Mostrando entradas con la etiqueta Estrategia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Estrategia. Mostrar todas las entradas

domingo 3 de agosto de 2008

La marca registrada de un seductor


Hoy quiero hablar de la imagen personal que un seductor debe desarrollar. Y aprovecharé para ello mi experiencia en investigación de mercados, en marketing y en psicología del consumidor para darles algunas pautas para diseñar aquello que van a presentar a diario: ustedes mismos.

Si se fijan detenidamente la publicidad constantemente nos proporciona ejemplos de marcas poderosas. Piensen en Coca Cola, en McDonalds, en Mercedes Benz, en Apple, en Nokia, que han desarrollado una estrategia de posicionamiento para estar en la mente de sus consumidores y que estos compren sus productos y crean en sus innovaciones.

Pues bien, mi idea con este post es que aprendas de las experiencias de las marcas poderosas para configurar tu imagen personal y proyectar de manera poderosa y única tu personalidad.

Las marcas construyen algo que se denomina Identidad de marca, que es un conjunto de cualidades, cosas que pueden hacer y que pueden ofrecer, y que se identifica con un nombre y con un símbolo. Por ejemplo, Coca Cola se ha posicionado como la mejor bebida Cola del mundo, McDonalds, como la mejor opción de comida rápida, Windows como el sistema operativo más popular.

Y en este punto viene una precisión bien interesante. Las marcas proclaman ser las mejores, o las más económicas, o las más cómodas, sin que eso sea necesariamente cierto. Coca Cola puede ser una bebida perjudicial para la salud, McDonalds ofrece comida chatarra, y la nueva versión de Windows Vista deja mucho que desear. Sin embargo millones de personas creen en sus promesas y compran sus productos y servicios.

La lección es esta: las marcas tienen éxito porque son las primeras en creer en lo que hacen, si no lo creyeran ellas mismas nadie les haría caso. ¿Y cómo lo creen? A través de estrategias publicitarias que hacen ver que son lo mejor del mundo y que nadie se compara con ellas. De igual manera si alguien va a creer en lo que ofreces y puedes dar, ese debes ser tu mismo. El primer paso para el fracaso personal es dejar de creer en uno mismo. Segunda lección: el mejor promotor de uno mismo es justamente uno mismo, hay personas por ahí con una falsa modestia, y no muestran mucho de sí mismos, hablan en términos peyorativos de si mismos, si alguien les halaga dicen cosas como “bueno, era lo mínimo” o “en verdad no es para tanto”. Ese tipo de comportamiento hace que las personas no vean valor en nosotros.

Las marcas generan valor, y ese valor significa lo que esa marca cuesta en dinero al ser vendida, lo que es una muestra de la valoración de los beneficios y el capital de esa marca. Este año las cinco marcas más valoradas en orden fueron: Coca-Cola, Microsoft, IBM, General Electric y Nokia.

¿Cómo puedes generar valor al igual que una marca? Pues bien, hay diferentes elementos que enumeraré a continuación:

1. Hasta qué punto creas nuevas amistades y mantienes las actuales: Las marcas son expertas en crear nuevos clientes y consumidores y mantener los que ya tienen. Entonces tendrás una imagen poderosa y tu marca (es decir, tu nombre) será valorado en la medida en que tengas un círculo social amplio, mantengas a tus amigos, que te valores y te den valor, que puedas enseñarles y aprender de ellos. También generarás valor en la medida en que crees nuevos contactos sociales, en que tu red de amigos se fortalezca, en que tengas nuevos conocidos que te aprecien así no sean tus amigos del alma.

2. Hasta qué punto eres reconocido: Bien, una cosa es tener una amplia red social, otra es que seas reconocido de forma positiva. Puedes tener un círculo social de 100 personas y pueden pensar que eres un idiota, un fracasado, un cansón, un intenso, o que eres un tipo brillante, creativo, divertido y carismático. En general las marcas evalúan la opinión de sus consumidores en investigaciones de mercado, con encuestas o grupos focales, y de esta manera se enteran de cosas buenas y cosas por mejorar.

A veces uno es un juez muy duro o muy indulgente con uno mismo, así que no está mal indagar por la percepción que tienen otros de uno, busca amigos sinceros y pregúntales sobre las cosas que te cambiarían, sobre las que ajustarían en tu imagen, o sobre aquellas cosas molestas, sé muy sensato para evitar caer en círculos de cortesía, donde te dicen que eres lo mejor del mundo, no te conformes con esa respuesta e hila lo más fino posible. Ten la madurez de aceptar lo que te digan y tú eres el que toma la decisión de qué cosas finalmente consideras y cuáles definitivamente no compartes. Generalmente yo pregunto esto: “¿Cuándo me conociste qué pensaste de mí?”, bueno esa opinión te permitirá hacerte a una idea de la primera impresión que das.

3. ¿Qué tan fieles son las personas que te rodean contigo?: Las marcas más valoradas son las que mayor fidelización generan, es decir, hasta qué punto el consumidor estaría dispuesto a cambiarlas. Yo soy muy fiel con marcas como Nokia y HP en tecnología y no compro otras marcas, incluso aunque me ofrezcan mejores precios, porque he tenido experiencias positivas con estas marcas y tienen justo lo que yo necesito, además de que me ofrecen buena calidad. Lo mismo pasa contigo, hasta qué punto eres valioso para las personas que te rodean, hasta qué punto te buscan para escucharte, y no estás rodeado de compañías oportunistas o casuales dispuestas a dejarte por alguien más. ¿Para qué te buscan las personas? ¿Qué obtienen tus amigos con tu amistad y tus conocidos con tenerte cerca? Si puedes responder a estas preguntas entonces ya podrás saber cuáles son las cosas valiosas que ofreces, y describiré esto a continuación:

4. ¿Cuáles son los atributos que te identifican?: En marketing hablamos de 3 tipos de atributos o beneficios que debe tener una marca.

El primero es el beneficio funcional, es decir, para qué eres bueno, qué cosas sabes hacer y por las cuales te distingues, por ejemplo, el beneficio funcional de un celular es que puedas hablar por medio de él, que llames y recibas llamadas a una calidad óptima, que guardes teléfonos de contacto, que tenga un menú fácil de manejar, incluso que uno pueda tomar fotos, escucha música y muchos etcéteras. ¿Para qué sirves tú? Para amenizar una charla, para tocar guitarra, para mostrar una imagen de salud y cuidado, para hacer más sabias a las personas con tu inteligencia, para bailar, ¿para qué? Si no encuentras muchas respuestas, entonces deberás desarrollar una función y darte a conocer por ella, contar historias graciosas, ser un seductor, ser intelectualmente brillante, ser dinámico, ser creativo, hacer publicidad con photoshop, escribir poesía, hacer documentales. ¿Qué funciones les ofreces a las mujeres? ¿Buen sexo, provisión, las proteges, o les das problemas, eres inútil, ayudas en la casa, etc?

En segundo es el beneficio emocional, es decir, cuando la compra o uso de una marca genera un sentimiento positivo al consumidor, por ejemplo, al comprar un carro Volvo la gente se siente segura, cuando la gente bebe Coca-cola se puede sentir energético, cuando come cereal Kellogs se puede sentir lleno de vida, se puede sentir creativo cuando compra un laptop Apple. La pregunta es ¿Qué siente la gente cuando está a tu lado? ¿Se sienten seguros, tranquilos, emocionados, o quizá se sienten preocupados, dispersos, aburridos, fastidiados? ¿Qué clase de beneficios emocionales les ofreces a las mujeres? ¿Se sienten apasionadas, protegidas, acompañadas, creativas, libres, enamoradas, aburridas, solitarias, cansadas? Revisa este punto y hazte el propósito de desarrollar y crear vínculos emocionales con quienes te relacionas, y se muy específico en qué beneficios quieres crear, por ejemplo, seguridad, amor, pasión, diversión.

El tercer beneficio es el más complejo, y es el de autoexpresión, que consiste en que las marcas se convierten en símbolos del auto concepto de la persona, por ejemplo la marca Nike tiene el logo “Just do it”, por lo cual su beneficio de autoexpresión consiste en que sus consumidores sienten que desarrollan sus capacidades al usar la marca; por ejemplo Axe busca que el consumidor se sienta “seductor” al usar ese desodorante. Un seductor debería buscar que las mujeres se sientan seguras y enamoradas, apasionadas, identificadas, con un futuro prometedor, protegidas, sofisticadas, llenas de placer, optimistas, felices, etc. Este beneficio se conoce preguntando “¿cuándo estás conmigo qué ganas tú para ti misma?”

5. Hasta qué punto eres extrañado o evocado cuando no estás con las personas: Acá lo interesante es saber qué lugar ocupas en la mente de tu círculo social. ¿Se acuerdan de ti? ¿Te llaman? ¿Te buscan o eres tú el que siempre está detrás de la gente? En marketing usamos lo que se llama TOP OF MIND para saber cuál es la primera marca que está en la mente, y lo sabemos con esta pregunta: ¿Cuando piensa en marcas de televisores cuál es la primera marca que llega a su mente? Esa primera mención es el top of mind, por ejemplo, si pones la palabra “seducción” en Google, la primera marca que sale es “la estrategia de la seducción”, si le dices a una mujer “¿Cuándo te hablo de pasión cuál es el primer nombre que llega a tu mente? Debería salir el tuyo si ella es tu novia, si tus amigos cuando piensan en alguien importante te nombran de primeras estás en el top of mind de sus cerebros, y mira, eso no tiene precio, porque indica que las rutas neuronales o conexiones sinápticas tienen un camino directo a tu nombre, a tu imagen y a tu presencia.

6. ¿Innovas?: Las marcas líderes en el mercado se destacan por desarrollar siempre nuevas maneras de expresarse, más llamativas, más modernas, y sobre todo con más servicios a los usuarios. Un ejemplo de ello es Apple, o quizás Nokia, que siempre sorprenden con nuevas características de sus productos. Por tu parte, la innovación debería estar siempre al orden del día en tu vida, aprendiendo nuevas cosas, cambiando de apariencia de vez en cuando, leyendo y llenando tu mente de ideas nuevas, evitando la rutina, informándote de lo que pasa en el mundo. Las personas nos cansamos de la gente en ocasiones, y más cuando tienen la tendencia a caer en la monotonía y en la falta de creatividad. Un verdadero seductor siempre está a la vanguardia, sabe cambiar y mejorar cada día, se sabe adaptar a cualquier entorno con facilidad, manteniendo sus principios fundamentales. Haz tuyo la metáfora de los computadores, siempre debes estar en búsqueda de actualizaciones (upgrades) a tu sistema operativo.

7. ¿Te preocupas por las personas que te rodean?: Las marcas más valoradas son las que tienen un óptimo servicio al cliente, que responden sus dudas y reclamos y que están atentas para saber si el cliente quedó satisfecho con ellas. Pues bien, tú deberías cuidar de tus amigos, preocuparte por ellos y estar al tanto de las cosas que puedes hacer por ellos. Tu valor se incrementará y podrás hacerte imprescindible para ellos. Con las mujeres, deberías adelantarte a sus necesidades y ofrecerles beneficios que hagan que ellas no se quieran separar de ti y que no puedan imaginar lo que sería si te vas de su lado. Por ejemplo, yo pienso que si pierdo mi celular la pasaría fatal, imagina que pensarán ellas si te vas, por ejemplo de viaje un largo tiempo, ¿les afectará o les dará lo mismo?

De este tema hay bastante tela para cortar y ya lo desarrollaré más en profundidad, de hecho este esquema ampliado lo utilizo para diseñar la personalidad de marca de mis clientes de coaching, porque en el diseño inteligente y en la estrategia está la clave para diferenciarse de otras personas que pasan por la vida así como así.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

jueves 17 de julio de 2008

Transformando primeras impresiones


A lo largo de este blog he dicho que una primera impresión es fundamental y que los primeros minutos de una interacción con una mujer son fundamentales. Pues es así, cuando conoces a alguien tienen una oportunidad importante para mostrar rasgos de carácter, confianza y de mirar profundamente a sus ojos, decir su nombre y causar una buena impresión.

Dicen por ahí que la primera impresión es lo que cuenta al fin y al cabo. Quienes dicen esto argumentan que aquellas intuiciones que se tienen tras un primer encuentro son tan poderosas que determinan lo que uno pensará acerca de alguien, la confianza que le dará o el grado de importancia que uno le concederá.

En algunas situaciones sólo tienes una oportunidad para dar una buena impresión. Imagina que conoces a una mujer que te resulta tremendamente atractiva en una fiesta, o en una reunión, sólo tienes un chance para presentarte, para construir confianza y para obtener su teléfono y quizá la promesa de un segundo encuentro. Todo ello se juega en segundos, en minutos, y si eres un desastre ella no te soltará ningún dato para que la contactes.

Yo creo que ser un seductor es como ser un vendedor, una oportunidad para venderte, si te equivocas simplemente no te compran tu producto, en este caso no te comprarán a ti, no tendrás su confianza, no despertarás atracción.

A pesar de lo anterior, estoy seguro que todos ustedes han escuchado historias de parejas que se conocieron y al principio se caían mal, no tenían una buena opinión el uno del otro, es común oír de falta de química, incluso de antipatía al conocer a la persona, y fue el tiempo el que quitó esa mala impresión y mostró otras cualidades que a primera vista no fueron evidentes.

Y es que somos mucho más que una primera impresión. Aunque estamos en un mundo superficial que sólo creen en lo que ve, que descarta tras pocos minutos a personas que no destacan y que valora lo que otros piensen sobre lo que a uno le parece. Vivimos presos de la aprobación social, incluso muchas personas sólo salen con alguien si a sus amigos o amigas les parece bien, y si existe alguna desaprobación de ellos simplemente lo descartan.

Es como si uno se comiera la comida que a otros les gusta, y no la que a uno le gusta.

Es como tomarse la medicina que a otro le alivia y no a que a uno le sirve.

Pero bueno, son dinámicas sociales, y es que a veces a uno le da mi miedo desmarcarse, por el qué dirán, por el qué pasará, porque de pronto se pueden perder algunos amigos, por esto o por lo otro. En el fondo algunos son tremendamente inseguros y les da miedo confiar en sus intuiciones, en su propia manera de explorar el mundo, de tener su propia identidad.

Pero bueno, me estoy yendo por las ramas.

El punto es el siguiente: ¿Cómo se puede hacer para recuperarse de una primera mala impresión? ¿Qué hacer cuando te equivocaste y de repente te mostraste muy nervioso, muy arrogante, muy torpe o lo que sea?

Lo primero que quiero que hagas es un cambio de creencias. Y quiero que de ahora en adelante pienses que es posible recuperarse de una primera impresión desfavorable. Quiero que te acuerdes de alguna canción que al principio de pareció asquerosa, pero que tras oírla y volverla a oír te empezó a gustar más y más. Así es. Muy bien, a eso justamente es a lo que me refiero. Hay veces que segundas y terceras impresiones ayudan a que uno se forme un concepto favorable de las cosas.

Incluso acuérdate de algo, cuando compras un producto, muchas veces das vueltas y vueltas alrededor del almacén, imagina que vas a comprar un computador, primero cotizas, das vueltas, miras ese computador, y luego, después de muchas veces de verlo decides comprarlo. Pues bien, muchas mujeres tienen ese mismo patrón para escoger su pareja: conocen a alguien, y luego de muchas interacciones son capaces de decidirse a pensar en estar con esa persona, y esas muchas interacciones son oportunidades y más oportunidades para causar una buena impresión.

En últimas lo que quiero que pienses es que puedes recuperarte de una primera impresión desfavorable. Y es que a los más expertos nos ha pasado, hemos dado malas impresiones, y es porque hemos tenido un mal día, o simplemente hemos estado distraídos. Y es que esto de seducción además de ser una técnica consiste en la habilidad de desarrollar un estado mental y físico, que te permite desenvolverte de cierta manera. Y en otro post hablaré sobre la manera de generar en ti estados poderosos, acá lo que me interesa mostrarte es que muchas veces por x o y motivo puedes perder enfoque momentáneamente y causar una mala impresión.

Sin embargo, este juego, como te digo es de mente, de cerebro, de pensamiento, y si tienes la suficiente confianza puedes voltear la moneda y reivindicarte. Imagina que ves a tu equipo de futbol favorito que empieza a perder por un gol, incluso por dos goles, y ves cómo la confianza, la seguridad y un PODEROSO ESTADO MENTAL de los jugadores hace que sean capaces de empatar y ganar.

Los verdaderos maestros se conocen ante circunstancias desfavorables, cuando comienzan perdiendo, incluso cuando alguien no cree en ellos. Es en ese momento que su estado mental se encuentra a prueba y sacan su mejor arsenal y lo entregan todo en el campo de juego.

Aquí hay algunos escenarios que quiero mostrarte:

1. Llegas con demasiada arrogancia: Mostrar demasiada confianza puede resultar odioso para algunas mujeres, así que tendrás que saber el límite entre la seguridad personal y la ostentación. Una cosa importante es que entre más poderoso te hagas, más sencillo deberás ser. Algunos aprendices creen que entre más ególatras sean más mujeres tendrán a sus pies. Mentira. Siempre deberías mostrar confianza pero jamás presumir.

2. Llegas demasiado necesitado: y sientes que presionaste mucho, que mostraste mucho las ganas, que le dejaste ver que ella te gustó demasiado.

3. Entraste demasiado inseguro: Y eso empezó a notarse en tu lenguaje corporal, tu tono de voz no fue fuerte, no te mostrarte seguro, incluso pudiste parecer torpe.

4. Fuiste descubierto buscando otras mujeres o mirándolas: la impresión que habrás dado es que eres un cazador y que andas detrás de las mujeres buscando quizá algo no serio, eso causará desconfianza Depende de la mujer, a algunas eso les parece atractivo porque desean ser las escogidas sobre la competencia.

5. Puedes empezar a hablar sin querer de una experiencia negativa con otra mujer de tu pasado: Esto les dará la idea de que tus emociones no están bien, y lo último que pensarán es que estás listo para una relación o para salir con ellas.

6. Sin intención la ofendes: Para ofender a alguien muchas veces sólo basta con hablar. Con tus palabras, y sin quererlo, puedes atacar alguna creencia, algún valor, lo que sea, algunas veces te lo dicen, otras lo callan.

En estas situaciones y otras más que te puedan ocurrir, lo que quiero que pienses es esto:

1. No es el fin del mundo, peores cosas pueden pasar y seguramente esa será una persona y una oportunidad que te permitirán mejorar tu juego.

2. Cree que es posible recuperarse de una mala impresión, esta creencia hará que la realidad se configure de tal manera que puedas hacer lo necesario para levantar tu imagen.

3. No te excuses a menos que valga la pena hacerlo. Si en una segunda oportunidad ella te dice que fuiste arrogante/cansón lo que sea que pueda pasar, sólo di “bueno, de repente viste una fotografía de un momento específico, tengo mejores caras.” O simplemente puedes reírte y decir “bueno… es que a veces soy un personaje.” Y listo, lo peor que puedes hacer es darle demasiada importancia al asunto, pues eso mostrará aún más tu inseguridad.

4. Analiza fríamente en qué te equivocaste, qué fue lo que te restó puntos, y de acuerdo a ello trata de hacer menos evidente ese rasgo, actúa de manera inversa. Eso le dará a entender que tienes una personalidad más compleja, con matices y que no puede etiquetarte con sólo una impresión.

5. Ve con calma y con despacio, no sea que caigas en la trampa de que sea muy evidente que deseas dar una mejor impresión y generes desconfianza, actúa como si no buscaras nada más que hablar o estar con otro ser humano y entenderse.

6. Trabaja con metáforas. La PNL enseña que el inconsciente entiende el lenguaje metafórico, así que en lugar de disculparte, simplemente lo que harás es contar historias donde las cosas no son como parecían y, mostrar cómo de repente hay que conocer a las personas mejor para ver todo lo que hay en ellas. Puedes ejemplificarlo con la historia de un amigo, al que le pasó que en su entrevista de trabajo dio una mala impresión, sin embargo sus acreditaciones eran tan buenas, tan poderosas y tan seductoras que fue llamado a una segunda entrevista, donde pudo mostrar por fin que era una persona digna de confianza y que tenía un gran atractivo para la compañía.

También puedes crear historias mucho más sutiles, donde cuentas cómo compraste un producto tras no haber creído en sus bondades a primera vista, sino que luego de varias observaciones descubriste que es tan poderoso que es como cuando uno cae en cuenta que necesitas tenerlo contigo (las cursivas indican inflexiones que debes hacer con tu voz, para que justamente esas palabras entren en su inconsciente, también trabajo acá con órdenes post-hipnóticas, ya te contaré como funcionan y te sorprenderás cuando descubras que las usamos a diario, simplemente no sabemos usarlas de manera consciente ni sabemos de su poder.)

Seguro esto les será de utilidad y podrán enfrentar con seguridad las segundas y posteriores impresiones.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

martes 8 de julio de 2008

Mujeres espinadas


Hoy quiero hablar de un tema que quizá ya había tocado por los lados en el post sobre la manipulación. Una amable lectora me escribía diciéndome que si queremos ser la mejor versión de nosotros mismos también deberíamos mirar hacia adentro y señalar nuestros propios errores, así como trabajarlos en el blog. En una entrada posterior analizaré este mail de la lectora, pero por ahora quisiera centrarme en un tema que últimamente he escuchado mucho, por casos cercanos y por mails de algunos lectores, concretamente hoy quiero hablar de relaciones disfuncionales, es decir, aquellos tipos de vínculo que no están funcionando, por mil y una razones.

Las relaciones de pareja pueden ser un verdadero paraíso donde la convivencia y el sentimiento pueden hacer que la vida sea mucho más alegre, incluso que los problemas sean mucho más llevaderos. Sin embargo, una relación también puede, literalmente, acabar con tu vida. Y no me llamen exagerado o extremista, pero más de una vida destruida he visto por causa de una relación de pareja que no funciona, y más exactamente por haber escogido una pareja destructiva, manipuladora o con problemas psicológicos.

Hace un tiempo me enteraba de un caso de una mujer cuyo novio no hacía más que criticarla, lanzar ataques contra su apariencia, contra sus actitudes, contra todo lo que ella era, incluso llegaba al maltrato físico y al abuso sexual. El personaje en cuestión era alguien alcoholizado, que en momentos de embriaguez se despachaba en ataques contra esta pobre mujer, llegado al punto en que ella intentó el suicidio un par de veces, por fortuna sin éxito. ¿Qué le ve una mujer a un hombre así?

Pues ella lo explicaba diciendo que había una atracción irresistible, pues además de ser un animal el tipo este era bien parecido, yo le decía a ella por aquella época que era una “bestia muy bien disfrazada”, incluso llegué a presentarle a un amigo mío, muy decente por demás, y al preguntarle sobre su opinión acerca de mi amigo me respondió diciendo “mmm, mira Naxos, te agradezco tu intención, pero tu amigo no es mi tipo”, a lo cual yo, irónico como de costumbre, le respondí: “ahh, claro es que los de tu tipo de pegan y te maltratan, recuérdame la próxima vez te presento a un convicto.”

Casos, similares he escuchado en amigos míos. Por ejemplo, cierto amigo dio a parar con una mujer que, la verdad sea dicha, ni siquiera estaba buena, pero que siempre intentaba sabotear sus éxitos de alguna manera, lo alejó de sus amigos, les hacía mala cara, y sembró una serie de dudas acerca de la fidelidad de sus amigos de toda la vida, de tal manera que lo aisló y lo dejó “sólo para ella”, mientras tanto este amigo mío se destacaba como docente de matemáticas y se ganó una beca para estudiar en Rusia, beca que abandonó simplemente porque esta mujer lo manipuló de tal manera que le hizo perder el tiempo y la capacidad necesaria para ponerse a tramitar su viaje y tomar lo que era suyo, su beca.

Tiempo después esta mujer le fue infiel, resultó embarazada, le achacó el bebé y hoy día mi amigo vive con ella, sabe la verdad de que el niño no es suyo, y vive en una situación económica precaria.

Si me preguntan que si esto me parece amor, yo creería que no lo es. En ninguna de las situaciones veo amor, de hecho veo un gran odio, un odio visceral hacia sí mismos. ¿O cómo más puede explicarse que uno deje su autoestima, sus proyectos personales, su amor propio, sus amigos, incluso su familia por otra persona que manipula, maltrata, es desconsiderada e incluso persevera en actitudes hostiles?

Eso para mí se llama desprecio a sí mismo.

Hay razones en la superficie mucho más increíbles, como por ejemplo, el miedo social a dejar a una persona que “aparentemente” es aprobada, y ve uno hombres y mujeres con parejas muy atractivas, que desean mostrarlas y exhibirlas, así en la intimidad tengan que pagar el precio con humillaciones.

Por otro lado veo que las historias familiares tienden a repetirse, y es que personas que provienen de familias disfuncionales, con madres dominantes y arpías, o padres alcohólicos y maltratadores, sigan el patrón y busquen a parejas con esos mismos arquetipos. Las razones están en el inconsciente de estas personas, en su mente se ha instalado una equivalencia compleja del siguiente tipo:

*Si me quiere ENTONCES me maltrata.

*Las relaciones no son fáciles y muchas veces merezco ser tratado(a) con dureza, pues no tengo mucho valor.

Estas equivalencias complejas están a nivel inconsciente y ni ellos saben que las tienen. Muchas veces puedes escuchar a estas personas quejándose de su situación, infelices, incluso toman decisiones aparentemente radicales y terminantes de terminar, pero nunca lo hacen, hay algo, un lazo invisible, una “atadura” que los mantiene allí, pegados a su verdugo. Es como una especie de síndrome de Estocolmo, donde la persona se vincula emocionalmente a su secuestrador y se niega a abandonarlo.

También he visto que detrás de esto hay MIEDO, a volver a empezar, a la soledad, a perder algunas comodidades que de hecho se tienen (en el caso de la mujer que narro acá su beneficio era la aprobación social que tenía al estar con un hombre “atractivo”). Algunos tienen ideas en su mente que les dicen cosas como:

*Es mejor malo conocido que bueno por conocer.

*Algo es algo peor es nada.

*Es que así son los hombres/mujeres.

*Es que no merezco otra cosa.

*Es que no quiero estar solo(a).

*No puedo volver a comenzar.

Tales creencias se anidan en la mente, a la manera de virus mentales que incapacitan a la persona, le quitan sus recursos y la dejan inválida emocional y espiritualmente. En muchos mails puedo percibir eso, personas que quieren recuperar una relación que a todas luces no está funcionando y les está quitando autoestima y los está llenando de miedos e inseguridades.

Mal negocio, muy mal negocio…

En algunos post he hablado sobre no negociar contra uno mismo, sobre tener en claro principios que uno no negociará, y eso puede ayudar y de hecho ayuda mucho, hay que desarrollar una estructura psicológica fuerte para ver la vida de una manera en que rechazas lo malo, lo no conveniente, lo destructivo y atesoras lo bueno, lo conveniente, lo constructivo.

En la teoría suena muy bien, pero ¿qué pasa cuando no es así, y uno se sabe muy bien las cosas, pero a la hora de actuar simplemente elige estar al lado de personas que no le convienen y le hacen daño?

La verdad si tuviera la respuesta sería multimillonario. Pero tengo algunas claves. ¿Recuerdan cuando hablé de que todos los seres humanos tenemos un metaprograma que nos lleva a buscar el placer y evitar el dolor? Pues bien, para nosotros que escuchamos sus historias el placer sería estar con alguien positivo, y el dolor estar con una mala compañía, sin embargo, para estas personas el placer es estar acompañados (de lo que sea) y el dolor es quizá estar solos. Así que sus asociaciones son diferentes y por eso actúan en una manera que no entendemos y que escapa a nuestro sentido común.

Y ahora viene un problema para el seductor que lee estas líneas y es el siguiente:

Imagina que conoces a una mujer que te atrae, y entre sus cuentos o lo que llegas a saber de ella, está que estuvo enamorada en un hombre que le hizo la vida a cuadritos, que la maltrató, que le fue infiel, que le destruyó su autoestima y que le hizo mucho, pero mucho daño.

¿Qué haces tú en este caso?

Pues bien, hay muchas trampitas en este caso, son como pequeñas minas que te dejan balines incrustados en la carne, que duelen y te hacen daño a ti también.

Yo llamo a este tipo de mujer la MUJER ESPINADA.

Está toda llena de espinas y si te arrimas te espina y te hiere a ti también. Generalmente despiertan el deseo salvador que tienes, el deseo redentor, incluso despiertan tu compasión, pues sus historias pueden ser verdaderamente desgarradoras y te encuentras preguntándote “¿Cómo le pudo pasar eso? ¿Cómo fue posible que nadie hubiera visto que ella es una mujer increíble? ¿Qué puedo hacer yo para que ella vuelva a creer en ella misma?”

Y en ese momento, en ese preciso instante en que pensaste esas cosas ya perdiste.

Ya te clavaste una de esas espinitas agudas, ponzoñosas y venenosas. ¡Ya te jodiste!

Ten en cuenta algo: estas mujeres espinadas presentan los siguientes rasgos

1. Una autoestima deteriorada hasta más no poder.

2. Un odio consciente o inconsciente hacia los hombres.

3. Están acostumbradas al mal trato, y si intentas ser caballero o decente te rechazarán.

4. Un patrón inconsciente que busca repetir la historia.

5. Una atadura psíquica a su maltratador, que hace que en cualquier momento que este personaje aparezca ella se vuelva vulnerable a su influencia. Incluso puede volver con él en cualquier momento y dejarte tirado.

6. Un deseo consciente o inconsciente de venganza.

Así que lo ella necesita no es a ti, sino a un psicólogo para que trate y elabore sus asuntos, luego con una asesoría profesional y un trabajo personal de tiempo podrán establecer relaciones afectivas constructivas, si ellas no hacen esto se convierten en una bomba atómica ambulante que destruye, en un efecto de bola de nieve, a quienes se atreven a acercárseles. No lo hacen de mala fe, simplemente han sido tan heridas que ellas mismas no son buenas para una relación sana.

Mi consejo: No te busques problemas.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

martes 24 de junio de 2008

Un paso adelante de la manipulación


Si clasificara la horda de mails que recibo, y de los cuales respondo los que puedo porque son demasiados y el tiempo no me alcanza, diría que un 60% trata sobre preguntas puntuales sobre cómo acercarse a una mujer determinada o cómo superar la zona de los mejores amigos. El 40% restante es acerca de malcriadeces y caprichitos femeninos.


Es legendario que el ser humano es manipulador. También es bien sabido que en las relaciones sentimientales es donde más juegos de manipulación y control hay. Y por lo que veo es en este punto donde a nosotros los hombres nos hace falta mano dura.


Sí, lo han escuchado bien: mano dura.



Para no sonar injusto los hombres también manipulamos, pero este no será el tema de este post, lo lamento por mis amables lectoras.

He descubierto con los años y la experiencia que el grado de manipulación es directamente proporcional a la belleza de la mujer y a la seguridad que ella posea de tu deseo.

Es decir, entre más hermosa y entre más enamoramiento muestras más es la tendencia a manipular. Evidentemente, existe un límite en todo, y la raíz de la malacrianza y la manipulación radica en hábitos demasiado permisivos en la niñez, muy seguramente unos padres que les han dado gusto en todo a sus hijitas, y que les han dicho una y otra vez que sus deseos son órdenes. Este patrón se extiende hacia las relaciones que ellas establecerán con los hombres, los ven como sirvientes y contínuamente descargan hacia ellos arranques caprichosos que necesitan ser detenidos a tiempo.

Recuerdo un viejo amigo que me contaba cómo su novia se había convertido en una amargada de tiempo completo, que con el pasar de los meses sólo sonreía con invitaciones costosas y con regalos exuberantes, los cuales eran recompensados con ratos esporádicos de sexo a regañadientes. Esta mujer era especialista en sonreír para todo el mundo menos para el pobre hombre que era su novio de turno, al final de varios episodios frustrantes, incluso pataletas públicas y tras unos buenos consejos de su buen amigo Naxos, el pobre amigo se vió liberado de las cadenas de la cantaleta y la jodedera.

Hoy está felizmente casado con una mujer que lo respeta, lo admira y que no tiene arranques caprichosos como su antigua novia. Por su parte, ella ha cambiado de novio una y otra vez, sin embargo atesora sus regalos y obsequios, cada novio se la aguanta un rato y luego salen con un sentimiento de estafa gigantesco.

Existen límites, y algunas personas simplemente son malcriadas, otras tienen graves problemas psicológicos y deberías cuidarte de ellas. En general las mujeres tendrán sus raticos de manipulación, los cuales siempre deberán ser señalados, has leído bien, siempre, pues si recompensas alguno de sus malos hábitos estos tenderán a repetirse.

Es simple condicionamiento pavloviano. ¿Cuáles son las principales armas usadas por las manipuladoras expertas?

1. Las lagrimitas: Una de las mejores maneras para hacer sentir incómodo a alguien es llorando, algunos hombres reconocen culpas inexistentes, o terminan cediendo a cosas inimaginables sólo por unas lágrimas que asoman. Es una manipulación aprendida en la infancia, cuando los niños lloran para obtener la atención de sus padres y cuando los padres no los dejan llorar y los consuelan inmediatamente los niños aprenden que lágrimas equivale a recompensa.

Debes saber reconocer cuándo has tenido implicación en su llanto, pero si reconoces un patrón de lágrimas cuando desea algo o cuando intenta quitarse culpas entonces hazlo saber, si el patrón persiste huye, quizá esa sea su manera de lidiar con las cosas y evidentemente no es conveniente.

2. Promesas de que hará esto o aquello: Algunas mujeres desean intercambiar favores, entonces dicen que te invitarán a algo, que tendrás una noche magnífica. ¿Qué es lo que queda latente? Que si no haces eso, entonces NO tendrás aquello prometido. Lo cual establece unas bases injustas de negociación. Es claro que en las relaciones hay que negociar, pero no siempre, porque de lo contrario tu relación se puede convertir en una especie de subasta donde se ofertan ciertos bienes y servicios a cambio de otros. Lo que queda detrás de ese tipo de tratos es que en la relación no se da lo mejor a cambio de nada.

Lo que debes hacer es dejar en claro que para hacer las cosas no siempre es necesario dar algo a cambio, y que si estás en una relación de confianza no se hacen propiamente favores sino demostraciones de amor y compromiso.

3. Revierte la prueba: Dice que no quiere hacer algo justamente por tu propio bien. No sale a aquella fiesta porque has tenido una semana demasiado difícil entonces es mejor que estés en casa; no te invita con sus amigas justamente porque es mejor que ahorres y para qué hacerte gastar dinero si estás ahorrando para comprar un carro; sale con otro hombre porque justamente tu habías dicho que había que cultivar nuevas amistades; no te lleva a la playa porque tu detestas el sol. Un punto es la consideración y que piensen en ti, pero otra muy distinta es que se escuden en argumentos tuyos para no hacer cosas, o para pedirte cosas. ¿Cómo sabrás el límite? Si eres capaz de ver un patrón, siempre que quiere decir que no, lo argumenta en una situación tuya.

Como siempre la solución es identifica de una vez el patrón, si se repite señálalo y argumenta que ella está proyectando en ti sus propias objeciones a tu propuesta.

Igual, algunas mujeres se portan maravillosamente bien justo antes de pedir un favor. Invitan, dan, ofrecen sin restricciones, hasta el punto que habría que ser ingenuo para no estarse preguntando “¿Pero qué se traerá entre manos?”, pues lo que se trae entre manos es tremenda cosa, y te lo hará saber en el momento indicado, de tal manera que cómo tú has visto los “méritos” que ha hecho, no tendrás más remedio que hacer los tuyos. Como en el caso anterior, la idea de una relación es que las cosas fluyan con espontaneidad y generosidad, y no como fruto de un toma y dame, de porcentajes perfectos, sino que justamente lo maravilloso está en que ambos están de acuerdo en hacer algo de manera libre.

4. Provoca celos: Empezará a compararte con el novio o el amigo de fulanita o zutanita, con sus anteriores novios o pretendientes o con el tipo que le está guiñando el ojo, ellos si hacen (o hacían), ellos si dicen (o decían), ellos si son (o eran) de tal o cual forma. Te recuerda que estaba acostumbrada a algo, o que existen personas listas para satisfacer sus demandas sin tantos gimoteos como los que tú das.

No te sugiero que devuelvas la misma moneda, porque eso sólo complica más las cosas, sólo te digo que te mantengas firme y que seas tan auténtico como has sido, y que no dejes de ser la persona que eres simplemente porque te comparan. Puedes señalar también su actitud, que en este caso siempre será negada, sin embargo podrás enviar el mensaje: ya me di cuenta de qué es lo estás tratando de hacer, incluso puedes decirle que si te parece que las cosas contigo son tan malas entonces que dejen así. Lo que pasé de allí en adelante, estoy seguro, será lo mejor que te pueda pasar.

5. Se pone seria, molesta o te deja de hablar: De repente tiene el ceño fruncido, camina más rapidito de lo usual, contesta con monosílabos o con movimientos de cabeza. Algunos hombres empiezan a consolar y a preguntarse angustiados “¿Pero qué hice mal mi amor?”, o “Si hice algo mal, discúlpame pero dime qué fue lo que pasó…” Escuchen su intuición, el cerebro derecho, él les dirá qué es lo que está pasando, seguramente hicieron algo o dejaran de hacerlo y eso la molestó. Recuerden, si creen no tener culpa no pidan excusas. Si no les habla, pues no le hablen, no le busquen el ladito, simplemente den tiempo a que las cosas se aclaren y luego tomen el toro por los cuernos haciéndole saber que lo mejor es hablar las cosas.

6. Pone en duda la solidez de la relación: Pone en duda tus sentimientos, o la estabilidad de la relación, o el futuro, simplemente porque no haces o dices lo que ella quiere. Se pone en el papel de la que no sabe para dónde van las cosas, que así no se puede, que quién sabe, que esto o que lo otro. Entonces te sientes como si estuvieras contratado y tu contrato dependiera de cumplir ciertas cláusulas, y sin darte cuenta estás en una de esas relaciones tan volubles que un día están bien y al otro ni idea, porque por un capricho todo lo construido se puede ir a la porra.

Lo que debes hacer es parar esa actitud, señalarla y revisar hasta qué punto la relación en verdad si está funcionando. Nunca ruegues, no argumentes, simplemente tus acciones deberían hablar en tu favor, si no lo hacen y has hecho lo posible, es que simplemente no estás siendo valorado.

7. Se hace la ingenua o la frágil: Las mujeres saben que los hombres enamorados buscamos ser caballeros y defender a nuestras princesas, es un rol que nos ha permitido ser conocidos como proveedores, incluso como héroes. Sin embargo, muchas veces ellas desean que hagamos cosas por ella que están bajo su responsabilidad o que ellas mismas deberían hacer, y es en ese momento cuando ella juega a ser la ingenua, la inocente o la débil para que salvemos el día y hagamos lo que ella quiere. Es una estrategia pasiva-agresiva bastante efectiva con algunos hombres débiles de carácter.

Debes reconocer cuándo ella necesita una genuina asistencia y ayuda y darla como un varón que eres, sin embargo una cosa es ayudar y otra, muy diferente, convertirse en su mayordomo o en su conserje. Siéntete libre p