martes, 26 de marzo de 2013

Libro en camino



Apreciados lectores, es el momento de dar un paso más allá del blog, por esta razón me dedicaré en los siguientes dos meses a escribir mi primer libro fruto de la experiencia acumulada de más de 10 años en este camino.

La línea de seducción inaugurada hace varios años por escuelas sobre todo norteamericanas está llegado a un punto de inflexión. La seducción está pasando su edad adolescente y se acerca a la adultez, a la madurez y en este punto es cuando tengo un aporte valioso que dar y qué compartir.

Estoy seguro que las cosas en seducción tenderán hacia una progresión, dejando atrás el estancamiento en cual hemos estado durante algunos años, repitiendo lo mismo y reformulando conceptos ya elaborados por otros, y en general, aprendiendo e implementado enseñanzas la más de los casos erróneas o que no se reflejan en un proceso importante de cambio y crecimiento personal. Son muchos los que reclaman verdaderas herramientas prácticas de desarrollo y avance, y no simplemente palabras.

Por ello como terapeuta y coach asumo el reto de ofrecer las herramientas necesarias para emprender un camino de transformación personal y colectiva, que te lleve a resultados reales y no a procesos autocomplacientes.

Durante este mes tendré publicaciones semanales que llamaré “Avances de texto” y donde les compartiré algunas líneas en las cuales va avanzando el libro, así como reflexiones sobre el proceso. Espero que sus contribuciones, en los comentarios o en la fan page de Facebook, me proporcionen interesantes pistas para avanzar en la dirección adecuada.

Gracias por su confianza y por seguir aquí,

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

martes, 19 de marzo de 2013

¿Cómo estar en forma en la seducción?




Cuando hablamos de seducción siempre he hecho énfasis en que es simplemente un pretexto para trabajar elementos internos y externos para lograr metas ambiciosas en la vida, no quedarse con la pésima programación que recibimos desde la infancia y desarrollar elementos que te hacen atractivo ante el sexo opuesto.

Pues bien, he desarrollado algunos elementos personas que me ayudan y ayudan a las personas que están en relación conmigo y desean configurar una personalidad ganadora e ir más allá de sus posibilidades en el camino de la vida, y las he definido como una serie de herramientas que buscan que uno se encuentre actualizado y en forma.

Cuando hablo de liderazgo lo imagino al nivel de un deportista de alto desempeño que se prepara y a costa de muchos sacrificios personales y de una ardua disciplina logra sus objetivos. El trabajo que implica grandes resultados es grande y profundo: hay que hacer la tarea, hay que correr la milla extra, hay que hacer lo que a otros les da una infinita pereza y, la verdad sea dicha, entre más perezosos y mediocres haya más tajadas tenemos del pastel los que somos juiciosos.

Nuestro cerebro es la mejor herramienta, pero también se puede convertir en nuestro peor enemigo. El cerebro odia el cambio, la razón es que el cerebro tiene como su principal objetivo la de ahorrar energía, y el cambio lo ve como “ahora toda volver a elaborar todo el mecanismo para adaptarme a esta situación y prefiero ahorrar energía  por si la necesito en algún inesperado evento.” Lamentablemente ese es un obstáculo natural y se refleja en que la gran mayoría de objetivos que no nos ponemos no los consigamos porque nuestro cerebro elabora “racionalizaciones” con las cuales opera como excusas. El cerebro es tan hábil que muchas excusas que elabora son tan convincentes, tan ancladas a nuestra naturaleza que pensamos que son perfectamente lógicas, algunas son:

1. Soy demasiado feo como para intentar algo serio con las mujeres
2. Soy demasiado pobre y no puedo acceder a cosas para mejorarme (libros, asesoría, matrícula de un gimnasio, ropa, etc)
3. Mejor lo hago a mitad de año.
4. Empiezo mañana, hoy estoy realmente exhausto

Y cada uno puede encontrar las suyas. Motivarse a actuar es demasiado duro, demasiado difícil, sobre todo porque estamos acostumbrados que para actuar alguien tiene que darnos la orden y decirnos cómo y qué hacer. Estamos acostumbrados, o al menos esperamos, que papá, mamá, el profesor, el jefe, el escritor del blog, o alguien nos diga qué hacer y ahí nos ponemos en acción. Esa es una alternativa que te llevará a que no te empoderes (tomes poder) de tu propio proceso y que cedas el control de tu propia vida.

Coquetería: La coquetería es un indicador poderoso que reciben las mujeres de tus intenciones románticas o sexuales. La coquetería implica picardía en la comunicación, ser activamente sexual y tener un poder en la mirada que hace que la mujer sienta que estás “jugando” con ella de otra forma. La coquetería ellas la definirán como una actitud que tiene un hombre en cual demuestra seguridad y un claro gusto o atracción física por una mujer. La mejor forma de mantenerse en forma en la seducción es cultivando actitudes coquetas. A los seductores que ya hemos adoptado la seducción como algo natural usualmente nos dicen “coquetos”.

Simpatía: La simpatía implica una actitud positiva, contraria a una actitud negativa, distante, precavida o neutra. La simpatía se expresa con una sonrisa inicial en la interacción, con una mirada de apertura.

Encontrar tu punto sexy: Este es un punto básico en el cual no trabajamos y que nos ayuda a recibir reciprocidad en una actitud coqueta (ya que ser coqueto no necesariamente implica mayor atracción). Consiste en que logras potenciar algo de tu personalidad o apariencia que a ojos de terceros, y evidentemente de las mujeres, resulta atractivo. Puede ser algo como tu inteligencia, los juegos de palabras que haces, tu sentido del humor, la barba de tres días, tus ojos, las manos, etc. Debes encontrar esto y la forma de hacerlo es encontrar aquello que ellas halagan de ti (cuando ellas encuentran confianza contigo te halagarán y allí encontrarás pistas). Si no has tenido esa clase de retroalimentación, empieza a jugar con tu apariencia y a experimentar, es la única forma. Una de las claves para seducir permanentemente es explotar ese punto que te potencia ante el sexo, evidentemente identificarlo y resaltarlo.

Ambición (Competitividad): Mantente en un punto de competencia, compite para ser mejor, para destacar, para lograr tus metas. Esta clase de actividad hace que tu mente esté abierta al cambio, abrace los retos y los desafíos y piense en ganar. De esta forma tu cerebro se empieza a configurar para el triunfo, no para la resignación de la derrota. Establece pequeños y grandes retos, superar metas y ser un líder, tu estado mental cambiará y te mantendrás en forma para proyectar motivación de logro hacia las mujeres. Recuerda que a la gran mayoría de ellas les gustan los líderes y no los seguidores.

Autenticidad: La lucha por llegar a ser la mejor versión de ti mismo, es el camino para encontrar tu versión evolucionada, con actualizaciones (upgrades), innovando y siendo variado y diverso en lugar de rutinario y predecible. No significa disfrazarte de quien no eres, o de quien crees que resulta atractivo para las mujeres (allí es donde llegamos a la confusa línea del seductor payaso que se maquilla para resultar atractivo). La autenticidad es que fortaleces lo que te hace único y que parte de tu personalidad. Si eres tímido, no lo ocultas, pues para muchas mujeres resulta atractivo y lo potencias con misterio; si eres callado no lo disimulas pero lo potencias con apuntes de conversación precisos e inteligentes; si eres una persona del tipo clásico lo potencias añadiendo estilo. Lo que eres te hace único y genera recordación (memoria) positiva y evocación de ti (te recuerdan cuando no estás, te extrañan cuando estás ausente).

Enfoque: Mantienes metas claras y te enfocas, de tal forma que sabes qué debes hacer y cuándo lo debes hacer, incluso diciendo no a distracciones, así se disfracen de mujer atractiva. El enfoque hace que te veas como una persona disciplinada y que, naturalmente cree principio de escases y limitaciones temporales en la interacción con la mujer, lo cual hace que te perciban como atractivo. El enfoque es no dejarte distraer.

Disciplina y rigor: Si has de practicar también requieres prepararte a solas, leyendo psicología, lenguaje del cuerpo, o dedicándote a lo que te gusta ¿Para qué? Para tener un discurso que hable de ti, de tu vida, y que de cierta forma te de cuerda para un buen rato.  A muchos la conversación fluida e interesante les dura tres citas,  a la cuarta sencillamente los apuntes e historias se han acabado. Disciplina en la práctica y disciplina en el estudio es lo que hará de ti un seductor en forma.
Que tengas novia o una relación no significa que te sometas a quedar fuera de forma. Lamentablemente muchos tienen una relación, incluso se casan, y pierden por completo sus habilidades, con el tiempo terminan y deben volver a empezar. Es como cuando vas al gimnasio, sacas abdominales, bíceps y tríceps, si no te sigues entrenando los perderás y la grasa ocupará el lugar que antes era músculo. No te sientas infiel por ser coqueto, simpático y proyectar rasgos de liderazgo, competencia y demás, por el hecho de que tengas una relación no significa que debas voluntariamente hacerte odioso o desagradable para las demás mujeres.

Notas que estás fuera de forma cuando:

·       Últimamente descubres que no resultas atractivo al sexo opuesto.
·       No has tenido retroalimentación positiva de una mujer recientemente.
·       Has perdido oportunidades de escalar físicamente y de dar besos.
·       Tu capacidad de reacción se enlentece, descubres que no captas señales de interés.
·       Sientes que otros se te adelantan en cortejar a una mujer (pierdes competitividad)
·       Las personas te sienten como alguien “demasiado serio”, “poco relajado”, “distante” lo intimidas y te hablan con más respeto que admiración.

Al estar en forma harás de la seducción parte integral de tu personalidad, no una máscara, y además integrarás tanto elementos internos, como externos, superficiales y profundos. Y ello es lo que hace que diariamente tengas un propósito y estés entrenado y puedas reaccionar. 

En la seducción es bien cierto que lo que no se usa se atrofia. La seducción es un músculo social interpersonal que requiere trabajo.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

martes, 5 de marzo de 2013

La roca sólida: Tu identidad




Hoy trabajaré un tema práctico, siguiendo la línea de introspección de los últimos post. Como psicólogo soy un creyente de que cuando tomas conciencia de algo tú mismo empiezas a desplegar herramientas de cambio. El principal enemigo del cambio es el desconocimiento de lo que en verdad nos sucede. Yo confío en la fuerza que hizo que yo mismo tuviera un cambio significativo en mi vida y es llegar a un punto de insatisfacción y sed de cambio por el que simplemente no hay sino una opción: empezar a andar en otra dirección, porque la dirección que andas no lleva a ningún lado.

Hoy trabajaré en un eje de la persona y es la identidad. Muchos no saben a ciencia cierta lo que SON y en lugar de ello tienen un montón de creencias equivocadas que les dice cosas que NO SON. Algunos se definen como tímidos, feos, rechazados, fracasados, etc. Algunos incluso han construido una imagen débil de sí mismos que ha probado su fragilidad a la hora de fracasar, quizá ha llegado una mujer, o varias, y las ha destruido, quedando el pensamiento de ¿por qué me hizo eso?

Reconozco que en ocasiones el rechazo puede causar mucho dolor, sobre todo el rechazo de alguien a quien quieres, de alguien de quien se está enamorado. Puede ser un sentimiento intoxicante, y sumémosle que haya un tercero que conoces y que se ha quedado con el botín, son de esas cosas que no se sale fácil de la mente  y del corazón. Ese rechazo de esa mujer porque escogió a otro que no eres tú es simplemente dolorosa. No hay otra palabra para definirlo. Imagina cuando eso se ha repetido muchas veces en tu vida.

Pero se hace más dolorosa cuando no tienes claro tu concepto de identidad. Y entonces llega una circunstancia y te derriba tu concepto de lo que creías o te lo refuerza. Me explicaré. Al sufrir un rechazo la pregunta natural es “¿Qué le faltó?”, “¿Por qué no me escogió a mí?”. E irremediablemente viene el pensamiento de que es porque no eres atractivo, porque no eres buen conversador, porque no naciste para estar con una mujer, porque no tienes “eso” (lo que sea) que te haría un buen candidato, y empieza la cadena de auto recriminación, y de, metafóricamente, clavarte el puñal más fuerte.

Es un juego mental, que si no lo detienes te devorará, te consumirá y te deteriorará totalmente. Es un juego mental que puedes parar si eres consciente de él. Es un juego mental que puedes prevenir construyendo un manifiesto de identidad, que es algo muy sencillo de hacer, pero que representará nada menos y nada más que dejarte bien claro lo que crees de ti y lo que empezarás a repetirte.

Nadie tiene derecho a definir quién eres sino tu mismo. Nadie tiene derecho a decir de ti algo que tu no permitas.

¿Cómo lo harás? Es muy sencillo. Escribirás en un cuaderno el número de cosas que determinarás que creerás de ti mismo. ¿Qué pasa si en verdad no las creo? Por ejemplo, qué pasa si en el fondo piensas que eres feo y deseas poner que eres atractivo. Igual lo vas a poner. El cerebro empieza a creer todo aquello que empieza a repetirse de forma sistemática, así que aunque ahora no lo creas eventualmente lo puedes creer.

Alguno más preguntará “¿Pero Naxos, eso no engañarse a uno mismo?”, lo que creas de tu identidad es ilusorio, más aún cuando has decidido creerlo de otros. Así que ya has estado engañado. Lo que crees se convierte en tu realidad. Así que es mejor vivir engañado en lo que decides engañarte y no en lo que otros deciden convencerte.
Los efectos de esto: Ninguna otra persona determinará tu realidad. Recuperarás amor propio y empezarás a creer en ti mismo. Si no crees en ti mismo no será posible que logres desarrollar emociones positivas y motivación necesaria para hacer lo suficiente para empezar a cambiar.

Una vez anotes tu declaración de identidad: quién eres, de qué eres capaz de hacer y qué decides creer de ti mismo leerás a diario ese manifiesto, si deseas puedes grabarlo con tu propia voz y llevarlo contigo para escucharlo cuando desees. Es un ejercicio sencillo pero que conducirá a que no negocies tu identidad con nadie, y se volverá la roca sólida que determinará tu posición en el mundo.

El primer proceso de cambio es simplemente tomar autoridad sobre lo que eres y lo que decides creer. Puedes ser lo más creativo que puedas. Increíblemente en el mundo de la emoción, que revisaremos luego, las personas pueden sentir lo que tú crees de ti, de tal forma que la baja autoestima se huele, así como la seguridad personal.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!