ella.

Lo más triste de estos casos, que hay miles así, es que a cambio de algo que no merecen estas mujeres ofrecen displicencia, irrespeto y manipulaciones cada vez más frecuentes.

Otro principio psicológico: “los comportamientos recompensados tienden a incrementarse, los comportamientos castigados tienden a extinguirse.” Relacionando con el principio anterior: si premias comportamientos indeseables vas a tener más comportamientos indeseables, si castigas comportamientos indeseables los extinguirás. Si premias una pataleta con un “pero oye, es que yo te quiero”, o con dinero, con una invitación, o con algo positivo vas a seguir incrementando las pataletas. Si por el contrario te muestras distante, señalas el comportamiento indeseado y castigas (ausencia, distancia o lo que sea) vas a atenuar el comportamiento.

Es la misma situación que vive una madre en un centro comercial cuando el niño pequeño hace una pataleta y un escándalo porque quiere un helado, la madre que compra el helado por la pataleta lo que hace es darle el siguiente mensaje al niño “ahhh ya, para que ella haga lo que quiero necesito hacer pataletas” y créeme las volverá a hacer en otros contextos, para un helado, un balón de futbol, para evitar tender la cama, etc.

Todos buscamos en las relaciones beneficios, pero estos deben provenir de razones intrínsecas: estar bien con esa persona, sentir identidad, sentir comprensión, compartir valores. Obviamente los incentivos nos llaman la atención, porque refuerzan el vínculo, y justamente en eso consisten las invitaciones a cenar, los regalos. Son incentivos que tienen un valor y transmiten un mensaje: te quiero, me gustas, me agrada estar contigo, me alegro de una fecha especial, lo que sea. Pero cuando los incentivos llegan sin motivo (todos los días), de forma predecible (todos los viernes) o sin merecerlos (después de una pataleta o manipulación), pierden su valor (incentivos sin motivo), aburren (predecibles), premian conductas indeseables (sin merecerlos).

Así que lo que deseo transmitirles es: no compren a las mujeres con la que están, no permitan que la relación cambie su rumbo sólo porque ustedes ceden a manipulaciones. No pierdan su estima ni su poder personal viviendo en pensar cómo ganar el amor, el aprecio o la compañía. Como decían los Beatles “uno no puede comprar el amor”, y este principio funciona a la perfección. Cuando intentas comprarlo simplemente estás creando una bomba de tiempo, estás permitiendo que te utilicen y cada día pones estándares más altos a lo que ella te pedirá. Volviendo al caso de Adriano ¿cómo te superas luego de dar un millón de dólares? ¿Cuál es el siguiente paso?

Si estás en esta situación rómpela. Recupera tu masculinidad y trabaja en tu carácter perdido. Piensa que tienes control de lo que haces, y que no debes dejarte manipular por nadie, que mereces respeto y que un poco de disciplina nos sirve a todos en algunos momentos. Lamentablemente descubrirás que si has dejado que la situación te toma ventaja te será difícil recuperar el poder, ya habrás ceido y malcriado demasiado, en estos la casos la relación estará tan viciada que será irrecuperable. Si estás a tiempo podrás generar una nueva lógica en tu relación, basada en aprecio a tí mismo, a lo que ofreces y en el respeto. Fíjate en algo: las mujeres constantemente nos disciplinan, sería un buen aprendizaje que nosotros también lo hiciéramos.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

sábado, 3 de abril de 2010

Elementos freudianos de regresiones a la infancia femenina (y masculina) II


Este es un post que tiene como objeto de responder algunos interrogantes que me han hecho a propósito del último post que publiqué. Voy a empezar comentando la importancia que tiene en la vida psíquica la presencia paterna y materna en los niños y su gran impacto en los posteriores años de la adolescencia y la adultez. Los efectos y consecuencias de la relación con los padres son cruciales sobre todo para vida adulta, y sobre todo en la afectividad y en la imagen que construimos sobre lo masculino y lo femenino, daré muchos ejemplos basados en situaciones reales:

1. Hijos cuyos padres se han separado: En general mantienen una gran reserva hacia los compromisos, consideran que el amor no es para siempre, y están recelosos hacia formalizar relaciones. Si la separación de los padres se ha dado en su infancia guardan una culpa inconsciente por la creencia “yo tuve la culpa de su separación” o “no pude hacer nada para unirlos”. Estas personas suelen auto sabotear sus relaciones afectivas, justamente buscando no formalizarlas o no comprometerse.

2. Hombres cuyos padres han estado ausentes: Cuando son niños crecen extrañando la presencia masculina, muchas veces sus madres son mujeres dominantes y demasiado independientes de los hombres (se dedican a trabajar por mantener la familia de la cual son cabeza y poco tiempo tienen para relaciones), así que estos hombres crecen con imágenes varoniles débiles, y con una exagerada sensibilidad hacia lo femenino, les cuesta asumir roles masculinos en sus relaciones y pueden llegar a ser complacientes y sumisos con las mujeres. El vínculo con su madre es en extremo fuerte y este vínculo incluso compite con los vínculos que establecen con otras mujeres, pues estos hombres temen abandonar a la madre que tanto ha hecho por ellos y que ya ha sido abandonada una vez.

3. Hombres con padres extremadamente dominantes y machistas: Pueden darse dos situaciones:

A. Aliarse con el padre: El padre orienta una imagen de macho fuerte, dominante e incluso maltratador. El niño absorbe todo el comportamiento paterno, incluyendo sus excesos (alcohol, mujeres, etc) y los adoptará en su vida adulta, sus comportamientos machistas serán característicos de sus relaciones afectivas, repetirá patrones de maltrato psicológico, físico o infidelidad.

B. Aliarse con la madre: Se victimizan del maltrato junto con la madre, y adoptan los discursos del tipo “jamás seas así con una mujer”, “con las mujeres tienes que ser diferente”. El niño y futuro adulto adoptará comportamientos complacientes y necesitados con las mujeres y le costará adoptar posiciones masculinas y de carácter frente a las mujeres.

Como vemos los comportamientos son opuestos.

4. Hombres con madres ausentes: Generalmente crecen con una percepción negativa de las mujeres (a menos que otra mujer de la familia adopte la atención del niño, una abuela, tía, hermana), creerán que las mujeres no ofrecen fidelidad o compañía en una relación afectiva, y creerán que tarde o temprano los abandonarán, sus relaciones se caracterizan por el temor al abandono y ante ello pueden optar por dos comportamientos:

A. Abandonar primero antes del supuesto abandono.

B. Sabotear de tal manera la relación que provocan el abandono.

5. Hombres con madres infieles: Bueno, este caso es más común de lo que uno creería. Los niños lejos de ser tontos se dan cuenta de las cosas, y pueden darse cuenta de que su madre es infiel a su padre. Este recuerdo lo almacenan sin elaborarlo, y en la edad adulta buscar castigar a su madre infiel en la persona de las mujeres con las que establecen relaciones, las atraen y luego las abandonan cruelmente, incluso con maltrato psicológico, casos famosos de estos comportamientos son los de Marlon Brando y Pablo Picasso.

6. Hombres con madres excesivamente amorosas: El amor y la atención tienen límites y muchas veces algunas madres erotizan sus relaciones con sus hijos, cargándolos de un afecto que ya no es normal, y que lo que provoca es la futura inhabilidad emocional de sus hijos. Son madres extremadamente sobre protectoras, dominantes, celosas, posesivas, en su inconsciente desearían que su hijo fuera su amante y para ello lo aíslan emocionalmente. El hijo, entonces, empieza a venerar, casi con devoción religiosa a su madre, muchas veces cuando esto se da en la primera infancia (antes de los 4 años) los hijos pueden (no siempre) ser homosexuales, o si no serán lejanos de las figuras femeninas, siempre idealizándolas y comparándolas con la madre (con la cual nunca habrá mujer alguna que le de la talla), se les complicarán en extremo las relaciones afectivas (por excesiva timidez) y algunos pueden desarrollar impotencia sexual psicológica en los momentos de intimidad (al sentir que inconscientemente están traicionando a la madre).

Ahora bien, hablemos de las mujeres, y aunque esto no es una regla, y no podemos andar por ahí diagnosticando por deporte, si es importante fijarnos en los antecedentes familiares, con tres objetivos:

*Posicionarse como un objeto de deseo basado en la imagen paterna.

*Diferenciarse de la imagen paterna proporcionando una alternativa a la “fantasía secreta” femenina o, dicho de otra forma, ¿qué es lo que ella desea(ba) de su relación con su padre o de su padre”.

*Entender posibles conflictos en las relaciones que tienen su origen en la relación con el padre.

1. Mujeres con padres ausentes: La mente femenina es claramente diferente a la mente masculina, y lo que ella buscará en su “fantasía secreta” es al hombre proveedor y cuidadoso y cariñoso que no pudo tener, justamente es lo que debe tener el hombre que esté con ella, debe posicionarse en esos valores, cuidado, protección y provisión.

2. Mujeres con padres maltratadores: Pueden tener dos reacciones:

A. Se posicionarán en franca resistencia a los estereotipos de la masculinidad machista y abusadora, serán mujeres extremadamente independientes, no entregarán su corazón, buscarán en los hombres el placer pero con el temor a ser maltratadas no se entregarán por completo.

B. Buscarán repetir el patrón de hombres maltratadores en su vida, y buscarán hombres fuertes, machistas y distantes, buscando repetir el maltrato del hombre amado original (su padre).

En general muchas mujeres buscan repetir patrones que han tenido con sus padres, y pueden buscar hombres maltratadores y ausentes si sus modelos predominantes han sido así, pues el maltrato y la ausencia sería una expresión de amor. Si han tenido imágenes masculinas que han reemplazado estos modelos ausentes y maltratadores (como abuelos) pueden tener alternativas de escogencia y entender que el amor de sus padres no fue el ideal por lo cual buscarán hombres diferentes a sus padres (cuidadores y proveedores).

¿Cuál es el error de muchos hombres? Posicionarse con la responsabilidad de mejorar la imagen paterna y adoptar el rol exclusivo de padre bueno, como si tuviera un bebé a cargo. Olvidando que es justamente la dualidad de padre bueno y padre exigente y con carácter lo que las lleva a elaborar la imagen paterna. El hombre debe recordar que también debe ser exigente, disciplinar y en momentos ser distante (como el ocupado padre que a veces lleva trabajo a casa).

3. Mujeres con figuras masculinas totalmente débiles y madres dominantes y masculinas: Muchas niñas han tenido padres débiles, llorones, pusilánimes, inútiles, y las madres han tenido que adoptar el doble papel de mujer y de hombre, crecen con imágenes de la masculinidad débil y adoptan actitudes masculinas, de dominancia excesiva y poca empatía a los sentimientos masculinos, es decir, intentan imitar las actitudes que vieron en sus madres. Es necesario posicionarse ante ellas con poder, porque justamente buscan a los hombres por el poder que les proporcionan, la posición social y el estatus. Muchas veces estas mujeres desarrollan problemas de anorgasmia.

Repito nuevamente, y con estas son tres, los patrones descritos no son regla universal, no en todos los casos sucede lo mismo, sin embargo la experiencia en psicología clínica lleva a mostrar que en verdad existen patrones en el comportamiento humano, y que es necesario acercarse a conocer la psicología humana si se desea avanzar en el proceso de seducción y en los procesos de persuasión para desarrollar carisma. Luego les hablaré de patrones de autoestima en las mujeres y que influyen en sus relaciones amorosas.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!