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martes 8 de julio de 2008

Mujeres espinadas


Hoy quiero hablar de un tema que quizá ya había tocado por los lados en el post sobre la manipulación. Una amable lectora me escribía diciéndome que si queremos ser la mejor versión de nosotros mismos también deberíamos mirar hacia adentro y señalar nuestros propios errores, así como trabajarlos en el blog. En una entrada posterior analizaré este mail de la lectora, pero por ahora quisiera centrarme en un tema que últimamente he escuchado mucho, por casos cercanos y por mails de algunos lectores, concretamente hoy quiero hablar de relaciones disfuncionales, es decir, aquellos tipos de vínculo que no están funcionando, por mil y una razones.

Las relaciones de pareja pueden ser un verdadero paraíso donde la convivencia y el sentimiento pueden hacer que la vida sea mucho más alegre, incluso que los problemas sean mucho más llevaderos. Sin embargo, una relación también puede, literalmente, acabar con tu vida. Y no me llamen exagerado o extremista, pero más de una vida destruida he visto por causa de una relación de pareja que no funciona, y más exactamente por haber escogido una pareja destructiva, manipuladora o con problemas psicológicos.

Hace un tiempo me enteraba de un caso de una mujer cuyo novio no hacía más que criticarla, lanzar ataques contra su apariencia, contra sus actitudes, contra todo lo que ella era, incluso llegaba al maltrato físico y al abuso sexual. El personaje en cuestión era alguien alcoholizado, que en momentos de embriaguez se despachaba en ataques contra esta pobre mujer, llegado al punto en que ella intentó el suicidio un par de veces, por fortuna sin éxito. ¿Qué le ve una mujer a un hombre así?

Pues ella lo explicaba diciendo que había una atracción irresistible, pues además de ser un animal el tipo este era bien parecido, yo le decía a ella por aquella época que era una “bestia muy bien disfrazada”, incluso llegué a presentarle a un amigo mío, muy decente por demás, y al preguntarle sobre su opinión acerca de mi amigo me respondió diciendo “mmm, mira Naxos, te agradezco tu intención, pero tu amigo no es mi tipo”, a lo cual yo, irónico como de costumbre, le respondí: “ahh, claro es que los de tu tipo de pegan y te maltratan, recuérdame la próxima vez te presento a un convicto.”

Casos, similares he escuchado en amigos míos. Por ejemplo, cierto amigo dio a parar con una mujer que, la verdad sea dicha, ni siquiera estaba buena, pero que siempre intentaba sabotear sus éxitos de alguna manera, lo alejó de sus amigos, les hacía mala cara, y sembró una serie de dudas acerca de la fidelidad de sus amigos de toda la vida, de tal manera que lo aisló y lo dejó “sólo para ella”, mientras tanto este amigo mío se destacaba como docente de matemáticas y se ganó una beca para estudiar en Rusia, beca que abandonó simplemente porque esta mujer lo manipuló de tal manera que le hizo perder el tiempo y la capacidad necesaria para ponerse a tramitar su viaje y tomar lo que era suyo, su beca.

Tiempo después esta mujer le fue infiel, resultó embarazada, le achacó el bebé y hoy día mi amigo vive con ella, sabe la verdad de que el niño no es suyo, y vive en una situación económica precaria.

Si me preguntan que si esto me parece amor, yo creería que no lo es. En ninguna de las situaciones veo amor, de hecho veo un gran odio, un odio visceral hacia sí mismos. ¿O cómo más puede explicarse que uno deje su autoestima, sus proyectos personales, su amor propio, sus amigos, incluso su familia por otra persona que manipula, maltrata, es desconsiderada e incluso persevera en actitudes hostiles?

Eso para mí se llama desprecio a sí mismo.

Hay razones en la superficie mucho más increíbles, como por ejemplo, el miedo social a dejar a una persona que “aparentemente” es aprobada, y ve uno hombres y mujeres con parejas muy atractivas, que desean mostrarlas y exhibirlas, así en la intimidad tengan que pagar el precio con humillaciones.

Por otro lado veo que las historias familiares tienden a repetirse, y es que personas que provienen de familias disfuncionales, con madres dominantes y arpías, o padres alcohólicos y maltratadores, sigan el patrón y busquen a parejas con esos mismos arquetipos. Las razones están en el inconsciente de estas personas, en su mente se ha instalado una equivalencia compleja del siguiente tipo:

*Si me quiere ENTONCES me maltrata.

*Las relaciones no son fáciles y muchas veces merezco ser tratado(a) con dureza, pues no tengo mucho valor.

Estas equivalencias complejas están a nivel inconsciente y ni ellos saben que las tienen. Muchas veces puedes escuchar a estas personas quejándose de su situación, infelices, incluso toman decisiones aparentemente radicales y terminantes de terminar, pero nunca lo hacen, hay algo, un lazo invisible, una “atadura” que los mantiene allí, pegados a su verdugo. Es como una especie de síndrome de Estocolmo, donde la persona se vincula emocionalmente a su secuestrador y se niega a abandonarlo.

También he visto que detrás de esto hay MIEDO, a volver a empezar, a la soledad, a perder algunas comodidades que de hecho se tienen (en el caso de la mujer que narro acá su beneficio era la aprobación social que tenía al estar con un hombre “atractivo”). Algunos tienen ideas en su mente que les dicen cosas como:

*Es mejor malo conocido que bueno por conocer.

*Algo es algo peor es nada.

*Es que así son los hombres/mujeres.

*Es que no merezco otra cosa.

*Es que no quiero estar solo(a).

*No puedo volver a comenzar.

Tales creencias se anidan en la mente, a la manera de virus mentales que incapacitan a la persona, le quitan sus recursos y la dejan inválida emocional y espiritualmente. En muchos mails puedo percibir eso, personas que quieren recuperar una relación que a todas luces no está funcionando y les está quitando autoestima y los está llenando de miedos e inseguridades.

Mal negocio, muy mal negocio…

En algunos post he hablado sobre no negociar contra uno mismo, sobre tener en claro principios que uno no negociará, y eso puede ayudar y de hecho ayuda mucho, hay que desarrollar una estructura psicológica fuerte para ver la vida de una manera en que rechazas lo malo, lo no conveniente, lo destructivo y atesoras lo bueno, lo conveniente, lo constructivo.

En la teoría suena muy bien, pero ¿qué pasa cuando no es así, y uno se sabe muy bien las cosas, pero a la hora de actuar simplemente elige estar al lado de personas que no le convienen y le hacen daño?

La verdad si tuviera la respuesta sería multimillonario. Pero tengo algunas claves. ¿Recuerdan cuando hablé de que todos los seres humanos tenemos un metaprograma que nos lleva a buscar el placer y evitar el dolor? Pues bien, para nosotros que escuchamos sus historias el placer sería estar con alguien positivo, y el dolor estar con una mala compañía, sin embargo, para estas personas el placer es estar acompañados (de lo que sea) y el dolor es quizá estar solos. Así que sus asociaciones son diferentes y por eso actúan en una manera que no entendemos y que escapa a nuestro sentido común.

Y ahora viene un problema para el seductor que lee estas líneas y es el siguiente:

Imagina que conoces a una mujer que te atrae, y entre sus cuentos o lo que llegas a saber de ella, está que estuvo enamorada en un hombre que le hizo la vida a cuadritos, que la maltrató, que le fue infiel, que le destruyó su autoestima y que le hizo mucho, pero mucho daño.

¿Qué haces tú en este caso?

Pues bien, hay muchas trampitas en este caso, son como pequeñas minas que te dejan balines incrustados en la carne, que duelen y te hacen daño a ti también.

Yo llamo a este tipo de mujer la MUJER ESPINADA.

Está toda llena de espinas y si te arrimas te espina y te hiere a ti también. Generalmente despiertan el deseo salvador que tienes, el deseo redentor, incluso despiertan tu compasión, pues sus historias pueden ser verdaderamente desgarradoras y te encuentras preguntándote “¿Cómo le pudo pasar eso? ¿Cómo fue posible que nadie hubiera visto que ella es una mujer increíble? ¿Qué puedo hacer yo para que ella vuelva a creer en ella misma?”

Y en ese momento, en ese preciso instante en que pensaste esas cosas ya perdiste.

Ya te clavaste una de esas espinitas agudas, ponzoñosas y venenosas. ¡Ya te jodiste!

Ten en cuenta algo: estas mujeres espinadas presentan los siguientes rasgos

1. Una autoestima deteriorada hasta más no poder.

2. Un odio consciente o inconsciente hacia los hombres.

3. Están acostumbradas al mal trato, y si intentas ser caballero o decente te rechazarán.

4. Un patrón inconsciente que busca repetir la historia.

5. Una atadura psíquica a su maltratador, que hace que en cualquier momento que este personaje aparezca ella se vuelva vulnerable a su influencia. Incluso puede volver con él en cualquier momento y dejarte tirado.

6. Un deseo consciente o inconsciente de venganza.

Así que lo ella necesita no es a ti, sino a un psicólogo para que trate y elabore sus asuntos, luego con una asesoría profesional y un trabajo personal de tiempo podrán establecer relaciones afectivas constructivas, si ellas no hacen esto se convierten en una bomba atómica ambulante que destruye, en un efecto de bola de nieve, a quienes se atreven a acercárseles. No lo hacen de mala fe, simplemente han sido tan heridas que ellas mismas no son buenas para una relación sana.

Mi consejo: No te busques problemas.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

martes 1 de abril de 2008

¿Cómo NO aproximarse a las mujeres?


He recibido cientos de mails, que me preguntan cómo aproximarse a muchos tipos de mujeres. Alguien me escribe y me pregunta cómo acercarse a una mujer de 15 años con novio, otro me pregunta cómo acercarse a una mujer de 27 años que no le dirige la palabra, otro me escribe cómo seducir a su compañera de universidad, otro lector me confiesa que esta enomorado de su mejor amiga, otro me dice que está enamorado de una mujer mucho menor que él, otro me dice que le gustaría una mujer mayor. Cuando me escriben me dicen si están bien ciertas estrategias, o simplemente me cuentan que no tienen ni idea qué hacer.

Algunas veces puedo responder, otras veces simplemente pienso que no han leído todo el blog. Otras veces simplemente el tiempo no me alcanza.

En medio de todo ello veo que es necesario no sólo hablar de las estrategias correctas, sino que necesito prevenirte sobre aquellas cosas que deberías evitar a la hora de aproximarte a una mujer que te atrae.

He descubierto que un verdadero seductor es aquel que tiene la mente configurada para contemplar las dos caras de la moneda en toda situación, ve los pros y los contras, las posibilidades así como las limitaciones. Es como un jugador experto de ajedrez, puede calcular cómo puede moverse, e incluso es capaz de anticiparse para conocer los movimientos de otras personas. Es un experto en reaccionar ante imprevistos, siempre está creando, nunca se queda con fórmulas elaboradas por otros, sino que se crea las suyas propias.

Muchos estudiantes de seducción me escriben diciéndome que les parece mal que me aleje de las enseñanzas de los maestros gringos o ingleses, incluso me recomiendan libros (que ya leí, de hecho, los he leído a casi todos). Y yo cuando leo estos mails, y me dicen que por qué no hago las cosas a la manera de los maestros norteamericanos (tipo Mystery sobre todo), yo pienso que aún no han llegado a un punto donde ellos puedan desarrollar su propia técnica, de hecho, se encuentran limitados por un modelo teórico-práctico que no les ha permitido hacer lo que un verdadero seductor debe hacer: lo que se le dé la gana.

El logro más impresionante del juego interno y la seducción es desaprender, es tomar todo aquello que te ha sostenido, para luego mandarlo lejos, y empezar a crear tu propia técnica, alejada de lo que has aprendido, cercana a tu propio carácter y personalidad, donde no estás limitado por reglas, tú mismo las creas y te das cuenta que las reglas están hechas para ser rotas, para ver que de los cambios en las situaciones puedes aprender nuevas maneras de moverte, crecer y hacer mejor las cosas. Por mi parte yo leo los nuevos aportes de los maestros norteamericanos, solamente por cultura y por saber en qué andan, yo he tomado mi propio camino, es diferente, en muchas cosas está de acuerdo con ellos, en otras más cosas está en desacuerdo. Tomo lo que me sirve y configuro mi camino con mis propias reglas.

La lista de cosas que no deberías hacer al acercarte a una mujer podría resultar infinita. Sin embargo, acá quiero resaltar aquellos elementos que he descubierto más comunes en mis clientes de coaching y en aquellas personas que me escriben al correo. Y acá va la lista:

1. No uses siempre el mismo tipo de aproximación: Cuando nosotros los hombres vemos a una mujer que nos interesa, desarrollamos un plan mental para acercarnos. Algunos principiantes simplemente desarrollar una serie de temores y justificaciones sobre cómo no aproximarse. Otros caen en el error de usar siempre la misma estrategia, las mismas frasecitas de entrada, piensan que cuando una mujer los rechaza es que simplemente no aplicaron bien esa frase, que les falto entonación o que su lenguaje corporal los traicionó. Así que en lugar de aplicar una estrategia diferente, lo que hacen es repetirla una y otra vez hasta que tienen un éxito, este éxito les proporciona el pretexto para seguir aplicando su misma técnica.

El hecho es que las mujeres son diversas y cada una impone un reto diferente. El verdadero seductor sabe que siempre tiene que estar haciendo ajustes, y como un zen, debe estar atento a la mujer en particular para ajustar su estrategia de aproximación. Un seductor tiene que desarrollar un alto poder de observación, así como una gran intuición, para dejarse llevar por aquello que siente que sería lo más indicado para esa mujer en particular.

Deberás ser como aquellos vendedores expertos, que ajustan su técnica y sus palabras para acceder a diferentes tipos de clientes. Es tener un poco de habilidades camaleónicas, donde es el mismo cuerpo y mente, pero mostrada con diferentes colores. Cada mujer es un mundo, y debes ser lo suficientemente creativo para mostrarte en formas diferentes, con palabras diferentes.

2. No creas que la atracción es siempre inmediata: Aunque ya he publicado estudios desde la psicología que dicen que la atracción se juega en cuestión de minutos, no siempre es así. No puedes generalizar esta regla aunque sea tu ideal. Lo deseable sería poder generar una atracción rápida, sin embargo la vida cotidiana nos muestra que a veces no es así, y que la atracción se tarda un poco más, de hecho, ella no puede ser consciente tan rápidamente que le gustas, y simplemente considera que “le caes bien.”

Algunos creen que si ella no está atraída por ti en cuestión de minutos, es que simplemente no pasó nada. La atracción rápida no es la única forma de compatibilidad. No debes dejar el barco sólo porque se demora en partir. Algunos aprendices salen en las noches, e interactúan con muchas mujeres, quizá no despiertan atracción rápida y vuelven a sus casas pensando que no tuvieron química con ninguna.

Nuevamente un principio zen: la paciencia. El afán sólo conduce a tener las manos vacías. Muchos incluso sólo quieren seducir por seducir, muchas veces se acercan sin tener un gusto fuerte por esa mujer, sino que se acercan a lo que pareciera ser deseable. Yo digo lo siguiente: busca aquello que verdaderamente te atrae, aquella persona que quisieras que estuviera contigo, que compartiera su tiempo, sus emociones, su pasión contigo y lánzate. Y espera con paciencia si las cosas no salen tan rápido como quisieras, simplemente no caígas en la trampa de hacerte su amigo, pero persevera y confía en desarrollar una atracción que aunque sea más lenta sí sea lo suficientemente fuerte como para unirlos.

Todo requiere esfuerzo. Los caminos fáciles se destruyen pronto. Piensa en esto: las mujeres que valen la pena no son tan fáciles, y es de verdaderos hombres entrar a la carga y perseverar. Lo rápido y “mágico” es sólo una excusa para evitar el esfuerzo. Tienes que usar la calibración para saber cuándo vas bien, y cuándo definitivamente no existió atracción.

3. No juegues a ser ultrasensible: Sé un hombre. En los 90’s se impuso un tipo de personaje bastante sensible, que lloraba con películas y que era demasiado suave, que se sentían orgullosos de mostrar su lado femenino en todo. Esta crisis de identidad de la masculinidad con la que terminó el siglo pasado parece que ha terminado. Ser sensible es algo que debe mantenerse en su adecuado equilibrio, porque si te pasas será un verdadero desastre. No hay nada malo con escuchar y con establecer una comunicación profunda, íntima e inteligente, tampoco hay nada malo en mostrar que eres una persona con emociones, y no un robot insensible que le da lo mismo una cosa que otra, sin embargo todo tienes que hacerlo como un hombre, los hombres sentimos la misma alegría, tristeza, preocupación que una mujer (ambos compartimos los mismos mecanismos cerebrales), pero expresamos estas emociones de manera diferente porque hay mecanismos cerebrales que nos hacen diferentes también.

Las cualidades masculinas de un hombre deben complementar las cualidades femeninas de la mujer, nosotros somos más fríos al decidir, más inclinados a la estrategia, más dados a soluciones y puntos de vista radicales, somos un poco más temperamentales y orientados a la justicia, también nuestro estado de ánimo es más estable y más plano. Las mujeres son más cuidadoras, más inclinadas a cuidar relaciones y mucho más orientadas a buscar la parte emocional en todo, también son más impulsivas y sus hormonas determinan sus estados de ánimo.

Ser un hombre es un arte, y siempre es interesante aprender cada vez más cosas sobre cómo ser más masculino y un mejor complemento para las mujeres que nos atraen.

4. No parezcas un francotirador disparando a todo lado: Algunos creen que “más es mejor”, y sostienen que entre más mujeres abordes serás mejor. Lo que hacen estos aspirantes a seductores, es que abordan muchas mujeres, reciben rechazos y éxitos, y siguen así, fácilmente pueden abordar 100 mujeres en un mes. Las proporciones de logro y fracaso es algo que no viene al caso, lo que si me interesa resaltar es que no trabajan en desarrollar relaciones, se especializan en establecer comunicación de horas, quizá días, pero no trabajan en conocer las variaciones dentro de una relación de semanas y meses con una mujer. No trabajan en conocer cómo mantener la atracción durante el tiempo, sino que se muestran interesados en acumular números y números de mujeres.

También es una forma fácil de abordar el tema de la seducción, puedes ser muy bueno abordando, pero pésimo para mantener a una mujer interesada en ti durante el mediano y largo plazo. Busca conocer a las mujeres, y eso va más allá de saber cómo se comportan en una discoteca, tienes que saber cómo es una mujer en familia, cómo es en su trabajo, en su universidad. Eso sólo lo desarrollarás con un plan a largo plazo, que te permita dedicarte a pocas mujeres, pero de manera profunda.

5. No seas cerrado ni te limites a un solo perfil de mujer: Esto también implica que no seas de los que sólo salen a discotecas, o sólo buscan mujeres en cafeterías, debes explorar diferentes contextos y tomarte el tiempo de conocer a diversos tipos de mujeres, con personalidades diferentes y también semejantes a las tuyas. Déjate sorprender, generalmente en aquello que es distinto a nosotros está aquello que nos sirve de complemento. Amplía tu mente, deja los estereotipos, intenta enriquecer tu mundo personal conociendo diferentes tipos de mujeres, y define qué es lo que verdaderamente deseas, y que es aquello que no te complementa tanto. Algunos hacen algo que equivale a segmentar a las mujeres, y por presión social sólo se dedican a mujeres con cierto perfil, lo cual les gana la aprobación de sus amigos, pero les quita la oportunidad de conocer a personas valiosas e increíbles pero que se salen de su paradigma.

Bueno, son algunos elementos que he visto. Espero que sean de utilidad. Como ven el fundamento de todo es ser flexible, y empezar a crear tus propias estrategias, dejar de pensar que lo rápido es lo que te sirve, y comenzar a ver que la seducción es un camino, donde los resultados empiezan a aparecer cuando hacer las cosas a tu manera, proyectando una mejor versión de ti mismo.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

martes 11 de marzo de 2008

Los 13 tipos de perdedores en la seducción


Hay hombres que parecen tener el magnetismo ideal para conquistar mujeres. Algunos son naturales, nacieron con ese don. Otros lo hemos aprendido, algunos más temprano que otros, algunos en la adolescencia, mientras conocían mujeres, otros ya adultos tras un trabajo intenso para dejar atrás rechazos y decepciones.

Otros simplemente no tienen ni idea de cómo seducir y generar atracción!

Hay algunos hombres que tienen la fórmula perfecta para repeler a las mujeres. Son especialistas en el arte del aburrimiento, son aquellos hombres que los seductores buscamos para que nos cuenten cómo quitarnos a las mujeres de encima cuando no queremos saber más de ellas.

En este blog, en más de un año, he intentado dar los conocimientos para que los expertos en repeler mujeres, se conviertan en expertos en atraer y seducir a las mujeres que desean. También he mostrado la perspectiva femenina de la seducción, y qué es lo que ellas buscan en un hombre.

Hoy quiero hacer un catálogo de los 13 principales tipos de hombre expertos en repeler mujeres, aquellas personalidades con maestría para estropear sus opciones con cuanta mujer encuentran. También son aquellos a los cuales las mujeres utilizan y terminan por convertir en sus dóciles mascotas. Espero que no te identifiques con ninguno de ellos.

1. El tipo romántico: Es aquel idealista, que conquista con flores y mensajes románticos, cartas, esquelas, mails, poemas de cuanto poeta existe, además construye sus propias poesías, rimas y canciones y espera que con ellas una mujer se dé cuenta del inmenso corazón que posee, de la sensibilidad que lo embarga y de la manera en que puede conectarse con sus propias emociones y con las de una mujer. Es clásico, conservador y su estrategia de cortejo es mostrar todas las cartas de una vez y sin reservas.

La mayoría de las veces se hallan enamorados del amor, son idealistas y fallan en ser prácticos, se complican la vida, un pequeño malentendido o una simple pelea los decepciona, fácilmente se vuelven trascendentales y pueden ahogarse en un vaso de agua. Suelen volverse aburridos y predecibles, además de empalagosos o demasiado “buenos” para las mujeres.

2. El gran cosa: Es aquel que se dedica a hablar de sus logros, hallazgos, descubrimientos, posesiones, virtudes y cualidades. Puede presumir de cuánta cosa de pueda presumir, ha hecho, dicho y tiene de todo. Tiene buen gusto y conocimientos culturales amplios, sin embargo es demasiado vanidoso. Se sobrepasa al intentar mostrarse interesante, se vuelve aburrido y es demasiado egocéntrico como para no buscar interés y beneficio en las relaciones, o al menos, eso es lo que deja entrever.

3. El asaltacunas: Es un hombre mayor, pero que intenta arreglarse a la usanza de los jóvenes. Se caracteriza por su mal gusto y por verse ridículo al buscar verse joven, su actitud va en contravía de los años que ya demuestra. Busca verse como alguien experimentado, pero generalmente termina por buscar atraer gastando e invitando, dando obsequios e intentando “comprar” la compañía de las mujeres. Busca mujeres jóvenes (debido a que cree que su apariencia le da para buscar en las veinteañeras). Generalmente termina por ponerse en bandeja para que lo utilicen.

4. El fortachón: Bueno… creo que el ejemplo más parecido a lo que quiero decir es Johnny Bravo. Carga las maletas en los viajes, va al gimnasio varias horas al día, cuida y mide cada centímetro de masa muscular que tiene, puede ser a veces un poco metrosexual y de repente se encuentra siendo bastante vanidoso y busca ponerse las camisetas más apretadas que encuentra en el mercado.

Terminan por parecer guardaespaldas, anda celando y mostrando sus dotes masculinas, no deja pasar oportunidad para armar discusiones y conflictos. Son posesivos, demandantes y lo peor de todo, resultan ser vacíos intelectualmente, no ofrecen mayor trasfondo y son demasiado simples y planos en sus expresiones y emociones. Son exigentes con su pareja, y se andan quejando por cuantas calorías consume, exigen medidas perfectas, parecen una báscula andante y controlan cualquier gramo que aparece en el cuerpo de su mujer. Incluso llegan a querer cambiarlas, que se pinten de rubias, que usen cierta ropa, que hagan más ejercicio, que no coman esto o aquello. Terminan por ser irritantes y no dar mucho a cambio.

5. El comediante: Se caracteriza por querer ser entretenido, demasiado entretenido para el gusto de las mujeres. Tiene un millón de amigos, siempre sale a divertirse y siempre es el alma de la fiesta, lamentablemente para él, sus aportes rayan en lo ridículo, es un poco charlatán, termina por hacer reír a ratos, y generalmente termina por abrumar un poco a las mujeres, quienes desean que se calle un poco y escuche más, que sus chistes y comentarios sean menos ramplones y que sus historias sean mucho, pero mucho más cortas.

Una cosa es hablar mucho y otra cosa ser entretenido. A veces se habla mucho y se aburre mucho, este personaje cae en esa categoría. Les gusta ser el centro de atención, sin embargo lo que no saben es que frecuentemente terminan por caer mal o, al menos, ser un poco pintorescos.

6. El necesitado: Es tremendamente emocional, y comparte sus sentimientos con quien sea. Es como un manantial buscando quién lo contenga, y sobre esta mujer desata toda inundación de emociones e incluso lágrimas. Duda constantemente de sí mismo, y busca aprobación a todo momento, sobre la relación, sobre su trabajo, sobre sus amigos. No es ni confiado, ni independiente. Es el líder en estropear relaciones en las primeras semanas.

7. El predecible: A las mujeres no les gustan los hombres predecibles porque ellas saben exactamente cómo reaccionarán a todo. Este tipo desarrolla fórmulas, casi matemáticas, y nunca quieren hacer las cosas de otra manera, no quieren conocer nuevos lugares, no quieren cambiar ni aprender nada. Dicen lo mismo, cuentan las mismas historias, escuchan la misma música, dicen todo de sí mismos en los primeros días y sobre todo, hacen una y otra vez, como obsesivos compulsivos, las mismas cosas.

No cambian por nada. No sorprenden. Son mortalmente rutinarios.

8. El arrogante: Tiene un gran ego, es ventajoso y condescendiente. Es grosero, no necesariamente con las mujeres, sino con todo aquello que él considera que está debajo de su nivel (que es casi todo el mundo). Grita a los meseros, vendedores. Es un motivo de vergüenza para las mujeres, que siempre están un poco fastidiadas por su comportamiento displicente con las personas. Las mujeres siempre están atentas a cómo tratamos a los demás, con eso se hacen una idea de nuestra personalidad, del egoísmo, la generosidad o la mezquindad.

En pocas palabras, es tremendo cabronazo!

9. El ordinario: Simplemente sus rasgos de comportamiento y de carácter terminan por ofender a las mujeres. Es demasiado burdo y directo, probablemente coquetea con cuanta mujer encuentra, es de mal gusto para vestir, hablar y comportarse. Está a un paso de llegar a ser homo sapiens, probablemente es el eslabón perdido de la evolución homínida. Es casi un chimpancé, pues actúa como chimpancé.

10. El tacaño: Nunca paga nada. Incluso dentro de una relación. Jamás tiene un detalle, ni siquiera invita a una gaseosa, un pan, una galleta. No es que sea pobre o que esté desempleado, simplemente no tiene la voluntad de compartir nada, es egoísta por naturaleza. Ni siquiera presta sus cosas, ni libros, ni una película.

11. El argumentador: Arma discusión y polémica por todo. Sus niveles de tensión y stress están en su punto más alto. No se relaja jamás. Todo se lo toma personalmente. Es trascendental, filosófico, metafísico. Nunca está contento y siempre está argumentando todo. Sus salidas con una mujer terminan pareciendo un debate presidencial entre opositores. Nunca concede argumentos, rara vez da la razón, y cree que su inteligencia es superior, que únicamente él tiene el punto de vista superior para saber el sentido y significado de las cosas. Lo único que consigue es que las mujeres se vuelvan autodefensivas y que lo evadan por impertinente y sobrador.

Evidentemente es tan aburridor como un político.

12. El perfecto: Siempre está juzgando a los demás, es saludable e inteligente, pero condena y discrimina a los que no piensan como él. Según su punto de vista, los demás son mediocres, no contienen sus impulsos, débiles, involucionados. Es el encargado de dar cátedra de moral y costumbres a las mujeres que salen con él, les propone un modo de vida basado en la perfección y hacer las cosas a la manera de los ángeles o de Dios mismo. Termina por ser fastidioso, sermoneador e hipócrita.

13. El misógino: No oculta su temor y desprecio hacia las mujeres. Todas le han hecho daño, lo han herido o lo han maltratado en lo más profundo de su ser. Las mujeres todas (porque generaliza) sólo buscan su interés, su provecho y no se salvan de ser mezquinas, perras y manipuladoras. Es grosero e insultante. Escupe indirectas (y directas) a la menor oportunidad que tiene. Es desconfiado y generalmente es infiel, pues cree en que no debe darle gusto a ninguna mujer de que lo maltrate, por lo que el mismo se convierte en maltratador.

Bueno, me he demorado bastante haciendo este post, y es porque he querido ser exhaustivo al definir cada tipo de hombre espanta mujeres. La idea es que por principio de psicología inversa detectes aquellos rasgos odiosos, mediocres y aburridos que posees y optimices tus recursos para convertirte en alguien menos vanidoso, menos emocional, más controlado y más entretenido e impredecible.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

jueves 10 de enero de 2008

No hables, actúa!


Ok. Hoy voy a hablarles sobre un tema que me han consultado mucho en correos, y consiste en algo muy simple: ¿hasta qué punto venderme delante de una mujer? Es decir, en qué medida cómo debo hacerle saber que yo soy un hombre que merece la pena, que tengo una gran cantidad de cualidades y ventajas que me hacen un buen partido o una buena elección para ella.

Pues bien, acá les doy una noticia: La mayoría de mujeres están más interesadas en experimentar tus cualidades que en escucharlas de ti mismo. Así mismo ocurren dos fenómenos interesantes: el primero de ellos es que las mujeres tienen un sensor de desconfianza instalado en sus cerebros que les hace dudar de aquellos que les pintan panoramas perfectos (la evolución es la responsable de esto, debido a que para la mujer es más costoso arriesgarse que para un hombre y esto en términos de la especie, pues el sexo puede implicar un embarazo del cual hacerse responsable durante al menos 9 meses, es esta la razón por la cual desde nuestros ancestros hasta hoy la mujer conserva este mecanismo de “desconfianza”), y segundo que las mujeres prefieren descubrir por ellas mismas los rasgos de carácter y observar un poco de misterio que alimente la relación de pareja.

La verdad es esta: Ganarás mayores puntos si encuentras maneras más creativas de mostrarle, no de decirle, aquellas cosas que te hacen valioso y único. Acá te doy algunos tips para que no caigas en la trampa de auto-promocionarte demasiado:

1. No presumas de tu trabajo: Las mujeres no desean escuchar mucho acerca de cuánto dinero te ganas o de los múltiples negocios que tienes y que te dejan cuantiosas ganancias. Los hombres presumidos de lo material suelen ser carentes en áreas emocionales (incluso sexuales), y para las mujeres esto es un tema bien claro. En términos generales parecerás inseguro y que es justamente lo material lo que te proporciona la seguridad que intentas proyectar. La idea para un seductor es ganar su afecto y su corazón mostrándole cuanto puedes enriquecer su vida a través del arte de la sorpresa. Lo que puedes hacer es involucrarla en tu estilo de vida, de tal manera que ella por sí misma conozca cuáles son las cosas materiales que ofreces y que ella misma saque sus propias conclusiones, realízalo poco a poco, no sea que en tu afán atraigas a mujeres interesadas que no te valoren por otra cosa que no sea tu dinero. Las mujeres siempre valorarán el dinero, pues esto les indica capacidad de proveer si en un futuro hay una familia, sin embargo no siempre buscan a un idiota con dinero.

2. No le digas acerca de tus rasgos de carácter: Hablar de tus características de buen humor, atletismo, creencias políticas, ética laboral, honestidad, lo que sea no produce los resultados que uno piensa. Tus buenas cualidades son definitivamente cosas para MOSTRAR, no para contar. No presumas mucho de cosas que luego te costará demostrar, seguro que les ha pasado que han intentado demostrar ante otra persona cómo pueden hacer algo (en el computador, en la cancha deportiva, en la cocina) y justo cuando se sienten observados son incapaces de hacerlo, o lo hacen con torpeza. Pues bien, eso mismo pasa cuando uno habla mucho de sus rasgos de carácter, si dices que eres muy gracioso de repente no le parezcas tan de buen humor y su nivel de calificación esté demasiado alto. Cuando dices cosas de tu personalidad te expones a ser probado al extremo.

La idea es que ella poco a poco vaya descubriendo tus rasgos de carácter y personalidad, ella las verá en la manera en que la tratas y en la manera en que te relacionas con los demás, deja que sea ella la que te diga “vaya… no sabía que fueras tan divertido.” Tu verdadera esencia siempre debe ser desvelada a lo largo del tiempo. Si cuentas todo ella podrá pensar que eres una persona no auténtica.

3. No le digas cuán deseable te encuentran las mujeres: Presumir del desempeño sexual y cómo tienes muchas mujeres detrás de ti es un verdadero repelente para las mujeres. Por una parte da la impresión de que eres un jugador más que anda detrás de subir su ego con una mujer más en su lista, también puede mostrar que eres egoísta y que quizá no estás muy conectado con tus sentimientos. Claro está, hay algunas mujeres a las que les gusta competir por la atención de los hombres, pero sería un poco estúpido de tu parte ponerla en esa posición de manera manifiesta y demasiado rápido. Si quieres que compita por ti que ella misma se dé cuenta de cómo son las cosas en realidad.

En lugar de ello refleja tus características y tu carisma en la manera en que te relacionas con las mujeres, que sea ella misma, con sus propios ojos, la que vea cuán atrayente eres (sin que vea que eres un jugador más). Algo que te dará puntos es que siempre presentes a las mujeres con las que te encuentras, ya sean ex novias o simplemente amigas. Recuerda que las mujeres siempre están mirando y que en muchas ocasiones tienen sensores en su espalda para saber cómo te comportas, así que no seas de aquellos coquetos o demasiado exagerados, sé encantador, pero hazlo con el arte de un mago: con sutileza.

4. No le digas cuán buen tipo eres: Si tú estás buscando estabilizarte y quieres mostrarle a una mujer que ya estás pensando en una relación a largo plazo con propósito o que estás interesado en conformar una familia, no es necesario que se lo digas. Lo que lograrás es que ella piense que quizá eres demasiado bueno, y no siempre captará el mensaje o la intención de que quieres estabilizarte, por el contrario parecerá que estás intentando ganarte su afecto con mostrarte “diferente a los demás tipos malos del mundo y de su pasado”. Créeme es un error mortal.

Si buscas algo serio simplemente dáselo a conocer con conversaciones indirectas, donde hablen de proyecto de vida, de planes a futuro, de posibles hijos y cosas del estilo, invítala a planes formales donde la presentes a amigos y familiares

En conclusión, no seas de esos hombres que buscan venderse como mercancía exclusiva y de última generación, no trates de ganarte el afecto o la atención de una mujer de esa manera. Lo que este blog y yo mismo intento con escribir acá es que empieces a creer en tus propias habilidades para seducir y atraer a través de tus acciones y de tu comportamiento. No debes parecer alguien que intenta vender un seguro de vida, debes parecer alguien que simplemente es como es, hace lo que hace y por ser y hacer las cosas de esa forma es atrayente.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

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PD1. Nuestro grupo de Facebook “La Estrategia de la seducción de Naxos” sigue creciendo, ya hay 12 tópicos y discusiones donde está participando la comunidad con sus opiniones, experiencias y conocimientos. Para aquellos que aún no se han escrito lo único que necesitan es abrir una cuenta en Facebook y buscar por el nombre del grupo, allí les saldrá nuestra comunidad.

PD2. Si te encuentras preguntándote por qué hay cursivas en diferentes palabras de este post, la razón es que estoy empleando un nuevo sistema de "órdenes encubiertas" en mis escritos. Es una estrategia de la PNL en la cual incluyo instrucciones dentro de una frase destacándolas en cursivas para ir creando un programa en tu mente, donde percibes el texto con tu parte consciente y a la vez percibes el "marqueo" que hago en cursivas a través de tu inconsciente. De tal manera que hago un trabajo poderoso en todo tu sistema, no sólo consciente sino inconsciente, para que puedas llegar a aplicar siempre lo que escribo y no solamente se te quede en un conocimiento intelectual o racional. Recuerden que el primer lugar donde vieron esto fue acá!

lunes 24 de diciembre de 2007

Dejando de parecer necesitado


Aún sigo sin entender algo en este mundo de la seducción: ¿Por qué los hombres tienen miedo de las mujeres hermosas? Si yo fuera un extraterrestre probablemente no preguntaría por qué existen las guerras, o por qué las personas caminan en dos piernas y no en cuatro, o por qué los hombres tenemos pezones que no nos sirven para nada.

No. Nada de eso.

Yo preguntaría por qué algunos hombres actúan como verdaderos estúpidos cuando están al frente de una mujer hermosa. Se ponen nerviosos, les sudan las manos, les tiembla la voz, a duras penas pueden coordinar una palabra.

¿Y qué reciben a cambio por su actitud?

Indiferencia, humillación. Las mujeres los toman por unos babosos sin personalidad ni estilo y simplemente se divierten con ellos: los ignoran, los manipulan y les dicen en forma tácita (y a veces no tan tácita) “yo soy más que tú y yo mando.”

Increíble, pero tremendamente cierto.

Otros hombres parecen salidos de un presidio, salen totalmente ansiosos y desesperados a hablar con las mujeres, entre más necesidad muestran más sirvientes se vuelven y menos atractivos para los ojos femeninos.

Las claves de la seducción son tan sencillas y nosotros nos complicamos la vida de una manera atroz. Simplemente no muestres necesidad y actúa con todas las mujeres de una forma semejante, con confianza, seguridad, proyectando poder y autoestima. Así de simple, incluso no es necesario que te la pases haciendo truquitos, jueguitos, frasecitas. No. Nada de eso, simplemente con tu mundo interno y tu vida puedes llegar a ser atractivo.

Hoy quiero hablar de manera en que puedes dejar de mostrar que estás necesitado y dejar de perder potenciales relaciones. Para ello te voy a dar algunas claves con las cuales puedes manejar los primeros encuentros que tengas con aquella mujer que te atrae.

1. Aproxímate con confianza: A menudo la confianza (que no se confunda con arrogancia) puede mostrarse en la manera en que caminas, hablas y estableces contacto visual. Esta es una manera apropiada para mostrarle a una mujer que estás interesado en ella, que la quieres conocer, pero que a la vez eres una persona exigente y ella también deberá corresponder a tus intenciones y mostrar su valor. Siempre insisto en algo que casi siempre se olvida: actúen como si valieran demasiado, como si fueran el premio, como si tuvieran mucho que ofrecer y a ella le tocara esforzarse por conseguir su atención y su afecto.

Aparecer demasiado interesado, demasiado “servicial” y emitir señales de avidez y ansiedad, da la impresión de que o no tienes mucha experiencia tratando con mujeres, o que llevas un buen tiempo si salir de tu casa y tu encierro.

Cuando las mujeres se encuentran de repente a un tipo demasiado generoso, demasiado interesado en ellas, demasiado servicial, demasiado interesado en los asuntos y problemas de ella se le viene a la cabeza en cuestión de 1 segundo la siguiente pregunta: “¿De cuándo acá este tipo se interesa tanto por mí?”, y ella misma, también en 1 segundo se responde: “Ja! Es que le gusto, se le nota, por eso es tan especial conmigo.” Algunas mujeres se portan bien con ello, otras abusan de ti hasta que literalmente empiezas a trabajar gratis para ellas como parte de su servidumbre doméstica.

Lo que recomiendo para ello es que hagas ejercicios de visualización antes de una posible cita, y que te veas en ella actuando de forma confiable, y que te preguntes “¿Cómo sería un verdadero seductor? ¿Cómo actuaría? ¿Qué diría? ¿Qué cosas JAMÁS haría?”, y verás como ante ti aparecerán imágenes de lo que no debes hacer, así como imágenes de lo que deberías hacer para tener éxito. Obedece a esas imágenes para en la cita verdadera hacerlas realidad.

No seas de aquellos que cuando se encuentran con una mujer piensa “ella está fuera de mi alcanza… pero lo intentaré”, si piensas de esa manera ella lo notará, se dará cuenta de un desnivel que TU MISMO has puesto entre ella y tú, un desnivel donde tú apareces abajo. Debes saber lo que eres, lo que necesitas, lo que quieres e ir detrás de ello con seguridad y con confianza.

Lo que yo trabajo con mis clientes de coaching es algo que hace que recuerden momentos donde han tenido una gran cantidad de recursos, donde han tenido un logro importante, donde han demostrado que sí pueden hacer cosas, luego realizo un anclaje en ese momento y le digo a mi cliente que cuando desee acceder a esos recursos para una cita romántica debe activar esa ancla. Los resultados son asombrosos, simplemente uno debe recordar esos momentos donde se sintió poderoso y capacitado y llegar a la escena del encuentro con la seguridad de que nada será imposible.

Los logros de la seducción no son muy diferentes de los logros en cualquier otra área de la vida. Todo necesita confianza y seguridad.

2. No te hagas mucha auto-propaganda: Debes ser muy cuidadoso en la forma en que comunicas información sobre ti mismo en una cita o a una mujer de tu interés. Divulgar demasiados hechos, o demasiadas virtudes, estadísticas, logros, cualidades suena como si estuvieras solicitando atención y afecto de parte de ella. Inundar a una mujer de demasiadas cualidades le indica a ella que lo único que buscas es impresionarla y que deseas venderte para que ella te “compre”. Tu mismo sabrás lo odiosos que resultan ciertos vendedores que nos abruman con sus técnicas para hacernos perder el juicio y vendernos sus productos.

Un buen producto no necesita venderse mucho. Simplemente al verlo se sabe que es bueno. Unas pocas referencias sobre ti servirán para mostrar que te aprecias a ti mismo. Las acciones hablan más fuerte que las palabras así que no será necesario hablar demasiado en tu favor. No estás ni en un mercado persa, ni en un tribunal de acusaciones.

Relájate, es sólo una cita.

Tienes que dejar campo para que la propia curiosidad de ella empiece a buscar detalles sobre tu vida y tu personalidad. No respondas a preguntas que ella ni siquiera ha formulado. En lugar de ello interésate por conocerla A ELLA, por preguntar, por indagar sobre su vida. Recuerda que tu eres el premio y como tal deberás saber si ella es la INDICADA PARA TI, lo cual es muy diferente a intentar aparecer como INDICADO PARA ELLA. ¿Ves la diferencia?

En lugar de andar diciendo cuántas veces tienes reuniones con tus socios en Singapur, o cuántas veces has ganado dinero en la bolsa de Wall Street, o sobre aquella vez que salvaste a unas codornices cuando un ventarrón daño su nido, pregunta y escucha sobre la vida de ella. He descubierto que una mujer que está interesada preguntará y mostrará ganas de saber más de tu vida, y ella misma buscará conocer los datos que necesita saber. Créeme a una mujer le interesa más un hombre que sabe escuchar que aquel que no hace sino hablar de sus títulos, bondad, sinceridad. Ten paciencia y aprende a explotar el misterio en tu vida.

3. No hables acerca de tu pasado: Cuando estás buscando una relación de calidad no deberías hablar de cuán solo has estado buscando a la persona “indicada”, o cuán dolorosa/afortunada fue tu última ruptura. Si pareces demasiado solitario mostrarás que intentas salir de tu soledad de la forma que sea, si muestras referencias a relaciones pasadas muy pronto parecerá que quieres sacarte la espina. La idea en este punto es que deberías mostrar balance y madurez emocional.

Que si estás solo no te quejes por ello, que si has terminado superes tu dolor y tu pasado y sigas adelante. Ni más, ni menos.

Con esto en mente seguro que podrás dejar de mostrar necesidad y aparecer como un hombre relajado y confiado de sí mismos.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

martes 4 de diciembre de 2007

Video Zona de los Mejores amigos

En esta ocasión he querido compartir un video que un amable lector me ha enviado. Me ha causado mucho interés cómo se resume toda la filosofía de la "zona de los mejores amigos", "proyecto mascota" y otras zonas que todo seductor debe evitar.

Espero lo disfruten.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

viernes 2 de noviembre de 2007

Juegos Mentales


Hoy quiero hablar de juegos mentales. Los seres humanos nos caracterizamos por tener intenciones y propósitos en nuestras acciones, esto implica que cuando decimos o hacemos algo detrás hay una explicación razonable a lo que decimos, buscamos con nuestras palabras y acciones comunicar algo. Las comunicaciones pueden ser sutiles, o contundentes, incluso podemos hacer algo con intenciones un poco más complejas, como quien inventa una excusa sólo para desear ser convencido y sentirse importante.

Los juegos mentales son aquellos en los cuales intentamos probar a otras personas, persuadirlas, o incluso manipularlas. Buscan intenciones determinadas y se hallan camufladas bajo actos y palabras totalmente cotidianos y aparentemente normales. Por ejemplo, la psicología inversa es una especie de juego mental donde alguien dice justamente aquello que no quiere que se haga o se diga con la intención de que eso que se prohíbe se haga. Por ejemplo, una madre le dice a su hijo rebelde que no le gustaría verlo ayudando en casa, como sabe que es rebelde también sabe que hará justamente lo contrario, es decir le ayudará en la casa.

La noticia acá es esta: en la seducción existen muchísimos juegos mentales, y así como ya he dicho muchas veces que la atracción no es una elección, también la mente juega un papel determinante, y en la seducción hay que aplicar buenas dosis de inteligencia y sentido común. En este post quiero tratar el tema de ciertos jueguitos mentales que te pueden aplicar las mujeres en tu camino de seducción, y también quiero darte las herramientas para que siempre tengas atención total y estés pendiente de lo que sucede a tu alrededor sin descuidarte. El juego de la seducción, así como el de la supervivencia se da en el terreno de la conciencia, a los descuidados les pasan por encima generalmente.

Un juego mental muy simple es este: “¿Me veo muy gorda con este vestido?”. Cuando una mujer te pregunta esto ya estás perdido. No importa lo que digas, siempre será una mala respuesta. Si ella no supiera que se ve un poco gorda con ese vestido no te lo preguntaría, así que si le dices que se no se ve gorda, ella pensará que le mientes y que además no te estás dando cuenta de cómo se ve, o no te importa. Imagina qué pasará si le dices que efectivamente no se ve bien. En fin… cómo ves no hay salida.

¿Por qué las mujeres hacen preguntas así? Bueno… porque son mujeres. Las mujeres piensan reaccionan desde un fondo emotivo, y lo hacen en una proporción mayor a los hombres. Y también algunas mujeres buscan probarte, y estas pruebas tienen que ver con el control de la relación.

Los hombres usualmente no tienen idea de estos juegos mentales, y todo lo toman con buena intención, no reflexionan, y no tienen un sexto sentido que les indique que en la vida uno tiene que estar atento. Incluso, algunas mujeres se dedican todo el tiempo a probar, y hacer odiosos jueguitos mentales, y el resultado son hombres cansados y manipulados hasta los huesos.

En la vida los juegos mentales son útiles a la supervivencia, porque te permiten calcular, medir las respuestas de otros y en últimas probar si las personas son tan recíprocas/honestas/transparentes como tú. Sin embargo, algo llevado al extremo se convierte en nocivo, e incluso abusivo.

Lo que haré a continuación es hacer un recuento de los juegos mentales de acuerdo a la fase en la que te encuentres, de tal manera que hablaré de juegos cuando conoces a una mujer, juegos cuando estás saliendo con ella, y juegos cuando estás en relación.

Comencemos entonces…

Juegos en la fase de conocimiento.

1. Ropa sexy: Ella se viste provocativamente y luego se molesta cuando nota que la estás mirando. Su juego mental acá es algo que definitivamente no es lógico para nosotros los hombres. Ella sabe que definitivamente tú la vas a mirar, y si se pone ropa sexy es porque le gusta o desea ser admirada, sin embargo ella te castiga cuando siente tu normal y natural interés.

2. Contacto inicial superficial: Ella viene a ti, coquetea e incluso actúa sugestivamente sexual sin ninguna intención de concretar una cita o involucrarse. Su juego mental consiste en que ella quiere darse un baño de popularidad y asegurarse de que es atractiva, y tú eres justamente la persona que le ayudará a elevar su nivel y su autoestima. Eres el “espejito, espejito” del cuento de Blanca Nieves.

3. No llama: Ella te da su número telefónico sin ninguna intención de salir contigo, o lo peor tú le das tu teléfono esperando que te llame y nunca lo hace. Ya deberías saber que eso NUNCA sucede a menos que te quieran pedir un favor (sólo un novato cae en la trampa de dar su teléfono a una mujer y esperar como una viuda que llame). El juego mental es una señal de poder, ella quiere asegurarse de que puede controlarte con su sexualidad. También desea quitarse de encima a un molesto desconocido en el menor tiempo posible.

4. Se hace la difícil: Te cancela una cita, no devuelve la llamada incluso estando interesada en ti. Su juego mental también consiste en un juego de poder, algunas sólo desean ver cómo las persigues y así determinar tu grado de desesperación por sexo y tu carácter. Si caes en el juego, ella sabrá que estás como un borrego detrás de ella y que tiene la sartén por el mango. A la larga terminará perdiendo el interés.

juegos Durante la fase de citas.

1. Incumplimiento de citas: Ella no te cumple una salida previamente programada, lo hace en el último minuto e incluso sin una palabra de disculpa. Su juego mental consiste en que ella sabe perfectamente que una vez que está siendo cortejada debe mantener el control, el balón en su cancha, la sartén por el mango. La idea es analizar tu nivel de paciencia, tu persistencia y calibrar si estás desesperado, o por el contrario te tomas las cosas con suavidad.

2. Te hace esperar: Ella llega tarde en repetidas oportunidades aún cuando le has hecho notar que te desagrada su comportamiento. Su juego mental interno consiste en que ella quiere saber hasta dónde puede llegar contigo, hasta qué punto eres capaz de tolerar ciertas cosas, y hasta dónde tienes el carácter para ponerte firme y decir las cosas. Si tu la esperas sin decir nada, y toleras esa falta de respeto ella podrá calibrar tu nivel de interés y podrá sentirse toda una reina que hace que su súbdito espere por una audiencia. También podrá ver que tu no valoras tu propio tiempo.

3. Citas costosas: Ella desea ir al sitio más costoso/exclusivo/play/guay, al mejor restaurante, al mejor club, y espera que tú vayas con todos los gastos y viáticos. Su juego acá es analizar tu nivel de provisión, tu nivel financiero con el fin de saber si ella tendrá que mantenerte (con lo cual perderás toda opción) o si estás dispuesto a invertir en grande.

4. Pospone el sexo: Llega al punto de excitarte para luego retirarse en el momento en que las cosas amenazan con ponerse verdaderamente calientes, también procede evitando situaciones que lleven a caricias o juegos previos sexuales. Su juego es un perfecto ejemplo de calibración del poder sexual que tiene sobre ti, así mismo también desea saber si lo único que buscas es sexo, o si tus intereses son más profundos y a largo plazo. Es una medida de protección, así como una declaración de soberanía. En algunas mujeres es una clara manipulación: si no le das lo que ella quiere, cuando lo quiere y de la forma en que lo quiere pues no habrá sexo.

5. Coqueteo: Ella coquetea en frente tuyo. Su intención es probar cuán interesada estás en ella, así como poner de relieve que ella es sexualmente deseable y que si deseas ganar sobre la competencia deberás hacer un buen esfuerzo. Claramente, hay mujeres coquetas cuya intención es el desorden, la indisciplina, de esta clase de mujeres lo mejor es huir… y bien lejos.

JUEGOS DURANTE LA RELACIÓN.

1. Comportamiento egoísta: Ella actúa de formas en las cuales se complace solamente a ella. Lo que desea ver es si te percatas de su manera de actuar, si buscas tu propio beneficio también y si te guardas amor propio. También desea ver hasta dónde puede llegar contigo en sus demandas.

2. Deseos contradictorios: Ella dice una cosa, luego hace otra. Por ejemplo, te dice que no tiene importancia el sitio a donde vayan, o la actividad que hagan, pero luego se molesta por tu decisión. Lo que en verdad ella quiere es conocer cuál es tu carácter y si sostienes las decisiones que haces, y también quiere saber si la conoces tan bien como para saber qué le gustaría (lo que equivale a todo un acto de telepatía en regla). Como en el caso de la pregunta por su vestido, este es un escenario con grandes probabilidades de derrota, a menos que tengas el carácter de señalas sus malcriadeces.

3. Comparación con otros: Te compara con los novios de sus amigas. Lo que su juego mental indica es no se siente satisfecha con tu forma de ser o con lo que le ofreces o con las maneras que tienes para hacer las cosas. Desea que adquieras hábitos, costumbres de los novios de tus amigas. Un comportamiento así no debería ser tolerable.

4. Salidas de tono: De repente le pueden dar rabietas, puede actuar inconforme, mimada, caprichosa o jarta. El juego mental busca saber cuánto aguantas sin quejarte, también busca un poco de control, y efectivamente con carácter deberías lidiar ese tipo de cosas.

Evidentemente los diferentes juegos mentales se pueden superponer y pueden darse en diferentes momentos, por ejemplo, los juegos de la fase de conocimiento pueden darse en la relación y viceversa. Como verán es algo bien intrincado.

La clave con los juegos mentales, es detectarlos y señalarlos, si son desconsiderados no deberías tolerarlos e indicar claramente tu molestia con estos comportamientos. Si la cosa sigue y sigue, abandona el barco.

La idea de todo es que ambos sostengan una relación recíproca, dando y recibiendo, no es algo de proporciones perfectas 50/50, porque no estamos hablando de matemáticas sino de relaciones, así que simplemente la cosa es dar la mayor felicidad posible, y sentirse también a gusto y libre a la vez. La comunicación honesta debería reemplazar los juegos mentales en los que también los hombres caemos, de esta manera podemos acercarnos a saber lo que el otro piensa, siente y desea. La toma de decisiones y las responsabilidades deben ser compartidas.

También se honesto, y no temas querer lo que quieres, ni te avergüences de necesitar lo que necesitas.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

miércoles 8 de agosto de 2007

Consulta: Superando La Manipulación Sexual


I'm Sexyback!!!

Regresé de mi viaje más peligroso que nunca...
Comenzamos directamente con una consulta que me llega a mi correo:

Maestro Naxos, estoy en una situación que me tiene muy incómodo.Tengo una relación estable desde hace casi cinco meses. Estoy con una mujer hermosa y exitosa, pero se ha vuelto demasiado demandante, nos mantenemos en un ritmo social desgastante y mis finanzas están a punto de colapsar, además cuando me niego a salir o cuando no le hago un favor siempre me dice que no va a hacer el amor conmigo, y de hecho, cuando la busco se rehusa, y puede durar hasta dos semanas sin que tengamos sexo. ¿Es normal lo que sucede? Por favor dime tu punto de vista, lo agradeceré infinitamente.
Mi comentario:

Hoy quiero empezar mi comentario con unas preguntas que quiero que ustedes se respondan antes de continuar con el resto de la consulta:

* ¿Estás de acuerdo en salir con la mujer que te gusta a ópera, teatro, cine, rumba o la actividad que sea, incluso cuando no es tu plan favorito, de hecho lo detestas en alguna medida, y además teniendo en cuenta que ella nunca es recíproca en ir a los eventos que a ti te gustan?

* ¿Siempre corres con el 100% de los gastos en cualquier tipo de salida, evento, reunión, aún cuando sabes que ella también trabaja y tiene un buen ingreso?

* ¿Das detalles y obsequios aún cuando ella no te los da a ti?

* ¿De repente te encuentras cambiando tus hábitos, tu ropa, corte de cabello, y maneras sólo para complacer sus demandas?

* ¿Te mantienes llamándola y ella no devuelve tus llamadas o se mantiene no disponible?

* ¿Actúas como su consejero puerta a puerta en cualquier problema, con satisfacción garantizada, y cuando estás necesitando un consejo u opinión extrañamente te dice algo como para salir del paso?

Si has respondido que sí a alguna de estas preguntas, entonces estás siendo víctima de la manipulación sexual. Y estás actuando por un principio de temor, el cual consiste en que si no satisfaces sus demandas ella dejará de tener sexo contigo.

Quiero que una cosa quede clara acá, y es que SEXO=PODER.

Admitamos algo sinceramente, y es que las mujeres están en completo control del campo sexual. Ellas están perfectamente conscientes de que la apariencia física (cara, senos, trasero) es una droga irresistible para los hombres. También saben que la lujuria puede nublar la visión de un hombre y alejarlo de la razón. Ellas saben que lo que más deseamos es sexo y que haríamos cualquier cosa –incluso cosas que van en contra de nuestros deseos y personalidad- para conseguirlo.

Las mujeres saben perfectamente que pueden convertir a cualquier macho man en una mascota faldera fiel sólo con un secreto y húmedo susurro a sus oídos. También saben que pueden manipular a un hombre para que gaste una fortuna en ellas con tan solo un roce de su lengua en los labios.

Es un poder asombroso, para ser sinceros. Es una fuerza de la naturaleza. Las mujeres son expertas administrando ese poder. Personalmente creo que el sexo debería ser un lazo íntimo entre dos personas iguales, pero para algunas mujeres el sexo se convierte en una herramienta, en un medio, y proceden a volver adictos a los hombres a sus atributos, y los utilizan para obtener lo que desean y para castigar cuando tienen un no por respuesta.

Estas mujeres son las maestras en el arte de la manipulación sexual.

Las herramientas que utilizan estas manipuladoras son la seducción, el halago, la decepción, la evasión, la no disponibilidad, usan la manipulación emocional y son expertas en hacerse las víctimas. No se entregan emocionalmente, lo único que hacen es fingir entrega para obtener beneficios de poder, status o control sobre un hombre.

No quiero decir que los hombres seamos unos santos, pero sí quiero advertir si estás cayendo en una relación que te está manipulando a través del sexo. He visto hombres hacer toda clase de locuras por una mujer atractiva, y veo a esta mujer atractiva mirar con deseo a otros hombres diferentes, cuando el explotado de turno se descuida.

Muchas veces cuando un hombre cede por lujuria su poder masculino, ellas los llaman “caballeros”, lo que para mí traduce: “imbéciles manipulados que hacen exactamente lo que se les pide”.

Es una historia trágica.

De hecho, es una verdadera desgracia.

Sin embargo, y como buena noticia, hay una solución: detenla y no dejes que siga con eso. Tienes que empezar a hacer algo que se llama “poner límites”. Y acá te voy a dar unas cuantas claves para ello:

1. Se honesto contigo mismo: No te mientas más, y si detectas el problema y crees que lo mejor es alejarte no lo pienses dos veces y pon tierra de por medio.

2. No sigas pagándole cosas: Financiar su vida social sólo la autoriza para que siga en el círculo vicioso de la manipulación sexual, simplemente cuando no hagas lo que ella quiere te cortará los servicios.

3. Pon limites en la cama: Rompe la cadena del control que ella ha puesto sobre ti. Insiste en un compañerismo recíproco y equitativo, donde el sexo lo deciden tanto ella como tú, de una manera en la que ambos obtienen una intimidad poderosa y placentera.

4. Prepárate para perder: Arriésgate a perder. Cuando la detengas y desenmascares su manipulación, lo más probable es que el