jueves, 28 de abril de 2011

A la sombra del macho alfa Parte 2: Ignorando la agresión


¿Qué hacer cuando somos atacados? Cuando eso sucede, cuando un alfa o quien sea te humilla, ataca, o se aprovecha de ti o te hace quedar mal o sale con una actitud o respuesta que no esperabas delante de otros, ¿Cuál es la mejor forma de reaccionar?

Algunos se quedan atónitos, son incapaces de pronunciar palabra, se sienten prevenidos y es que es lógico pues los agresores nunca anuncian sus ataques, justamente para jugar con el factor sorpresa. Estos dos factores, el ataque repentino y el hecho de sentirse vencido, resulta muy doloroso y usualmente nos bloquea. El agresor capta toda nuestra atención, ya dejamos de fijarnos en nosotros sino en el agresor y resulta consumiendo toda nuestra energía, de hecho el tema de la energía es crucial, a más energía perdida más cansancio y menos decisiones inteligentes que podemos tomar, la pérdida de energía resulta ser definitivo.

Para romper el hechizo y la elevada atención que el agresor demanda es necesario desviar la atención. Lo más importante no es el agresor, somos nosotros mismos, pensar en nosotros es la prioridad. Es como en el boxeo, si caes a la lona tras un potente jab a la mandíbula tienes que concentrarte en levantarte, en tomar fuerzas, no puedes fijarte en cómo tu rival salta y te mira victorioso. Como en el boxeo lo importante es recuperarse, ya luego el rival tendrá lo suyo.

Tras un ataque es necesario tener en cuenta el siguiente repertorio de comportamientos:

1. Respira hondo, inspira y expira lentamente: Los ataques repentinos son un sobresalto que nos corta la respiración. Nuestro cerebro necesita oxígeno para pensar claramente y nuestra voz necesita aire para no sonar atropellada, débil, sorprendida.

2. Guarda la distancia: Reserva un espacio a tu alrededor, sin este espacio no es posible pensar con claridad. Por ejemplo si el ataque te toma sentado lo mejor es levantarte. También puedes cambiar de espacio, salir al aire libre, tomar unos minutos para ti en el baño o en otro cuarto.

3. Ten sangre fría, no te sometas a presión: ¿Deseas sorprender al agresor con una respuesta rápida, ingeniosa o impactante? Es necesario olvidarse de esa idea. Únicamente conseguirás someterte a una fuerte presión lo cual al final resultará en que estés demasiado ansioso como para pensar con claridad. Evita esos pensamientos que te dicen: “Tengo que decir algo”, “Necesito decir algo inteligente”. Evita las recriminaciones que se acentúan con culpa: “¿Por qué no se me ocurre nada?”, “No puedo con eso (con él o ella)”. Una respuesta mal dada resulta ser la mayoría de las veces un autogol, una nueva oportunidad de agresión.

4. Tómate el tiempo necesario: Una de las cosas que buscan los agresores es el feedback, es decir, saber si su ataque ha tenido éxito a través de observar tu reacción. Por lo tanto, tienes tiempo. Mantén el suspenso, mantenlo en ascuas y recapacita con tranquilidad. Por ejemplo, en algunas agresiones puedes decirle “otro día hablamos”, “por ahora no voy a pensar en eso, tengo cosas más importantes que tú justo ahora.”

5. Escoge la opción más fácil: Normalmente, los ataques suelen ser simplones, vulgares, descorteses, frecuentemente son poco inteligentes o perspicaces. ¿Para qué molestarse en encontrar una respuesta inteligente o ingeniosa a una agresión que no es inteligente ni ingeniosa? ¿Para qué malgastar nuestro potencial de inteligencia?

Casi todos los comentarios insolentes tienen como único objetivo la provocación. Pretenden herir al contrario, descalificarlo y que le dé vueltas y vueltas al comentario. La persona que te provoca encontrará con toda seguridad tus puntos débiles para exprimirlos y sacarlos a flote una y otra vez. La libertad principal, que ayuda a asimilar las rarezas de los demás, es la capacidad de saber obviar las provocaciones e ignorar los comentarios irrespetuosos. Sólo tú decides cuándo deseas luchar. Sólo tú decides qué admites y que no.

Recuerda que aunque seas insultado o avergonzado aún eres poderoso.

La primera cosa que debes considerar ante un insulto, agresión o irrespeto es: “¿Debo admitirlo? Si en aquel momento estás ocupado en otra cosa sigue con ello e IGNORA AL AGRESOR. Quiero darles tres estrategias para esquivar al agresor: reaccionar sin una sola palabra, desviar el tema y atajar el ataque con un comentario breve y cortante. Estos métodos permiten reaccionar ante una burla sin llegar a mayores, sin necesidad de involucrarse en una pelea. Las ventajas de esta estrategia de autodefensa pacífica son:

*No tienes que cambiar de planes para prestarle demasiada atención al agresor. Al fin y al cabo tu actividad no consiste en esperar a que alguien te ataque, tienes cosas mejores que hacer. El único efecto de las discusiones es afectar nuestra atención, enfoque y concentración.

*Ignorar al agresor contribuye a mantener nuestro estado emocional en armonía, evita la exasperación de emociones y sentimientos.

Aunque uno no lo crea ignorar al agresor no es una postura muy cordial. Para algunas personas, ser ignoradas es una gran ofensa, sobre todo si detrás del ataque estaba el lucimiento personal. Ignorar al agresor es reaccionar con una forma muy inteligente de ahorro de energía.

Una de las formas de ataque consiste en la provocación, que es un truco de manipulación utilizado a menudo en discusiones, negociaciones. Su forma de operar es así: el agresor quisiera atajar a la persona, hacerle ceder espacio, desconcentrarla, por lo que recurre a estrategias bajas. Primero, el agresor suele tantear el terreno con sutiles indirectas, si estas surten efecto, atacará de forma cada vez más dura. Dejarse entretener con indirectas y ataques más o menos personales significa desviarse del asunto que te ocupa, desconcentrarse, perder poder y ventaja. En el momento en que te desconcentras el agresor puede reclamar tu victoria, meneará la cabeza mostrando extrañeza por tu reacción diciendo cosas como “¿por qué te enojas?”, “¿deja el mal genio?”, “Pero no te molestes tanto”, “Tranquilízate hermano, estás muy tenso”. Este tipo de frases son mortales para la moral de la víctima mientras que el agresor parece tranquilo.

En el siguiente escrito profundizaré sobre las estrategias de ignorar el ataque activa y pasivamente. Como sabes mi idea no es que te aprendas respuestas o frases prefabricadas, sino que adquieras un estado mental y para ello las diferentes estrategias que trabajaré te ayudarán a no perder tu centro.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

domingo, 24 de abril de 2011

Cómo se desarrolla el estilo de vida basada en el miedo


Siempre he tratado de buscar cómo mis clientes pueden llegar a triunfar de forma masiva con las mujeres y tener éxito en sus vidas personales y profesionales. Y he descubierto que las técnicas y estrategias no son suficientes y que en algún punto empieza un retroceso en los avances. Esto me ha obligado a tratar los temas del juego interno, a buscar adentro de cada uno cuáles son las razones de sus dificultades con su autoestima, con sus creencias, con su confianza, con su motivación, con su energía, con las relaciones con las mujeres. Por ese camino trabajo el miedo o los miedos que tienen, y busco su origen, y buscando encuentra uno núcleos paralizantes responsables de que las conductas y creencias no cambien y que sigan sin conseguir lo que desean.

Quiero continuar hablando del miedo, porque quiero que entre todos descubramos por qué nos cuesta asumir riesgos, por qué le tenemos miedo al cambio, por qué tenemos ciertos patrones de conducta que nos paralizan y que no tienen otra explicación sino el miedo: vivimos muertos de miedo, aterrorizados por fracasar, por ser rechazados, incluso aterrorizados con lo que somos, sin aceptarnos. También quiero que descubras, además de tus miedos, los miedos ajenos, por qué las personas viven presas del miedo, por qué esa mujer que te gusta no da los pasos que deseas porque siente mucho miedo.

Un estilo de vida basado en el miedo puede desarrollarse de muchas formas. Algunas veces la fuente es algo obvio, una situación manifiesta, como por ejemplo un trauma infantil, un abuso, un rechazo. Otras veces el miedo aparece por otra ruta: enfermedad emocional o física, quiebras económicas de los padres que introducen inseguridad hacia la toma de riesgos, pérdidas de relaciones cercanas, muertes. Ciertos temperamentos innatos también pueden intensificar las circunstancias ambientales.

Decidí escribir sobre el miedo porque en mi vida personal ha estado siempre presente y ha representado una lucha constante por quitarlo de encima, por alejarlo, por desafiar las creencias que intenta insertar en mi mente y que al principio son tímidas y luego son intensas y paralizantes. Para entender las formas del miedo, también es importante entender la forma en que funciona, en que se desenvuelve.

No hay una simple causa por la cual se origina un estilo de vida basado en el miedo. De hecho, muchos factores, incluso diametralmente opuestos, pueden contribuir fuertemente a una personalidad miedosa. Aquí están los más importantes determinantes:

1. Antecedentes de la infancia: Pérdida y trauma: Uno de los factores que puede contribuir a un estilo de vida basado en el miedo es la tragedia o las experiencias traumáticas. El trauma físico o emocional puede significar un daño a la percepción del mundo como un lugar seguro o a la confianza hacia las otras personas. Uno de los legados de tales eventos es el miedo persistente a la pérdida, por esta razón las personas juegan sobre seguro, pero por el temor a la pérdida terminan desconfiando de cualquier situación de apego o seguridad. Un ejemplo de este tipo de origen de miedo se encuentra leyendo las biografías de Marlon Brando, donde muestra como su madre, fría, distante y alcoholizada hizo que el adulto Brando desconfiara de las mujeres y las abandonara cuando las relaciones se ponían serias y estables. Muchos hombres y mujeres evitan los compromisos o formalizar relaciones simplemente por evitar el abandono y posterior dolor, prefieren huir. ¿Haber vivido una situación traumática determina que se vivirá bajo un estilo de vida basado en el miedo? No necesariamente, algunos han vivido experiencias muy traumáticas, pérdidas inesperadas y se han mantenido resilientes y abiertos a los cambios de la vida.

2. Trauma encubierto: Sin palabras para lo que sucedió: Otras personas crecen con miedo, como resultado de un trauma secreto, silencioso que cuando niños no podían revelar a nadie más, traumas que los dejaron en la infancia solos resolviendo, o tratando de entender, esa dolorosa situación. Una de las situaciones que más provoca miedo es no entender lo que pasó o no tener explicación, consejo o descanso para una experiencia. Cuando somos niños somos excelentes observadores y detallistas pero pobres interpretadores Cuando somos niños no tenemos una amplia comprensión del significado de muchas cosas y buscamos estas pistas de explicación en otras personas para ayudarnos a darle sentido a estas situaciones.. Muchas veces esa información que buscamos puede ser distorsionada, mentirosa, deshonesta, evasiva o totalmente confusa. Un ejemplo de esto es vivir una separación de los padres a una muy temprana edad, o haber sido objeto de maltratos (que dejan lugar a la pregunta ¿por qué soy maltratado? ¿Es que acaso lo merezco por ser malo o inadecuado?), abusos, ser testigo de comportamientos de adultos que no se comprenden: infidelidades, insultos, etc.

3. Temperamento y Genética: El temperamento o carácter es uno de los más poderosos determinantes de la personalidad, y hay algunos que son más proclives a ser ansiosos, temerosos, demasiado introvertidos, sumamente controladores y junto a este temperamento los miedos anidan. Otros por el contrario son calmados, tranquilos, fríos y configuran un estilo de vida que adopta riesgos y que evita sentirse temeroso.

4. Extremos parentales: Sobre y Poca protección: Ningún estudio a la fecha ha mostrado, de forma concluyente, que un estilo de crianza sea mejor que otro. Sin embargo, los extremos en estilos de crianza y estrategias de educación pueden crear problemas. Algunos padres son sobreprotectores, y no dar campo al desarrollo de la autonomía del niño. Otros padres son tan distantes que dejan a sus hijos vulnerables al daño físico o emocional. Ambos estilos pueden dar lugar a resultados similares.

La sobreprotección daña algo con lo cual intuitivamente debemos crecer: el conocimiento de que para obtener algo (lo que sea) hay que correr riesgos. Los riesgos pueden ser muy beneficios, pero en exceso pueden dañar (como lo cree el suicida que cree que no le va a pasar nunca nada malo a él y vive una vida al límite llena de excesos). Los padres sobreprotectores crean un sistema de creencias en sus hijos en el cual la mayoría de las situaciones son peligrosas y que el individuo no será capaz de lidiar con ellas y que debe estar siempre debajo de la protección de sus padres quienes le garantizan un mundo seguro. Ejemplos de estos hay por montones, digamos el caso de madres sobreprotectoras que hacen que sus hijos crezcan con inseguridad hacia el mundo femenino y sólo confiando y recurriendo a sus madres.

La sobreprotección de los padres tiene los siguientes efectos nocivos que impactan directamente en el estilo de vida basado en el miedo:

*Crea un falso sentido de seguridad: Los hijos tienden a pensar que sus padres siempre estarán allí y desarrollan un sentido extremo de que los padres son todo poderosos. De tal manera que, incluso cuando crecen, dejan a sus padres en control de todas las dimensiones de sus vidas.

*Priva de las experiencias necesarias para asumir los errores y dificultades de la vida: Impide que se asuman las consecuencias de las acciones, los padres los miman demasiado y siempre cubren las faltas o necesidades de los niños. Esto genera hijos irresponsables, que no asumen las consecuencias de lo que hacen.

*Priva de la oportunidad de asumir riesgos, manejar situaciones tensionantes, desarrollar confianza. Esto genera que las personas sean supremamente ansiosas cuando hay algo de tensión y dificultad y que con cualquier pequeño golpe se vengan al piso. Genera personas débiles, excesivamente débiles, por ejemplo, ante los rechazos o ante personas que los contradicen.

Ahora veamos la otra cara del problema, el descuido en la infancia, padres negligentes ante las necesidades de sus hijos y que forman en ellos caracteres basados en el miedo omnipresente.

*Crea un sentido de desconfianza hacia el mundo, no se sienten seguros y a salvo, y se vuelven extremadamente desconfiados y paranoicos.

*Crea situaciones que deterioran la autoestima: ¿Por qué nunca me cuidaron ni se ocuparon de mí? ¿Por qué me dejaban tanto tiempo solo en casa? ¿Por qué nunca me escuchaban ni prestaban atención? La respuesta (equivocada a estas preguntas) es “porque no era digno, porque no lo merecía”. Puedes crecer con una autoestima dañada desde la misma infancia, autoestima que llevas cargando sin ni siquiera haberte dado cuenta.

En este punto y para elaborar cosas de tu pasado de las cuales no han sido consciente pero que afectan tus desempeños diarios puedes responder las siguientes preguntas que suelo hacer a mis clientes:

A. ¿Qué tipo de escenarios crees que eran los más frecuentes en tu familia?

B. ¿Cómo piensas que te afectaron estos escenarios en tu infancia?

C. ¿Crees que has crecido bajo la influencia de estos escenarios y vivencias de tu infancia y familia?

D. Intenta describir cuáles son los efectos que ves hoy día.

5. Expectativas de los padres: Otra influencia significativa son las expectativas poco realistas de los padres, o muy altas o muy bajas. Algunos padres esperaban que sus hijos fueran perfectos, sin errores, no podían perder un minuto de tiempo jugando, que fueran fuertes, que nunca expresaran lo que sentían, que nunca dejaran que nadie les hiciera daño, que nunca fueran perezosos. Muchos no pudieron ser niños por estas expectativas de sus padres. Esto pudo provocar que sintieras culpa por ser como eres, porque nunca eras suficiente, esto pudo generarte un estado generalizado de ansiedad en tu mente por el cual siempre temes decepcionar a las personas.

Otros padres, en el lado opuesto, critican constantemente a sus hijos, no los creen capaces de nada, los tratan como inútiles, o como buenos para nada. Las lesiones para la autoestima son claramente evidentes.

6. Respuestas familiares a los eventos del mundo: Las respuestas de los padres ante las crisis, las situaciones difíciles, las quiebras financieras dejan una profunda huella en nosotros cuando éramos niños. Si has vivido en una familia llena de miedos al futuro, con un padre o madre (o ambos) temerosos, pusilánimes, con creencias de derrota, fracaso, maldición, castigo lo más probable es que hayas adaptado sus creencias y formas de enfrentarse a la dificultad. Por ejemplo, madres que llevan a cuestas una separación y se vuelven depresivas, controladoras, desconfiadas. Padres fracasados que han desperdiciado oportunidades y siempre se quejan de su mala fortuna.

Aunque las experiencias tempranas tienen una enorme influencia en nuestro desarrollo emocional y nuestras respuestas frente al mundo, no son la única historia que tenemos. Estamos en desarrollo y creciendo (al menos físicamente) ciertos eventos posteriores en la vida tienen un gran efecto. Las experiencias amorosas y románticas pueden tener una enorme influencia. Algunas relaciones son prometedoras otras generan tensión y ansiedad. Ahora pensando en las relaciones que has tenido y tienes actualmente, con tus padres, amigos, colegas, mujeres, esposa, etc., quiero que reflexiones en torno a las siguientes preguntas:

* ¿Te han permitido desarrollar mayor confianza en ti mismo?

*¿Te hacen sentir más optimista?

* ¿Mejoran tu habilidad para lidiar con las situaciones difíciles de la vida?

* ¿Te animan a ser espontáneo o te inhiben?

* ¿Te hacen sentir seguro o inseguro?

* ¿Disminuyen tus miedos o los incrementan?

Ahora será tiempo de empezar a entender cómo moverse para adquirir nuevas habilidades. Pero éstas no se desarrollarán si no te tomas el tiempo de pensar y reflexionar en ti mismo.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

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Quiero agradecer a todos los que me han ayudado en la encuesta, la información recibida ha sido muy valiosa, en el transcurso del mes publicaré los resultados que he obtenido. Los primeros son en torno a qué tipo de coaching es el más acertado dependiendo de los problemas comentados, acá está la presentación de estos resultados:


martes, 12 de abril de 2011

Estilos de personalidad basados en el miedo


Vivir sin miedo y sin temores es la prueba final de la madurez.

Edward Weeks.

Para sacar el máximo provecho de este post asegúrate de haber hecho el test de patrones de miedo.

Aunque los miedos comienzan como sólo una emoción, con el paso del tiempo el miedo empieza a convertirse en parte del auto-concepto y en un estilo de personalidad. Para ayudarte a que tengas una mejor comprensión de cómo expresas el miedo he diseñado una serie de pruebas, que trabajo en coaching con mis pacientes, para que puedas responderlos y puntuar tus resultados. El objetivo es que conozcas y tengas una idea clara de tu propio estilo de miedo, luego de las pruebas te explicaré cada uno de los estilos de miedo que pueden afectarte:

La escala para que respondas a cada una de las preguntas es así:

Nunca: 1 punto

Raramente: 2 puntos

Algunas veces: 3 puntos

Frecuentemente: 4 puntos

Siempre: 5 puntos

Prueba 1:

1. ¿Dudas para dejar tu zona de comodidad, evitando situaciones que podrían causarte estrés o ansiedad?

2. ¿Tienes dificultades iniciando conversaciones o tomando la iniciativa para hablar?

3. ¿Te toma demasiado tiempo adaptarte a un entorno social?

4. ¿Eres consciente de tus reacciones corporales cuando estás en situaciones sociales, por ejemplo sentir que el corazón late más rápido, sonrojamiento o vacío en el estómago?

5. ¿Prefieres mantenerte silencioso en lugar de hablar con otras personas?

6. ¿Sientes miedo de hacer el ridículo o quedar mal enfrente de otros?

7. ¿Tienes timidez de interactuar prefiriendo invertir tiempo en actividades pasivas, como leer, ver televisión o usar el computador?

8. ¿Cuando conversas con otros te desconcentras porque te preocupas más por cómo los demás te perciben?

9. ¿Odias ser el centro de atención? ¿Te produce ansiedad o incomodidad?

10. ¿Te sientes incómodo cuando alguien te halaga o te hace un cumplido?

11. ¿Tienes tendencia a vivir más en tu mente que en tu cuerpo?

12.A menudo sientes que no eres "suficiente" (suficientemente bueno, suficientemente atractivo, inteligente, etc)

Puntuación Total Prueba 1___

Prueba 2:

1. ¿A menudo te sientes nervioso por cosas que sucedieron en el pasado en tu vida?

2. ¿Las personas a menudo te describen como muy intenso?

3. ¿Encuentras difícil relajarte, incluso cuando no hay algo concreto por lo cual preocuparse?

4. ¿Te cuesta dormirte, permanecer dormido o pasar una buena noche?

5. ¿Fácilmente te alarmas por cualquier problema o inconveniente?

6. ¿Las cosas a menudo aparecen como más dificiles de manejar para ti de lo que parecer ser para los demás?

7. ¿A menudo las personas te dicen que te tranquilices, que tomes las cosas con calma o que te relajes?

8. ¿Usas frases para quejarte de lo difíciles, complicadas o impredecibles que son las cosas?

9. ¿A menudo te enojas cuando escuchas noticieros o lees las noticias?

10. ¿A menudo sientes problemas de tensión que se reflejan en tu cuerpo: dolores de cabeza, tensión muscular, dolor de hombros o cuello?

11. ¿Sientes que eres responsable de demasiadas cosas?

12. ¿A menudo te sientes nervioso porque cosas malas o inesperadas sucedan y dañen lo que tienes planeado?

Puntuación Total Prueba 2____

Prueba 3:

1. ¿Es importante para ti sentir que las personas te aprueban?

2. ¿Tienes problemas para decir "NO" a las peticiones de otras personas?

3. ¿Tiendes a darle una mayor importancia a otras personas de la que te concedes a ti?

4. ¿Tiendes a pensar más en terminos de lo que "deberías haber hecho" que en lo que "deseas" hacer?

5. ¿Te molestas cuando alguien se molesta contigo?

6. ¿Buscas aprobación, consejo, o afirmación de otros antes de hacer o decir algo?

7. ¿Tienes dificultades para tomar decisiones por ti mismo?

8. ¿A menudo eres influenciado por las opiniones de otros, cambiando tu punto de vista cuando otros están en desacuerdo?

9. ¿Eres fácilmente intimidado por otros?

10. ¿Dudas a la hora de hablar por la posibilidad de que otros te desaprueben o no estén de acuerdo contigo?

11. ¿Tratas de suprimir sentimientos de enojo para mantener la calma de otros?

12. ¿A menudo complaces los deseos de otros pero en el fondo te sientes herido porque no te han tomado en cuenta?

Puntuación Total Prueba 3 ____

Prueba 4:

1. ¿Las personas se sorprenderían si supieran la gran cantidad de miedos que esconde tu armadura de tipo seguro y rudo?

2. ¿Te vuelves irritable y discutes con otros como una forma de escapar de tus propias emociones negativas?

3. ¿Las personas suelen acusarte de ser inflexible y querer que siempre las cosas se hagan a tu manera?

4. ¿Tienes problemas pidiendo ayuda o favores a otros por miedo a que puedas ser percibido como incompetente?

5. ¿A menudo presumes de no tenerle miedo a nada ni a nadie?

6. ¿A menudo crees que eres más inflexible y rígido de lo que desesarias ser?

7. ¿Piensas que debes ser menos serio y disfrutar más de la vida?

8. ¿A veces piensas que detrás de la ira lo que tienes es mucho miedo?

9. ¿Tiendes a ser sarcástico o ridiculizar a los demás en lugar de decirles cara a cara qué es lo que te molesta de ellos?

10. ¿Te proteges a ti mismo actuando bajo la premisa de que "la mejor defensa es una buena ofensa"?

11. ¿Recriminas los miedos de los demás y los consideras débiles o faltos de carácter?

12. ¿Te definirías a ti mismo como duro por fuera pero débil por dentro?

Puntuación Total Prueba 4_____

Prueba 5:

1. ¿Tu comportamiento está dirigido por palabras como "debo hacer esto" y "debería"?

2. ¿Pones demasiada atención a las reglas y a los detalles en comparación con otras personas?

3. ¿Te definirías como un perfeccionista?

4. ¿Tiendes a meterte demasiado en la vida de los demás y te preocupa mucho que desperdicien sus vidas o que tomen decisiones equivocadas?

5. ¿Otros te dicen que eres bastante controlador?

6. ¿Tiendes a molestarte demasiado si las cosas no salen como tú deseas?

7. ¿Odias cuando algo imprevisto sucede?

8. ¿Es difícil para ti deshacerte de ideas y pensamientos críticos que provienen de tu propia mente?

9. ¿Eres de los que piensas que las cosas deben hacerse muy bien o no hacerse?

10. ¿Te insultas o te hablas con improperios cuando cometes equivocaciones o no obtienes los resultados que esperas?

11. ¿Frecuentemente te molestas con el comportamiento de otros porque va en contra de lo que deseas y te sientes decepcionado por ellos?

12. ¿Tienes problemas siendo espontáneo y enfrentado el cambio?

Puntuación Total Prueba 5_____

Ahora que has completado las pruebas, ingresa el total de los puntajes para cada uno de las pruebas de la siguiente forma:

Puntuación prueba 1: Estilo de miedo de timidez_____

Puntuación prueba 2: Estilo de miedo hipervigilante _____

Puntuación prueba 3: Estilo de miedo complaciente _____

Puntuación prueba 4: Estilo de miedo machista ______

Puntuación prueba 5: Estilo de miedo controlador ______

Ahora que has consignado tus puntajes, por favor ordena los puntajes. El puntaje más alto es tu estilo de miedo primario, el siguiente es tu estilo de miedo secundario y así sucesivamente.

Ten en mente lo siguiente: El puntaje de las pruebas explica cómo se expresan tus miedos (timidez, hipervigilancia, complacencia, etc). Si por ejemplo, tu puntuaste 41 en miedo controlador pero sólo 18 en miedo de timidez, el puntaje relativo te indica que tienes un mayor miedo por perder el control que sobre la forma en que otros te perciben. El significado de esta prueba va más allá del puntaje, el puntaje es importante para jerarquizar los tipos de miedo.

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La gran mayoría de veces que no hacemos algo se debe al miedo. Cuando no hablas a esa mujer que te gusta, cuando no aceptas darle un giro a tu vida, cuando prefieres lo “malo” conocido por lo bueno por conocer, cuando sientes que te falta esa motivación y simplemente no luchas. Ese enemigo presente es el miedo. Y mi deseo es que puedas combatirlo. El grado de miedo que sientes en tu vida es directamente proporcional a las oportunidades que dejas pasar. No me centraré en las ventajas para la sobrevivencia del miedo, y cómo te puede ayudar, sino que revisaremos de dónde procede, cuál es su origen y cómo puedes enfrentarlo.

Desde ya te digo que el miedo es el principal enemigo de tu éxito, de la posibilidad de que te conviertas en la mejor versión de ti mismo.

Hoy te hablaré de cinco estilos de miedo, los cuales no son mutuamente excluyentes entre sí. Estos miedos comparten raíces comunes. La mayoría de las personas tienen la tendencia a tener un estilo predominante que tiene influencia en su físico, en sus emociones, en su salud, en sus mentes y creencias. Estos cinco estilos no son criterios psicológicos, o diagnósticos, son patrones que he identificado en mi experiencia profesional y personal, y que se convierten en estilos de vida, en formas de afrontar la vida. Uno de los primeros pasos para vencer tus miedos es saber en qué situaciones se te disparan. Así que comencemos a estudiarlos:

1. Timidez: Las personas con este estilo de miedo tiende a exhibir comportamientos pasivos, inhibidos, restringidos. Constantemente se están repitiendo a sí mismos: “no me siento seguro haciendo eso/con esas personas/siendo yo mismo”. Este miedo tiende a manifestarse con:

*Una mente tímida: es decir, poca agilidad para pensar en cosas innovadoras, verdaderamente creativas, su pensamiento va a la fija, a donde ha acertado en el pasado, a no tomar riesgo.

*Una voz callada: no afirman sus derechos, siempre se preguntan si lo que van a decir es apropiado a no, temen la desaprobación, o ser bichos raros, temen decir algo que no será comprendido o entendido. Por ello prefieren callar.

*Acciones restringidas: Poca iniciativa a tomar riesgos, a hacer acciones físicas, prefieren hacer cosas sin que ello implique gran movimiento. Físicamente toman pocos riesgos, no les gusta la aventura, tampoco exhibirse mucho. Pueden ser atractivos(as) pero no lo mostrarán. Cierta inseguridad se manifiesta en su cuerpo.

*Corporalidad quieta: derivada de lo anterior, sus movimientos son cortos, sus colores son oscuros, se visten con mucha ropa, se cubren demasiado, sus movimientos y gestos no son libres, no hay espontaneidad. Fácilmente pasan desapercibidos.

*Relaciones sociales reservadas: pocos amigos, pocas relaciones, pocos eventos sociales. Temen los encuentros cercanos, no les gustan las personas demasiado cercanas, se toman demasiado tiempo para mostrar quienes son, tienen miedo al juicio, a que los otros se decepcionen. Dejan pasar relaciones, las evitan y siempre se dan las mismas justificaciones. Y lo peor es que sienten miedo de siquiera intentar hacer algo por dejar de estar solos.

2. Hipervigilancia: Este estilo de miedo se manifiesta como nerviosismo, agitación, respuestas sobre cargadas y tendencia a los extremos. Básicamente pueden definirse con frases del estilo: “me siento tensionado y preocupado por muchas cosas.” Este estilo de personalidad expresa el miedo a través de las siguientes formas:

*Una mente alarmada: Siempre preocupada, ansiosa por cosas que ni siquiera sabe que existen pero las siente. Es una mente que siempre piensa en problemas, en inconvenientes, en excepciones, en que la felicidad no dura, en que si algo bueno pasa vienen desgracias detrás. Son bastante paranoicos.

*Una voz histérica: hacen reclamos, su preocupación a menudo es desmedida.

*Acciones agitadas: impulsivos cuando actúan, y muchas veces tienen que arrepentirse por no haber pensado dos veces lo que hacen. Incluso para no pensar tanto deciden hacer muchísimas cosas sin tener descanso.

*Cuerpo hiperactivo: Se mueven mucho, no pueden evitar moverse, mueven las piernas, tienen tics con alguna parte de su cuerpo. Simplemente no pueden quedarse quietos.

*Relaciones frenéticas: Viven a mil por hora, y tienen muchos amigos hoy, y mañana otros pero diferentes, demasiado intensos en sus relaciones y tienden a agotarlas demasiado rápido. Otra tendencia es que son demasiado sobre protectores y celosos con sus relaciones. El miedo clave es el miedo a perder.

3. Complacencia: Las personas que son complacientes son dependientes, dubitativas, se van a medias tintas, indecisos, son fácilmente intimidantes. Su frase característica sería del tipo “me devastaría que no fuera aprobado.” El miedo se expresa de la siguiente manera:

*Mente insegura: Llena de dudas, no creen en su propio criterio.

*Voz dubitativa: suave, delgada, insegura, fina, no hablan con un tono fuerte y decidido.

*Ceden el paso frecuentemente: No se encargan de las cosas y las dejan a otros, perdiendo oportunidades, y dejando de mostrar liderazgo.

*Cuerpo precavido: muy en la línea de los tímidos.

*Relaciones diferenciales: tienden a ser codependientes, lo cual hace que las personas con poder fácilmente los manipulen.

4. Machismo: El Macho es una persona rígida y combativa por fuera, mientras que por dentro es inseguro. La mejor metáfora que se me ocurre para describirlo es el Cobarde León en el Mago de Oz, que presume ser intimidante, confiado, egocéntrico cuando está frente a otros, pero por dentro está temblando de miedo e inseguridad. Su frase típica sería: “no le mostraré a nadie, ni a mí mismo, que tengo miedo.” Su miedo se manifiesta así:

*Mente inflexible: Apegado a ideas, dogmático, imponente, sectario, incluso humilla a otros.

*Voz imponente: Intenta debilitar a los demás con su voz fuerte y dura, pero esa es solo la máscara de un ser interior miedosito.

*Acciones contestatarias: Le gusta oponerse a lo que los demás dicen, simplemente por llamar la atención, en el fondo no tiene criterio y lo sabe.

*Exterior duro: Tiene una forma externa de mostrar dureza, tatuajes, musculatura, agresividad en la forma de vestir, botas imponentes, ropa estilo militar.

*Relaciones estrictas: Es fundamentalista, radical en sus relaciones, en apariencia un macho alfa pero es un omega vestido de alfa. Trabajan en una reputación de “hombres duros”, pero no es sino una exhibición una obra de teatro. Fácilmente identificables con un poco de conocimiento.

5. El controlador: Compulsivo, crítico, sermoneador, cansón, estricto. Como si dijera: “me vuelve loco si las cosas no se hacen como deben ser”. Mantiene un estricto sentido de orden, detesta las sorpresas, le encanta lo predecible pues con esto puede reducir el miedo. Sus rasgos de miedo son:

*Mente crítica: son demasiado observadores y detallistas y no perdonan una, simplemente por miedo a fallar y equivocarse.

*Voz demandante: Son el jefe perfecto, piden cosas, son imponentes y nunca dejan a los demás ser autónomos, constantemente necesitan estar vigilándolos por la inmensa ansiedad que les genera dejarlos que hagan su propia voluntad.

*Gestos intensos: Hiperactivos en sus movimientos, no se pueden estar quietos, intensamente ansiosos.

*Relaciones de dominancia: necesitan estar arriba en todas sus relaciones, son controladores con familia, amigos, parejas.

Espero que hayas podido encontrar tu reflejo en las descripciones planteadas. La lucha contra el miedo es un camino largo, a su vez lleno de temores y pruebas, y es necesario vencerlos a todos para ver que al final de lo único que te estabas perdiendo era ni más ni menos que de una vida plena.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

viernes, 8 de abril de 2011

Encuesta La Estrategia de la Seducción


Apreciados lectores

Mi objetivo en la vida es contribuir a que las personas tengan una mejor calidad de vida. Mi propósito es lograr que las personas, mis lectores y clientes, tengan bienestar, éxito y realización personal a través de relaciones emocionalmente libres, plenas y placenteras.

En el día de hoy les quiero pedir su colaboración y ayuda para el blog. He diseñado una corta encuesta con 21 preguntas sobre el tema de la seducción. Sus respuestas serán para mí muy valiosas y me permitirán contribuir de forma más personal y efectiva a sus vidas, así como estudiar diferentes fenómenos a partir de la experiencia de los lectores y lectoras del blog. También he pensado que mientras la contestas puedas reflexionar sobre tus propios conceptos, imaginarios, creencias y relaciones, de tal forma que sea un ejercicio productivo para tí.

En la encuesta no solicito nombres, pues mi objetivo es garantizar la confidencialidad de los datos. Les pido que sean lo más extensos y detallados en sus respuestas. La encuesta estará abierta desde hoy viernes 8 de Abril hasta el próximo jueves 14 de Abril.

Independientemente de si eres un lector o una lectora tu opinión es fundamental para mí.

Les agradezco por su tiempo y por contribuir a que los contenidos del blog mejoren y que mi labor alcance a más personas.

Pulsa aquí para contestar la encuesta

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!