jueves, 29 de noviembre de 2012

Paso 10: Escoge un mentor que te proponga verdaderos retos



Las grandes historias y mitos hablan de un maestro y su aprendiz: Elias y Eliseo, Obi Wan y Luke Skywalker, Yoda y Luke, Morfeo y Neo, Jesús y sus discípulos. Una de las claves de la maestría es escoger tus maestros, aquellas personas en las cuales depositarás tu confianza y podrás aprender. Algunos combinan varios maestros, otros descansan en unos pocos, lo importante es que te sometas a experiencias diversas y trates de evitar los dogmatismos o las posturas excesivamente cerradas. Combinar experiencias contribuirá a que ganes una mayor perspectiva.

Carl Jung trabajó durante muchos años de la mano de su maestro Freud y ambos construyeron los cimientos de la escuela psicoanalítica. Jung en algún momento se distanció de su maestro, pues sostenía una visión distinta de la psicología humana, no tan pesimista como la de su mentor y se separó el él para formar su propia escuela. Jung tomó lo que necesitaba y consolidó su propia visión del mundo. Freud fue un gran maestro, así mismo Jung.

Los maestros lejos de ser perfectos son personas con muchos errores, y eso justamente es lo que les da la ventaja, ser de carne y hueso y haberse equivocado les permite haber aprendido y tener la autoridad de enseñar.

Muchos no hemos tenido la oportunidad de conocer a algunos maestros que hubiéramos deseado conocer (en mi caso Tony Robbins), pero a través de sus obras es posible acercarse a su pensamiento, incluso a veces después de muertos, por ejemplo en mi caso han sido verdaderos maestros Bruce Lee o Ayrton Senna. El aprendiz absorbe conocimiento y aporta curiosidad, preguntas y deseos de aprender.

* ¿De qué personas has aprendido en tu vida?
* ¿Qué maestros desearías conocer y qué cosas te gustaría aprender de ellos?

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Paso 9: Descansa en el ensayo y el error más que en cualquier otra cosa



Paul Graham siempre estuvo fascinado por los computadores, de hecho sus más grandes ensayos los consiguió por intentar cosas nuevas, probar, equivocarse, fracasar y nuevamente intentar cosas nuevas. Esa serie de experiencias lo llevó a liderar la creación del YCombinator, herramienta que le permitió continuar de forma sistemática sus avances.

El proceso de aprendizaje se distancia mucho de los entornos formales. Nuestros sitemas educativos nos enseñan a despreciar el error, a disimularlo, a no aceptarlo. Cuando erramos pensamos que somos naturalmente incapaces, cuando es todo lo contrario: somos capaces de arriesgarnos. El error no es otra cosa que retroalimentación, y es posible aprender más de muchos errores que de pocos aciertos. Duda de quienes te dicen que todo les sale bien, que nunca fallan, que siempre son certeros. Encuentra cuál es la mejor forma que tienes para aprender y dedícate a ello, valora la equivocación y siempre levántate para hacer los ajustes necesarios y volverlo a intentar hasta que encuentres tu propia fórmula del éxito.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

*Business Insider

lunes, 19 de noviembre de 2012

Paso 8: Involúcrate en una práctica intensa y desarrolla altos grados de resistencia al dolor



Una de las habilidades fundamentales de la maestría en algo y del desempeño extraordinario y único es la práctica hasta el cansancio de tu arte, de tu experticia. No hay caminos privilegiados, las grandes personalidades han logrado desarrollarse gracias a una práctica continua, incesante, incansable, donde siempre se están exigiendo al máximo y logrando desempeños realmente de élite.

En su nuevo libro “Mastery” Robert Greene cita el caso de el legendario basquetbolista Bill Bradley quien sólo poseía la altura para poderlo jugar, en sus habilidades era lento, descoordinado, torpe, no podía ganar altura con sus saltos y no tenía sentido estratégico. Sin embargo practico sin descanso, sin desanimarse por sus iniciales pocos progresos, trabajando todos los días en un horario intenso, en ocasiones ponía peso en sus zapatos para desarrollar mejores saltos, en otras puso tapaderas en los costados de su cabeza para “adivinar” sin ver los movimientos de sus adversarios. Y éste solo era el inicio de su régimen.

Lo que los grandes hacen es retarse hasta sus límites, no aplazar procesos, no esperar a motivarse externamente sino disciplinarse internamente. Los que logran vencer esto logran mejores posiciones, logran liderar, logran ser mejor pagos, logran ser más visibles y logran generar mayor atracción, simplemente porque la excelencia es atractiva.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

*Business Insider

martes, 13 de noviembre de 2012

Paso 7: Recuerda iniciar tu camino desde una posición de humildad



Daniel Everett, un notable lingüista, tuvo muchos inconvenientes al intentar descifrar el lenguaje de la tribu Paraha en el Amazonas. Falló debido a que su enfoque era el de un lingüista occidental cristiano, desde una posición de superioridad. No pudo comprender este lenguaje hasta que aprendió a descifrarlo desde una posición de inferioridad, como un niño que aprende a hablar, sin prejuicios, sin ideas preconcebidas, se puso en los zapatos de los indígenas, para comprender su mundo, sus ideas, sus necesidades.

Cuando entras en un lugar para aprender necesitas liberarte de prejuicios, entrar como aprendiz, con humildad de conocimiento, dispuesto a desaprender y volver a aprender nuevamente.

Recuerda que humildad no es ponerte en bandeja para ser humillado o subestimado. Humildad es disposición para aprender y ver el mundo con ojos nuevos, no desde lo viejo o lo que ya existe, es el sentimiento de que cada día puedes aprender algo nuevo y ser enseñado por las personas y circunstancias más insospechadas.

¿Qué cosas deseas desaprender?
¿Qué cosas te estorban de aprender lo que deseas? (Por ejemplo, manejo del tiempo, motivación, disciplina)

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

*Business Insider

domingo, 11 de noviembre de 2012

Paso 6: Valora el aprendizaje por encima del dinero, de esta forma no serás esclavo de las opiniones de otros.



Muchos escogen sus profesiones por el dinero, y aunque por supuesto es importante, puede convertirse en una gran distracción de tu verdadera vocación. Steve Jobs decía que lo más importante era un producto con pasión y la calidad más no el dinero a ganar, si tu enfoque es solamente financiero probablemente busques ganar más a costa de la calidad. Lo interesante de ésta perspectiva es que las personas desearán adquirir o trabajar con alguien que es apasionado, creativo más que con alguien que está haciendo la contabilidad de cuánto se gana. Muchos han buscado su pasión y luego ha llegado el dinero, pero no al revés. Steve Jobs decía: crea una causa, más que un negocio, y el éxito llegará. Al ser una “causa”, un “movimiento” una “acción masiva” no tendrás clientes sino fieles creyentes, devotos, y eso es lo que ha pasado con una marca ícono como lo es Apple.

¿Cuál es esa causa por la que otros te seguirán?
¿Qué lugar ocupa el dinero en tu vida? ¿Necesidad, obsesión o algo que sabes que tendrás?

Un lector me recomienda un video que resulta apropiado para el tema:



Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

*Business Insider