miércoles, 29 de febrero de 2012

La confianza Parte 1: ¿Qué entendemos por confianza?



Por todos lados nos dicen que para seducir y para tener éxito nos dicen que tenemos que tener confianza, y que debemos hablar con confianza, y que las mujeres desean tener a su lado hombres con una gran confianza. De muchas formas se nos indica que debemos poseer esta cualidad. Pero en últimas, ¿qué  carajos es la confianza? ¿Cómo se adquiere? ¿En qué consiste? Es fácil decir que alguien necesita ser más confiado, pero qué implica esto.

Voy a hablar del tema detenidamente a lo largo de una serie de escritos y también voy a proponer algunos ejercicios con los cuales podremos acercarnos a que el concepto de confianza que tanto anhelamos, para ello trabajaré con herramientas de PNL que nos ayudarán a instaurar las creencias e instalar los cambios que necesitamos. La ventaja de la PNL es que nos ayuda a configurar un modelo desde el cual podemos adoptar un marco mental, emocional y conductual de confianza y nos proporciona herramientas prácticas, más allá de la teoría, para crecer como personas.

Hoy me dedicaré a introducir el concepto de la confianza, para que más adelante nos pongamos manos a la obra a evaluar nuestro nivel y aplicar los cambios que necesitamos.

¿Qué es lo que ocurre cuando no hay confianza? Nos desequilibramos, perdemos nuestro centro de contacto con nuestras emociones y nuestra razón, no podemos generar energía y mucho menos proyectarla hacia los otros, de tal manera que nos veamos como líderes, mucho menos como personas atractivas o carismáticos. Estamos en un estado de eterna duda personal. La falta de confianza provoca que no nos entreguemos a lo que deseamos, y en últimas a que no vivamos cómodos con nosotros mismos, es más, vivimos en un estado de inconformidad, como si quisiéramos ser otra persona, como si fuéramos inadecuados.

La confianza sin embargo nos reporta una serie de beneficios, por los cuales resulta apasionante sumergirse en el trabajo de cultivarla, adquirirla si no la tenemos, y mejorarla si aún no estamos satisfechos con el grado o nivel que tenemos. ¿Cuáles son algunos de estos beneficios? Nombraré sólo algunos de los más evidentes:

*Ser la mejor versión de uno mismo en lugar de intentar complacer a otros.
*No simular que estás de acuerdo con otros cuando en realidad tienes tus reservas.
*Enfrentarte a los retos y no evadirlos o aplazarlos.
*No sentirte fuera de lugar, o inapropiado, o inconveniente.
*No preocuparse por quedar mal.
*No simular que se las sabe todas.
*Ser más inquisitivo, hacer más preguntas, no ser un aprendiz pasivo
*Sabrás tomarte las cosas menos en serio
*Serás más dado a comportarte con optimismo
*Mejorarás tu salud mental y emocional, de tal manera que tendrás menos somatizaciones, más defensas, enfermarás menos
*Mayor capacidad de recuperación ante una derrota o un fracaso
*Sabrás deselvolverte mejor ante los errores propios y los ajenos
*Dejarás de intentar aparentar ser perfecto
*Te comprometerás en lo que te gusta y apasiona sin reservas
*Dejarás de ser dogmático, ya no tendrás ínfulas de emperador o dictador

El grado de confianza no te afecta solo a ti, sino que influye en la forma en que piensan, sienten y actúan otras personas, incluso puede hacer que las personas cambien la forma en que hacen las cosas. Por ejemplo, una mujer extrovertida y conversadora ante un hombre inseguro puede volverse introvertida y callada al no saber cómo lidiar con la falta de confianza del hombre.

Al hablar de confianza tenemos que tener un poco a tierra y ser realistas en nuestras expectativas sobre la confianza. Ser confiado no te hace un super man, un semidios o una persona de otro mundo. Partiré del presupuesto de que nadie es seguro de sí mismo en todo contexto, de hecho, hay situaciones en las cuales podemos perder la confianza en nuestro desempeño, generalmente en contextos que no dominamos. Este presupuesto nos quita la idea del super hombre que es cien por ciento confiado en absolutamente todos los contextos posibles, a toda hora, con todos. Alguna persona, muy confiada puede sentirse un poco intimidada para bailar tango, o visitando otro país en un idioma que no conoce, o haciendo un trabajo para el cual no tiene mucha experiencia, etc. Puedes ver a muchas personas famosas ponerse nerviosas o a la defensiva en ciertos contextos, o a muchos empresarios exitosos tensionarse un poco en contextos donde su poder económico no les ayuda mucho.

Todos tenemos momentos de más o menos confianza, a veces más intensa, a veces más apocada. En ciertos contextos podemos no estar tan seguros de  nuestro desempeño, quizá alguien es excelente futbolista, pero no muy bueno para el tenis o el ciclismo.

La confianza es un sentimiento y también una forma de pensar. Es decir, es una emoción y también es una forma de razonar, de comprender el mundo y comprenderte a ti mismo. Lo que pienses de la realidad afecta la forma en que sientes sobre ella. Si piensas que un perro puede atacarte  y morderte sentirás miedo al verlos y te alejarás de ellos. Para trabajar en la confianza es necesario trabajar tanto en los pensamientos como en los sentimientos, de tal manera que lo que pienses de ti mismo va a  influir en lo que te crees capaz e incapaz de hacer, por lo tanto una de las primeras cosas que aprenderás será a observar detenidamente tus pensamientos, en particular tus diálogos interiores ¿te motivas y analizas de forma realista, o te criticas, menosprecias y censura? ¿Qué tono de voz empleas? ¿Ese tono es motivador o es más bien angustioso o desesperado?

La confianza puede mejorar tu capacidad de manejar lo inesperado, sin embargo la confianza nada tiene que ver con convertirte en una persona controladora, pues no es posible estar al control de todo cuanto sucede, siempre habrán sorpresas que motivan tu capacidad de improvisar y adaptarte. La auténtica confianza no hace necesario que intentes controlar el mundo ni a los demás. La confianza se encuentra en un grado de fluctuación constante, por lo cual es importante saber qué es lo que provoca la fluctuación, puede ser el miedo a lo desconocido, el atractivo de una mujer, un grupo social extrovertido, un ambiente animado, un jefe que resulta intimidante.

Otra forma de entender la confianza es sabiendo que no se manifiesta de una sola forma, sino que tiene diferentes ámbitos  y dominios. En realidad existen diferentes niveles de confianza, y en este sentido es importante saber qué tipo de confianza tenemos ya y cuál nivel es necesario escalar y aprender a manejar, conocer cuál es el nivel que necesitamos. Por ejemplo, alguien puede sentirse muy confiado en sus conocimientos académicos, puede ser un excelente ingeniero al que ningún problema le queda grande, sin embargo con las mujeres puede perder toda la confianza. O puedes confiar en alguien para que maneje tu carro pero no lo harías para prestarle dinero.

Como puedes ver la confianza se cincunscribe a contextos específicos, puedes confiar en que una mujer te será fiel a tu lado,  pero quizá desconfíes si va a una fiesta sola con otras personas. Puedes tener confianza al abordar a una mujer en el día, en tu trabajo, en tu universidad, pero en la noche, en una discoteca te puedes sentir intimidado. Te sientes confiado cuando notas que una mujer gusta de ti, pero cuando tomas la iniciativa te sientes vacilante.

Viendo la timidez desde la óptica de la confianza (ojo que hablo de timidez y no de introversión) podemos comprenderla como una forma de falta de confianza, si alguien no tiene confianza en si mismo, por ejemplo en contextos sociales, por ello intentará protegerse de diversas maneras, por ejemplo, no hablar mucho, tener un lenguaje corporal cerrado, lo cual provocará que te autoimpongas muchas inhibiciones, como relacionarte con otros, hacer un comentario que piensas que es genial pero que temes sea desaprobado. Una vez tenía un cliente que no era capaz de decir que la comida que le servían estaba siempre fría y lo odiaba.

El marco de confianza deseable es la confianza natural, no el exceso de confianza que resulta en personas desbordadas, temerarias y que disimulan una tremenda inseguridad fingiendo ser machos alfa. En el próximo post de esta serie explicaré los niveles de confianza y cómo podemos empezar a evaluarlos para conocer nuestro nivel actual de confianza y proyectar el grado que deseamos.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

miércoles, 22 de febrero de 2012

La esencia de la masculinidad Parte 3: La paradoja de la inseguridad y los desafíos



Hoy vamos a continuar con nuestra reflexión acerca de la masculinidad, y lo voy a hacer acercándome al concepto de “desafío” dentro de la esencia del hombre. Para profundizar en estas ideas les recomiendo leer algunos textos “Rey, Guerrero, Mago, Amante: redescubriendo los arquetipos de la masculinidad madura” de Robert Moore y Douglas Gillete, “Juan de Hierro: Un libro sobre hombres” de Robert Bly, “El Hombre Interior” de Herb Golberg, “El mito de la masculinidad” de Joseph Pleck y para este post especialmente “Encontrando a nuestros padres, encontrándonos a nosotros mismos” de Samuel Sherson. También recomiendo el blog en inglés "The art of manliness" que tiene muchas elementos interesantes para todo aquel interesado en comprender la masculinidad. 

Para iniciar es importante citar un dato impresionante:

Sólo un 33% de nuestros ancestros eran hombres.

Nosotros tenemos más del doble de ancestros mujeres que hombres. Y esto es un cálculo conservador. Uno fácil y erróneamente asumiría que tiene ancestros hombres y mujeres igualmente repartidos, un 50/50, pues no es así. De todas las personas que alcanzaron la adultez en épocas prehistóricas un 80% de las mujeres se reproducían, mientras que solamente un 40% de los hombres lograban tener descendencia.  Las mujeres que tenían descendencia eran el doble que los varones, de hecho, la mayoría de los hombres que vivieron no tuvieron hijos, no dejaron trazos genéticos de su existencia. Este hecho significativo explica muchas cosas de cómo los hombres actúan  y cómo piensan.

En la reproducción descansa toda la teoría evolutiva que explica la forma en que las especies han aparecido y se han perpetuado, así como las especies que han desaparecido. Entre más descendientes tenga una especie mucho mejor. Cuando hablamos de seres humanos nos enfrentamos a un hecho: las mujeres sólo pueden quedar embarazadas una vez por un solo hombre, los hombres pueden tener descendencia con cuantas mujeres les apetezca, pueden dejar embarazadas a múltiples mujeres. Por esta razón para las mujeres resulta ser más riesgoso un embarazo, puesto que tienen que invertir en principio nueve meses para dar a luz, el hombre puede huir y seguir embarazando mujeres.

En épocas primitivas, antes de que la cultura y la religión nos convirtieran a la fuerza en monógamos, las oportunidades de que una mujer se convirtiera en madre eran muy altas, no tenían que esforzarse mucho para ser encontradas deseables, el mayor reto para las mujeres recaía en obtener un padre que se hiciera cargo responsablemente de sus crías y de ella misma. Buscaban varones que les dieran comida, provisión y buenos genes.

De otra parte, las oportunidades de los varones de convertirse en padres eran diferentes. Los machos alfa de la tribu acaparaban la mayoría de las mujeres disponibles, pues transmitían rasgos de salud, fortaleza y alto estatus, dejando a los demás las sobras, generalmente mujeres embarazadas que no podían procrear.

El interés masculino entonces estaba fijado en ser mejores, más fuertes, levantar su estatus y mejorar sus oportunidades para reproducirse. Por su parte, las mujeres podían tener por seguro que al menos tendrían un hijo, por lo cual no corrían mayores riesgos ni tenían mucho que perder. Para un hombre si era razonable tomar riesgos  con el propósito de ganar gloria, honor y elevarse sobre sus rivales. Si este varón no hacía nada, se quedaba ocioso, sus opciones de tener hijos eran escasas. Si se arriesgaba en una aventura riesgosa podía fallar, o incluso morir, pero podría ganar la oportunidad de convertirse en padre de 50 o 100 hijos. 

Ahora bien, la forma de convertirse en hombres y mujeres, es decir, de pasar de ser niños y niñas a ser adultos, eran diferentes. Los hombres realizaban ritos de paso, que consistían en ceremonias y pruebas tradicionales que simbólicamente representaban que la masculinidad era un reto y era algo que era necesario cuidar, hacer respetar y defender. En pocas palabras, la masculinidad es una responsabilidad y, de alguna forma, un llamado a hacer algo con ella.

Las mujeres por su parte tenían su estatus de adultez por la maduración biológica, la llegada del periodo menstrual. El hombre tenía la obligación de probarse a sí mismo que merecían a una mujer y jugarse su estatus entre los demás. Se era hombre cuando te ganabas el respeto y o hasta que no hacías algo que lo demostrara. Esto implica algo muy interesante, y es que ser hombre no era un estatus fijo o estable, era inseguro, por cuanto se debía superar pruebas La misión era conquistar ganar estatus, obtener, lograr, luchar, buscar…

Mientras que la inseguridad sobre la masculinidad puede ser vista  como algo negativo, quizás alto tonto, es de ha sido fundamental para salud de la cultura y la sociedad, incluso para su progreso. La inseguridad ha movido a hombres de todas las épocas y lugares a no desanimarse por los retos y a motivarse a cumplir y lograr cosas mayores y luchar por la grandeza. Los hombres ancestrales no solo eran cómodos consumidores sino que tenían que probar su masculinidad produciendo y aportando: fuego, tecnología, hogares, defensa frente a animales y enemigos, etc.

Los hombres que decidieron probarse a sí mismos, que aceptaron el reto, que se arriesgaron a crear y hacer grandes cosas y aquellos que tuvieron la inteligencia  y la valentía para volverse exitosos fueron aquellos que se convirtieron en padres de hijos y pudieron pasar sus genes a siguientes generaciones. Aquellos que no tomaron el riesgo, o quienes no probaron que eran exitosos, murieron jóvenes y no pudieron transmitir sus genes. Esto muestra que efectivamente como diría la selección natural descendemos de los más fuertes.

Si esto es así, si descendemos de los más fuertes, los más rápidos, los más inteligentes, los más valientes hombres del pasado y tenemos en nuestros genes su legado, la motivación para la grandeza y la lucha, ¿qué nos está detenimiento? ¿Cuáles son los obstáculos para aceptar el reto?

La historia nos muestra que no todos los hombres aceptaron el llamado a la grandeza, los libros están llenos de valientes pero también de cobardes. Muchos prefirieron una vida segura y cómoda. Hoy día no tenemos que cazar para buscar la comida, no tenemos que proteger la tribu de enemigos o predadores naturales, no tenemos una guerra a la cual nos envíen a combatir. Por otra parte una sociedad que ofrece todo, que genera comodidad y que está basada en el consumo y el hedonismo fomenta conformistas y mediocres.

Cuando persigues un reto, un desafío, fallarás muchas veces, pero el valor real se encuentra en hallar la motivación para continuar. Si alcanzas la meta como si no la consigues, lograrás aumentar tu fortaleza, tu enfoque, tu virtud y tu satisfacción personal, al estilo de la forma en que los hombres ancestrales se ganaban su título de hombre.

La mayoría de los hombres hoy en día no desean tener 100 hijos, como los hombres ancestrales. Algunos ni siquiera desean tener un hijo. Hoy día la naturaleza no discrimina entre el impulso por procrear y el impulso de tener sexo. Sin embargo nuestro nuestro impulso primario, ese que ha orientado a nuestros ancestros, no puede ser negado, ni dejado sin satisfacer.

El gran reto para nosotros como hombres en la época actual es motivarnos a nosotros mismos para lograr asumir pequeños retos  en una era de relativa paz y prosperidad, para estar listos a enfrentar los grandes retos de la vida. Cuando los grandes retos de la antigüedad escasean es necesario motivarnos para utilizar cada parte del potencial para generar cambios profundos a nivel interior y exterior.

Los retos que puedes asumir para vivir más plenamente tu masculinidad están en la dimensión emocional, mental, física y social. Daré algunos ejemplos simplemente como guía de las cosas que puedes empezar a vivir como pequeños retos para enfrentarte, posteriormente, a los más grandes y desafiantes:

Retos mentales:

*Si estudias profundiza en tus asignaturas hasta manejarlas, no dejarte vencer por la creencia de que no puedes hacer algo, o inventar excusas orientadas a los otros.
*Leer libros y artículos que reten tu mente, no optes por lo fácil o simple.
*Busca la meditación para aprender a enfocarte, mejorar tu atención y centrarte en ti mismo (tema que trataré luego).

Retos espirituales y morales:

*Empieza a meditar o a trabajar en tu equilibrio y centramiento personal.
*Contribuye en algo a la sociedad, a las personas menos favorecidas o con menos oportunidades.
*No compres solo basado en el deseo, sino cuando verdaderamente necesites algo.

Retos físicos:

*Ingresa a un gimnasio e inicia una rutina de ejercicios y cuidado propio.
*Si puedes busca acercarte a la naturaleza para hacer deporte.
*Con el mismo pretexto del deporte intégrate a un grupo social que lo practique.

Retos emocionales y sociales:

*Inicia conversaciones con las personas, así sientas miedo o inseguridad
*Viaja a un lugar al cual no habías ido
*Aplica la seducción con cuantas mujeres encuentres y que te resulten atractivas
*Deja de buscar la aprobación de otros para hacer las cosas

Son sólo ideas. Ahora manos a la obra.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

jueves, 16 de febrero de 2012

Naxos Invita Episodio 2: Ross Jeffries


Hola a todos! El día de ayer tuve la oportunidad de entrevistar al gran Ross Jeffries. La entrevista la hice a través de Skype. Les dejo el audio preliminar, sin edición, y aún sin traducción para los que puedan entender el inglés. Luego les subiré el audio traducido y el video original.


Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

martes, 14 de febrero de 2012

E-Book: Patrones de Persuasión

Hola a todos!

He lanzado mi primer e-book sobre Patrones de Persuasión. Éste E-book compendia la serie "50 patrones de lenguaje persuasivo" que realicé en mi página de Facebook. Fueron 6 meses de publicar los patrones para que tengas una comunicación más influyente. El E-book es gratuito por cuanto lo que hice fue compendiar la información y agregarle unos post que hablan sobre el lenguaje persuasivo, la PNL y la hipnosis conversacional. Está en formato PDF, y es mi regalo para que logres comunicarte de forma más efectiva, ya sea para seducción, para obtener un nuevo trabajo, para lo que desees.

El E-book está compuesto por unas lecciones introductorias y 50 patrones divididos en Principios de Persuasión (8) y Patrones de Persuasión (42).

El E-Book lo pueden descargar desde esta dirección (y de paso pueden conocer mi página corporativa)

Link Descarga

Que lo disfrutes!

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

jueves, 9 de febrero de 2012

Segunda Temporada de Juegos de Seducción: Episodio 2.1 Arquetipos


Hoy iniciamos nuestra segunda temporada del programa juegos de seducción radio. Hoy estoy con 2 invitados de primer nivel: Juan Carlos López y Alexander Díaz hablando de mitos, arquetipos y seducción. Una hora de sólida información. El audio de este episodio está un poco bajo, te recomiendo escucharlo con audífonos. 

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!



domingo, 5 de febrero de 2012

La revolución silenciosa de los introvertidos


Hoy he querido traerles un artículo muy interesante que leí en la revista más importante de análisis en mi país, y es una reseña de un nuevo libro dedicado a reflexionar sobre la introversión. Muchos de los lectores tienen esta condición, yo mismo soy de naturaleza introvertida y fui muy tímido,  y para nosotros las habilidades sociales no son algo ya dado como para otras personas. Pienso que reflexionar sobre la introversión y la timidez implica aceptarse como se es, no maldecir o renegar de la condición, sino trabajar para avanzar e incluso sacar provecho y ventaja de lo que tenemos.
“A los introvertidos siempre se les pide que cambien, que no piensen tanto y más bien actúen, que hablen duro, que salgan más a fiestas, pues su forma de ser resulta un obstáculo para triunfar en la vida. Pero según un nuevo libro titulado Quiet (Callado), escrito por Susan Cain, ese podría ser un gran error. En su texto, Cain, una abogada introvertida que se dedicó a este tema, defiende ese temperamento con argumentos científicos. Dice que, pese a que la sociedad premia a los individuos que hablan primero, con voz recia, y cautivan a los demás con su carisma, sin los retraídos el mundo habría perdido las grandes ideas de, por ejemplo, Albert Einstein, Bill Gates, Marcel Proust, Charles Darwin y J.K Rowling, entre muchos otros.
“Los introvertidos son a los extrovertidos lo que las mujeres eran a los hombres en los años cincuenta: ciudadanos de segunda clase, aunque con mucho talento”, dice Cain. Para la autora, esa actitud nace de la ignorancia. Muchos los ven equivocadamente como antisociales que odian a sus semejantes. Lo hacen porque las personas calladas e introspectivas prefieren los ambientes poco estimulantes, no solo en términos de gente sino también de luminosidad, ruido y acción. Pero no son necesariamente tímidas, pues lo que ellas temen es ser desaprobadas. De esta forma, se puede ser introvertido pero no tímido, como Bill Gates, quien a pesar de ser callado y retraído, no tiene problema en hablar frente a un auditorio repleto de personas. 


Las investigaciones señalan que ser introvertido está en los genes y hace parte del temperamento, los rasgos de la personalidad detectables desde la primera infancia. En uno de los estudios consultados por Cain, los investigadores observaron 500 bebés de cuatro meses de edad. Para el experimento los niños fueron expuestos al sonido de voces, a móviles de colores y a olores fuertes. El profesor Jerome Kagan, director del trabajo, notó que el 20 por ciento movían las manos y piernas ante los estímulos, y por ello los llamó ‘altamente reactivos’. En seguimientos a los dos, cuatro, siete y 11 años, Kagan observó que esos mismos niños se fueron convirtiendo en individuos serios y reposados, a diferencia de los demás, que con el tiempo fueron necesitando de mucho más estímulo para dar lo mejor de sí. 


Lo interesante de este trabajo fue ver que la alta sensibilidad de estos niños nada tiene que ver con la gente sino con el ambiente que los rodea y con sus preferencias por ciertos niveles de estimulación. Por esa forma de ser, Kagan dice que los introvertidos tienen una capacidad mayor de observar a la gente y las cosas, piensan mucho antes de actuar y son complejos emocionalmente, todo lo cual es subvalorado hoy en día.


Y lo es porque la sociedad actual, según la autora, está fascinada con el ideal de extroversión que se empezó a gestar en 1920, cuando aparecieron las grandes empresas. Antes se le rendía culto al carácter, donde lo importante era ser disciplinado y honrado tanto en privado como en público. Pero el culto a la personalidad, que valora más cómo otros perciben al individuo, dio paso al ideal de extroversión que ensalza a los habladores, divertidos, fiesteros, carismáticos, y cataloga como enfermos o problemáticos a los introspectivos. Como sociedad, dice Cain, se prefiere la acción a la contemplación, el riesgo a la prudencia, la certeza a la duda. De hecho, quienes hablan rápidamente son catalogados como más competentes e inteligentes que los lentos.


Hoy, señala la autora, los colegios y las compañías están hechas para extrovertidos, quienes se sienten cómodos siendo el centro de atención, y poco se tiene en cuenta la necesidad de los introvertidos de estar a solas y permanecer callados. En el aula de clase, por ejemplo, desde muy pequeños se fomenta en los niños el trabajo en grupo, pues se cree que se aprende mejor así. Cain escribe que se ha llegado a tal extremo que en un colegio leyó un cartel con la nota: “no se le puede pedir ayuda al profesor a menos que todo el grupo tenga la misma pregunta”.


En su recorrido por el Harvard Business School, una de las escuelas de negocios más prestigiosas que forma líderes mundiales, Cain encontró que allí no solo prefieren aceptar a los extrovertidos sino que promueven este estilo de personalidad a través del trabajo en grupo, de su capacidad de oratoria y sus habilidades sociales. Y en la iglesia evangelista de Saddleback, en California, se asombró al ver que a los pastores se les exige ahora más tiempo en actividades gregarias que en las contemplativas. 


Las compañías promueven más a los extrovertidos a cargos de liderazgo, aunque recientes estudios hechos por Adam Grant, del Wharton School de la Universidad de Pensilvania, han revelado que los introvertidos muchas veces generan mejores resultados y son más exitosos al dirigir, pues tienden a escuchar las ideas en lugar de tratar de poner su sello propio. Esto se debe a que están motivados por la ilusión de ver cumplida una meta en el largo plazo y menos por su ego.


Cain observó además que las oficinas están diseñadas al estilo ‘plan abierto’, sin paredes y con poca privacidad, lo que ha demostrado ser un impedimento para la creatividad. Aunque se cree que la productividad viene del grupo, la verdad es que la soledad y la posibilidad de enfocarse son necesarias para generar nuevas ideas. De hecho, el concepto de brainstorming, o ‘lluvia de ideas’, aún muy popular en las empresas, está mandado a recoger pues se ha confirmado que es la peor manera de propiciar nuevos conceptos. Esto sucede porque cuando la gente trabaja así tiende a callar lo que piensa y prefiere alinearse con la primera idea que se expone, que no necesariamente es la mejor. 


Steve Wozniak, cofundador de Apple, le reveló a Cain que “los inventores que he conocido son como yo, tímidos que viven en sus cabezas. Son como artistas. De hecho, los mejores de ellos lo son. Y los artistas piensan mejor solos… no en comités, ni en grupo”. 

Esa cultura imperante ha llevado a que los introvertidos crean que hay algo malo en ellos y traten de cambiar, lo que lleva a perder mucho talento y energía, pues ellos mismos no saben cómo pasar el tiempo. “Terminan yendo a fiestas cuando en realidad preferirían estar en casa leyendo, estudiando, meditando, pensando, inventando”, dice la autora. La gran mayoría desarrolla personalidades extrovertidas para lograr las metas anheladas, pero todos ellos saben que en algún momento del día se tienen que quitar la máscara. Muchos toman un tiempo a solas o se desquitan el fin de semana cuando se sumergen en una buena lectura. 


Cain asegura que su libro no critica a los extrovertidos, sino defiende los dos estilos de ver el mundo pues, según teorías de la evolución, la naturaleza los creó para tener estrategias diferentes para asegurar la supervivencia de la especie. Una consiste en mirar antes de actuar y la otra en hacerlo impulsivamente. Ambas funcionan en diferentes contextos y, como le dijo un biólogo a Cain, no hay uno mejor que otro. Lo que sí critica es el ideal extrovertido como norma, porque nunca ha sido bueno organizar una sociedad que le quita su esencia y energía a la mitad de la población. “Eso ya lo descubrimos con la discriminación de las mujeres hace muchas décadas y es hora de darse cuenta de esto con los introvertidos”.

El artículo pueden encontrarlo acá, y el libro está disponible en inglés vía Amazon acá, en lo personal ya lo conseguí y lo leeré para compartirles lo que pueda ser de ayuda.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!