miércoles, 28 de marzo de 2012

La confianza Parte 6: El optimismo



Hoy continuo con la serie sobre la confianza, que sé que ha tenido y tendrá un profundo impacto en la forma en que te relacionas contigo mismo, en la forma en que te miras y te aceptas. Particularmente quiero tomar cuatro comportamientos que llevan a desarrollar confianza, que la manifiestan y que son comportamientos internos que debes propiciar, a la vez que muestras externas para los demás de que están delante de alguien que tiene confianza. Hoy trataré el primer comportamiento: el optimismo.

Ya decía Helen Keller que "Ningún pesimista ha descubierto jamás el secreto de las estrellas, ni se ha aventurado por tierras inexploradas, ni ha abierto puerta alguna al espíritu humano". El psicólogo Martin Seligman indica que el optimismo no procede tanto de frases o imágenes positivas de una victoria imaginada, sino de la forma en que piensan las personas.

El optimismo es definido por Seligman como "optimismo explicativo", según el cuál todos tenemos nuestro propio estilo explicativo, esto es, una forma de pensar sobre las causas de las cosas que nos ocurren en la vida. Este estilo explicativo se desarrolla en la temprana infancia, y a menos que se intervenga de forma intencional, es un estilo que nos acompaña toda la vida. Es como unas gafas que te pones para ver la realidad, y a la cual te acostumbras a explicar por qué nos suceden las cosas, tanto las buenas como las malas.

El optimismo se aleja de la conducta maniaca tipo Ned Flanders, o de parecer un idiota sonriendo por too y a todos, un blandito que siempre está feliz, que ve todo lo ve color de rosa, con un criterio demasiado cariñoso y suave frente a la vida, que reacciona con cara de "buena gente" a todo. La persona optimista tiene carácter, se puede enojar frente a la dificultad, sabe que hay cosas en el mundo que no deberían funcionar de cierta manera, no está como un enfermo tratando de verle la cara bonita a las tragedias, o mostrándose como un osito cariñosito cada vez que hay dificultades, su capacidad clave, por el contrario, es tener carácter, energía y orientación para recuperarse.

De acuerdo a este autor existen tres dimensiones importantes a la hora de determinar cómo nos explicamos los sucesos, son los siguientes:

1. La permanencia: lo permanente frente a  lo pasajero: Responde a la pregunta de ¿cuánto va a durar lo que me está sucediendo o va a suceder? La persona que tiene un estilo explicativo pesimista da por supuesto que, cuando algo va mal, esta es "la norma", o lo usual, que siempre persistirá y siempre estará presente para afectar negativamente a su vida. Esto genera un inmenso sentimiento de impotencia, de que no puedes hacer nada para cambiar tu situación. Esto ha sido una de las cosas más frecuentes que veo con las personas que tienen un juego interno débil, sienten que su estado de malestar no cambiará, que será eterno y que no puede hacer nada.

Quien tiene un estilo explicativo optimista en cambio ve los problemas y las dificultades como pasajeras, se dice a sí mismo que aunque las cosas hayan ido mal esta vez, podrán ir mejor a la próxima. Puede asumir con flexibilidad situaciones límites y sobreponerse a ellas.

2. La omnipresencia: lo específico frente a lo global: Responde a la pregunta ¿qué amplitud tiene? Los pesimistas tienden a pensar que los sucesos indeseados tienen una explicación global del estilo de "siempre ocurre lo mismo", "siempre me rechazan", "siempre me ven como el mejor amigo", "siempre fracaso". Por esta misma razón suelen generalizar, diciendo cosas como por ejemplo "la gente siempre", "las cosas siempre", "las mujeres siempre", "los hombres siempre", incluso lo convierten todo en una catástrofe "las cosas sólo podrían ir peor, y resulta que han ido peor aún". A los optimistas tampoco les gusta el fracaso, pero lo ven como un caso especial, como una excepción a la regla, no como "la norma en su vida". Los optimistas atribuyen el fracaso a una causa concreta, por ejemplo "tomé una mala decisión pero aún puedo seguir tomando buenas decisiones", para el pesimista el fracaso se encuentra en sus genes, en su destino, casi como una tragedia griega.

Cuando las cosas le van bien al pesimista, consideran el éxito como algo muy específico y limitado a un determinado conjunto de habilidades y un contexto concreto (le gusté a esa mujer, pero porque estaba ebria). Para los optimistas los acontecimientos buenos y positivos son algo natural y de importancia global en su vida, que les sirve para saber que en el pasado triunfaron, luego entonces volverán a hacerlo.

3. La personalización: lo interior frente a lo exterior: Responde a la pregunta: ¿es a mí o a los demás? Se trata de a quién se culpa cuando las cosas van mal. Los pesimistas se culpan a sí mismos e interiorizan el problema; los optimistas tienden a culpar a los demás o a los sucesos que escapan a su control, de modo que exteriorizan la causa. Las personas que se culpan a sí mismas suelen tener un bajo nivel de confianza, mientras que quienes saben encontrar explicaciones  externas de por qué ha ido mal, generalmente se sienten más positivos consigo mismos y tienen niveles de confianza más altos.

La forma en que explique el significado de los contratiempos naturales que encontrarás en tu vida determinará el significado que tendrán para ti, y la forma en que te sientas contigo mismo. Recuerda que la confianza no es algo absoluto, así que ésto no implica que no vayas a tener sentimientos autocríticos, ni que jamás te vayas a sentir desanimado. Las explicaciones causales optimistas te dan fuerzas para actuar en la vida; en lugar de sentirte impotente, puedes hacer algo para que las cosas cambien.

El pesimismo tiene un costo muy grande, pues ante las cosas difíciles, los pesimistas sienten cierta inercia, no tienen la actitud de "nos caemos para levantarnos" que sí tienen los optimistas. Tienen dos peligros: su salud física, por la paralización del sistema inmunitario, y su salud mental, por la mayor susceptibilidad a la depresión.

Hablemos del diálogo interior que suele acompañar a los contratiempos y dificultades. Hay dos estrategias comunes: la distracción y la disputa. Los optimistas suelen abordar el diálogo interior negativo de modo muy distinto a los pesimistas, a veces se limitan a pensar en otra cosa, lo que implica que no se dedican a rumiar, a darle vueltas  al asunto una y otra vez para culpabilizarse. Sin embargo la estrategia más eficaz es la de empezar realmente a debatir con cualquier pensamiento que los limite, es decir, poner en entre dicho su propio diálogo interior. Veamos dos formas de ver una realidad:

Experiencia del pesimista.
Suceso activador: Recibes un rechazo de una mujer.
Creencia: Carezco de lo que se necesita para establecer una relación afectiva con las mujeres. Soy feo, inútil, poco atractivo y torpe.
Sentimiento consecuente: Duda de sí mismo, lleva a la ansiedad y a la depresión.

Experiencia del optimista.
Suceso activador: Recibes un rechazo de una mujer.
Creencia: He hecho lo que podía, no he estado tan mal, simplemente me dió una retroalimentación que no implica que haya algo mal en mí. Lo haré mejor a la próxima.
Sentimiento consecuente: Decepción, pero confianza en hacerlo mejor en otro intento.

Este modelo obedece al modelo ABC, que afirma que todos experimentamos prácticamente todos los días de nuestra vida los que pueden ser SUCESOS ACTIVADORES (A), triviales o de los que cambian la vida, que provocan pensamientos que se vuelven CREENCIAS (B de Beliefs) sobre ellos, sobre las circunstancias que nos rodean y sobre nuestro rol en ellos. Estas creencias desencadenan los SENTIMIENTOS CONSECUENTES (C).

Para superar las creencias inútiles debemos recurrir a la DISPUTA (D), que significa no aceptar este estilo explicativo pesimista. Al conseguir cuestionar las creencias inútiles, nos sentimos ENERGIZADOS (E), más optimistas sobre nuestra vida, con mayor confianza.

El optimismo se da en contextos, puede que seamos más optimistas en ciertas áreas de nuestra vida         que en otras. Revisa tu rueda del equilibrio de la confianza para ver en qué lugares sueles ser más optimista y en cuáles más pesimista.

Sea uno pesimista u optimista lo que haces es formar una idea del mundo y de cómo funciona. Desde la perspectiva de los Niveles Lógicos que ya vimos, tu estilo explicativo tiene unas profundas implicaciones. Configura tus creencias, éstas influyen sobre tu sentido del yo (Identidad), que afectará lo que pienses de tus destrezas y habilidades (Capacidades) para actuar (tu Conducta) y dónde y cuándo va a ser posible que actúes (el Entorno).

Recuerda que una creencia no es lo mismo que un hecho, lo cual significa que nunca es demasiado tarde para cambiar tus creencias y, aprender a ser más optimista.

El siguiente ejercicio te ayudará a construir optimismo:

Piensa en un suceso que te preocupe.

Parte 1: Describe brevemente por escrito:
1. El suceso activador (lo que haya desencadenado tu preocupación)
2. Lo que creas que es consecuencia de ese suceso (lo que te estás diciendo).
3. Tu sentimiento consecuente (cómo te sientes siempre como consecuencia de pensar en ese suceso).

Parte 2: Pregúntate lo siguiente:
4. ¿Cuánto va a durar ese tema?
5. ¿Cuán extendido está?
6. ¿Tiene que ver contigo, con los demás o ambos?
7. Mi diálogo y mi película interiores me ayudan o me perjudican?

Parte 3:
8. Haz los ajustes de submodalidad, que vimos en el anterior post, necesarios a tu diálogo y tu película interiores.
9. Con lo que te digas a tí mismo (diálogo interior), las películas que te proyectes en la mente y los sentimientos que uno y otras generen, empieza a crear unos futuros positivos alternativos que creas que puedan ser posibilidades a las que dirigir tus esfuerzos.

Por último te dejo con un video que a mí en lo personal me ha impactado bastante.





En el próximo post de la serie seguiré con un segundo comportamiento. La resiliencia y la perseverencia.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima! 

lunes, 26 de marzo de 2012

La esencia de la masculinidad Parte 6: La provisión



Se dice que un hombre debe ser un buen proveedor. Hemos escuchado esa frase antes, y nos recuerda que incluso en nuestra sociedad moderna, cuando alguien habla de que un hombre debe ser un buen proveedor lo que está queriendo decir es que debe tener un trabajo por el cual genere un buen ingreso.

La definición de ser un proveedor está bien instaurada en nuestra sociedad y en la psicología masculina, de hecho cuando un hombre pierde su trabajo se siente como su identidad masculina disminuyera, tiende a sentirse ansioso y deprimido.

Cuando estamos hablando de provisión, ¿nos estamos refiriendo necesariamente a generar un muy buen ingreso? Si es así qué podemos decir de la situación hoy día donde la mujer también tiene acceso al mercado laboral también un buen ingreso y porque no decirlo hacer proveedora. Qué podemos decir aquellos lugares en los cuales el hombre se dedica a las labores de la casa, cosa frecuente en algunos lugares donde la mujer es la que lleva el sustento a casa porque tiene trabajo ya sea porque su esposo está desempleado ¿acaso éstos hombres no proveen de alguna forma?

En esta serie hemos realizado un viaje en el tiempo para descubrir los impulsos originales de la masculinidad, aquellos que han sido encubiertos en la psicología del hombre contemporáneo. Hemos mencionado que en las sociedades primitivas hombres y mujeres proveían igualmente recursos para sus tribus: las mujeres proveían semillas y granos, los hombres cazaban. A lo largo de la historia hombres y mujeres contribuían igualmente a la economía familiar, la idea de la mujer que se queda en casa mientras su esposo trabaja todo el día es una concepción moderna de la vida familiar. Es hasta el siglo XIX cuando vemos la idea en occidente de un hombre trabajador y una mujer ama de casa, esta dinámica era típicamente disponible para clases sociales medias o media alta, con un buen ingreso, pero la mayoría las familias tanto hombres como mujeres, tenían que trabajar mancomunadamente para mantener la familia a flote financieramente.

¿Es posible considerar una definición más alta de provisión una que incluya mayores capacidades y mayores acciones? Etimológicamente proveer significa vigilar, preparar. Personalmente prefiero que la idea de provisión esté apartada del ingreso, la habilidad de proveer está más relacionada con una visión de vida, con conducir una familia hacia esa visión y hacia prepararse para las tormentas de la vida.

En épocas primitivas los hombres eran los buscadores y guardianes de la tribu. Como buscadores exploraban el terreno  y viajaban adelante (y también atrás) de las mujeres y de los niños, observando en entorno  buscando peligros que evitar (serpientes, predadores, etc.). Éste rol masculino continuó en las tribus primitivas más modernas, y de hecho es un rol que ha sido observado en chimpancés. Los hombres estaban al principio y al final del camino, vigilando hasta que todos hayan cruzado.

Los hombres tienden a entender intuitivamente este comportamiento protector, sin embargo no era sólo fuerza bruta lo que los cualificaba para esta labor, o simplemente tener más fuerza física que las mujeres. El cerebro masculino está dotado de cierto enfoque o visión que se manifiesta en la capacidad de realizar ciertas tareas.

Durante el período de gestación, los hombres han recibido ciertas clases de hormonas, algunas de ellas son las hormonas antimuleriana y la testosterona y están presentes en los pequeños cerebros de los fetos de los varones, con ello nos permiten desarrollar un futuro comportamiento explorador, control muscular y motor, habilidades espaciales y juego rudo.

El cerebro masculino es particularmente apto para las habilidades visuales espaciales. Los hombres tienden  a ser mejores que las mujeres al rotar objetos en sus mentes para ganar vistas de tres dimensiones y son mejores para rastrear el movimiento de objetos, de tal manera que pueden identificar  cuán rápido van, así como determinar la proporción y ubicación de los objetos que entran en su campo de visión. Los hombres también tienen un mayor rango de visión que las mujeres y son mejores notando pequeños movimientos de los objetos. De hecho, existe una correlación entre altos niveles de testosterona y rapidez de procedimiento visual. Es justamente estas habilidades espaciales las que han dado a los hombres la capacidad de orientarse  geográficamente y recorrer el territorio conservando la atención para cazar o involucrarse en batalla.

El cerebro masculino también está constituido con núcleos premamilares dorsales más grandes. Éste circuito cerebral está diseñado para detectar retos territoriales de otros machos. El cerebro masculino también incluye una amígdala más grande, respecto a la de las mujeres, la cual opera como un sistema de alarma para el posible peligro para sí mismos o para los suyos.

Estas tendencias no sólo ayudan a los hombres en sus roles de buscadores y vigilantes, sino que también han sido usados de formas que fortalecen su visión del futuro, con la cual desarrollan por ejemplo cierto instinto para obtener presas sin contar con todas las pistas objetivas, que también les permite calcular las reacciones de potenciales presas.

La visualización, la empatía, el pensamiento abstracto permiten crear conexiones causales en la mente, pues ahora no tenemos que cazar ni imaginarse las reacciones de posibles animales presas.

La disparidad entre óvulos y espermatozoides de la cual ya se habló previamente hicieron que los hombres  se enfrentaran a mayores retos para lograr su estatus alfa y lograr reproducirse, por esta razón los hombres formaron parte  en cacerías, batallas y toda clase de expediciones. Ésta clase de retos eran realizados en grupos más grandes, con lo cual los machos ancestrales conformaron sistemas sociales muy diferentes en características a los conformados por las hembras. Éstas permanecían cerca al hogar nutriendo a sus familias, constituyendo menos número de relaciones pero eran más íntimas y cercanas con sus congéneres. Los hombres, mientras tanto, tenían un mayor número  de relaciones, pero eran más superficiales e impersonales. Los hombres pensaban en sistemas más grandes y trabajan en entornos más amplios socialmente, el cerebro se desarrollo de acuerdo a este requerimiento. Una de las implicaciones de éste fenómeno es que el cerebro de los hombres se desarrollaron para ser sistematizadores de información, mientras que las mujeres desarrollaron sus cerebros para desarrollar empatía.

Fue esta capacidad sistematizadora la que ayudó a que los hombres ancestrales a entender sistemas tales como el clima, el movimiento de los astros, la migración animal, habilidades fundamentales para alimentar y proteger a la tribu, y para desempeñarse en las batallas  por el estatus social. Recordemos que en nuestro pasado lejano, si un hombre deseaba  incrementar sus oportunidades de reproducirse tenía que destacar entre la mayoría. El cerebro sistematizador le ayudaba a crear estrategias para estar en la cima del orden social.

Los rasgos del cerebro rastreador, sistematizador, buscador activaron el rasgo proveedor masculino. Los hombres tienen una necesidad innata de buscar, planear, preparar, construir estrategias, los hombres tenemos una necesidad interna de generar visión, de proveer. Hoy día no estamos cazando antílopes, nuestros cerebros están desarrollados para buscar, investigar, indagar, reconocer y planeación a largo tiempo. La provisión es una herramienta configurada para que nos mejoremos a nosotros mismos, lograr satisfacción en la vida, alcanzar el máximo potencial y liderar de forma responsable a aquellos que nos importan y hacer parte de nuestro círculo personal. 

Los hombres sin visión viven sólo en el ahora, no se proyectan, no emprenden proyectos, no planifican. Los hombres ancestrales guardaban reservas para temporadas difíciles o estaciones donde cultivar o cazar era sumamente complicado. Con la visión es posible prepararse para los retos, mejorar las debilidades, crecer para estar mejor adaptados. Con el cerebro sistematizador se acumulan e interpretan datos para buscar oportunidades y construir estrategias para competir y lograr objetivos. Con estas capacidades somos capaces de analizar y descubrir qué está funcionando y qué no. Podemos conocer cuáles son los predadores modernos que nos obstaculizan la consecución de nuestros objetivos.

Si eres soltero necesitas tener una visión para tu vida. Si estás casado necesitas tener una visión para tu propia vida y para tu familia. Las mujeres no desean un hombre que no tiene motivación, al que ellas siempre están impulsando, esto resulta tremendamente desgastador para ellas. Por el contrario, desean un hombre motivado, que toma iniciativa, toma decisiones y tiene un sentido de dirección, propósito y contribución en su vida. Un hombre que siempre está buscando la forma de cuidarse y cuidar a los suyos, protegerse y protegerlos de las vicisitudes y tormentas de la vida, que en últimas sabe qué busca y qué lo hace feliz.

Tener una visión implica crecer en conciencia de sí mismo y conciencia del mundo en el cual está, donde comprende sus fortalezas y debilidades, entiende cómo funciona el mundo, cómo persuadir a las personas para lograr lo que desea y conoce la forma de buscar el camino hacia su realización personal, profesional, física, afectiva y espiritual. Algunas actividades que te pueden ayudar son:

*Encontrar tus valores principales, para ello pregúntate ¿Qué es lo verdaderamente importante?
*Crea un plan de vida, donde te proyectes al corto, mediano y largo plazo. Con metas concretas y tangibles.
*Inicia un diario.
*No desprecies estar a solas para pensar en tu propósito personal.
*Busca sin parar tu vocación personal y profesional ¿Cuál es tu misión en la vida?
*Medita
*Has un seguimiento de tus fortalezas y debilidades y construye un plan para potenciarte y mejorarte.
*Lee biografías o mira videos de personas que te inspiren (yo mismo hago esto y tiene un valor incalculable en mi propio proceso).
*Conoce los principios psicológicos que orientan la conducta humana.
*Edúcate en conocer cómo ahorrar, cómo invertir, desarrolla un monitoreo sobre tus finanzas.
*Mantente actualizado de lo que pasa en el mundo, noticias, política, economía.
*Si eres casado y tienes familia, reúnete con ellos para planear finanzas y los proyectos de vida de tus hijos.

Como siempre recuerda que en tu creatividad está la clave del desarrollo, piensa en otras alternativas de desarrollar tu instinto proveedor, que como vimos va más allá de tener un ingreso salarial.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

*Basado en The Art of Manliness.

miércoles, 21 de marzo de 2012

La Confianza Parte 5: Los pilares de la confianza + Ejercicio Práctico



Hoy les hablaré sobre los 4 pilares de la confianza, siguiendo con el modelo propuesto por Ian McDermott. Si deseas experimentar una confianza auténtica y duradera, y todos los beneficios de ella, es reconocer cuáles son los pilares a los cuales debes prestar atención. Empecemos:

1. Pilar 1. La confianza física: ¿Qué desafío físico te puedes proponer que te de una nueva forma de reconocer que tu cuerpo es capaz de hacer cuando le inviertes tiempo y atención? Una de las mejores formas de desarrollar, aumentar  y mantener la confianza  física, cualquiera  que sea tu punto de partida, consiste en implicarte en tu propio cuerpo. Como vimos en el post de la actividad física, de la serie la masculinidad, es importante que trabajes en potenciar y llevar al máximo tu capacidad física y con ella tus habilidades mentales de concentración y enfoque. El ejercicio y el cuidado físico no sólo te ayudarán a sentirte bien hoy, sino que incrementarán la confianza de disfrutar de buena salud.

2. Pilar 2: La confianza mental: Está lejos de las afirmaciones mecánicas que esperas que más tarde se hagan realidad, de hecho, muchas veces las afirmaciones y declaraciones pueden minar la confianza si aquello que dices ves cómo se contradice con lo que haces. Tu nivel de confianza mental se ve afectado directamente por tu diálogo interior y por las películas que proyectas en tu mente. De hecho, el tono de voz, las palabras que empleamos y el sistema de creencias que son reforzadas por esa voz interior producen un profundo impacto en el grado de tranquilidad que tenemos en nosotros mismos. 

El siguiente ejercicio en audio te ayudará a realizar un efectivo ejercicio de PNL basado en submodalidades para producir transformaciones poderosas en la modalidad auditiva de tu voz interior. Ponle play y escúchalo puedes descargarlo haciendo Click Derecho y poniendo "Guardar archivo como"


3. Pilar 3: La confianza emocional: La fluctuación de estados interiores o emociones, positivos o negativos, agradables o desagradables, es una parte fundamental del ser humano. Sentirte emocionalmente seguro de tí mismo significa tener suficiente confianza para experimentar toda la variedad de emociones sin sentir miedo de que alguna en particular te invada. La confianza no solo está asociada a estados emocionales positivos, como la alegría y la excitación, de hecho, puedes sentirte confiado aún en días negativos, estando triste o muy enojado.

Para aumentar la confianza emocional resulta muy útil que anotes las emociones y los estados  con los que menos cómodo te sientes, porque probablemente  son los que más te empeñas en evitar, quizá evitas sentirte triste y huyes de la soledad que te produce esa tristeza, y te encuentras acompañado de personas tóxicas. En tu objetivo de evitar esas emociones te encuentras haciendo cosas o dejándolas de hacer con lo que puedes realizar conductas perjudiciales o puedes reducir o limitar las conductas que puedes realizar. Por ejemplo, para evitar sentirte frustrado evitas hablar con las mujeres. La confianza le da sentido a tus emociones, y te permite trabajar en ellas, en lugar de evitarlas.

Una de las cosas que puede ayudarte es reflexionando y encontrando tu estado base. Es cuando te pasas la mayor parte del tiempo vagando por tu interior. A veces puede haber acontecimientos extraordinarios que te provoquen grandes cambios de ánimo y poderosos sentimientos de un extremo y de otro, pero tu estado base es aquel que sientes más familiar, más cotidiano, es la norma a la que vuelves cuando no ocurre nada fuera de lo habitual.

Piensa y responde a esta pregunta: ¿Cómo te sientes la mayor parte del tiempo? La respuesta a esta pregunta es tu estado base. Ahora bien, ¿te funciona? ¿sientes que te produce más beneficios o más perjuicios? ¿Deseas mantenerlo o cambiarlo? En cualquier escenario es importante saber qué es lo que lo desencadena, así como saber cuáles son los desencadenantes que te producen los estados con los cuales te sientes más comodo.

Ahora responde estas tres preguntas:

*¿Qué es lo que hace que te sientas más vivo y pleno?
*¿Qué te levanta el ánimo?
*¿Qué te proporciona alegría?

4. Pilar 4: Confianza espiritual: No me refiero acá a algún tipo de credo religioso específicamente. Me refiero a saber qué te propones, cuál es tu misión personal, que anhelas dejar como legado o contribución, qué es lo más importante y prioritario para tí, qué le da sentido a tu vida. Por ejemplo, en mi caso personal, que leas estas líneas y que lo que escribo, los videos que hago, los audios y que te resulten inspiradores, que provoquen una transformación personal, esa es mi misión personal, lo que realmente me hace feliz. En verdad dedico mucho tiempo al menos a pensar (quizá a veces el tiempo de hacer es lamentablemente escaso) en qué temas resultan críticos tratar para llevar a un mayor número de personas a realizarse y ser feliz. Algo que yo hubiera deseado encontrar en los años más duros de mi vida…

Cuando alguien es capaz de sentir que vive para alcanzar una meta, experimenta de una forma diferente la sensación de estar viva, se le facilita priorizar, sabe qué cosas le aportan a su vida en un sentido significativo y cuáles no. En todo este proceso es necesario que sepas con claridad qué cosas te importan, qué es aquello que tiene valor para tí. En este punto la pregunta es: ¿Qué cosas te resultan inspiradoras?

A partir del próximo post de la serie empezaremos a articular algunas llaves, que no son más que comportamientos que expresa alguien que tiene confianza y que expresan creencias y emociones. También continuaremos con los ejercicios de PNL para instalar cambios poderosos a nivel consciente e inconsciente.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

lunes, 19 de marzo de 2012

La confianza Parte 4: El Diario de la Confianza



En este post quiero proponerles un ejercicio y algunas perspectivas para que continues tu trabajo sobre la confianza. Una de las mejores formas para iniciar tu proceso  de observación y monitoreo de tus niveles de confianza es llevar un Diadrrio de Registro de la Confianza, en ellas consignarás la percepción de tu proceso, de la relación de factores que influyen en tu nivel de confianza, y notarás las fluctuaciones que tienen éstos niveles.

Es muy útil que te compres una libreta, llevala contigo los próximos 15 días y anota en ella si un seguimiento a contextos, situaciones, personas y el grado en que tu confianza opera en ellas. Rastrear tus reacciones  te puede decir mucho cuando cuentes con los datos suficientes para saber qué está sucediendo. ¿Te has fijado que en las empresas y los diagnósticos que utilizan, o los deportistas de alto rendimiento que observan sus patrones de desempeño, o quizá los pilotos de fórmula 1 que realizan toda clase de mediciones (telemetrías) de sus vehículos en las formas más precisas disponibles? Pues bien, lo hacen por razones muy poderosas, y es que observando y registrando el comportamiento es la única forma de mejorar y lograr avances significativos. Tienes que establecer dónde estás para llegar a donde deseas ir.

Uno de los resultados del diario de registro es que estás entrenando tu cerebro para que atienda y rastree determinados fenómenos, de los que seguramente no habías sido consciente. De esta forma empezarás a agudizar tus sentidos, y te entrenarás para prestar atención a los detalles, que es una habilidad fundamental en tu camino de mejoramiento. Anota literalmente lo que sientes, piensas y haces, las personas, lugares, contextos, etc. 

También te puede resultar muy útil hacer una gráfica como la que sigue registrando en una calificación diaria del 0 al 10 (siendo 0 el nivel más bajo de confianza y 10 el nivel más alto de confianza). El gráfico tiene dos ejes: nivel de confianza y horas, la idea es que seas específico en marcar las horas del día y las fluctuaciones de la confianza. Te quiero pedir que no seas muy autocomplaciente, y que evites ponerte puntajes muy altos a menos que en verdad los hayas merecido, tampoco te castigues mucho poniéndote puntajes demasiado negativos, intenta ser lo más objetivo posible. Al cabo del día escoge si ha sido un buen día o un mal día de acuerdo a tu nivel de confianza.



Las compañías de las que nos rodeamos influyen en nuestra confianza, puedes preguntarte en este punto ¿qué impacto producen en mis niveles de confianza las personas de quienes me rodeo? ¿Me dejan donde estoy? ¿Me perjudican? ¿Me benefician?

Recuerdo es este momento a un cliente que tuve hace un par de años y vino a mi no por un tema relacionado con mujeres o seducción, sino porque en su oficina estaba sufriendo de algo llamado acoso laboral: sus compañeros inventaban rumores, otros se burlaban de él, su jefe lo humillaba y era demasiado agresivo a la hora de darle retroalimentación a sus fallas, era constantemente desautorizado en público, incluso delante de clientes. Este hombre tenía un nivel sobresaliente de confianza antes de llegar a esta empresa, y pensó poder manejar las circunstancias y construir una esfera que lo aislara de su entorno tóxico, sin embargo no lo consiguió, y atropello, tras atropello, tras atropello su confianza se fue deteriorando, poco a poco pero consistentemente, como la gota de agua que a base de caer insistentemente sobre la piedra termina horadándola.

Al final este hombre fue a mi consulta con dificultad para dormir, con problemas familiares, pues en este escenario enfocaba su ira reprimida en el trabajo, en fin, un hombre con mucho dolor, frustración y la creencia adquirida de que era inadecuado con base en meses de rechazos diarios. La decisión que tomamos en el proceso es que era mejor dejar su trabajo y enfocarse en encontrar un entorno laboral diferente, saludable y estimulante. Lo logró, y el trabajo de recuperar la confianza continuó, pues temía que en ese entorno volviera a pasar lo mismo. Con entrenamiento y un gran trabajo de su parte logró recuperarse.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

sábado, 17 de marzo de 2012

Segunda Temporada de Juegos de Seducción: Episodio 2.4 Relaciones de pareja


Hola a todos! Está disponible el audio del cuarto programa de Juegos de Seducción en el cual dialogamos de cómo están configuradas las relaciones de pareja en nuestra época, por qué hombres y mujeres mantienen expectativas tan diferentes, nos preguntamos por el feminismo y si realmente ha sido provechoso para las mujeres y cuál ha sido la postura masculina al respeto, teniendo en cuenta el acceso de las mujeres a una mayor independencia y liderazgo.


Puedes también escucharlo en el siguiente reproductor, donde también puedes descargarlo:


Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

miércoles, 14 de marzo de 2012

La esencia de la masculinidad Parte 5: La actividad física



A la hora de activar la masculinidad ancestral no hay mejor forma de hacerlo desde la parte física. El hombre primitivo usaba su cuerpo todo el día y todos los días: construyendo, cazando, caminando, danzando, combatiendo.

Para el hombre moderno éstas actividades han sido reemplazadas por el sedentarismo, muchos de nosotros nos sentamos durante horas y horas en el trabajo y en nuestras casas, fácilmente podemos pasar 12 horas sentados, lo cual representa la máxima expresión de la vida pasiva, bajamos nuestra frecuencia cardiaca, no quemamos calorías, disminuimos la efectividad de la insulina, aumentamos los riesgos de la obesidad y la diabetes. La pasividad es una actividad letal.

Casi todas las enfermedades que son mortales para nosotros, tales como ataque cardiaco, accidente cardiovascular, diabetes, depresión, hipertensión, y muchas formas de cáncer eran desconocidas para nuestros ancestros. En aquellas épocas no existía la industria de las medicinas, pero tenían una receta mágica: se movían, tenían una actividad frecuente que los mantenía en forma. Nuestros cuerpos fueron hechos para moverse, hemos sido diseñados para movernos. Como dice Anthony Robbins al hablar de las emociones "la emoción viene del movimiento", los beneficios físicos eran tan abundantes como los beneficios emocionales y psicológicos.

Los seres humanos no hemos sido diseñados para correr de forma veloz, muchas especies tienen una mayor velocidad que los humanos, sin embargo nuestra ventaja está en correr de forma persistente, gracias a esto era posible que muchas presas se cansaran y fueran cazadas por los hombres primitivos .Las mujeres también se unían a estas cacerías, sin embargo las labores más duras de cacería recaían sobre los hombres, es por esta razón que los investigadores especulan que mientras que hombres y mujeres tienen el mismo número de glándulas sudoríparas, los hombres sudan más que las mujeres.

Si hemos sido hechos para movernos y estamos en una época de sedentarismo debemos tener en cuenta las consecuencias que ésto implica.

1. Un estilo de vida sedentario nos vuelve más depresivos: Cuando nos sentimos deprimidos estamos de mal genio, apáticos, desmotivados. Pensamos que la depresión es algo cerebral, pero también tiene un componente físico donde la inactividad activa estados emocionales negativos, y la actividad despierta emociones positivas, endorfinas y neurotransmisores que potencian el desarrollo de energía. Las personas que se ejercitan con regularidad tienen familiaridad con el fenómeno del "subidón del deportista", que se describe como una emoción de felicidad, sentimiento de unidad con uno mismo y con la naturaleza, paz, armonía interior, energía sin límite y reducción de la sensación de dolor.  El ejercicio es uno de los más poderosos antidepresivos.

2. Un estilo de vida sedentario nos hace más ansiosos: Un estudio hecho en ratas muestra que cuando las ratas se ejercitan generan actividad cerebral que es capaz de lidiar con la ansiedad y el estrés, creando, de esta forma, cerebros más resistentes.  Los estresores psicológicos se hacen más fuertes para combatir es estrés tanto psicológico como físicos.

3. El sedentarismo deteriora nuestra confianza: Los hombres que se ejercitan ganan mayor confianza en la medida en que se encuentran más alegres, más relajados y más atentos para reaccionar con precisión y agilidad. Los hombres que hacen ejercicio se sienten más cómodos con su propio cuerpo, son menos torpes y se mueven de forma más elegante, erguida y poderosa. Uno de los mayores beneficios del ejercicio se da cuando alguien es capaz de ponerse intencionalmente ante el dolor de exigirse cada día, adquiere disciplina y se vuelve menos complaciente consigo mismo. Ejercitarse no es fácil, requiere perseverancia, luchar contra el propio cuerpo que al inicio se resiste a ser moldeado, necesita paciencia de creer en procesos a largo plazo, pues los resultados no siempre se ven inmediatamente. Hacerse fuerte no es sólo algo físico sino también algo mental que fortalece tu juego interno.

4. Un estilo de vida sedentario mina nuestra virilidad: Algo de lo que nos hace únicos a los hombres el nivel de la hormona de la testosterona. Hombres y mujeres tienen testosterona, pero los hombres la tienen en candidades superiores, la cual es responsable de rasgos sexuales secundarios, nuestra mayor capacidad muscular. La testosterona no sólo es responsable de cómo somos en el exterior, sino que afecta la forma en que nos sentimos adentro, sin un nivel adecuado nos sentimos deprimidos, estáticos, demasiado calmados. Éstos niveles han decaído en las últimas dos décadas, por factores como las toxinas del medio ambiente, los alimentos que consumimos, entre otros. El ejercicio fuerte y la buena alimentación aumentan nuestros niveles de testosterona.

¿Cómo desarrollar y actividad la actividad física? Te daré dos claves:

* Ingresa a un programa de entrenamiento físico que incluya en plan de ejercicio varias veces a la semana.
* Corre y trota, esto permite que te conectes con tus instintos primordiales.
* Cuando te ejercites no escuches música. Aunque se que es entretenida y te ayuda a distraerte, justamente evita que te conectes con tu cuerpo, que mente y cuerpo entren en sincronía, la idea es que agudices tus sentidos, que sientas la conexión en todo tu ser.
* Inscríbete en un programa de artes marciales o deportes de combate, ésto te pondrá en contacto con tu agresividad, competitividad, aspectos claves de tu pasado primitivo que ayudarán a desarrollar carácter. También puedes entrenar con un saco de boxeo.

También puedes incorporar más rutinas físicas a tu día a día. Algunas ideas son:

* Toma una caminata luego de comer en la noche, tener un perro puede ser una excelente excusa para hacerlo.
* Evita andar siempre en carro si lo haces, compra una bicicleta y ejercítate en ella.
* Evita tomar el ascensor y sube escaleras.
* Báñate con agua fría.

Como siempre son ideas que tu puedes aumentar de acuerdo a tu propia creatividad.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

*Basado en The Art of Manliness.

lunes, 12 de marzo de 2012

La confianza Parte 3: La Rueda de la Confianza



En nuestro post de hoy hablaremos sobre cómo analizar tus niveles lógicos de confianza. Decir que no tienes confianza quizá sea una imagen demasiado grande y también un poco precisa. Al analizar tu confianza es importante que seas detallado, para que no caigas en ser demasiado fatalista y no ver elementos que ya posees y desde los cuales puedes construir.

Para empezar haré una distinción, entre personas que están en contacto con lo que sucede en su interior y las que están orientadas al exterior. Algunas personas no están en contacto consigo mismas, otras son excesivamente conscientes de lo que ocurre en su interior hasta que casi excluyen todo lo demás, les es difícil adoptar una perspectiva más general. Lo ideal es que desarrolles un enfoque hacia tu interior pero también orientado  a lo que sucede en el exterior, con las otras personas, esto es justamente lo que te permite conectar con ellas. Y es justamente este enfoque el que intentaré desarrollar en tu análisis personal de tu nivel de confianza, a través de dos herramientas: Rueda del equilibrio de la confianza y Diario de la Confianza.

La rueda del equilibrio de la confianza: Recordemos que la confianza no es total, y tampoco permanente todo el tiempo, de hecho es cambiante, nos podemos sentir más seguros en un área de nuestra vida y menos en otro, y también nuestra confianza puede fluctuar de un día a otro, de una época a otra. La rueda de la confianza nos ayuda a mostrarnos exactamente en qué puntos confiamos y en qué puntos o zonas desconfiamos.

1.Zona de confianza en ti mismo: No se trata de pensar en que uno es una persona fantástica y que nunca te sales de casillas. La autoconfianza  significa que eres capaz de ser una persona equilibrada emocionalmente. Al hablar de esta zona algunas personas reconocen que es un punto débil, otras tratan de ocultarlo detrás de máscaras de excesiva seguridad o arrogancia, se lo tratan de ocultar a sí mismos y a los otros. Cuando las personas intentan ocultarlo recurren por lo general a dos patrones: el primero implica culpar a otros de las cosas que les pasan: familia, amigos, país, naturaleza, destino, Dios, lo que sea; el segundo es quedarse mediocre intencionalmente, pasar bajo perfil para no fracasar a la hora de ponerse demasiado ambicioso. Por debajo de estas estrategias está el miedo.

2.Zona de confianza en el futuro: ¿Cómo te sientes al pensar en tu futuro? Lo sientes lleno de esperanzas y posibilidades, o crees que será una extensión de lo que vives ahora. Lo ves como algo abierto o como algo cerrado, lleno de incertidumbre y miedo. Es preciso hacer una precisión y es que para tener confianza no es necesaria tener certeza, a veces la certeza puede generar un sentimiento negativo, por ejemplo cuando te comunican que te despedirán el mes que viene, o que tienes una enfermedad termilnal. Acá hay certeza, pero no necesarimante hará que las personas tengan una mayor confianza. Ahora bien, la incertidumbre no necesariamente debe significar falta de confianza, si la incertidumbre se mantiene con un estado de ánimo positivo y la creencia de que pasará lo mejor tendrás confianza.

3. Confianza en tu salud y estado físico: Estás satisfecho con tu estado físico, y acá no hablo de que sientas que no tienes el cuerpo de un modelo, hablo de que sientes que duermes bien, que estás comiendo saludablemente, que tu peso es el ideal de acuerdo a tu estatura y tu edad, que estás haciendo un ejercicio que te permite salir del sedentarismo, que si tienes alguna condición física estás siendo responsable con tus hábitos de cuidado, que te preocupas por cómo te ves.

4. Confianza en tus finanzas: En este caso las personas interpretan la confianza de diferentes formas, para unos la cuestión es de potencial de ingresos (cuánto ganarán en el futuro), para otros se trata de saber si lo que ganan se ajusta con lo que gastan o quisieran gastar. También es necesario que tomes en cuenta otro punto de vista ¿qué grado de importancia crees que tienen los temas económicos para tí y para las personas que son importantes para ti? Por ejemplo, sería importante saber si conoces temas básicos de finanzas personales, si practicas el concepto del ahorro, si eres moderado o excesivo a la hora de gastar y consumir.

5. Confianza social: Cuando vas a una reunión, una fiesta, o estás con otras personas cómo sientes tu nivel de confianza social, cómo te desenvuelves en tales situaciones. Algunos piensan que por tener un carácter introvertido no pueden tener confianza social, y no es cierto, para sentirse seguro de uno mismo no hay que ser necesariamente extrovertido. La razón es que la confianza social no tiene nada que ver con ser el alma de la fiesta, tampoco con ser simpático para todo el mundo buscando la aprobación de todos. La idea es tratar de ser uno mismo sin por ello dejar de sentir curiosidad y empatía por los demás e interesarse por ellos. Un punto importante al hablar de la confianza social es lo que denomino "autorrevelación", esto es, la capacidad que tienes de compartir o que eres, lo que piensas para que otros puedan conocerte y conformarse una opción sobre ti mismo.

6. Tu confianza profesional: Incluye cómo te sientes acerca de lo que haces, si lo sabes proyectar y si puedes comunicar efectivamente esta confianza. Lo puedes medir si sientes que tienes proyección en tu carrera, si sientes que estás en un trabajo que te satisface y en el cual sientes reto y desafío. Cuando tienes confianza no solamente te limitas a estar de acuerdo sino que tienes tu propia voz y ésta es escuchada. La confianza profesional se logra cuando conoces tus virtudes, las aprovechas, te comprometes realmente con lo que haces, te entrenas en tus puntos débiles y tienes tus propias opiniones siendo sincero.

Ahora que hemos descrito los puntos fundamentales de la confianza es importante establecer tu nivel, para ello utilizaremos la Rueda de la confianza, desarrollada por Ian McDermott, y para ello te pediré que cada aspecto de la confianza lo califiques del 1 al 10, siendo 1 lo más bajo y 10 lo más alto. Pon tu puntaje en cada aspecto, en una rueda como la que sigue (si deseas amplía la imagen e imprímela):



Quizá te haya quedado una Rueda así:



Si te aparece desequilibrada no te asustes, eres una persona normal, lo que tienes es una foto instantánea, tu confianza cambia cada día y cada momento, así que la rueda puede cambiar radicalmente si trabajamos juntos. En el caso del ejemplo los niveles más altos son el profesional, la salud y el futuro, los más bajos son el social, las finanzas y la confianza en ti mismo. Como coach lo que hago en este punto es preguntar sobre los altos y los bajos buscando matices. Lo que tú puedes hacer ahora es  responder estas preguntas, para iniciar tu trabajo:

1. ¿Qué campos aparecieron con menores puntajes?
2. ¿Qué sectores de la rueda hacen que andes desequilibrado?
3. ¿Qué cosas sentirías/pensarías/dirías/harías si la rueda fuera más equilibrada?
4. ¿Hay alguna zona de la confianza que consideres prioritaria para iniciar tu trabajo?

Cuando hago este trabajo con mis clientes de coaching se dan cuenta que quizá antes no tenían una visión tan amplia, y descubren que tienen elementos con los cuales pueden contar, que no todo es tan desastroso como se lo imaginaban, se dan cuenta de virtudes y regiones donde tienen confianza, lo que hay que hacer es desarrollar y fortalecer las demás.

Eso es lo que seguiremos haciendo!

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!